Expansión: La NFL se va de San Diego, ¿turno para la MLS?

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Un equipo de la NFL jugará como local en un estadio de la MLS. La posibilidad que año y medio atrás expusimos en Jugador Franquicia finalmente se confirma. La National Football League anunció este jueves que su franquicia de San Diego Chargers dejará la ciudad fronteriza para hacer una mudanza a Los Angeles, una plaza bastante cercana en lo geográfico. La franquicia de football americano adoptará al StubHub Center de LA Galaxy como hogar provisorio en 2017 y 2018, hasta que el Los Angeles Stadium que levantará junto a Los Angeles Rams esté finalizado a mediados de 2019.

¿NFL en el estadio del Galaxy?

El anuncio tiene una repercusión doble para la Major League Soccer. El primero tiene cierto sentido reivindicativo. En sus primeros años de existencia la MLS dependió en una medida importante de la infraestructura de la NFL. De hecho, a día de hoy dos equipos (Seattle Sounders y New England Revolution) siguen jugando en estadios de la National Football League. Que hoy los Chargers hayan decidido emplear el estadio del Galaxy habla de cuánto ha crecido la MLS en la última década.

 

En comparación con las moles de concreto de la NFL el StubHub Center -que como máximo podría expandirse para albergar a 30.000 espectadores- sería, con mucha distancia, el escenario más pequeño de la liga. Además, teniendo en cuenta que la NFL programa casi la totalidad de sus partidos los domingos, la aparición de LA Galaxy en los encuentros de difusión a través de la TV de alcance nacional (que hasta ahora se realiza los viernes y los domingos) se verá reducida.

Los Rams cambiaron St. Louis por Los Angeles y abrieron la puerta para que el fútbol de la MLS sea considerado en la ciudad del estado de Missouri. Prácticamente ocurre lo mismo en San Diego, una de las 10 candidatas para quedarse con los equipos #25 y #26 de la Major League Soccer, que deberían entrar en competición -a más tardar- en la temporada 2020.

San Diego también quiere entrar a la MLS

San Diego es una gran plaza deportiva. Además de contar hasta hoy con los Chargers la ciudad del sur de California puede presumir de ser la casa del equipo de los Padres (MLB), además de haber sido con anterioridad sede de dos franquicias de la NBA.

El fútbol siempre ha tenido su espacio en San Diego, con especial preponderancia en años recientes, durante los cuales se han jugado varios partidos amistosos a nivel internacional en el Qualcomm Stadium. Además, proximidad entre la ciudad estadounidense y Tijuana -en México- facilita el traslado en masa de aficionados que residen en San Diego para ver in situ los partidos como local de los Xolos en la Liga MX.

Un nuevo grupo inversor muestra el interés de San Diego en la MLS

El vacío que los Chargers dejan al mudarse a Los Angeles deja San Diego y a su potencial grupo propietario en una excelente posición para integrarse a la MLS. Aunque existe un factor externo que podría atentar de manera grave contra las opciones de expansión de la ciudad sureña sería la cantidad de equipos californianos que ya podrían existir en un par de temporadas.

A los ya existentes LA Galaxy y San Jose Earthquakes en 2018 se integrará Los Angeles FC. Sacramento parece ser firme candidata a entrar a la liga, de acuerdo con declaraciones más o menos recientes de las autoridades de la MLS. ¿Podría California albergar cinco equipos dentro de su territorio?

Fotografía: La selección de México entrena en el Qualcomm Stadium de San Diego

De la mano de la NFL Las Vegas vuelve a pensar en la MLS

Raiders

La NFL es la liga más popular y económicamente poderosa en Estados Unidos. El máximo nivel del football americano establece nuevas dinámicas -o cambios de las que están establecidas- en todo el panorama deportivo norteamericano, voluntariamente o no.

