Avanza a velocidad la construcción del estadio de Los Angeles FC

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Si bien algunos días atrás escribimos que Los Angeles FC -el único equipo que se agregará a la MLS en la temporada 2018- podría inaugurar el Banc of California Stadium en el mes de mayo, informes recientes hablan de cálculos más optimistas, que se atreven a especular con la posibilidad de que el estadio específico se inaugure en abril del año próximo.

Las fotografías más recientes muestran un avanzado estado de construcción de la estructura ubicada en Exposition Park, próxima al centro de la ciudad. Fuentes cercanas al club estiman que más de un 60% de la obra ya está completa.

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El Banc of California Stadium tendrá capacidad para 22.000 espectadores y sería el escenario que la Major League Soccer habría programado para ser sede del Juego de las Estrellas de la temporada 2020.

Luego de que la liga anunciase que el flamante Mercedes-Benz Stadium de Atlanta United FC será el lugar donde se disputará el All-Star Game de 2018, la conducción de la MLS habría optado por dar cabida a los estadios más nuevos para su principal evento de promoción.

Así, en 2019 el Juego de las Estrellas iría al Orlando City Stadium de ‘los Leones’, un año más tarde pasaría por la casa de LAFC, y en 2021 haría escala en el Audi Field, la instalación que D.C. United inaugurará a mediados de 2018.

Poco se sabe todavía de cómo jugará o de qué manera estará integrado el plantel de Los Angeles FC en su primer año en la liga, más allá de las contrataciones del entrenador Bob Bradley y del jugador franquicia mexicano Carlos Vela. Pero -a cinco meses del debut oficial del equipo- el protagonista es su estadio, que promete ser una de las nuevas ‘joyas de la corona’ de la Major League Soccer.

Fotografías: Los Angeles FC

Expansión: El ‘Expediente X’ de MLS Miami

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Desde el inicio del proyecto muchas de las circunstancias vinculadas al equipo de la MLS que David Beckham pretende instalar en la ciudad de Miami son extrañas. La larga travesía en el desierto -que comenzó a inicios de 2014, con el anuncio oficial- puede estar llegando a la tierra prometida, que no sería otra cosa que la convalidación oficial de la franquicia por parte de la liga. Pero el elemento bizarro y fuera de libreto se mantiene vigente.

Tras meses -años, de acuerdo a como se lo analice- de silencio el grupo liderado por el exfutbolista inglés presentó días atrás su plan para erigir un estadio específico con capacidad para 25.000 espectadores en el barrio de Overtown.

Candidatas a la expansión I: Detroit, St. Louis y Nashville

El soccer-specific stadium será lo que tenga que ser cuando Becks y sus socios consigan asegurarse la totalidad del terreno que necesitan para comenzar a construir. Todo indica que eso ocurrirá, pero las idas y vueltas con MLS Miami en los últimos tres años han sido tantas y de tan diferente calibre que lo aconsejable es esperar antes de dar algo por confirmado.

Las novedades vinculadas al SSS fueron anunciadas durante una audiencia pública ante la comunidad de Overtown, en la que los vecinos manifestaron a representantes del Grupo Beckham sus preocupaciones vinculadas a las congestiones de tránsito que podrían generarse en la zona del futuro estadio.

MLS Miami: El barrio de Overtown plantea sus dudas

Para llevar tranquilidad a la población local Tim Leiweke -exejecutivo de LA Galaxy y Toronto FC, hoy parte de Miami Beckham United– explicó que el estadio no contará con plazas de estacionamiento para automóviles. Una decisión que complace a los vecinos inmediatos de la obra, pero que agrega una duda más alrededor del proyectado club.

Leiweke reveló que el futuro equipo impulsará el uso del Metrorail para llegar a su futura sede, además de ampliar el servicio de taxis acuáticos a lo largo del río Miami, cercano al emplazamiento del estadio. ¿Le suena raro al lector? Suena raro para todo el mundo, pero así están dadas las cosas en el sur del estado de Florida. Otra sorprendente declaración del representante de Miami Beckham United es que el grupo empresario espera que sus aficionados lleguen en gran medida caminando al estadio, como ocurre en los casos de los equipos de la MLS en Seattle y Portland. ¿Se puede implantar -o imponer- en Miami lo que en la región de Cascadia ha nacido de manera natural?

¿Qué es un soccer-specific stadium?

El club, además, espera poder asegurarse un estacionamiento con capacidad para 2.000 coches en otro punto de la ciudad, y buscaría unir al parking con el estadio a través de un servicio cautivo de autobuses.

Pero no hay urgencias para poner en marcha la construcción del estadio diseñado por el estudio de arquitectura Populous. Tim Leiweke expresó el deseo de tener completada la obra para 2021 o 2022. Fechas que, nuevamente, llaman la atención.

MLS Miami, ¿el cuento de la buena pipa?

El Orlando City Stadium -la casa de ‘los Leones’– es el más nuevo de los estadios de la MLS, comenzó a construirse a mediados de octubre de 2014 y fue inaugurado a fines de febrero de este año. Y el Avaya Stadium de San Jose Earthquakes se estrenó en marzo de 2015, mientras que sus cimientos comenzaron a excavarse en octubre de 2012. Sobre el papel, la franquicia de Miami tendría todo aprobado para iniciar las obras a mediados de este año, pero el lapso de finalización de las mismas parece ser más amplio que el de los ejemplos mencionados.

