Qatar intenta hacer pie en New York

Red Bull Arena

Resta algo más de un mes para que comience la temporada 2015, y el rumor persiste. Pese a las desmentidas de la liga y del consorcio que maneja a New York Red Bulls, las versiones sobre el probable cambio de manos de la franquicia se consolidan con el paso de las semanas.

A la lista de posibles compradores del equipo de Harrison, NJ, habría que sumar al consorcio dueño de Paris Saint-Germain. No queda claro si el pool Qatar Sports Investments apuntaba meses atrás a quedarse únicamente con NYRB o con toda la operación futbolística del grupo Red Bull a nivel mundial. Pero, tal como publicó recientemente Empire of Soccer, el interés existe o existió hasta no hace demasiado.

Además de ser dueño del PSG el grupo con sede en el país árabe está al frente de otros emprendimientos relevantes. Por ejemplo, fue el responsable de que el nombre de Qatar Foundation estuviera impreso en la camiseta del FC Barcelona. También posee diversos complejos turístico-deportivos en Doha y otros lugares del país.

QSi no sería el primer grupo inversor de la Península Arábiga o el Golfo Pérsico con intereses en el fútbol del área triestatal. El New York Cosmos, en la NASL, es propiedad de la empresa saudí Sela Sport. Y el debutante New York City FC pertenece al City Football Group, liderado por el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan, de Emiratos Árabes Unidos.

Fuera del área geopolítica de los petrodólares, otros actores hacen sentir su potencial interés en New York Red Bulls. El más activo de ellos seguramente es Jason Ader, un empresario vinculado a la industria del juego en Las Vegas, y cara visible de una de las dos propuestas que pretenden que el equipo #24 de la MLS resida en la Ciudad del Pecado.

Ader formaría parte también de un grupo de inversores de New Jersey interesados en el equipo. El capitalista -quien asiste frecuentemente a los partidos de los Red Bulls en compañía de sus hijos- conoce bien la realidad del club, que (pese al reciente anuncio de la creación de una filial en la USL-Pro) encara la temporada 2015 en medio de un palpable clima de reducción de gastos que se suma al inexplicable despido del técnico Mike Petke.

El director de Las Vegas Sands Corp. llegó al hueso en su intento por comprar el club. “El año pasado conocí a Oliver Mintzlaff (jefe del departamento de fútbol de Red Bull a nivel mundial), y le pedí que si existía alguna posibilidad de que el equipo fuera puesto en venta me lo hiciera saber”, señaló Jason Ader al periodista Dave Martinez.

“Le expliqué que me encantaría trabajar con él para hacer de New York Red Bulls algo mejor. Desde el desarrollo de jugadores hasta la relación con los aficionados. Le pedí que me hiciera saber cómo puedo ayudar. Quedó bastante claro cuando hablé por última vez con Oliver que el equipo no estaba en venta. Pero si cambian de opinión me dejarán ser parte del proceso para presentar mi propuesta económica.”

Crisis deportiva y económica al margen, NYRB -el equipo, su infraestructura, su presencia consolidada en un mercado potentísimo, su pasado como MetroStars, su colectivo de hinchas- es un bien valorado. Incluso sin un anuncio o procedimiento oficial de venta, la multinacional austríaca ya cuenta con varios postores por su franquicia en la Major League Soccer.

La decepción Lampard

Frank Lampard

Frank Lampard es la cara de una de las decepciones más grandes en las dos décadas de vida de la MLS. El inglés, presentado hace menos de seis meses como el estandarte del New York City FC en su temporada inicial en la liga norteamericana, continuará jugando para el Manchester City.

Horas antes de la finalización de 2014 el club Sky Blue lo hizo oficial. “Se ha ampliado el contrato de Frank Lampard hasta el final de temporada, permitiendo que el jugador siga participando tanto en competiciones domésticas como europeas”, dice el breve comunicado.