Tiempo atrás explicamos que la mudanza de la franquicia de los Rams de St. Louis a Los Angeles podría tener un impacto especial en la MLS. Hoy es necesario hacer foco en lo que podría ocurrir con el vínculo entre la NFL y Las Vegas, una relación que -nuevamente- podría ejercer influencia en la ‘primera división’ futbolística de Norteamérica.

El equipo de Oakland Raiders -uno de los más populares de la National Football League– busca salir de la Bahía de San Francisco, donde por diversos motivos le resulta complicado conseguir un nuevo estadio. El destino deseado por los propietarios de la franquicia Negro-y-Plata es la ciudad de Las Vegas.

Y por estas horas existe bastante movimiento en el desierto de Nevada vinculado con esta propuesta. Las empresas Majestic Realty y Las Vegas Sands (propietaria de complejos de hotelería y casinos en la ciudad) informaron esta semana a las autoridades locales que identificaron a dos terrenos al oeste del Strip donde podría levantarse un estadio para 65.000 espectadores donde podrían jugar los Raiders (como el que puede verse en el render presentado horas atrás).

Los dos grupos financieros esperan obtener 750 millones de dólares provenientes de fondos públicos para costear una parte de la obra, valorada en 1.900 millones. Además del dinero proveniente de los contribuyentes los Raiders se comprometieron a aportar 500 millones para conseguir la construcción de su futuro hogar.

Cuando un equipo de la NFL desea mudarse de ciudad necesita al visto bueno de tres cuartas partes del total de los propietarios de la liga. La próxima cumbre de dueños se realizará en enero.

Los fondos públicos que solicitan los promotores del proyecto provendrían de un leve incremento en los impuestos a la actividad hotelera que existen en la ciudad.

¿Cómo afecta esto a la Major League Soccer?

De acuerdo con la información que llega desde Las Vegas quienes llevan adelante el proyecto de la construcción del nuevo estadio aseguraron que la casa de los Raiders alojaría al programa de football americano de la Universidad de Nevada en Las Vegas (que desde hace tiempo busca un estadio urbano) y dieron a entender que un equipo no identificado de la MLS estaba interesado en usar esa instalación.

¿Un equipo futuro o uno de los ya existentes? A medida que la liga de soccer crece y llega a sus límites de expansión no hay que descartar que comencemos a ver en algún punto mudanzas de clubes establecidos a nuevas y más rentables sedes, como sucede en cualquier otra competición deportiva profesional en Estados Unidos.

A finales de abril David Beckham se presentó en Las Vegas para apoyar la posibilidad de que los Raiders pongan pie en esa ciudad. El inglés -que sigue teniendo enormes dificultades para conseguir socios financieros y resolver problemas administrativos vinculados a su franquicia de la MLS en Miami– es, además, una especie de agente de relaciones públicas de la corporación Sands.

Hasta ahí los hechos. La especulación que naturalmente surge al unir todos estos hechos es un tema aparte. Si la ciudad de Las Vegas aprueba la construcción del estadio para los Raiders será complicado no volver a hacer estas conexiones. Especialmente si Becks -cuyo equipo debería debutar en la temporada 2018 en el sur de Florida- sigue sin obtener noticias positivas.

Las Vegas siempre interesó

La ‘Ciudad del Pecado’ desde hace tiempo está en la mezcla del juego de expansión en el fútbol profesional de Estados Unidos. Dos grupos inicialmente pujaron por una de las dos plazas que finalmente quedaron en manos de Atlanta United y Minnesota United. La falta de respaldo político terminó por hundir las opciones de Las Vegas en ese entonces.

Y si bien otros grupos inversores buscaron formar un equipo que jugara en la NASL el objetivo de máxima es alcanzar una franquicia en la Major League Soccer. En diciembre del año pasado el interés de Jason Ader -máximo directivo del grupo Sands– en la MLS se reactivó a través de un intento de reformar un estadio de béisbol para convertirlo en un estadio específico.

