Sin Mundial, ‘Team USA’ podría organizar un torneo internacional en 2018

TEAM USA

De acuerdo con fuentes consultadas por la cadena ESPN, la federación de Estados Unidos y Soccer United Marketing -la empresa comercial de la Major League Soccer- estarían analizando la posibilidad de albergar una serie de partidos amistosos o un torneo del que participarían un grupo de selecciones que no clasificaron a la Copa del Mundo del año próximo.

Esas mismas fuentes aseguran que las conversaciones entre la U.S. Soccer y SUM estarían en su etapa inicial, por lo que todavía se desconoce si lo que se llevará a cabo es un torneo en sí o simplemente una serie de encuentros amistosos.

Los primeros rumores hablan de una cita internacional que se jugaría antes de Rusia 2018, y de la que participarían -entre otras- las selecciones de Estados Unidos, Italia, Holanda y Chile, todos equipos nacionales que no alcanzaron la meta de clasificar al Mundial.

Fotografía: La joven selección de Estados Unidos que el martes igualó 1-1 en un amistoso frente a Portugal. (Twitter | @ussoccer)

 

Nigel de Jong, el breve

Nigel de Jong

Nigel de Jong podría estar a punto de convertirse en nuevo jugador del Galatasaray. De hecho, todo indica que el volante holandés se encuentra en vuelo hacia Estambul, donde el martes por la tarde sería presentado como nueva incorporación del gigante turco.

Si esta información se confirma de Jong no habrá pasado más de un semestre en el LA Galaxy y la MLS, a los que llegó como agente libre poco tiempo atrás tras acordar su desvinculación del AC Milan.

Si bien el equipo californiano no confirmó la existencia de una negociación con el Galatasaray diversos medios deportivos estadounidenses dieron a la transacción como prácticamente hecha.

¿Fracasó Nigel de Jong en Los Angeles Galaxy? De ninguna manera. El internacional neerlandés de 31 años actuó en 18 de los 26 partidos de liga que el conjunto de Bruce Arena disputó hasta ahora en la temporada 2016. De Jong tuvo como misión principal dotar a ‘la Galaxia’ de la solidez defensiva que no tuvo en 2015. En este momento el cuadro angelino es el segundo con menos goles en contra en toda la liga.

Pero -así como su juego ha sido efectivo- de Jong se convirtió en uno de los villanos preferidos de la Major League Soccer. El ambiente generalizado de la liga lo considera un futbolista demasiado físico, cuestión por la cual ya se ha hecho acreedor a dos suspensiones que sirvieron como castigo por su juego duro.

Desde el punto de vista estratégico si LA Galaxy consigue vender al volante al fútbol turco liberará una plaza de Jugador Franquicia de cara a 2017. El club se comprometió a convertirlo en un0 de sus tres jugadores designados el año próximo, una vez que Steven Gerrard abandone la disciplina del primer equipo. Los otros dos designated plauers son Giovani dos Santos y Robbie Keane.

Por cuestiones contractuales de Jong se convertirá de manera automática en Jugador Franquicia de LA Galaxy en 2017 si consigue disputar este año 23 partidos de temporada regular.

Si el holandés deja libre esa plaza de cara al año próximo el conjunto de California tendrá la posibilidad técnica y el presupuesto para poder contratar en los próximos meses a una nueva figura de carácter internacional.

Fotografía: Los Angeles Galaxy

 

De Jong, poder destructivo para el Galaxy

De Jong

La primicia la dio Kevin Baxter en las páginas del Los Angeles Times. El Galaxy cerró a última hora del sábado la incorporación del volante central holandés Nigel de Jong, hasta ayer futbolista del AC Milan.

Si bien la operación no fue anunciada de manera oficial por la franquicia de la MLS Baxter asegura que una persona con conocimiento sobre la negociación le confirmó el fichaje del internacional con la selección Oranje.

De Jong es la más reciente adición del rush de incorporaciones que inició el LA Galaxy durante la última semana, que incluyó los anuncios de las contrataciones del central belga Jelle Van Damme (de 32 años) y el lateral inglés Ashley Cole (35). Nigel de Jong (31) llegará al club californiano en condición de jugador libre, luego de que consiguiera la aprobación del Milan para dar por finalizado un contrato al que todavía le quedaban dos temporadas y media por delante.