En pocas semanas el equipo neoyorquino comenzará su primera pretemporada. Y disputará su primer partido oficial en los primeros días de marzo. La hoja de ruta anunciada el pasado verano señalaba que por estas horas Lampard estaría en Estados Unidos, encabezando -seguramente con David Villa– una serie de entrevistas y perfiles que servirían para presentar al NYCFC a la escena deportiva norteamericana.

Pero la ilusión fue corta. Pronto desde la prensa se anunció una “cesión” (en este momento es saludable poner a esa palabra entre comillas) al Manchester City hasta el 31 de diciembre. Luego, la no aparición del salario de Lampard en las listas del Sindicato de Jugadores de la MLS instaló la duda. Rápidamente se comenzó a hablar en Inglaterra de una prórroga del “préstamo”. Y el anuncio del MCFC fue la estocada final.

El rendimiento de Frank Lampard en el Manchester City está por encima de lo esperado. Con 36 años su aporte sobre el terreno de juego está siendo vital para su actual equipo. Uno de los más satisfechos con la prolongación de la estadía del volante es el entrenador Manuel Pellegrini.

“Quizás todos los hinchas en New York, y lo entiendo perfectamente, quieren ver a Frank jugando allí. Espero que (Lampard) esté allí el próximo año, pero creo que en este momento la mejor decisión para él, para el club y para  New York es que se quede aquí con nosotros”, declaró el técnico chileno el jueves.

¿Por qué tanta incertidumbre? ¿Por qué Pellegrini -y cualquiera de las partes involucradas- son incapaces o reacios a dar una fecha concreta para la incorporación de Lampard a la MLS? ¿No está el futbolista vinculado contractualmente a New York City FC? Por increíble que parezca, todo indica que la verdad es muy distinta a la historia que los dos clubes, la liga norteamericana y el jugador han presentado hasta ahora. 

En el primer día de 2015 el periódico The Guardian y el periodista Grant Wahl, entre otros, destaparon la caja de los truenos. Contrariamente a lo que se ha dado a entender durante el último semestre, el dueño del contrato de Frank Lampard no sería el equipo de la Major League Soccer, sino el Manchester City.

David Ornstein, periodista de BBC Sports, brindó más detalles. Lampard “firmó” (otra vez las comillas, para curarnos en salud) con New York City FC en julio pero, como la nueva temporada de la MLS no comienza hasta marzo, se unió a Manchester City -uno de los dueños de New York City– hasta enero. Este no fue un acuerdo de cesión, sino un contrato que Lampard firmó (con Manchester City) como agente libre.

“Se entiende -continúa Ornstein– que el contrato era por toda la temporada, pero incluía una cláusula de ruptura que, de común acuerdo, sería activada en la medianoche del 31 de diciembre. Manchester City necesitaba que esa cláusula de ruptura fuera removida para permitir que Lampard pudiera quedarse en el equipo, algo que ocurrió el pasado miércoles.” Nadie hasta ahora desmintió esta información. 

A esta altura, la pregunta procede. Si Lampard llegó a Manchester como un jugador libre, ¿Qué tipo de vínculo lo une en este momento a New York City FC? ¿Qué valor tuvo la presentación oficial que se llevó a cabo con el skyline de la Gran Manzana de fondo? ¿Fue una simple puesta en escena, pendiente de una confirmación ulterior por el futbolista, el City Football Group o el Manchester City?

La comunicación oficial del NYCFC fue clara en su momento. Lampard se une a David Villa, Jeb Brovsky y Josh Saunders en la lista de jugadores del Club y ha firmado un contrato por un mínimo de dos años. Vestirá el número 8, que previamente ha usado en su condecorada carrera en el fútbol europeo”, publicó la página en español del equipo el pasado 24 de julio.

Todas las contrataciones de jugadores de la Major League Soccer son hechas por la liga. Por ende, no son los clubes de manera individual quienes fichan a los integrantes de sus planteles. Si Frank Lampard es oficialmente jugador de NYFC la operación tiene que haber contado con la aprobación de la MLS. ¿Puede la liga asegurar que el inglés es hoy parte de New York City? El silencio de las autoridades sobre este tema es atroz.