La NHL fue la primera gran liga norteamericana en aprobar la llegada de una de sus franquicias a Las Vegas. La NFL podría ser la segunda si se aprueba el traslado de los Raiders a Nevada. Esa mudanza podría abrir la puerta para que la MLS se sume a la nueva tendencia que la capital del entretenimiento y el juego sea en un par de años una de las capitales del deporte en Estados Unidos.

 

David Beckham promueve la llegada de la MLS a Las Vegas

Las Vegas

Época de cambios y mudanzas en la NFL. Al movimiento de los Rams desde St. Louis a Los Angeles -con efecto inmediato- otros equipos también estudian cambiar de sede. Uno de los ejemplos más nítidos de esta situación es el de Oakland Raiders. Problemas de infraestructura y de mercado motivan a sus propietarios a pensar seriamente en una relocalización en un futuro más o menos inmediato.

En las últimas horas el dueño de la franquicia de la National Football League, Mark Davis, se presentó ante el Comité de Infraestructura Turística del Sur del Estado de Nevada para presentar un plan de construcción de un estadio cubierto en Las Vegas, y la consiguiente mudanza de los Raiders desde el área de la Bahía de San FranciscoSin City.

Davis promete aportar 500 millones de dólares para ese proyecto, que tendría un costo final de casi 1.500 millones. Los Raiders -en caso de que la liga aprobara la mudanza- necesitarían otros socios privados para financiar el nuevo estadio o tendrían que acudir al empleo de fondos públicos.

Hasta aquí, nada que sea del interés específico de Jugador Franquicia. Salvo por el detalle de que el máximo accionista de Oakland Raiders estuvo acompañado en su presentación por David Beckham y Tim Leiweke (el hombre que convenció a Becks para jugar en la MLS, hoy socio del inglés en el proyecto de llevar una franquicia de la liga de fútbol a Miami).

“Estoy seguro que mucha gente se pregunta qué hago aquí y cuál es mi papel”, dijo el exvolante de Los Angeles Galaxy según puede leerse en la web de Sports Illustrated. Entre otras empresas, Beckham trabaja para Las Vegas Sands, uno de los consorcios más grande en la industria de la hotelería y los casinos a nivel mundial.

“Traer a una gran organización como la de los Raiders a Las Vegas es increíble, pero esto es algo más grande todavía”, dijo el astro. “Esta es una idea todavía más grande. Esto también se trata de traer a la Major League Soccer a esta ciudad, también se trata de traer a los más importantes equipos europeos, como el Manchester United”, agregó Beckham.

A continuación Tim Leiweke intentó convencer a la alcaldesa Carolyn Goodman, quien hasta no hace demasiado lideró los intentos para conseguir una franquicia de la MLS para Las Vegas. “Usted solamente tuvo un problema aquí: el estadio”, dijo el ejecutivo durante su presentación. “El proyecto de los Raiders resuelve ese problema. Y, además, llegaría un calificado grupo propietario que la ayudaría a conseguir un equipo de la Major League Soccer.”

“Como el comisionado de la MLS Don Garber le diría, ahora existen un montón de ciudades a la casa de las últimas cuatro franquicias”, agregó Leiweke. “Pero con un estadio como este, con este grupo propietario y con el apoyo de los Raiders usted nunca volverá a tener una oportunidad tan buena para conseguir un equipo de la MLS.”

El exdirectivo de LA Galaxy y Toronto FC puso otras ideas sobre la mesa, como aprovechar a Las Vegas y el futuro estadio para organizar fanfests para hinchas de Manchester United, Real Madrid y Barcelona durante las pretemporadas de esos clubes europeos, ser sede del All-Star Game de la MLS y -potencialmente- albergar partidos de eliminatorias y de la Copa del Mundo, en caso de que Estados Unidos sea elegido como país organizador del evento en 2026.

