Señor Juez, ¿Cuál es la segunda división de Estados Unidos?

Miami FC vs New York Cosmos

¿Dónde está la segunda división del fútbol estadounidense? Por disposición de la federación local, dos ligas profesionales compartieron el rótulo de D2 en 2017: la NASL (North American Soccer League) y la USL (United Soccer League).

Durante la temporada que entró en su último trimestre, tanto la NASL como la USL fueron consideradas ligas de segunda división de manera provisoria, bajo la condición de que ambas deberían subsanar falencias y cumplir de manera total con los requisitos que la U.S. Soccer establece para que una competición pueda ser homologada como Division II.

Hace apenas unas semanas -durante el mes de septiembre- la federación estadounidense decidió revocar a la NASL su condición de liga de segunda división de cara a 2018, una sello que había podido exhibir en exclusiva entre 2011 y 2016.

Desde el punto de vista reglamentario, la North American Soccer League presenta enormes dificultades para poder cumplir que los requerimientos determinados por la federación. Una liga de segunda división debe contar con un mínimo de 12 equipos participantes. La NASL tiene a 8 participantes dentro de su circuito y no se ve capaz de aumentar su número en lo inmediato.

En el octeto de actuales participantes hay un club que parece tener todo definido para mudarse a fin de año a la USL: North Carolina FC (el antiguo Carolina RailHawks). Además, el no habría que descartar que FC Edmonton decida adherirse a la Canadian Premier League y que San Francisco Deltas -un equipo que debutó en 2017- baje sus persianas al llegar diciembre.

Aún sumando a las prometidas franquicias californianas en San Diego y Orange County, la NASL podría iniciar su temporada 2018 con menos equipos de los que actualmente tiene.

Antes de ser despojada de su condición de segunda división, la NASL comunicó a la federación estadounidense que mantenía negociaciones con varios potenciales inversores y que necesitaría cerca de tres años para cumplir con el requisito de tener 12 equipos participantes.

Al conocer la decisión de la U.S. Soccer, la North American Soccer League decidió entablar una demanda contra la máxima autoridad del fútbol de Estados Unidos. En la misma adujo que la federación «usó una estrategia que de manera selectiva aprobó o denegó dispensas sobre normas para de esa manera elevar a la USL hacia una posición monopólica en la Segunda División, diseñada para finalmente destruir a la NASL como potencial competidor de tanto la MLS como de la USL».

En lenguaje más llano, la North Americab Soccer League sostiene que la federación estadounidense usó a su normativa de manera discrecional para perjudicar a la NASL y, al mismo tiempo, beneficiar tanto a la USL como a la MLS.

En el marco de este alarmante panorama, el núcleo duro de la North American Soccer League queda reducido a tres ‘potencias’: el ordenado Indy Eleven, el histórico y resucitado New York Cosmos y el financieramente todopoderoso Miami FC.

La USL busca ser la segunda división en exclusiva

El lunes de esta semana la United Soccer League presentó su solicitud para ser considerada como campeonato de segunda división en 2018. La vitalidad es el signo más característico de la USL, que ahora cuenta con 30 equipos participantes y que en la próxima temporada podría presentar hasta cinco nuevos participantes adicionales.

Tres de los cinco equipos que se sumarían a la USL en 2018 son Fresno FC, Las Vegas Lights y Nashville SC. A habría que agregar a North Carolina FC -en fase de huída de la NASL– y a un nuevo equipo en expansión del que todavía no se han brindado detalles.

La liga -aliada estratégica de la Major League Soccer– intenta pasar sin problemas el análisis técnico de la federación, pese a que no puede presentar un ‘formulario’ completamente limpio.

Mejor dicho, la liga en sí -su administración, su circuito- está absolutamente en línea con las directrices de la U.S. Soccer, pero algunos de sus equipos no cumplen con todos los requisitos. Ocho conjuntos de la United Soccer League juegan en estadios que no cuentan con la capacidad mínima establecida para equipos que juegan en una liga de segunda división (5.000 asientos). Entre los ‘infractores’ están dos clubes independientes –Charlotte Independence y Pittsburgh Riverhounds– y seis filiales de franquicias de la MLSVancouver Whitecaps 2, Toronto FC II, Swope Park Rangers (Sporting Kansas City), Seattle Sounders 2, New York Red Bulls II y LA Galaxy II-.