Miami Beckham United espera que su equipo entre en competición tan pronto sea posible, y jugaría como local en el Marlins Stadium -un céntrico complejo de béisbol- o en el gigantesco Hard Rock Stadium, donde actúan los Miami Dolphins de la NFL.

Imagen: La proyección del que sería el estadio específico del equipo de la MLS en Miami. (Crédito: Populous)

 

 

 

La tortuosa relación entre Joseph Blatter y la MLS

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El vínculo entre Joseph Blatter y la MLS nunca fue sencillo. El renunciado (aunque todavía activo) presidente de FIFA parece haber tenido siempre a mano una lista de duros reclamos hacia la liga americano-canadiese. Y jamás le ha faltado oportunidad para hacer que sus críticas lleguen con toda la amplitud posible a los responsables del torneo.

La Major League Soccer -una competición construida y dirigida por grandes inversores- no ha dado espacio a los grandes homenajes en vida que sí han sido frecuentes para el veterano directivo en otras regiones del mundo, donde estadios, salas de conferencia y hasta alguna cátedra universitaria llevaron (llevan) su nombre. Mucho menos ha permitido que Blatter y FIFA se entrometan en el negocio que la hoy floreciente liga ha conseguido generar.

Varias son las especulaciones que sobre este tema se pueden establecer. Pero parece claro que la MLS jamás fue la liga preferida de Blatter.

En primer lugar, porque la Division I norteamericana no sigue el mal llamado calendario internacional de la FIFA, que es la norma para las ligas europeas. En 2009, dos años después del arribo de David Beckham a la MLS, Joseph Blatter hizo un enérgico llamado para que la categoría principal de Canadá y Estados Unidos se articulara en una liga que se extendiera de agosto a febrero.

El suizo opinaba por ese entonces que la Major League Soccer estaba demasiado atada a la infraestructura de otras grandes ligas. «Hay un problema muy grande allí, y ellos lo saben. Los organizadores saben que mientras no tengan sus propios estadios tienen que usar los de otro deporte, como el football americano. Con una temporada entre marzo y octubre no estás dentro de la llamada ‘buena temporada internacional’. El resultado es que no conseguirán atraer a jugadores estelares de Europa para jugar por solamente seis o siete meses, salvo el caso excepcional de Beckham.»

«Los mejores jugadores (de Estados Unidos) actúan en Europa», señaló Blatter durante la Copa Confederaciones de 2009. «Tomas a sus 23 jugadores y la mayoría de ellos juega en Europa, o sea que esta no es la solución adecuada para la MLS.»

El máximo jerarca del fútbol a nivel mundial describió en 2009 una situación bastante desfasada, fuera de tiempo. El cuadro que pintó el todavía presidente en ejercicio de la federación internacional correspondía más a la realidad imperante en la segunda mitad de los noventa que al final de la primera década del siglo XXI.

Cuando FIFA concedió a Estados Unidos la posibilidad de organizar la Copa del Mundo de 1994 creó un listado de exigencias. Una de ellas -tal vez la más importante- era la de crear una liga de fútbol profesional de primera división. Tras la debacle financiera de la primera versión de la North American Soccer League, llegó el turno de la Major League Soccer, que vivió su temporada inaugural dos años después de ese Mundial.

En sus primeras temporadas de existencia la MLS utilizó estadios e instalaciones deportivas de universidades y equipos profesionales de football americano y béisbol. Además, la liga se apartó de manera notable de las normas de la International Board con la intención de americanizar al soccer. Así, los partidos que finalizaban en empate eran definidos por penales, y el tiempo de los encuentros se medía con un reloj en cuenta regresiva, al mejor estilo de la NFL y la NBA.

Claramente, la MLS era por ese entonces una oveja negra en el ámbito del fútbol internacional, tolerada por CONCACAF y FIFA. En 1999 la directiva de la liga decidió regresar a las normas tradicionales y dio un paso importante hacia su consolidación definitiva en América del Norte con la construcción del primer soccer-specific stadium. El proceso de crecimiento de la Major League Soccer va desde ese entonces estrechamente ligado a la creación de los estadios específicos, que permitieron la independencia con respecto a las instalaciones preparadas para otros deportes y la generación de recursos propios.

Por eso el reclamo de Blatter en 2009 sobre la pretendida falta de infraestructura propia en la Major League Soccer fue bastante caprichoso. En 2010 la liga contaba con 16 equipos, 11 de los cuales jugaban como locales en estadios específicos. La temporada 2015 incluye a 20 franquicias, 15 de las cuales cuentan con un SSS. El año próximo, con la misma cantidad de clubes, los estadios específicos serán 16, luego de la inauguración del Orlando City Stadium.

Tampoco estuvo acertado el presidente de FIFA en cuanto a su pronóstico de que -de no mediar un cambio de calendario- no llegarían figuras internacionales a la MLS. En 2010 Thierry Henry firmó con New York Red Bulls, Freddie Ljungberg con Seattle Sounders, y Cuauhtémoc Blanco con Chicago Fire. La cantidad de estrellas latinoamericanas y europeas que recalan en la Major League Soccer va en aumento. En 2015 se han incorporado, entre otras, figuras del tamaño de Sebastian Giovinco (Toronto FC), David Villa (New York City FC) y Kaká (Orlando City SC). A falta de nuevos anuncios, en las próximas semanas llegarán los ingleses Frank Lampard (New York City FC) y Steven Gerrard (Los Angeles Galaxy).