Luego de su exposición David Beckham habló de su futuro equipo. “Estoy comprometido con la MLS. Fui afortunado de poder comprar una franquicia y elegí a Miami, lo que me entusiasma y me enorgullece mucho”, explicó. “Fue un proceso largo, no puedo mentir, pero esto es algo que continuará.”

“Las grandes ideas requieren tiempo, y comienzo a darme cuenta de eso”, manifestó el exfutbolista. “Estoy muy comprometido con el proyecto en Miami. Como embajador de la liga, como dueño de una franquicia ahora, se que será muy especial para la gente de Miami”, agregó. “También me entusiasma que un equipo de la MLS pueda llegar a Las Vegas. Sería algo especial.”

En la nueva ronda de expansión de la MLS, en la que Sacramento, St. Louis y Detroit parecen tener cierto favoritismo, nadie hasta ahora había puesto sobre la mesa el nombre de Las Vegas. La NFL, una vez más, puede influir en los planes de la Major League Soccer.

MLS: Una futura expansión reservada para muy pocos

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La Major League Soccer comienza a ser un torneo cada vez menos accesible para futuros grupos inversores. No solamente por cuestiones económicas y de infraestructura, sino que porque la siguiente ronda de expansión ya puede estar bastante definida.

Aunque no se note demasiado, la liga se está expandiendo en este mismo momento. En 2017 entrará al circuito Atlanta United FC. La franquicia del estado de Georgia jugará en el espectacular Mercedes-Benz Stadium, ya contrató a algunos futbolistas de cara al año próximo, y tendrá una ciudad deportiva de primer nivel en Marietta.

En otras palabras, cualquier equipo que en el futuro acceda a la MLS -salvo alguna notable excepción reciente- está obligado a hacer enormes inversiones antes de comenzar a actuar. La liga espera y promueve que las futuras franquicias desembolsen cifras cada vez más prohibitivas.

Sin entrar en casos particulares, en líneas generales un equipo que entra en la Major League Soccer debe desembolsar un mínimo de 100 millones de dólares como expansion fee, una suerte de cuota de ingreso a la Division 1 estadounidense.

Además, a eso hay que agregar los entre 200 y 300 millones de dólares que implica la construcción de un estadio específico. El costo del centro de entrenamiento fácilmente puede alcanzar los 20 o 30 millones. Todo eso sin incluir la contratación de un equipo profesional, un cuerpo técnico y un grupo de empleados administrativos.

No hay que olvidar que en la actual situación política y económica de Estados Unidos es complicado conseguir rebajas fiscales o el aporte de fondos públicos para la construcción de nuevos estadios. Los casos más recientes demuestran que la MLS tiende a contar con instalaciones nuevas financiadas de manera íntegra con fondos privados.

El esfuerzo económico que está haciendo Atlanta United se replica -en mayor o menor medida- en el resto de los equipos que tienen asegurada su franquicia. Minnesota United (o como se llame el equipo cuando entre en competición en 2017 o 2018), Los Angeles FC y el conjunto de David Beckham en Miami pasan o pasarán por una serie de requerimientos similares.

Sin un estadio específico -o sin un plan para tenerlo- es prácticamente imposible entrar a la Major League Soccer. A día de hoy probablemente sin un centro de entrenamiento apropiado tampoco se pueda aspirar a ser parte del circuito.

Los movimientos recientes de la dirección de la liga apuntan en ese sentido, sin olvidar la excepción a la regla que ha presentado el acceso de New York City FC a la MLS. El conjunto celeste todavía no tiene un proyecto concreto para construir un estadio propio, aunque sí parece estar bien encaminado para pronto poder estrenar su centro de entrenamiento y sede administrativa.

No solamente la Major League Soccer quiere infraestructuras nuevas y propias, también la liga busca que sus equipos estén en mercados grandes o en los que el fútbol sea verdaderamente relevante.

La futura ronda de expansión llevará al máximo circuito del soccer en Estados Unidos y Canadá de 24 a 28 equipos. Algunas de esas nuevas plazas comienzan a tener nombre y apellido.