La United Soccer League ha asegurado a la federación estadounidense que todas estas situaciones estarán resueltas antes del inicio de la temporada 2018. Los equipos en cuestión agregarían asientos adicionales a sus actuales infraestructuras o podrían mudarse a los estadios de sus equipos ‘madre’ en la MLS.

Además de esta situación, la USL habría pedido cuatro dispensas reglamentarias, todas ellas vinculadas con los estadios o los terrenos de juego de cuatro de sus franquicias. Dos de esos equipos juegan en la actualidad sobre superficies artificiales no certificadas por la FIFA, mientras que otros dos son locales en estadios con terrenos de juego que no cumplen con las medidas reglamentarias.

La USL estableció una hoja de ruta por la cual en el lapso de dos años las superficies de juego artificiales serán reemplazadas por turf homologado por la FIFA y los dos casos de estadios/canchas no reglamentarios serán sustituidos por la construcción de sendos estadios específicos para la práctica del fútbol, con capacidad para más de 10.000 espectadores.

Bajo la promesa de tener todas estas cuestiones subsanadas en la temporada 2020, la United Soccer League confía ser certificada como liga de segunda división antes de que finalice el mes de octubre. Días más, días menos, sobre esos mismos días se realizaría en un tribunal neoyorquino la primera audiencia por la demanda antimonopólica que la NASL impulsa en contra de la Federación de Fútbol de Estados Unidos.

Fotografía: Miami FC y New York Cosmos, dos de los únicos equipos fuertes que quedarían en una NASL con rumbo incierto. (Crédito: Miami FC)

‘Westworld’: la NASL crece en la Costa Oeste de la mano de figuras europeas

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La NASL se adelantó a la MLS. Y  eso es un hecho excepcional.

Mientras la liga de primera división debate y evalúa la posibilidad de instalar a una de sus futuras franquicias en la ciudad californiana de San Diego -una candidatura que tiene como cara visible a nada más y nada menos que Landon Donovanla North American Soccer League, una de las dos ligas de segunda división con base en Estados Unidos, acaba de confirmar la llegada de un equipo a la ciudad que está en la frontera con Tijuana, en México.

A través de un comunicado oficial la NASL confirmó la llegada de su segundo equipo en la Costa Oeste, tras la incepción de San Francisco Deltas en 2016. Un conjunto que -de acuerdo con la liga- podría entrar en competición en la primavera (boreal) de 2018.

La iniciativa todavía carece de un nombre profesional y de manera provisoria es identificada como San Diego NASL no es una iniciativa cualquiera. El equipo cuenta entre sus inversores a cuatro figuras del panorama actual del fútbol internacional: Demba Ba (volante francés de raíces senegalesas del Shanghai Shenhua), Eden Hazard (centrocampista belga del Chelsea), Yohan Cabaye (mediocampista del Crystal Palace, nacido en Francia) y Moussa Sow (atacante galo-senegalés que jugó en la pasada temporada en el Fenerbahce).

Estos cuatro jugadores se unieron a un grupo inversor local, con la idea de abastecer pronto a una de las grandes ciudades futboleras del sur de Estados Unidos de un equipo de fútbol profesional. “Nuestro objetivo es el éxito”, señaló Ba a través del comunicado oficial de la liga, “ya sea con el club, con la comunidad, con todo lo que hacemos”.

“Uno de nuestros objetivos es contratar jugadores con una gran pasión por el deporte, que sean competitivos y que les encante ganar”, prosiguió Ba. “En toda mi vida como futbolista tuve que competir, y la competición será buena para nosotros y para San Diego”, agregó. “No veo la hora de jugar contra otros equipos de California y con el resto de los equipos de la NASL, así como también contra clubes de la MLS en la U.S. Open Cup. Dependerá de nosotros ser los mejores”.

“La NASL está entusiasmada por poder agregar a San Diego a la liga, y también nos complace poder hacerlo junto a grupo de jugadores profesionales y hombres de negocios”, expresó Rishi Sehgal, comisionado interino. “Confiamos en que el éxito que han tenido sobre el terreno de juego en sus carreras contribuirá al éxito del equipo en San Diego”.

Hasta que encuentre un terreno donde construir su centro de entrenamiento y estadio propio el futuro club jugará como local en las instalaciones de la Universidad de San Diego. Y mientras la directiva decida el nombre y los colores oficiales del club todas las novedades oficiales podrán seguirse a través de la web SanDiegoNASL.com (que sorprende por su calidad, bastante profesional) y de las redes sociales oficiales del conjunto.