Y una importante porción de los titulares habituales de la selección de Estados Unidos han regresado o han fichado por algún equipo de la MLS en las últimas dos temporadas. El caso más reciente es el de Jozy Altidore, actual Jugador Franquicia de Toronto FC.

Pese a que el presidente de FIFA no lo reconoce de manera pública la máxima categoría de Canadá y Estados Unidos se puso al día en materia de estadios. Y su calendario ‘a contramano’ del fútbol europeo no ha sido óbice para que la Major League Soccer haya conseguido acoger a varios futbolistas relevantes de los torneos que se disputan en territorio de la UEFA.

«Tienen que jugar y adaptarse al calendario internacional. Si lo hacen, pueden tener éxito. Lo dije muchas veces. Y hablé sobre esto cuando todavía era secretario general de FIFA, y nada ha cambiado en Estados Unidos», insiste desde hace años Sepp BlatterSi bien en 2014 Don Garber -comisionado de la MLS– explicó que él y sus colaboradores estudiaron la posibilidad de incorporar un calendario ‘a la europea’ con un par de períodos de receso, el proyecto fue dejado de lado por tiempo indeterminado.

Varios de los actuales mercados de la liga (las tres ciudades canadienses presentes en la MLS, Chicago, New York, Boston, entre otras sedes) hacen muy complicada -por no decir imposible- la práctica del fútbol en estadios al aire libre entre los primeros días de diciembre y el inicio de marzo. Pero el clima no es la única barrera que la Major League Soccer no puede -y seguramente no quiere- romper.

El actual formato de temporada regular (desde inicios de marzo a finales de octubre) otorga una ventana mediática difícil de igualar. Gran parte de la liga -la fracción más importante, con toda seguridad- se lleva a cabo desde el final de la primavera y el inicio del otoño. No solamente eso es sinónimo de buen tiempo, sino de poca competición con otras actividades deportivas. De hecho, la única competición real en los estadios y en las pantallas de TV es la MLB, las Grandes Ligas de béisbol (un torneo con una popularidad decreciente en varios estratos de la sociedad norteamericana).

De adoptar el calendario internacional de FIFA la Major League Soccer tendría que enfrentar una competencia mucho más potente durante todo el año. Concretamente, el baloncesto y el football universitarios, la NFL, la NBA y la NHL (sin dejar de lado a las grandes competiciones de fútbol en Europa y América Latina). Alinearse con el fixture europeo significaría para la MLS perder la actual ventana mediática que acaba de conquistar.

La liga estrenó este año nuevos convenios de TV. Los mismos -en una situación sin precedentes- permiten que uno o dos partidos se vean cada viernes por la noche a nivel nacional a través de las cadenas de Univision, y que dos o tres encuentros se vean cada domingo en todo el país gracias a las transmisiones de ESPN y Fox Sports. La liga -que batalló durante años por tener un lugar ‘fijo’ en la televisión para sus partidos- no parece dispuesta a cambiar el actual estado de las cosas, ni siquiera a instancias de un pedido de FIFA.

El segundo punto de conflicto entre el presidente de FIFA y la liga aparece cada vez que Joseph Blatter se refiere al nivel de popularidad de la Major League Soccer. En 2012 el hoy cuestionado líder del fútbol mundial concedió una entrevista a Al Jazeera TV. Durante la misma el mandatario se despachó a gusto. «Pensé que era una cuestión de tiempo — hicimos allí la Copa del Mundo en 1994. La MLS ya tiene 18 años, así que eso ya debería haber pasado. Pero todavía le cuesta trabajo ser un torneo popular. No existe una liga profesional demasiado fuerte (en Estados Unidos). Apenas tienen la Major League Soccer, pero no tienen ligas profesionales reconocidas por la sociedad americana.»

Una vez más, Blatter vuelve a pecar por ignorante. O, quizás, por malintencionado. El veterano ejecutivo desconoce u oculta el innegable crecimiento que la ‘primera división’ del fútbol norteamericano evidencia, especialmente en los últimos diez años.

La Major League Soccer es hoy tan popular como la Major League Baseball entre los adolescentes de Estados Unidos. Un país que fue el segundo a nivel mundial en ventas del videogame FIFA 14; una gran parte de sus usuarios prefiere jugar con equipos de la MLS antes que con clubes de otras partes del mundo. Y la temporada 2014 arrojó un promedio general de casi 20.000 espectadores por partido, una cifra nada despreciable en comparación con los registros europeos y sudamericanos.

La declaración de Blatter, además, pasa por alto la existencia de la NASL y la USL (consideradas como la segunda y tercera división, respectivamente, en Estados Unidos y Canadá). Podrán gustar más o menos las realidades de estas competiciones, pero lo que el mandamás de FIFA no debería hacer es obviar la existencia de ambas en un medio de comunicación de alcance mundial.

Todo indica que Blatter no está demasiado interesado en la evolución del soccer profesional en Estados Unidos. El directivo no visita el país desde 2011, pese a que la Unión tal vez hoy sea el mayor mercado en expansión desde lo comercial para el fútbol a nivel mundial. Antes de las detenciones de algunos de sus colaboradores más próximos prometió estar presente para la Copa América Centenario de 2016, un torneo de selecciones que, como la máxima plana de FIFA, parece estar disolviéndose en medio de la polémica y las investigaciones policíacas y judiciales.

