La UEFA no descarta trasladar la final de la Champions League a Estados Unidos

ceferin

En el futuro la final de la Liga de Campeones podría disputarse fuera del territorio europeo, aseguró Aleksander Ceferin, nuevo presidente de la UEFA (en la fotografía). Y Estados Unidos -en concreto, la ciudad de Nueva York– y China parecen ser los escenarios que contarían con mayores opciones para organizar esos eventos en los próximos años.

En diálogo con la agencia de noticias The Associated Press el mandatario del fútbol europeo manifestó que implementará un proceso de candidaturas abiertas para determinar la ciudad en la que se disputará cada temporada el partido final de la Champions League.

¿Partidos de la Liga de Campeones de la UEFA en estadios de Estados Unidos?

Ceferin no descarta que el más importante torneo internacional para clubes del planeta se defina en ‘la Gran Manzana’. «Podría ser una idea para el futuro, pero tenemos que discutirla», explicó. «Ir de Portugal a Azerbaiyán es casi lo mismo o lo mismo que ir de Portugal a Nueva York», calculó el directivo. «Para los aficionados no sería un problema, pero tenemos que ver. Es una competencia europea, así que hay que analizarlo».

El proyecto de Ceferin es revolucionario; hasta ahora la UEFA decide en qué ciudades se disputarán las finales de manera discrecional. «El proceso de candidaturas debe ser muy transparente, porque no está bien que recibas las finales de la Liga de Campeones o la Europa League como un favor político», explicó. Con la apertura de un sistema más transparente el esloveno busca evitar caer en ese tipo de situaciones.

«China es un mercado interesante desde el punto de vista financiero, y Estados Unidos es interesante no sólo económicamente, sino que el fútbol allí está en crecimiento», finalizó Ceferin, en referencia a los países fuera de Europa que estarían más interesados en ser sede de alguna final de la UEFA.

Fotografía: UEFA

CONCACAF se manifiesta preparada para organizar un Mundial con 48 equipos

montagliani

El presidente de la FIFA Gianni Infantino dijo recientemente que estudia ampliar el formato de las Copas del Mundo a 48 participantes. Y la CONCACAF dijo que está preparada para organizar un Mundial tamaño XL, como el que ansía el abogado suizo.

Con casi medio centenar de equipos dentro del certamen muy pocos países contarían con la infraestructura necesaria para ser sede de ese tipo de torneo. Con Rusia y Qatar como organizadores de los que podrían ser los dos últimos Mundiales ‘tradicionales’, la meta (y la incertidumbre) se fija de cara a la Copa del Mundo 2026, un campeonato que tiene muchas opciones de ser organizado por alguna federación afiliada a la CONCACAF.

2026, el Mundial de CONCACAF

«Elijan el número de equipos participantes y América del Norte podría organizarlo», dijo horas atrás a la agencia de noticias The Associated Press Victor Montagliani, el canadiense que desde hace poco tiempo preside a la Confederación de Fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. «Una candidatura de la CONCACAF para 2016 sería fuerte independientemente del número de participantes que se fije.»

La última vez que la región albergó un Mundial fue en 1994, cuando Estados Unidos fue el anfitrión. Ese mismo país, México y Canadá pujan desde hace tiempo para poder organizar la Copa del Mundo (de manera conjunta o de forma independiente) en 2026.

Mundial 2026: ¿Hacia una candidatura en común entre Estados Unidos y México?

La FIFA decidirá en 2020 dónde ser llevará a cabo el certamen que se jugará seis años después. Y la CONCACAF todavía no ha fijado posición acerca de una candidatura múltiple o individual. «Todavía no estamos en ese punto», aseguró Montagliani.

Luego de que entre 2002 y 2022 los Mundiales hayan tenido como sede a países de Europa, África, Sudamérica y Asia parece lógico que CONCACAF se sienta con derecho a alzar la mano para quedarse con la cita de 2026. Pero Australia y China serán una dura competición. Especialmente éste último país, que desde hace algunos años está invirtiendo de manera fortísima en el fútbol a nivel global. El conglomerado empresarial chino Wanda es en este momento uno de los mayores socios comerciales -y, por ende, fuente de financiamiento- de la FIFA.