La ciudad de Sacramento y el equipo del Republic perdieron por poco la franquicia que finalmente quedó en manos de Minnesota. La candidatura parece tenerlo todo: apoyo popular y administrativo, un equipo con importante respaldo de sus hinchas y el dinero y la experiencia gestora de un grupo propietario con experiencia en la escena del deporte en la capital californiana. La inminente visita del comisionado Don Garber parece reafirmar la potencia de Sacramento como futura ciudad MLS.

El segundo gran candidato a quedarse con uno de los futuros cupos de expansión es San Antonio FC, el equipo que de manera vertiginosa entró en la USL esta temporada. SAFC ocupa el estadio que hasta el año pasado tenía el hoy desaparecido San Antonio Scorpions en la NASL.

El nuevo club es propiedad de una de las franquicias más exitosas de la NBA, San Antonio Spurs. La idea de las autoridades locales y del equipo de baloncesto es comprometerse a efectuar la inversión necesaria para obtener un lugar en la Major League Soccer en el mediano plazo. La MLS, una vez más, apuesta por la proposición de una organización deportiva perfectamente asentada y exitosa en un mercado local.

A medida que pasan las semanas suben las acciones de St. Louis, una de las cunas históricas del fútbol en América del Norte. La partida de los Rams de la NFL hacia Los Angeles no solamente deja un espacio vacío, sino que abre la puerta al desembarco de un equipo de la MLS (que bien podría ser el Saint Louis FC, un club de la USL). El vacío deportivo que generó la National Football League parece encaminado a ser ocupado por otra liga o deporte. La Major League Soccer es la primera que apreció esa oportunidad y ya trabaja con inversores y autoridades locales en el análisis de la viabilidad del proyecto.

Las futuras franquicias #25, #26 y #27 ya cuentan con candidatos serios a ser sus adjudicatarios. El equipo #28 es el único sujeto a una lucha abierta entre varias opciones. La MLS ya tiene presencia actual o garantizada a futuro en la gran mayoría de los mercados deportivos de Estados Unidos y Canadá.

En una rápida revisión vemos que la liga no está en San Francisco (donde sí acaba de anunciar su presencia la NASL), pero cuenta con un equipo histórico en las cercanías de la ciudad del Golden Gate, San Jose Earthquakes. Dejando de lado a la ciudad de la Costa Oeste el único mercado deportivamente relevante en el que todavía no ha habido ninguna movida realmente seria vinculada a la Major League Soccer es Phoenix, en el estado de Arizona.

Phoenix (su suburbio, más concretamente) tiene un equipo de fútbol profesional, el Arizona United SC, fundado en marzo de 2014, que milita en la USL. Además, el polo urbano de Phoenix es una de las 13 ciudades estadounidenses con representantes en las cuatro ligas grandes establecidas en América del Norte. Allí están los equipos de Arizona Diamondbacks (MLB), Phoenix Suns (NBA), Arizona Cardinals (NFL) y Arizona Coyotes (NHL). Más de una voz autorizada cree que la MLS puede también tener cabida en la ciudad del Valle del Sol.

¿Puede crecer la Major League Soccer más allá del equipo #28? A excepción de la NFL (que cuenta con 32 equipos participantes) el resto de las major leagues norteamericanas frenaron la admisión al llegar a la franquicia #30. Es lógico pensar que el máximo circuito del fútbol de esta parte del mundo puede aspirar -como máximo- a contar con tres decenas de clubes.

Mientras eso ocurre la lucha por la plaza #28 puede ser encarnizada… y muy cara cuando al beneficiario le toque abonar todas las cuentas. Un equipo de la USL que destaca -y que desde su fundación no oculta su intención de llegar a la MLS– es FC Cincinnati (en la fotografía).