Ni FIFA ni sus máximos responsables han cuestionado jamás que el torneo de primera división de Brasil se dispute entre mayo y diciembre. Tampoco se han preocupado por el hecho de que la apertura del mercado estival en Europa haya dejado en más de una ocasión a muchos equipos diezmados dentro de la Série A de la máxima potencia sudamericana. Algo más al sur, en Argentina, la nueva liga se lleva a cabo entre febrero y diciembre. A partir de este año, con tres decenas de equipos participantes, luego de un ascenso masivo de 10 clubes a fines de 2014. La jerarquía de la federación internacional cuestionó o cuestiona estas situaciones. ¿Por qué sí lo hacen -especialmente en el caso de su presidente- con la Major League Soccer?

En contra de la realidad, en contra de las posibilidades razonables y de la conveniencia mediática y económica de la MLS, Joseph Blatter se mantiene en su posición hostil ante la más importante liga profesional en Norteamérica. En un movimiento todavía no debidamente explicado el presidente de FIFA aseguró en agosto de 2014 que la MLS había decidido adoptar el ‘calendario europeo’. La explosiva declaración, rápidamente desmentida por la liga, se produjo en Toronto; las palabras textuales del presidente fueron: «la MLS ha tomado la decisión — aunque no se cuándo comenzarán — de adoptar el calendario FIFA».

¿Qué intereses defienden Blatter y la FIFA en este tema? Definitivamente, no los de la Major League Soccer. La primera división y SUM -su empresa comercial- son actores muy importantes dentro de la explosión de popularidad de la que el fútbol goza en este momento en Estados Unidos, sin demérito por lo aportado por otras ligas, las distintas selecciones nacionales y de los innumerables amistosos internacionales que cada año se disputan en el territorio nacional.

Cada vez que le ha sido posible (aunque no siempre lo ha conseguido) la MLS ha dejado de programar una fecha de su competición local durante una ‘jornada FIFA’. Durante la Copa del Mundo de Brasil la liga realizó un receso de dos semanas para otorgarle máxima visibilidad al evento internacional. Son señales de que, incluso con algún grado de resistencia, los responsables de la Major League Soccer se han mostrado dispuestos a tender puentes con Zurich. Pero, al menos durante la ‘era Blatter‘, esas declaraciones de buena voluntad fueron respondidas con desprecio y hostigamiento de parte del organismo rector del fútbol a nivel mundial.

El jefe del fútbol universal comienza su salida de escena con una estela de situaciones cuestionables, no debidamente aclaradas, sobre sus espaldas. Dentro de las muchas cosas poco entendibles que FIFA ha hecho en años recientes seguramente están la persecución, la poca valoración y la falta de reconocimiento de la que ha sido objeto la Major League Soccer, un torneo que -literalmente- nació de la nada hace veinte años y hoy es un actor de considerable importancia dentro del continente americano.

 

¿Qué es un soccer-specific stadium?

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Lo que en el resto del mundo puede parecer una obviedad, en América del Norte es un dato de excepcionalidad. El término soccer-specific stadium (o estadio específico para el soccer) es propio del deporte en Estados Unidos y Canadá. Un SSS es un escenario construido o remodelado con la idea de albergar de manera primordial y casi exclusiva partidos de fútbol. Son la alternativa a los estadios multiuso, habilitados para la práctica de varias actividades.

A diferencia de muchos de los principales estadios de béisbol y football en ambos países, capaces de albergar a multitudes de entre 50.000 y 100.000 aficionados, los SSS son diseñados para ajustarse a las necesidades y a la realidad del soccer en Norteamérica. En suma, instalaciones que por lo general no tienen más de 30.000 asientos, con amenities adecuadas para esa cantidad de público.

Otro rasgo distintivo de un SSS es que el terreno de juego cumple con las medidas establecidas por FIFA en esa materia. Una cancha de soccer reglamentaria es -con diferencia- más ancha que una de football americano o canadiense.

En su temporada inicial, en el año 1996, la MLS presentaba problemas de infraestructura similares a los que había experimentado la primera versión de la North American Soccer League. Los partidos de las diez franquicias fundadoras se disputaban en estadios exageradamente grandes, con terrenos de juego pequeños o no trazados de acuerdo con la normativa de FIFA, y en la mayoría de los casos tapizados con césped artificial.

Repasemos a la que por ese entonces era la Conferencia Este de la Major League Soccer. El Tampa Bay Mutiny (hoy desaparecido) jugó en el Houlihan’s Stadium, en ese momento la casa de Tampa Bay Bucaneers, de la NFL. Un escenario con capacidad para 74.301 espectadores, que fue demolido el 11 de abril de 1999. Una de las primeras grandes potencias de la liga, el D.C. United, debutó en el RFK Memorial Stadium. Hasta 1996 ese lugar fue la casa de Washington Redskins, otro equipo de la National Football League. El estadio de la capital estadounidense puede albergar hasta 46.000 aficionados.

En las afueras de la Gran Manzana el antiguo Giants Stadium (derruido en 2010, con 80.242 asientos) fue el hogar de alquiler de NY/NJ MetroStars (equipo hoy conocido como New York Red Bulls). Pero los auténticos locales a mediados de los noventa eran New York Giants y New York Jets, franquicias de la NFL.