Dejando de lado las publicaciones periodísticas, ninguno de los clubes usó los términos “cesión” o “préstamo” en sus comunicaciones públicas oficiales.

La única excepción oficiosa/oficial fue hecha por Manuel Pellegrini. En una declaración recogida por la web de The Mirror el 25 de diciembre el entrenador dijo: “Esto no es tan sencillo, porque Frank es un jugador del New York City. Él está cedido solamente hasta el 31 de diciembre.”

Tras haber sido sancionado por la UEFA, Manchester City tiene restringida su capacidad de contratar futbolistasEl equipo del Sheikh Mansour fue encontrado culpable de haber violado las reglas del Fair Play Financiero de la confedereación europea. El arribo de Frank Lampard -a través del hasta ahora poco demostrable “préstamo”- solucionó en parte ese problema al club inglés.

Voces como las de Arséne Wenger y José Mourinho cuestionan este proceso. Ambos técnicos se abonan a la sospecha de que esta operación -e incluso la creación de un equipo satélite, como sería Manchester City dentro de la estructura del City Football Group– fue diseñada únicamente para beneficiar al club del Etihad Stadium.

Antes de debutar oficialmente el New York City está demostrando ser todo lo que anunció que no sería. No estamos frente a un club ‘hermano’ del Manchester City dentro de la plataforma empresarial que controla a ambos, como se había prometido. Sino que el CFG nos presenta a un equipo que, como máximo, será la opción #2. Un pieza de marketing. Una cantera de ultramar. Un repositorio de jugadores que no tendrían minutos en la Premier League.

De hecho, NYCFC reaccionó al anuncio hecho por el City inglés como un perfecto subordinado. El club norteamericano simplemente se limitó a confirmar la ausencia de Lampard en el inicio de la temporada 2015 de la MLSY dejó -una vez más- en suspenso la fecha efectiva de llegada del mediocampista a New York. La imagen pública de la nueva franquicia y la de Frank Lampard en el mercado norteamericano quedan dañadas. 

También la de la Major League Soccer. Que dijo en más de una oportunidad que el grupo empresarial detrás del New York City era absolutamente diferente al de Chivas USA, un equipo recientemente liquidado por la liga. Los hechos demuestran que las coincidencias entre ambas directivas son muchas. Ambos privilegian ostensiblemente los intereses del equipo madre sobre las necesidades de la franquicia en la primera división norteamericana.

La MLS no se ha manifestado públicamente frente a una clara devaluación del que podría haber sido su nuevo equipo estrella. El New York City parece estar de acuerdo con que ‘lo mejor’ es que Lampard esté en Inglaterra en este momento. Los propietarios de la franquicia consideran que no es necesario dar más explicaciones. Quizás el jugador tampoco crea necesario expresarse.

A los aficionados les encantaría poder escucharlos. Especialmente a aquellos que, obrando de buena fe, compraron camisetas del NYCFC con el nombre de Frank Lampard impreso en la espalda. O a las más de once mil personas que compraron un abono de temporada en el Yankee Stadium pensando que el futbolista estaría este año en Estados Unidos y no en Inglaterra.

“Muchos de esos aficionados están justificadamente escandalizados por esta decisión, y apoyamos cualquier curso de acción que ellos tomen para expresar su descontento”, dice The Third Rail en su web oficial. El grupo es la primera hinchada independiente del New York City -reconocida por el club- y acaba de repudiar públicamente la decisión tomada por el City Football Group Lampard.

Hay quien habla de estafa. Una cosa es pensarlo, o comentarlo en un ámbito íntimo. Otra cosa muy diferente es que formalmente alguien decida llevar a los tribunales al nuevo club. De lo que no caben dudas es que el sentimiento común entre el núcleo más activo de los aficionados del NYCFC es el de la decepción. El de la estafa moral, si queremos dejar por un rato de lado el tema económico.

