Santiago Moreno suma minutos en Portland Timbers, aprieta el corazón, y sigue soñando

Tras dos meses de su debut en MLS, el colombiano nos cuenta detalles de su adaptación, del ofrecimiento que le hiciera Dairon Asprilla, y de cómo habla a diario con su señora madre.

Por: @jrojasa75

Cuando Santiago Moreno anunció en julio de este año que dejaba Cali para unirse a Portland Timbers, sumaba algo mas de 50 partidos con el América de Cali. Le llovieron las críticas por su decisión, y él las asumió de forma estoica. Respondiendo con firmeza y haciendo siempre referencia a sus prioridades, no las de los demás.

De eso han pasado alrededor de tres meses. Y desde su debut el 29 de agosto, el extremo derecho ha sumado siete participaciones en MLS – todas desde el banco – y una asistencia.

Parte todo de un proceso de adaptación que incluye el perfil del jugador, las necesidades del equipo y factores tan variables como el momento de su llegada a Portland, en un año en donde la mayoría de los equipos han tenido complicaciones para programar los tiempos de duración del papeleo para los permisos laborales de sus contrataciones.

El propio entrenador Giovanni Savaresse confirmó que Moreno llegó algo antes de lo presupuestado. Él, entiende que esto apenas es el comienzo, “Estoy contento con los minutos que el profe me está dando, tratando de adaptarme y aprovechándolos de la mejor manera”, dijo un siempre calmado y tímido Santiago.

De las críticas por su decisión, el colombiano tiene claro que son cosas del pasado y está seguro de que ha tomado el mejor camino, como lo expresó en su momento. “No he escuchado más. Esta es una oportunidad que no quería dejar pasar”, soltó antes de insistir en sus razones.

“Quiero cambiarle la vida a mi familia, bien merecido lo tienen. Y yo sé que este equipo me va a ayudar a crecer mucho para seguir luchando por mis sueños”, aseguró en medio de una sonrisa que se amplía a medida que va acercando el tema a su casa, a la familia, a su mamá.

Porque no es fácil, Santiago tiene 21 años y vive su primera experiencia fuera de su país; ha vivido siempre con su mamá, y ahora se adapta a otra cultura, otro clima, otro idioma, otro fútbol; y en completa soledad. “En mi casa nadie ha tenido visa” confesó el extremo derecho.

“Ver y vivir todo lo que me habían contado qué me podía encontrar, es muy diferente”, asiente Moreno al conversar de ese entorno, esa soledad, esas diferencias de vida.

Y allí es donde entra la figura de un compatriota, un chocoano quien llegara a Portland en 2015, volviera a su país en 2016 y solo hasta este 2021 ha consolidado una temporada completa de gran impacto; aunque en años anteriores hubiera cambiado la fortuna del equipo en algunos momentos claves.

“Dairon Asprilla me ha acogido mucho, es una excelente persona y paso mucho tiempo con él”, soltó Santiago tímido como no queriendo revelar lo que ya se veía venir, que el caleño está viviendo en casa del ex Millonarios.

Así que entre sonrisas y con una ayudada, Santiago la dejó caer,. “Soy mucho de estar con mi familia y el vivir solo aquí con todo nuevo me daba muy duro”, empezó por relatar. “Él fue el que se me acercó y me lo propuso, yo le agradecí mucho y gracias a Dios estoy viviendo con él”, dijo.

Obviamente el plan es seguir creciendo, en lo personal y lo futbolístico. Por ello, el proceso para que llegue su señora madre está en curso, “los papeles de mi mamá todavía se demoran, pero la idea es que ella venga y se quede a vivir conmigo”, contó.

Volvieron las sonrisas porque es de la madre de la que se habla. Y con la distensión, otra confesión, “hablo con ella todos los días. Está contenta. Tratamos de ocultarnos la falta que nos hacemos, para no hacernos daño”.

En el campo de juego, Santiago tiene claro que aún no llega su momento. “La verdad es que me ha tocado entrar en momentos con el marcador arriba, ayudar mucho, defender, y en eso no puedo brillar mucho”, reconoció.

Pero tanto él como Savaresse saben que el proceso apenas comienza, “estoy preparado para el momento en que él me necesite”, dijo confiado el jugador.

Entre tanto, trabajar y seguir soñando es la clave, “Estos momentos lo hacen fuerte a uno y por los sueños uno tiene que hacer lo que le toque hacer”, remató el extremo al que toda la organización de Portland Timbers quiere llevar de a poco, hacerlo sentir bien y permitirle el espacio para que tenga el impacto esperado, por algo su contrato se extiende hasta diciembre de 2025.