Columbus Crew debutó en el Ohio Stadium, una antigua y enorme infraestructura, propiedad de la Ohio State University. En 1996 contaba con un aforamiento para 90.000 espectadores, y hoy supera las 102.000 localidades. En el caso de New England Revolution la búsqueda de estadio se resolvió fácilmente. Los Revs se instalaron en el Foxboro Stadium debido a que compartían (y siguen compartiendo) el mismo propietario con New England Patriots, uno de los equipos más potentes del football americano en la actualidad. El estadio fue derribado en 2002, y en la temporada 1996 contaba con una capacidad para 60.292 fanáticos.

Y esta era la realidad de los cinco equipos de la Conferencia Oeste. La primera casa de LA Galaxy no podía ser más grande. El Rose Bowl de la localidad de Pasadena (sede de la final de la Copa del Mundo de 1984), con capacidad para casi 100.000 espectadores, fue el estadio de la franquicia angelina entre 1996 y 2002. Similares dimensiones tiene el Cotton Bowl, la cancha de Dallas Burn (hoy FC Dallas) entre 1996 y 2005, con la excepción de la temporada 2003 en la que actuó en el más pequeño y económico Dragon Stadium.

Durante más de una década el equipo de Kansas City Wiz (ahora conocido como Sporting Kansas City) se presentó como local en el Arrowhead Stadium, de la franquicia de Kansas City Chiefs (NFL), por ese entonces con capacidad para casi 80.000 aficionados. Y entre 2008 y 2010 lo hizo en el CommunityAmerica Ballpark, un modesto campo de béisbol para 10.000 espectadores.

El San Jose Clash (la primera denominación de San Jose Earthquakes) entró en competición en la MLS en el Spartan Stadium (30.000 espectadores), propiedad de la San Jose State University. En 2008 los Quakes se mudaron al Buck Shaw Stadium, un antiguo estadio en el que se jugó football, béisbol y rugby. Con las modificaciones efectuadas tras la mudanza el estadio es capaz de dar cabida a algo más de 10.000 hinchas.

Colorado Rapids es otro de los equipos fundadores de la Major League Soccer que pasó por varios estadios. Entre 1996 y 2001 jugó en el desaparecido Mile High Stadium (76.273 espectadores). Entre 2002 y 2007 el club se mudó al Sports Authority Field at Mile High (por ese entonces llamado Invesco Field at Mile High), hogar de Denver Broncos de la NFL, con 76.125 asientos.

Prácticamente desde el inicio de la MLS parecía claro que las franquicias necesitaban tener casa propia. Actuar en estadios no específicos para el fútbol implicaba (y sigue implicando todavía para algunos) abonar altísimos costos por el alquiler de instalaciones ajenas, jugar en escenarios que parecían vacíos, arriesgar posibles lesiones de futbolistas por el uso de canchas sintéticas y tener que adaptarse a las exigencias de calendario de las empresas o equipos propietarios. El proceso de cambio -clave para la supervivencia y desarrollo de la liga- comenzó en 1999.

Desde ese momento y hasta ahora la Major League Soccer supervisó la construcción de muchos estadios específicos. 

MAPFRE Stadium: inaugurado el 15 de mayo de 1999 con el nombre de Crew Stadium, con una capacidad original para 22.555 espectadores (hoy reducida a 20.145). Es el estadio de Columbus Crew, en el que la selección de Estados Unidos ha jugado en varias ocasiones. De manera alternativa también es usado para albergar encuentros de football americano, lacrosse y rugby. Desde marzo de 2015 lleva el nombre de MAPFRE Stadium, luego de un acuerdo de ‘naming rights’ con la aseguradora con sede en España. El 6 de diciembre de 2015 albergó el partidos final por la MLS Cup entre Columbus Crew y Portland Timbers.

Sobre el final de la temporada 2016 Anthony Precourt -propietario del equipo- expresó que el club se encontraba en «etapas preliminares» para analizar el posible desarrollo de un nuevo estadio específico. La intención de Precourt Sports Ventures es contar en el futuro con una sede para el Crew ubicada en algún lugar del centro de la ciudad de Columbus. En 2017, sin embargo, Precourt anunció que su empresa analiza la posibilidad de mudar al club a la ciudad texana de Austin.

Columbus Crew evalúa construir un nuevo estadio

StubHub Center: antes conocido como The Home Depot Center. Está ubicado en la localidad de Carson, a unos 25 km. al sur del centro de Los Angeles, y cuenta con una capacidad para 27.000 espectadores. Fue inaugurado el 1 de junio de 2003, y es propiedad de AEG (Anschultz Entertainment Group, la empresa que controla a LA Galaxy). Además del estadio de fútbol el complejo del StubHub Center incluye un velódromo, un estadio para la práctica de tenis y una pista de atletismo. Además de haber sido la casa de dos franquicias de la Major League Soccer (el Galaxy y el desaparecido Chivas USA) este escenario alberga partidos internacionales de rugby y encuentros de football universitario.

NFL en el estadio del Galaxy

Toyota Stadiumabierto al público el 6 de agosto de 2005, con capacidad para 20.500 aficionados. Hasta 2013 fue conocido bajo el nombre de Pizza Hut Park. Es el estadio en el que FC Dallas juega como local. Además de ser un escenario de uso frecuente para las giras musicales que visitan el estado de Texas en este SSS ubicado en la ciudad de Frisco se disputan partidos de football entre equipos de colegio secundario. En el futuro albergará las nuevas instalaciones del National Soccer Hall of Fame and Museum.