La franquicia de Cincinnati (otro mercado bastante atractivo, que cuenta con representantes en la NFL y en la MLB) irrumpió en la United Soccer League haciendo bastante ruido. El FCC acaba de anunciar que vendió 10.000 entradas para su primer partido como local, que se jugará en unos días. Una cifra que llama mucho la atención, y que no es frecuente en su categoría o en la NASL. No demasiado lejana a las que -en promedio- se ven en algunos estadios de la Major League Soccer.

Con apenas meses de existencia las cosas parecen plantearse de manera favorable para FC Cincinnati. Pero llama la atención cierta falta de voracidad del nuevo equipo. En una reciente entrevista el presidente de la franquicia de la USL reconoció que no existen planes inmediatos para la construcción de un estadio específico o de un centro de entrenamiento. Hasta nuevo aviso FC Cincinnati seguirá jugando en el Nippert Stadium, un estadio universitario en el que habitualmente se practica football americano, sobre superficie artificial.

Como dice Alexi Lalas -hoy comentarista de la cadena Fox Sports– el panorama empresarial de la Major League Soccer en los próximos años se parecerá bastante a la Fiebre del Oro. Las últimas plazas en la MLS -una liga en franco crecimiento en América del Norte– cotizarán probablemente a un precio inaudito, reservado solamente para los grandes actores del fútbol internacional.

 

Expansión: St. Louis ya trabaja para atraer a la MLS

 

STL

Desde que los Rams de la NFL anunciaran que abandonaban el mercado de St. Louis para regresar a Los Angeles la Major League Soccer no para de pensar en la ciudad portuaria del estado de Missouri como sede de un equipo en expansión.

Luego de que el comisionado Don Garber reiterara en más de una ocasión que St. Louis era una plaza interesante para la MLS personalidades del ámbito de los negocios y el deporte se unieron para intentar conseguir la llegada de un equipo a la ciudad.

Desde hace unas hora existe un grupo lobbysta llamado MLS2STL (“MLS to St. Louis” / “MLS a St. Louis”). La nueva entidad incluye a Dave Peacock (presidente de la junta de directores de la Comisión de Deportes de St. Louis y ex presidente de Anheuser-Busch, la compañía madre de la cervecera Budweiser), Jim Kavanaugh (propietario de Saint Louis FC, franquicia de la USL) y Bill DeWitt III (presidente de St. Louis Cardinals, de la MLB).

Según el comunicado publicado por MLS2STL su propósito es el de “trabajar estrechamente con el personal e integrantes selectos de la Comisión de Deportes de St. Louis para evaluar el mercado, intentar identificar a posibles grupos propietarios, buscar terrenos donde podría ser construido el estadio, buscar opciones de financiamiento y analizar la viabilidad general de St. Louis como hogar de una franquicia en expansión de la MLS.”

La Major League Soccer pretende contar con 24 equipos en la 2020. A las veinte franquicias que existen actualmente en 2017 se agregará Atlanta United FC y también muy probablemente Minnesota United FC. Los Angeles FC lo haría en la temporada 2018 y el equipo de David Beckham en Miami ingresaría en 2018 o 2019.

Una vez conseguida esa meta la MLS iniciaría una nueva ronda de expansión para agregar a otros cuatro equipos y alcanzar un nuevo total de 28 participantes. St. Louis aspira a quedarse con una de esas plazas.

“Sabemos que St. Louis es un gran mercado para el fútbol y nos complace que hombres de negocios y líderes del ámbito del deporte se involucren para llevar a esa ciudad a un equipo de la Major League Soccer”, dijo Garber en una declaración publicada por MLS2STL. “Esperamos poder seguir trabajando con este grupo para evaluar a St. Louis y determinar si está preparada para recibir un equipo en expansión de la MLS.”

St. Louis y el estado de Missouri estaban dispuestos a construir un gran estadio sobre la ribera del río Mississippi para intentar retener a los Rams. La MLS se ilusiona con la posibilidad de contar con un estadio específico en ese mismo lugar.