“Rechazamos de plano cualquier sugerencia que indique que el New York City FC es en cualquier modo secundario con respecto al Manchester City FC, sin importar la fuente, y nos decepciona que el City Football Group haga ver las cosas de esa manera.” Esa frase del comunicado de The Third Rail sintetiza y define el conflicto al que la liga, el equipo y Frank Lampard deberán afrontar durante un buen tiempo.

La herida es profunda. Hasta ahora ninguna de las partes interesadas se puso el uniforme de enfermero. La búsqueda de una salida elegante y políticamente correcta podría estar dilapidando el bajo nivel de credibilidad que todavía tienen quienes han participado en este negocio. Hacer públicos el o los contratos que involucran a Lampard con la MLS y los equipos del City Football Group sería un buen inicio para el proceso de curación.

Mientras nada de eso ocurre en la órbita oficial, una tienda de venta de ropa deportiva ya acepta cambios o devoluciones por las camisetas del New York City con el dorsal de Lampard. Por algún lado hay que comenzar.

Daniele De Rossi: La Potenza Azzurra en la jungla de cemento

MLS: All Star Game

Daniele De Rossi podría jugar en New York tras el final de la actual temporada de fútbol en Italia. Los dos equipos de la MLS en la Gran Manzana –el City y los Red Bulls– estarían interesados en el aguerrido mediocentro de la RomaGli Azzurri.

En un artículo firmado por Franco Spicciariello la web Soccer Italia revela detalles de la que podría ser una de las operaciones más importantes para la MLS en 2015. Con 31 años De Rossi es uno de los futbolistas mejor remunerados de la Serie A. Si decidiera completar su contrato con el cuadro Giallorosso el volante debería cobrar más de diez millones de euros a lo largo de las próximas dos temporadas.

En la Ciudad Eterna existe la sensación de que el sueldo del #16 está fuera del mercado. Que su prestación tal vez no se corresponde en este momento con la cifra escrita en los cheques que recibe cada mes. Pese a que en ocasiones anteriores la Roma se negó a vender a De Rossi (cuando clubes como Real Madrid, Manchester City, Chelsea y Manchester United se interesaron en él), hoy el equipo -controlado por un consorcio estadounidense- estaría dispuesto a analizar ofertas por su vicecapitán.

Desde el entorno del futbolista se alimenta la idea de que la operación es posible. Especialmente si AS Roma gana la temporada 2014/2015, como señala La Gazzetta dello Sport. A Daniele De Rossi le gustaría dejar su actual equipo tras haber ganado su primer título de liga, algo que visto desde la perspectiva de este descanso navideño no parece descabellado. Y el romano romanista habría dado a entender en más de una ocasión que tiene un interés especial en vivir y jugar en Estados Unidos, donde el jugador ha comprado una vivienda y pasa gran parte de sus vacaciones.

Ansiosa de incorporar prestigio europeo, la Major League Soccer podría pagar un salario equivalente al que De Rossi -campeón del mundo en 2006- cobra en el fútbol de su país. De hecho, el volante no quedaría demasiado lejos de Kaká, acreedor al mejor sueldo de la liga en la temporada 2015.

En Roma, todos los caminos conducen al New York City FC. El exfutbolista argentino Sergio Berti, agente de De Rossi, mantiene una buena relación comercial con el Manchester City (el padre de la debutante franquicia de la Major League Soccer). La Bruja fue uno de los principales artífices de la llegada Stevan Jovetic y Aleksandar Kolarov al equipo del Sheikh Mansour; los canales de negociación con el City Football Group están abiertos. Huelga decir que el NYCFC tiene capital suficiente como para afrontar una operación de este calibre.

Un mediocampo con figuras internacionales en plenitud como las de Frank Lampard y Daniele De Rossi (que sería el tercer Jugador Franquicia del New York City) pondría al equipo en el primer plano de la liga. Aunque no de manera inmediata, ya que para ver al dúo sobre el terreno de juego habría que esperar al menos hasta mediados de 2015.