FC Dallas, cerca de acoger al Salón de la Fama del Soccer

Toyota Park: erigido en la localidad de Bridgeview, en el suburbio suroeste de la ciudad de Chicago (no confundir con el Toyota Stadium reseñado en el párrafo anterior). Inaugurado el 11 de junio de 2006 como el hogar de Chicago Fire. En la actualidad es utilizado como sede de algunos partidos de rugby; con anterioridad allí se disputaron encuentros de lacrosse y de soccer femenino. El Toyota Park también es utilizado como sede de conciertos y de otros espectáculos.

Durante la temporada 2016 surgieron rumores que indicaron que el grupo propietario de Chicago Fire estaría buscando la manera de salir de Bridgeview para construir un nuevo estadio específico en la ciudad de Chicago.

Chicago Fire: la ‘carga’ del Toyota Park y el interés de potenciales compradores

Dick’s Sporting Goods Park: desde el 7 de abril de 2007 es el estadio de Colorado Rapids. Construido en Commerce City, y con capacidad máxima para 19.680 seguidores, fue elegido en varias oportunidades para que allí se jugasen amistosos internacionales, y partidos de clasificación a las Copas del Mundo de 2010 y 2014. También fue utilizado para encuentros de rugby, lacrosse y la celebración de actuaciones musicales.

BMO Field: inaugurado en la ciudad de Toronto el 28 de abril de 2007, antes del Mundial Sub-20 de ese año, del que fue sede. Actualmente con capacidad para 30.991 hinchas (ampliable a más de 36.000 asientos), además de ser el hogar del Toronto FC es considerado el Estadio Nacional de Soccer de Canadá. Una de las curiosidades de este SSS es que fue erigido en el mismo lugar en el que otros cuatro estadios (de football canadiense y de béisbol) existieron con anterioridad. Además de fútbol el estadio se emplea para partidos de lacrosse y de football canadiense; a partir de 2016 es la casa de Toronto Argonauts, un equipo de la CFL. El BMO Field fue el primer estadio en el que se jugó una final de la Major League Soccer fuera de Estados Unidos. Fue en la edición de 2010, en la que Colorado Rapids derrotó por 2-1 a FC Dallas. También fue la sede de la final por la MLS Cup de 2016, que coronó por primera vez a Seattle Sounders como campeón de la liga. y de la MLS Cup de 2017 -en la que finalmente el cuadro escarlata se convirtió en el rey de la liga en esa temporada-. En la final de 2016 se congregaron allí 36.045 aficionados, una cifra récord para el BMO Field.

BMO Field, el ‘estadio específico’ que se supera a sí mismo

Rio Tinto Stadium: ubicado en la ciudad de Sandy, en las afueras de Salt Lake City. El estadio de Real Salt Lake fue inaugurado el 9 de octubre de 2008, y es capaz de contener un máximo de 20.213 espectadores. Además de ser empleado para partidos de la MLS, fue sede de partidos de la selección estadounidense (masculina y femenina) y uno de los escenarios de la Copa Oro 2013. Como muchos otros SSS de última generación en el Rio Tinto Stadium se juegan encuentros de rugby y de football de colegios secundarios. También fue alquilado en muchas oportunidades para distintos conciertos.

Real Salt Lake planea construir el mejor centro de entrenamiento de la MLS

Red Bull Arena: fue inaugurado el 2o de marzo de 2010, y cuenta con 25.000 localidades. Está ubicado en la localidad de Harrison, en New Jersey. Es la casa de New York Red Bulls, y comparte nombre con sus ‘hermanos’ europeos, el Red Bull Arena de Salzburg (hogar del Red Bull Salzburg, de la primera división austríaca) y el estadio homónimo de Lepizig, del RB de esa ciudad alemana, que compite en la Bundesliga. Debido a su cercanía con la ciudad de New York (uno de los mayores mercados para el soccer en América del Norte) es usado muy frecuentemente para amistosos de índole internacional, tanto a nivel de selecciones como de clubes. También fue una de las sedes de la Copa Oro 2013.

Cinco estadios de fútbol norteamericanos entre los 100 mejores del mundo

Talen Energy Stadium: hasta diciembre de 2015 llamado PPL Park. El SSS de Philadelphia Union fue abierto al público el 27 de junio de 2010. Está ubicado en la ciudad de Chester, en las afueras de la Ciudad del Amor Fraternal. Tiene capacidad para 18.500 espectadores, y fue utilizado como escenario de partidos de rugby, lacrosse y football estudiantil. Una de las particularidades de este estadio es que cuenta con un portón de entrada específico para los Sons of Ben, el grupo de supporters organizados del Union.

Philadelphia podría ser la sede de un partido oficial de la Premier League de Escocia

Providence Park: hasta 2014 llamado Jeld-Wen Field. Una nueva encarnación de un terreno que desde 1893 (cuando se llamaba Multnomah Field) es sede de diferentes actividades atléticas y deportivas. El estadio de Portland Timbers vio pasar en su más que centenaria historia encuentros de football entre equipos de escuela secundaria, partidos de béisbol, críquet, y hasta carreras de galgos. A partir de un antiguo estadio multiuso la ciudad de Portland decidió hacer las reformas necesarias para convertirlo en un SSS, capaz de ser usado también por equipos de football. Actualmente el Providence Park tiene capacidad operacional para 21.144 aficionados (ampliable hasta los 22.000 asientos), con el propósito de elevar pronto la capacidad a 24.000 localidades. El estadio, en el que también juega como local el equipo de fútbol femenino de Portland Thorns FC, fue sede del All-Star Game de 2014, fue una de las sedes en las Copas del Mundo femeninas de 1999 y 2003, y en la Copa Oro de 2013. Además, allí se jugó la final de la temporada 1977 en la NASL entre New York Cosmos y Seattle Sounders, en el que fue el último partido oficial del astro brasileño Pelé.