De acuerdo con lo publicado por el Los Angeles Times De Jong firmará un contrato de un año de duración, con un sueldo de algo menos de un millón de dólares (una cifra que se cubriría parcialmente con los fondos de asignación especial entregados por la liga recientemente). A partir de diciembre -cuando, previsiblemente, Steven Gerrard anuncie su retiro- De Jong podría acceder a la plaza de Jugador Franquicia que el inglés dejará libre.

Con Nigel de Jong el Galaxy contrata al futbolista que más necesitaba. No solamente para cubrir el vacío generado tras las ventas de Juninho y Omar González. Al equipo angelino (como a muchos de la MLS) les falta mordida, capacidad de destrucción al equipo rival en la mitad de la cancha. El holandés -si no sufre lesiones graves a lo largo de la temporada- es un especialista en esa función, y puede resultar un factor diferencial para la franquicia dirigida por Bruce Arena.

Van Damme, Cole y De Jong -que, en total, no costarán al equipo afincado en Carson más de 1,7 millones de dólares- serán presentados esta semana como nuevos futbolistas de la Galaxia.

 

Landon Donovan marca la cancha a Jürgen Klinsmann

Landon Donovan

El sábado la selección de Estados Unidos se juega su pase a la Copa Confederaciones de 2017. El partido por la CONCACAF Cup se vive en casa del USMNT con menos dramatismo que en México -el rival a vencer- pero de ninguna manera pasa inadvertido.

La selección estadounidense y su técnico Jürgen Klinsmann no pasan por su máximo nivel de popularidad. Pese a que no hace demasiado el equipo hizo una positiva gira por Europa, en la que derrotó como visitante a Holanda y Alemania, el clásico del fin de semana frente a su máximo rival puede marcar un antes y un después.

La caída en semifinales de la Copa Oro frente a Jamaica y el mal juego mostrado en recientes amistosos contra Perú y Brasil ponen en entredicho el trabajo de Klinsmann, quien desde hace años confronta de manera constante con el ambiente futbolístico de Estados Unidos.

Quien acaba de cuestionar y hacer hipótesis sobre la continuidad del seleccionador es Landon Donovan, próximo a cumplir un año como exfutbolista profesional.

«En cualquier parte del mundo si un jugador actúa mal o tiene una mala racha de resultados, sale del equipo», señaló Donovan en diálogo con ESPN FC. «Jürgen dijo muchas veces que quiere que sus futbolistas sientan presión. Quiere que si ellos pierden un partido no puedan ir al supermercado al día siguiente. Quiere que si pierden un partido sean castigados por la prensa. Muy bien, me parece que lo mismo debe aplicarse al entrenador.»

«Tuvimos un verano muy pobre, con malos resultados en la Copa Oro», agregó Donovan. «El último partido contra Brasil fue el peor que he visto desde que jugamos bajo el mando de Jürgen. La realidad ahora es que en cualquier parte del mundo si un técnico obtiene esos resultados y pierde este partido contra México, ese entrenador sería despedido. Me parece que si Jürgen quiere que todos los jugadores estén sujetos a ese parámetro, él también tiene que ser medido de acuerdo con ese parámetro.»

A último momento, y en una situación que generó mucha polémica, Landon Donovan fue excluido por Jürgen Klinsmann de la convocatoria de la selección de Estados Unidos que jugó el Mundial de 2014. A fines del año pasado, con un nuevo título de liga como estandarte de Los Angeles Galaxy, el 10 hizo efectivo su retiro de las canchas.

 

Fotografía: U.S. Soccer

CONCACAF va a un playoff para definir a su representante en la Copa Confederaciones

USA MEX

La Copa Oro es el máximo torneo de selecciones de la CONCACAF. Al contrario de lo que ocurre con la Copa América o con la Eurocopa -que se disputan cada cuatro temporadas- la Gold Cup se pone en marcha en suelo estadounidense cada dos años.

El torneo se arma para intentar conseguir que en la final se enfrenten México y Estados Unidos, en teoría los dos equipos más potentes de la región, y en la práctica los que más entradas, marketing y publicidad mueven en esta parte del mundo.