El de San Diego será el décimo equipo de la North American Soccer League y el tercero en el estado de California, donde -además de San Francisco Deltas– también estará el futuro equipo de Orange County, que también entraría en acción en la primavera de 2018.

La expansión -que a veces en el caso de la NASL parece algo salvaje- es el único camino a seguir para una liga que a fines de 2016 estuvo verdaderamente a horas de poner fin a sus actividades. En teoría, cuando termine la temporada 2017, la federación de Estados Unidos deberá tomar una decisión definitiva acerca del estatus de liga de Division II que este año comparte la North American Soccer League con la USL (hasta 2016, liga de tercera categoría). ¿Cuál es el futuro para la NASL, cuando la tendencia generalizada del ambiente del fútbol en Estados Unidos parece estar mucho más próximo a la United Soccer League? ¿Aceptar el rótulo de tercera división? ¿Fusionarse con la USL o convertirse en una ‘conferencia’ de esa liga? ¿Desaparecer? La novela está lejos de haber concluido.

La NASL eligió bien al buscar expandirse en San Diego. Pero allí quizás tenga que combatir cuerpo a cuerpo con la MLS (aunque eso está por verse todavía) y le será seguramente difícil escapar a la notable influencia que Xolos de Tijuana ejerce sobre la afición local.

Fotografía: Demba Ba, durante los días de presentación del equipo de la NASL en San Diego. (Twitter | @sandiegonasl)

Bill Peterson: «Estamos en conversaciones avanzadas con 5 grupos inversores»

Bill PetersonEn el entretiempo del partido inaugural del Rayo Oklahoma City, el comisionado de la liga Bill Peterson dio una entrevista en la que reveló que la North American Soccer League podría estar sumando cinco nuevos equipos en el corto o mediano plazo.

En su alocución, el mandamás de la liga reveló que la mayoría de esos grupos pertenecen a la Cosa Oeste de los Estados Unidos, algo lógico teniendo en cuenta que el único equipo en esa región del continente son los San Francisco Deltas, que ingresan a la liga recién el año próximo. Además, Peterson confirmó que existen grupos interesados en el Medio Oeste del país.

Con esta información en la mano, los invitamos a repasar las últimas noticias y rumores en materia de expansión, para tratar de discernir cuales serán los próximos pasos de la segunda división:

Pelé quiere un Cosmos diferente

Pelé y Beckenbauer

Décadas después de su máximo momento de gloria el New York Cosmos sigue siendo considerado en muchas partes del mundo como el nombre más reconocido del fútbol estadounidense a nivel internacional. Prueba de ello son los partidos que el club ha jugado recientemente en Asia y Centroamérica, y el proyectado encuentro frente a la selección cubana en La Habana. El Cosmos sigue funcionando a la perfección como representante del antiguo star system del que formó parte en los setenta y los ochenta. Todavía retiene esa capacidad de atracción.

Aquel equipo, el que construyó la épica y el carácter mítico de su juego y sus conquistas, fue indudablemente el mejor de Estados Unidos durante la era dorada de la primera versión de la North American Soccer League. El New York Cosmos de 2015 no solamente no es el mejor representante del fútbol norteamericano en la actualidad, sino que es el tercero en importancia -con distancia- en el área triestatal, por detrás de New York Red Bulls y New York City. Del mismo modo, la actual NASL dejó de ser la liga más importante de Canadá y Estados Unidos para quedar relegada al estrato de Division II dentro del organigrama de US Soccer.

El pasado fin de semana el Cosmos jugó su primer partido como local en la Temporada de Primavera de la NASL. Para celebrar el inicio en casa de su tercera participación en la liga desde su resurgimiento en 2010 el club invitó a dos de sus figuras históricas más emblemáticas, Pelé y Franz Beckenbauer (en la fotografía). Los dos exfutbolistas participaron de eventos corporativos, actividades promocionales y benéficas y también hablaron con la prensa local y extranjera congregada para cubrir el inicio de la campaña del club como local.

En medio de toda la fanfarria y el entusiasmo que siempre genera su presencia en New York el astro brasileño realizó algunas observaciones que pueden ser consideradas como bastante críticas con la actual conducción del Cosmos. En pocas palabras lo que O Rei quiere para el club es una mejora del plantel, la construcción de un estadio propio, y la rápida llegada del equipo a la Major League Soccer.