Portland Timbers: Posible ampliación del Providence Park

Children’s Mercy Parkinaugurado como Livestrong Sporting Park el 9 de junio de 2011 (el nombre fue cambiado luego de que el ciclista Lance Armstrong -la cara visible de la Fundación Livestrong– admitió haberse dopado durante su carrera). Posteriormente, y hasta noviembre de 2015, pasó a llamarse Sporting Park. Se trata de uno de los estadios específicos para el soccer más modernos y funcionales de la liga. Allí juega Sporting Kansas City, el campeón de la MLS Cup 2013. Tiene capacidad para 18.467 espectadores, y fue sede de partidos de la Copa Oro 2011, de la clasificación a los Juegos Olímpicos de 2012, y de clasificación a la Copa del Mundo de 2014.

Equipos mutantes: Sporting Kansas City

BBVA Compass Stadium: el nuevo SSS de Houston Dynamo fue inaugurado el 12 de mayo de 2012 y cuenta con algo más de 22.000 localidades. En su corta historia ya puede jactarse de haber sido utilizado para partidos de las selecciones femenina y masculina de Estados Unidos, para amistosos de selecciones internacionales, y también para encuentros de rugby y football. Además del Dynamo allí actúa como local el Houston Dash, de la NWSL.

Clásicos y rivalidades regionales de la MLS

Saputo Stadium: o Stade Saputo, como se lo conoce entre el público francófono de la provincia de Québec. El hogar del Montréal Impact fue abierto el 21 de mayo de 2008, y fue ampliado en la temporada 2012 para ajustarse a los patrones de los SSS de la MLS. Es capaz de albergar a 20.521 personas y fue construido en las inmediaciones del Estadio Olímpico que albergó los principales eventos de los JJ.OO. de 1976.

La liga de los millones: Los dueños de la MLS

Avaya Stadium: el hogar de San Jose Earthquakes fue inaugurado el 22 de marzo de 2015. Ubicado en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de San Jose, y con capacidad para 18.000 espectadores, el Avaya Stadium cuenta con varios detalles que lo diferencian del resto de los SSS de la liga. Es el primer estadio de la MLS con conexión a ‘la nube’, cuenta con el mayor bar al aire libre de América del Norte, y tiene una pantalla de video doble (visible para quienes están en la cancha y quienes se encuentran fuera del edificio). El recinto del equipo californiano fue donde se jugó el All-Star Game de 2016.

Levi’s Stadium: la casa del Super Bowl 50 también es un estadio de fútbol

Orlando City Stadiuma falta de un acuerdo comercial para dar nombre a la casa de los Leones, esta es la denominación oficial de la sede de Orlando City SC. El club del estado de Florida inició la temporada 2017 en esa nueva instalación, con capacidad para 25.500 aficionados, y que estará ubicado en pleno centro de la ciudad de Orlando. El equipo púrpura entró en la Major League Soccer en 2015, y jugó toda esa temporada y el curso 2016 en el Camping World Stadium (conocido hasta hace poco como Florida Citrus Bowl Stadium), una instalación para más de 65.ooo espectadores destinada principalmente a la práctica del football.

Mercedes-Benz Stadiumes una espectacular instalación que Atlanta United comparte en el centro de Atlanta con los Falcons, sus ‘primos’ en la NFL. El estadio cuenta con una capacidad total para 75.000 espectadores, y ha sido una de las claves del éxito del club de las Cinco Bandas en su temporada inaugural en la MLS. El Mercedes-Benz Stadium (que el 22 de octubre de 2017 albergó a 71.874 espectadores en un partido frente a Toronto FC, cifra récord en la historia de la MLS) ha sufrido demoras en su construcción y no estuvo finalizado a tiempo para el inicio de la temporada 2017 de la Major League Soccer. Para solucionar esta situación el club del estado de Georgia decidió alquilar el Bobby Dodd Stadium, donde el conjunto que entrena Gerardo Martino jugó más de la mitad de su curso inaugural.

Audi Field: Desde 1996 y hasta el final de la temporada 2017 el D.C. United jugó sus partidos como local en el vetusto RFK StadiumEl club de la capital de Estados Unidos -tras una larguísima espera- podrá inaugurar a mediados de 2018 el Audi Field, un moderno estadio específico con capacidad para 20.000 espectadores, ubicado en el barrio de Buzzard Point.

Nuevas imágenes del futuro estadio de D.C. United

Banc of California Stadiumel equipo de Los Angeles FC entró en competición en la Major League Soccer en marzo de 2018, pero su estadio específico -cuya construcción comenzó en agosto de 2016- no se inauguró hasta el mes de abril. La instalación -ubicada donde anteriormente se erigía el Los Angeles Memorial Sports Arena, cercana al downtown– cuenta con capacidad para 22.000 espectadores, tuvo un costo final de 350 millones de dólares (el más caro de la MLS) y promete ser una de las referencias de la liga.

LAFC y la MLS plantan bandera en el centro de Los Angeles

¿Qué pasa con los equipos que todavía no cuentan con un soccer-specific stadium?