China no oculta que quiere ser sede del Mundial de 2026. La normativa vigente en la FIFA impide que se realicen dos Copas del Mundo consecutivas en el mismo continente. Pero eso podría cambiar. Si las reformas prosperan, después de Qatar el certamen podría llegar a territorio chino.

Sunil Gulati: «Todavía no decidimos nada sobre el Mundial 2016»

Montagliani no está de acuerdo con esa posibilidad. El presidente de la CONCACAF no quiere que con los Mundiales de fútbol ocurra algo similar a lo que ocurrirá con los Juegos Olímpicos, que se celebrarán en Corea del Sur (en el invierno de 2018), Japón (en el verano de 2020) y China (en el invierno de 2022).

«No creo que sea bueno que ocurra todo en una zona», expresó el canadiense. «El Mundial no pertenece a una región. Creo que tiene haber algún tipo de rotación porque el Mundial pertenece al planeta y tenemos que respetar eso».

Fotografía: CONCACAF

 

 

Jermaine Jones, sin el pan y sin la torta

JJ

Jermaine Jones es un soldado de Jürgen Klinsmann. Por eso es que -pese a no tener equipo en la actualidad- forma parte del stage que realiza la selección de Estados Unidos en las afueras de Los Angeles.

La temporada 2016 de la MLS está a la vuelta de la esquina y la carrera del vehemente volante de 34 años nacido en Frankfurt está en tierra de nadie. Jones llegó al fútbol norteamericano un año y medio atrás para firmar un interesante contrato con New England Revolution, que le reportó unos tres millones de dólares por temporada.

Ese convenio expiró en diciembre y el equipo de Boston ofrece una renovación a la baja a J.J., que este se niega a firmar. Además, sobre el veterano futbolista pende una suspensión por 6 partidos, impuesta en el mes de octubre, luego de que Jones tocara al árbitro Mark Geiger durante los playoffs del año pasado.

Hernias y distintas lesiones impidieron que Jermaine Jones jugara más de 19 partidos en 2015. Pese a que el mediocampista asegura que le gustaría quedarse en la Major League Soccer, asegura al mismo tiempo que los Revs le proponen en este momento una remuneración equivalente a «menos del 20 por ciento» de lo que ganaba hasta diciembre. «Es una broma», protesta el histórico box-to-box.

«Si en Estados Unidos no valoran mi nivel entonces quiero regresar a Europa, donde la gente me respeta y me ofrecen buenos contratos», protesta Jones. «Esta situación me pone furioso. Es duro para un tipo como yo, que quiere jugar», expresó el futbolista en declaraciones a la agencia de noticias The Associated Press.

En diciembre el comisionado Don Garber desestimó la apelación interpuesta por Jermaine Jones, por lo que la sanción por seis jornadas quedó firme y es aplicable en cualquier liga afiliada a la FIFA. El futbolista da a entender que por ese los equipos alemanes que le acercaron ofertas contractuales dan marcha atrás al enterarse de ese castigo.

«Si tienes a un jugador con una sanción por seis partidos, es complicado contratarlo», dijo Jones en Carson, California. «Entonces en Alemania te quedan solamente unos 10 partidos por jugar esta temporada. No es fácil para esos clubes, y siento que esto es injusto conmigo porque se me cierra una ventana. Soy un jugador que ha hecho mucho por Estados Unidos y por este deporte aquí. Todo es un poco ridículo. Es realmente loco.»

«Quiero estar a punto para la Copa América Centenario, y ahora mismo la MLS pone palos en la rueda», explica Jermaine Jones. «Eso me frustra bastante. Le digo a todo el mundo ‘Si me das un contrato justo estoy dispuesto a quedarme en la MLS. Pero si no, ya no quiero estar aquí’.» 

El seleccionador considera a Jones como un elemento casi indispensable dentro del USMNT. Desde 2010 jugó 56 partidos para el combinado de las Barras y las Estrellas -incluyendo el Mundial de 2014-. Para seguir siendo un soldado de Jürgen Klinsmann necesita encontrar de manera imperiosa un equipo que le de minutos. J.J. juega contra el reloj y -por ahora- está sin el pan y sin la torta.