Pelé, en declaraciones al New York Post, trazó una hoja de ruta para este New York Cosmos 2.0. «Primero, tiene que ganar torneos, campeonatos. Segundo, tiene que armar un buen equipo. Por supuesto, en mi época, teníamos a los mejores jugadores, pero el primer año fue un poco complicado. Luego nos organizamos con (Franz) Beckenbauer, Carlos Alberto y Giorgio Chinaglia

«Luego el Cosmos se hizo conocido, muy conocido, alrededor del mundo», dijo el excapitán de la selección de Brasil. «Creo que eso es lo que debe hacer el Cosmos. Tienen que conseguir algunos futbolistas buenos, conocidos, y ganar. Eso es muy importante. Ahora tienen dos buenos jugadores como Raúl y Marcos Senna. Pero creo que eso no es suficiente para armar un buen equipo. Necesitan tener jugadores excelentes.«

En 2013 -su primer temporada como equipo ‘reencarnado’- el Cosmos ganó el Torneo de Otoño y el Soccer Bowl (el trofeo de campeón anual) de la NASL. Pero el año pasado el club neoyorquino no obtuvo ningún título. El fichaje de Raúl González Blanco fue pensado como revulsivo y excusa de relanzamiento de un equipo que comenzaba a entrar en una fase de ostracismo y desaparición gradual en los grandes medios que cubren al fútbol norteamericano. Por ahora la presencia del exatacante del Real Madrid funciona en ese sentido.

A Pelé también le preocupa la falta de una casa propia. Actualmente el Cosmos actúa como local en el Shuart Stadium, una instalación rústica, con una superficie de juego artificial, propiedad de la Hofstra University, de difícil acceso desde la ciudad de New York. «Necesitamos un estadio. Desde que jugué aquí el Cosmos tiene el mismo problema», dijo Pelé. «Lo hemos discutido mucho, y se supone que yo debería ser parte de esto (El brasileño es presidente honorario del club verdiblanco). Es muy importante. Con el nombre del Cosmos, es muy importante tener nuestro propio estadio, sin dudas.» 

Hace años que el New York Cosmos intenta de que su proyecto de estadio en Belmont Park obtenga las autorizaciones administrativas necesarias para iniciar la construcción. La cuestión inmobiliara es realmente complicada para los equipos de la zona. Red Bulls tuvo que esperar 15 temporadas para poder mudarse al Red Bull Arena. Y NYCFC no tiene todavía una fecha estimada de salida del Yankee Stadium, su hogar temporal.

Pelé hurgó todavía más en las heridas que arrastra el Cosmos. El que fuera el mejor futbolista del planeta insiste; si el equipo pretende ser relevante dentro del mercado deportivo de New York es imperativo que sus directivos hagan todo lo necesario para migrar desde la North American Soccer League a la Major League Soccer. «Cruzo mis dedos para ver al Cosmos alcanzar alguna vez el mismo nivel que el equipo tuvo cuando yo jugué aquí. Para llegar al nivel más alto tienes que ser un equipo capaz de ganar el campeonato. El Cosmos tiene un gran nombre debido a su pasado, entonces deberían tener ahora un gran equipo también. Deberían estar en la liga más importante porque el nombre del Cosmos es conocido en todo el mundo.«

Pelé toca una cuestión urticante. La empresa que controla al CosmosSela Sport, de Arabia Saudí– negoció tiempo atrás con la MLS la posibilidad de hacer ingresar al equipo en el circuito de la primera división. Cuando parecía que las negociaciones estaban bien encaminadas los responsables del Cosmos sorprendieron al anunciar que el club comenzaría a competir en la segunda versión de la NASL. Desde ese momento en adelante la relación entre la Major League Soccer y el New York Cosmos (y por extensión, con la North American Soccer League) se ha tensado al máximo.

Hasta llegar al extremo de que las dos máximas autoridades visibles del Cosmos pretenden ignorar el hecho de que su club compite en una liga catalogada como de segunda categoría. El director de operaciones del club neoyorquino Erik Stover cuestionó abiertamente el hecho de que la NASL sea considerada como Division II por la federación estadounidense. «Cuando ves la manera en la que el fútbol está creciendo y cómo a algunos de nuestros mercados les está yendo excepcionalmente bien, esas asignaciones de las divisiones parecen arbitrarias e incluso caprichosas.»

Seamus O’Brien, presidente del Cosmos, fue más allá. «En mi mundo, el global de la FIFA, nosotros somos primera división», disparó en la presentación de Raúl«Escogimos la liga en la que creemos. Escogimos el modelo de fútbol en el que creemos y que es el que conoce el resto del mundo». La NASL aspira a ser una torneo de 20 equipos, con una duración de 38 jornadas, al estilo de las mejores ligas de Europa. Un modelo que resultaría en algo bastante distinto al que aplica la Major League Soccer.