En un segundo plano están los Red Bulls. Pese a que la directiva del equipo basado en la ciudad de Harrison ha declarado recientemente que desea reducir su nivel de gastos, el club necesita llevar a cabo algún tipo de golpe de mercado para no perder presencia mediática frente a la llegada de un competidor muy potente en una zona que hasta ahora le era exclusiva. Si bien el plantel parece necesitar más la llegada de atacantes que de volantes de contención, la adquisición de Daniele De Rossi podría cubrir de alguna manera la salida de Thierry Henry.

 

¿Quienes son los ‘dueños’ de la MLS?

 

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Fuera de Norteamérica subsiste la percepción de que la Major League Soccer es una competición menor, cercana a lo amateur. El prejuicio y la falta de información identificaron hasta ahora a la MLS como un retiro dorado para dolientes y veteranas glorias del fútbol europeo. El paso de los años va corrigiendo de a poco la distorsión desde el punto de vista deportivo.

Pese a que hay mayor información sobre la Major League Soccer a nivel global la escala de los actores económicos que impulsan a la liga sigue siendo menospreciada y bastardeada. Si bien algunos de los valores que está imponiendo el fútbol chino quedan fuera del alcance de prácticamente cualquier otra competición -incluyendo a los principales campeonatos europeos- la MLS se consolida como una opción cada vez más atractiva para futbolistas latinoamericanos y del Viejo Mundo.

Las 20 camisetas más vendidas en la MLS 2016

De acuerdo con la revista Forbes al menos seis de los veinte equipos que hasta este año han competido en la Major League Soccer cuentan con propietarios con fortunas superiores a los mil millones de dólares. Y los dueños de otras dos franquicias tienen relación directa y familiar con patrimonios de esa misma envergadura.

La red de propietarios de los equipos de la MLS está formada por algunos de los empresarios más exitosos del mundo en materia deportiva.

Tomemos como ejemplo el caso de Stan Kroenke, propietario de Colorado Rapids. A fines de 2004 -cuando se hizo con el control del equipo- Kroenke ya era accionista mayoritario de Los Angeles Rams (NFL), y dueño de Denver Nuggets (NBA) y de Colorado Avalanche (NHL). Actualmente también cuenta en su haber a Colorado Mammoth, una de las franquicias más populares de la National Lacrosse League.

Colorado Rapids, el primo (muy) lejano del Arsenal FC

El líder del conglomerado Kroenke Sports & Entertainment amasa una fortuna valorada en los 6.000 millones de dólares y está casado con una de las hijas del fundador de la cadena de supermercados Wal-Mart. El poderío de Stan Kroenke no se limita América del Norte, sino que desde 2011 su empresa posee la mayoría de las acciones del Arsenal FC, lo que lo convierte en un actor global en el mundo del fútbol.

Alguien como Stan Kroenke no estaría en el lugar que hoy ocupa si en la MLS no hubiera existido un emprendedor como Philip Anschutz. El empresario es uno de los cofundadores de la liga y fue el primer propietario de las franquicias de Los Angeles Galaxy, Houston Dynamo, Chicago Fire, San Jose Earthquakes y NY/NJ MetroStars (Hoy, New York Red Bulls).

El millonario es el titular de AEG (Anschutz Entertainment Group), la mayor empresa mundial dedicada a la administración de equipos deportivos y a la producción de espectáculos. Además de su participación en la Major League Soccer el pool AEG es dueño -entre otros- de Los Angeles Kings (NHL), el Hammarby IF de la primera división del fútbol sueco, y equipos de hockey sobre hielo en distintas ciudades de Europa. También entran dentro de su inventario dos de los estadios cubiertos más reconocidos a nivel mundial: el Staples Center de Los Angeles y el O2 Arena de Londres.

AEG también es uno de los promotores de espectáculos musicales más importantes a nivel global; la empresa fue la responsable de organizar la fallida serie de conciertos de Michael Jackson en la capital británica bautizada como “This Is It”.