Tanto en la edición de 2013 (en la que el USMNT se impuso a Panamá en la final) como en la de este año (en la que el Tri se quedó con el título en una definición frente a Jamaica) el deseado partido final entre las dos potencias no se pudo llevar a cabo. Pero la normativa vigente en la CONCACAF siempre da una oportunidad para que el negocio esté presente.

Hace un tiempo se decidió que el representante de CONCACAF en la Copa Confederaciones de 2017 surgiría de un playoff entre los dos últimos campeones continentales. Una variación con respecto a lo vivido hasta ahora; la selección que clasificaba a la Confed Cup era la ganadora de la Copa Oro más cercana en el tiempo al torneo premundialista.

El cambio de reglas llega en un momento bastante explosivo, tanto a escala continental como en el seno de las selecciones de México y Estados Unidos.

El #FIFAgate puso a CONCACAF en el ojo de la tormenta. Varios de sus más altos directivos -incluyendo al presidente Jeffrey Webb– fueron procesados y detenidos por formar parte de un engranaje de corrupción en el fútbol del Caribe, América Central y América del Norte.

La Copa Oro que acaba de finalizar sumó una mancha más en el lomo de la dañada imagen de CONCACAF. Los groseros errores arbitrales y la denuncia de amaño lanzada por la federación de Panamá no hicieron más que empeorar la reputación de la Confederación, que desde hace tiempo tienen que lidiar con problemas de arreglos de partidos en la región, como ocurrió en las selecciones de Guatemala y El Salvador o en recientes ediciones de la Liga de Campeones de CONCACAF.

El Team USA -que se había acostumbrado a ser el equipo a vencer en su área de influencia- quedó fuera de la final tras ser eliminado por Jamaica en las semifinales de la Gold Cup. Para muchos se trató de la peor derrota en la historia contemporánea de la selección estadounidense, y -sin dudas- de la peor actuación del equipo bajo el mando del entrenador Jürgen Klinsmann. Si bien Sunil Gulati, el presidente de U.S. Soccer, aseguró que la continuidad del actual cuerpo técnico no corre peligro una derrota frente a México en el playoff hacia la Copa Confederaciones podría avivar las reticencias que en muchos rincones del ambiente futbolístico estadounidense existe en contra del alemán.

Pese a las resonantes y buenas victorias en una reciente gira europea frente Holanda y Alemania el nivel del USMNT en los últimos meses no termina de conformar. Klinsmann ha probado a muchos juveniles (incluso no profesionales) y a algunos futbolistas no demasiado tenidos en cuenta por la afición y el mainstream en el equipo nacional. Cierto enfrentamiento con algunas figuras de la selección y una batalla dialéctica con la MLS pusieron al exdelantero en una posición no demasiado cómoda.

En la vereda de enfrente está un México en crisis pese a haber ganado la Copa Oro el pasado fin de semana. El Tri -de mal juego, y beneficiado luego de la fase de grupos por algunas decisiones arbitrales- despidió este martes al seleccionador Miguel Herrera. El extrovertido Piojo -dueño de una complicada relación con la prensa local en los últimos meses- fue cesado luego de insultar y golpear a Christan Martinoli, comentarista de TV Azteca, en el aeropuerto de la ciudad de Philadelphia.

En una extensa rueda de prensa Decio de María -que el sábado se convertirá en el nuevo presidente de la Federación Mexicana de Fútbol– dijo que no pretende tener un seleccionador interino, por lo que el anuncio de la contratación de un reemplazo para Herrera no puede demorar mucho. El Tri tiene programados varios encuentros en los próximos meses, pero la clasificación a la Confed Cup es prioridad desde el punto de vista deportivo y comercial, como De María dejó claro esta tarde.

Estados Unidos y México ya conocen a sus rivales en el camino de clasificación al Mundial de 2018. Y también saben que el playoff hacia la Copa Confederaciones de 2017 se jugará el 9 de octubre en el gigantesco Rose Bowl de Pasadena, en las afueras de Los Angeles. 95.000 boletos para un partido en el que las dos selecciones podrán presumir de ser locales.