Pero la realidad de la North American Soccer League está lejos de su ideal. Hoy es una competición que cuenta con apenas once participantes. Y no tiene una verdadera presencia a nivel nacional; no cuenta con ningún equipo estadounidense al oeste de la ciudad texana de San Antonio, pese a su esfuerzo por asentarse en alguna de las ciudades importantes de la costa del Pacífico. Sin una expansión y sin presencia real en el oeste norteamericano la NASL no puede plantearse pedir su recategorización a Division I. De hecho -de prosperar la iniciativa de la USL– la North American Soccer League podría perder su rótulo de segunda categoría, o podría tener que compartirlo con la que ahora es la Division III en Estados Unidos y Canadá. Hoy la United Soccer League no solamente cuenta con más equipos que la NASL (24 contra 11), sino que está asentada en mercados como Sacramento, Orange County, Phoenix, Seattle, Portland o Los Angeles, donde la NASL no tiene presencia todavía. Además -y esto no es un dato menor- la USL tiene un acuerdo estratégico de cooperación con la Major League Soccer.

En un sistema en el que no existen los ascensos y los descensos la federación de Estados Unidos asigna una división determinada a sus diferentes ligas profesionales de acuerdo con diferentes parámetros. Las variables empleadas para realizar esa asignación tienen que ver con la cantidad de equipos afiliados a un torneo, la calidad de sus estadios, la importancia de los mercados en los que está presente, y los niveles de inversión y las normas de operación exigidas.

En teoría nada impide que la NASL pueda convertirse en el futuro en una liga de Division I. Incluso podría coexistir como torneo de máxima categoría junto a la Major League Soccer en algún momento. Pero hoy está lejos de poder equipararse con la competición presidida por Don Garber. Las diferencas económicas, estructurales, de calidad de juego, de popularidad y de visibilidad entre uno y otro torneo son enormes. Imaginar una North American Soccer League que en un futuro cercano sea capaz de alcanzar el standard de la MLS hoy es mera especulación.

¿Por qué el New York Cosmos eligió a la NASL sobre la MLS? Las explicaciones que el club ha dado a lo largo del tiempo nunca van a fondo. En general se ha expresado que el modelo de negocio que ofrece la segunda categoría (sin topes salariales, sin un sistema de propiedad centralizada, sin que la liga tenga injerencia en los contratos profesionales, sin limitaciones para la figura del ‘agente libre’) se ajusta más a las necesidades y a los objetivos de desarrollo del equipo.

Con sus declaraciones ejecutivos como Stover y O’Brien ponen tierra de por medio entre el Cosmos y la Major League Soccer. El comisionado Garber tampoco se muestra dispuesto a tender puentes con el club neoyorquino. Es más, las dos partes -pese a la hostilidad del mensaje- parecen sentirse a gusto con este estado de cosas. New York Cosmos asegurando que no se siente un equipo de segunda división, y la MLS expresando que no tiene nada que debatir con una franquicia de una categoría inferior.

El deseo de ver al Cosmos en la liga más importante de Norteamérica quizás tenga que esperar. El Cosmos del siglo XXI genera demasiadas preguntas y especulaciones. Actúa en muchos aspectos como un auténtico equipo grande, y al mismo tiempo se atrinchera en una división que lo ata a un ambiente y a un folklore de ligas menores y de escasa trascendencia. Una contradicción que para el mismísimo Pelé aparece como evidente.

 

(Fotografía: http://www.nycosmos.com)

La NASL experimenta con la expansión

Minnesota United FC

La NASL está para cosas mayores. Eso creen los máximos responsables de la considerada segunda división del fútbol profesional de Canadá y Estados Unidos. Los mismos que buscan -casi contra reloj- señales de crecimiento que permitan a la versión 2.o de la North American Soccer League afirmarse en ambos países.

La temporada 2014 -de la que participaron diez equipos- terminó con el San Antonio Scorpions FC levantando el trofeo de campeón. Pero, de cara al mundo exterior, la liga no es noticia por su actividad competitiva, sino por la llegada de algunos nombres venerables. Con pocos días de diferencia Raúl fue presentado como nuevo jugador del New York Cosmos, mientras que Ronaldo se unió a Fort Lauderdale Strikers como propietario.