La MLS podría subir su ‘cuota de ingreso’ a los 200 millones de dólares

Volviendo al soccer, en la actualidad Anschutz es únicamente dueño del Galaxy y hasta no hace demasiado controlaba el 50% de Houston Dynamo, hoy en poder de Gabriel Brener, Ben Guill y el exboxeador Oscar De La Hoya.

El ‘Golden Boy’ no es la única celebrity que participa de manera activa de la Major League Soccer como propietario. Steve Nash, la ahora retirada estrella canadiense en la NBA, es uno de los cuatro accionistas de Vancouver Whitecaps. Y el actor y comediante Drew Carey es uno de los cuatro dueños de Seattle Sounders, campeón de liga en 2016. La franquicia de la Ciudad Esmeralda también cuenta con la particularidad de tener a Paul Allen (cofundador de Microsoft, con una fortuna estimada en 15.000 millones de dólares) como uno de sus propietarios.

La democracia de Seattle Sounders

La máxima categoría del fútbol de Estados Unidos y Canadá también se nutre del aporte económico y empresarial no norteamericano. El caso más patente es el del austríaco Dietrich Mateschitz, propietario mayoritario del fabricante de bebidas energéticas Red Bull y -consiguientemente- del New York Red Bulls. Mateschitz, con un patrimonio personal que supera los 7.000 millones de dólares, es un entusiasta de los deportes y el marketing. Además de su potentísima presencia en la F1, Red Bull también administra equipos de fútbol que llevan su marca comercial como nombre en Austria, Alemania y Brasil.

Otro caso destacable es el de Erick Thohir, el entrepreneur de Indonesia que tiene la voz de mando en el D.C. United, una de las franquicias históricas de la liga. Luego de haber hecho carrera en Asia comprando y vendiendo medios de comunicación Thohir formó parte del consorcio que en 2011 adquirió la franquicia de Philadelphia 76ers, de la NBA. El empresario también posee un par de equipos de baloncesto en su país natal, donde también controla al club de fútbol Persib Bandung.

Pero quizás lo más relevante es que entre septiembre de 2013 y junio de 2016 Thohir (titular de un patrimonio personal superior a los 1.200 millones de dólares) fue el accionista mayoritario y presidente del FC Internazionale de Milán. A mediados de este año el magnate asiático vendió parte de su paquete accionario en el club italiano al pool chino Suning Holdings Group. Thohir y sus socios Jason Levien y William H.C. Chang están actualmente abocados a la construcción de un estadio específico para D.C. United.

¿Qué es un soccer-specific stadium?

La directiva de la Major League Soccer ha intentado ser cuidadosa en cada proceso de selección de los dueños de sus equipos. En casi todos los casos ha optado por personas o grupos económicos con una probada experiencia en el deporte norteamericano. Prueba de ello son los casos de Robert Kraft (propietario de New England Revolution y del exitoso New England Patriots en la NFL) y de Clark Hunt (titular del FC Dallas y de Kansas City Chiefs, también de la NFL).

La liga siguió el mismo patrón en la creación de sus equipos canadienses. Toronto FC es propiedad de Maple Leaf Sports & Entertainment, el consorcio que administra a Toronto Raptors (NBA) y Toronto Maple Leafs (NHL). Y el Impact de Montréal -un equipo creado en 1993, con vida propia en la NASL y la USL antes de sumarse a la MLS en 2012- pertenece a Joey Saputo, desde hace unos meses propietario también del Bologna FC. El empresario es uno de los herederos de Emanuele Saputo, líder en la industria alimentaria en Québec y el resto del país. La familia Saputo -que desde hace décadas apoya la actividad deportiva en la región francófona de Canadá– tiene alrededor de 5.000 millones de dólares en sus cuentas bancarias.

BMO Field, el ‘estadio específico’ que se supera a sí mismo

La liga está en permanente evolución. En 2015 entraron a la liga los equipos números 19 y 20. El New York City FC, una sociedad que en un 80% es propiedad del City Football Group (el consorcio encabezado por Mansour bin Zayed Al Nahyan -en la fotografía-, viceprimer ministro de Emiratos Árabes Unidos y titular del Manchester City FC) y en un 20% de New York Yankees, la franquicia deportiva más popular de la Gran Manzana y la más ganadora en la historia del béisbol norteamericano.