Allianz Field: será el estadio específico de Minnesota United, cuya construcción ya está en marcha. El complejo -con un diseño futurista- estará ubicado en el barrio de Midway, en la ciudad de St. Paul. La infraestructura tendrá una capacidad final para cerca de 20.000 espectadores y podría estar finalizado antes del comienzo de la temporada 2019. Hasta que llegue ese momento la nueva franquicia de la MLS actuará como local en el TCF Bank Stadium, hasta hace poco al recinto de Minnesota Vikings en la NFL. Entre 2010 y 2016 Minnesota United compitió en la NASL, la liga de segunda división, y actuó en el National Sports Center, con capacidad para 10.000 aficionados.

El Allianz Field, la ‘tierra prometida’ de Minnesota United

Otros dos equipos de la Major League Soccer tienen intenciones de contar con sus respectivos estadios específicos, pero todavía se encuentran en la etapa de búsqueda del lugar de construcción de los mismos o no han recibido las autorizaciones gubernamentales correspondientes.

New York City FC promete contar en próximos años con su propio estadio, pero el proyecto todavía no ha dado con un lugar de construcción ni con una fecha estimada de inauguración. En sus dos primeras temporadas de competición en la MLS el conjunto celeste jugó como local en el Yankee Stadium (con capacidad para 33.444 aficionados para los partidos de soccer, ampliable hasta las 49.642 localidades), la cancha de New York Yankees -propietarios del nuevo equipo de fútbol, en sociedad con Manchester City-.

Todo hace pensar que esa seguirá siendo la realidad del conjunto celeste durante un tiempo, aunque existe la posibilidad de que NYCFC efectúe algún tipo de anuncio sobre esta materia. De cara al aficionado el Yankee Stadium demostró ser un buen escenario para el fútbol, con un promedio de 29.000 espectadores por partido durante 2015.

NYCFC anuncia la construcción de su centro de entrenamiento

New England Revolution juega como local en el Gillette Stadium, un gran escenario de la NFL que reduce su capacidad a 20.000 butacas para los encuentros de soccer. Tras el fracaso de un nuevo intento por instalar al equipo en la ciudad de Boston, los propietarios del club hoy no descartan la posibilidad de hacer un nuevo estadio en la ciudad de Providence.

New England Revolution alienta la posibilidad de instalarse en Providence

Existen equipos que continúan jugando como local en estadios no diseñados originalmente para la práctica de fútbol. Un ejemplo es Seattle Sounders FC, que se presenta como local en el CenturyLink Field, la sede de Seattle Seahawks, con capacidad para 67.000 hinchas. Los Sounders, la franquicia con mayor poder de convocatoria de la MLS en 2015, promedió más de 44.000 aficionados cada vez que jugó en casa.

Sweet Home Seattle

Vancouver Whitecaps FC se mudó al reacondicionado BC Place a finales de 2011. Se trata de un estadio de múltiples usos, diseñado fundamentalmente para la práctica de Canadian Football. Las últimas reformas adaptaron el estadio y el terreno de juego a las normativas de la Major League Soccer y de FIFA. La capacidad para los partidos de fútbol es de 21.000 espectadores. El BC Place -pese a su superficie de juego artificial- es uno de los mejores escenarios de toda la MLS gracias a su techo transparente y a sus gigantescos tableros electrónicos. Recientemente la revista británica FourFourTwo lo eligió como uno de los 100 mejores estadios de fútbol del mundo.

La cuota canadiense en la MLS

Desde 1999 en adelante los SSS se convirtieron en la piedra de toque de la MLS y sus franquicias. La construcción de estos estadios significó para la liga pasar de estar en números rojos a comenzar a generar beneficios económicos importantes. Además de recaudar de manera directa por la venta de abonos y entradas los equipos ingresan ahora el dinero producido a través de naming rights, plazas de estacionamiento, concesiones de venta de bebidas y alimento, venta de merchandising, etc.

Además, la ‘psicología’ de los SSS intenta apelar de una manera directa al modo de ser del hincha de fútbol, a veces no tan acostumbrado a la liturgia de las grandes ligas del deporte norteamericano. Los grandes estadios de la NFL y la MLB están en muchas ocasiones lejos de los centros urbanos. Por regla general, aunque existen excepciones, es necesario para los espectadores trasladarse en coche hasta estas instalaciones. Queda la sensación de que la MLS y sus franquicias quieren exhibir una mayor cercanía con sus aficionados.

Varios SSS (como el Red Bull Arena, el BMO Field, el Providence Park o el Stade Saputo, entre otros) son de fácil acceso a través del transporte público. Por eso los nuevos equipos que llegarán a la liga -en lo inmediato, Atlanta United FC, Minnesota United, Los Angeles FC también cuentan con proyectos de estadios específicos dentro de zonas bien conectadas con el tejido urbano en cada uno de los mercados en cuestión. Sin un SSS es fácil argumentar a día de hoy que no puede existir un nuevo equipo en la MLS… Salvo alguna notable excepción.

La Major League Soccer es un torneo cargado de situaciones distintivas con respecto a las competiciones locales en otros países. Probablemente sea la única liga del planeta que encaminó su consolidación y crecimiento a partir de su infraestructura. Un factor casi tan importante como el talento que corre por sus canchas.

Artículo actualizado el 4 de abril de 2018.

Fotografía: Banc of California Stadium (Facebook / Los Angeles Football Club).