El torneo de este año contó con dos clubes canadienses (FC Edmonton y Ottawa Fury FC) y ocho estadounidenses: Carolina RailHawks, Indy Eleven, Atlanta Silverbacks, Tampa Bay Rowdies, Minnesota United FC, además de Scorpions, Strikers y Cosmos. A partir de 2015 se suma Jacksonville Armada FC, el proyecto argentino de Darío Sala y José Luis Villarreal.

La liga espera poder anunciar en los próximos días su desembarco en la Costa Oeste, donde la NASL todavía no cuenta con representación. “Tenemos tres o cuatro posibilidades bastante cercanas,» aseguró Bill Peterson, comisionado de la NASL, tras la presentación de Raúl. “Intentamos no hablar de ellas hasta que se concrete, pero sí, espero que uno o dos equipos de la Costa Oeste sean anunciados pronto.» Los mercados que estarían siendo analizados son San Francisco, Los Angeles, Orange County y San Diego.

Peterson pretende que la North American Soccer League sea un campeonato de 18 o 20 equipos en 2018. Para conseguirlo la liga necesita expandirse de manera consistente en las próximas temporadas, y Canadá puede convertirse en un buen aliado. La NASL, junto a la federación y a la liga de football americano de ese país, busca crear un torneo de primera división 100% local, asociado a la estructura actual de la liga. Prospere o no esta idea, ya existen contactos entre el despacho del comisionado y un número de grupos empresariales canadienses interesados en tener equipos en el certamen.

Varios mercados mostraron recientemente interés en sumarse a la nueva North American Soccer League. Uno de los más activos es Hartford, en el estado de Connecticut. La ciudad cuenta con el Dillon Stadium, que fue la casa de los Hartford Bicentennials en la NASL original. El estadio tiene capacidad para unos diez mil espectadores, pero necesita ser actualizado, una operación que costaría unos doce millones de dólares. Hartford y su zona de influencia es una plaza codiciada en el ámbito del fútbol estadounidense. Además de tener historia como por sí mismo, fue el lugar en el que Landon Donovan se despidió de la selección, y también fue sede de la Copa Oro 2013.

Miami, donde la MLS y David Beckham no consiguen una ubicación céntrica donde poder construir un estadio específico, es otro de los objetivos de la liga de Division II“Existe un grupo de inversores, no diré sus nombres, con quienes hemos estado hablando durante meses. Ellos tienen interés en tener un equipo de la NASL en Miami dijo Peterson. Queda por demostrar si la proximidad extrema que existe entre Fort Lauderdale y Miami es capaz de generar un clásico o de, por el contrario, dañar la viabilidad de ambos equipos. Las Vegas -otro de los mercados a los que pronto podría llegar la MLS– también está en la lista de la North American Soccer League.

Existe ya un historial de competición territorial entre las distintas ligas. La Major League Soccer está atenta a las historias de éxito en divisiones menos importantes. Varios de los más recientes equipos en expansión de la máxima categoría llegaron desde la USL o la NASL. No por mérito deportivo, sino porque las empresas que los administraban decidieron cambiar de torneo. Como ocurrió en 2012 con Montreal Impact (NASL). Con Portland Timbers (USL-1) y Vancouver Whitecaps (USSF Division 2) en 2011. Y con Seattle Sounders (USL-1) en 2009, por mencionar algunos de los ejemplos recientes.

Dos de los actuales equipos de la NASL intentan convertirse en la franquicia #24 de la MLS. Minnesota United y San Antonio Scorpions apuestan por estar presentes pronto en la primera división. Esta situación, que no es nueva en la conflictiva relación entre ambas ligas, boicotea las posibilidades de expansión de la NASL, que poco puede hacer para evitar la migración de estos clubes.

La mera presencia de la MLS en un mercado ocupado por un equipo de la NASL es conflictiva. Es lo que actualmente ocurre en la ciudad de Atlanta, donde los propietarios del equipo de los Silverbacks creen que el desembarco de una franquicia en expansión de la Major League Soccer en ese mercado puede fulminar sus posibilidades de subsistencia. De hecho, hay informes que indican que el club de la North American Soccer League estaría dispuesto a vender sus instalaciones para instalarse en otra ciudad.

En medio de este panorama extremadamente dinámico, existen tres franquicias que podrían entrar (o volver a entrar) en competición en la NASL bastante pronto: 

En palabras del comisionado Peterson la NASL no espera que ninguno de estos tres equipos esté preparado para comenzar a jugar en la liga antes del inicio de 2016.