La capacidad económica de los inversores emiratíes, el know-how de uno de los clubes líderes de la Premier League inglesa, y el grado de penetración de una de las mayores marcas deportivas de los Estados Unidos se combinaron para buscar convertirse en una nueva potencia de la Major League Soccer. Pese a una mala primera temporada en 2015 bajo el mando del técnico Jason Kreis -marcada por la polémica generada alrededor de la contratación de Frank Lampard– en 2016, con la conducción de Patrick Vieira, el equipo fue uno de los animadores de la liga.

El City Football Group abre la puerta a China

El otro club que se sumó a la MLS en 2015 fue Orlando City Soccer Club. El equipo de la capital mundial de los parques temáticos -que durante cuatro temporadas jugó en la USL Pro, la liga de tercera división– es propiedad del empresario brasileño Flavio Augusto da Silva, que ganó 500 millones de dólares con la venta de cursos de inglés en distintos países. El equipo que tiene a Kaká como su máxima figura no estuvo en sus dos primeras temporadas de competición en la máxima categoría a la altura de lo que se esperaba de los Leones. En 2017 el OCSC inaugurará su estadio específico en el centro de la ciudad de Orlando.

En 2017 será el turno de otros dos nuevos equipos. Uno de ellos, Atlanta United FC, tendrá como dueño a Arthur Blank, uno de los fundadores de la cadena The Home Depot y propietario de Atlanta Falcons, franquicia de la NFL. El empresario estrenará el año próximo el Mercedes-Benz Stadium, un modernísimo estadio en el centro de la ciudad, capaz de albergar a 30.000 espectadores en los partidos de fútbol.

¿Cómo se construye el SSS de Atlanta United FC?

El otro equipo que será parte de la liga a partir de la próxima temporada es Minnesota United FC, un club que hasta este año compitió en la NASL. El equipo del norte de los Estados Unidos es propiedad de manera mayoritaria de Bill McGuire, titular de UnitedHealth Group, uno de los prestadores médicos más importantes del país. Además, la franquicia cuenta con la participación de los accionistas mayoritarios de Minnesota Twins (MLB) y Minnesota Timberwolves (NBA). Minnesota United contará con su propio estadio específico en 2018.

La de 2018 será la temporada el equipo número 23 de la liga, Los Angeles Football Club. Una franquicia que tiene como propietarios a una miríada de estrellas de Hollywood y del mundo del deporte, liderados por los empresarios Henry Nguyen, Peter Guber y Tom Penn. El LAFC inauguró en el mes de abril el Banc of California Stadium, próximo al downtown angelino.

LAFC y la MLS plantan bandera en el centro de Los Angeles

Tras muchas idas y vueltas -y un cambio de integrantes en el grupo de inversores liderado por David Beckhamla MLS hizo oficial a fines de enero el ingreso en la liga de una franquicia en la ciudad de Miami, que entrará en competición la temporada 2020.

Antes que se confirmara el ingreso del segundo club del estado de Florida, la liga dio luz verde a la candidatura de Nashville, que contará en los próximos años con un equipo en la Major League Soccer. El grupo propietario estará comandado por John R. Ingram, quien cuenta como socios estratégicos a Zygi Wilf, Mark Wilf y Leonard Wilf, propietarios de Minnesota Vikings en la NFL.

Analizamos las candidaturas de Detroit, St. Louis y Nashville

La Major League Soccer -con nuevos y millonarios contratos publicitarios y de TV bajo el brazo- busca hacer realidad aquello de que para 2020 pretende ser una de las ligas de referencia a nivel mundial. Algunos de las mayores patrimonios y grupos empresariales vinculados al ámbito deportivo ya se subieron al barco de la MLS. Para muchos se trata de una apuesta a seguro.

Artículo actualizado el 6 de mayo de 2018.

Imagen: David Beckham, oficialmente dueño de una franquicia de la MLS.