Expansión: El otro equipo de Oklahoma piensa en la MLS

okc

La ciudad de Oklahoma cuenta con dos equipos profesionales de fútbol. Del Rayo OKC y su complicado derrotero en la NASL -considerada como la ‘segunda división’ del fútbol norteamericano- hemos hablado en profundidad y lo seguiremos haciendo. La otra franquicia local, el OKC Energy FC, tiene una historia más extensa que la del filial del Rayo Vallecano y compite en la USL, el equivalente a una ‘tercera división’, que en gran medida funciona como un torneo para equipos filiales de clubes de la MLS.

Mientras el Rayo pone cada vez más en duda su continuidad en 2017 el conjunto verdiblanco cuenta con aspiraciones mayores. El propietario del EnergyBob Funk Jr.– encabeza a un grupo inversor que adquirirá un terreno de 150.000 metros cuadrados en pleno centro de Oklahoma City con la idea de construir allí un estadio específico que permita a su equipo quedarse con una de las plazas de expansión en la Major League Soccer.

De acuerdo con el periódico The Oklahoman Funk piensa trabajar con el gobierno municipal en un plan de largo término, que tendría al estadio como pieza principal de un complejo que incluiría bloques de vivienda, tiendas, hoteles, espacios verdes y plazas de parking.

El terreno donde se levantaría la cancha es la antigua sede de una fábrica procesadora de granos, que el año pasado se trasladó fuera de la ciudad. La cooperativa que controlaba el terreno aprobó la venta del solar a un grupo privado -del que Funk es parte- en una operación que quedaría cerrada en el segundo trimestre de 2017.

El plan de negocio es el de desarrollar la construcción de viviendas, centros comerciales y estacionamientos antes de poner manos a la obra con el estadio. El alcalde Mick Cornett manifestó que la ciudad podría ser parte del emprendimiento si la MLS decide expandirse a OKC.

«Estamos a años de poder estar en la posición de buscar de manera activa convertirnos en un equipo de la Major League Soccer», expresó Funk al periódico. «Pero la mejor oportunidad para que Oklahoma City pueda conseguir una plaza en la MLS es a través del OKC Energy. El equipo ha llamado la atención de la liga, poniendo de manifiesto el interés de este mercado en el fútbol profesional.»

Un estadio en el centro de una ciudad es algo que la liga busca de manera activa cada vez que se expande. La MLS cuenta actualmente con 20 equipos, y en 2017 tendrá 22 con la entrada de Minnesota United FC y Atlanta United FC. En 2018 está asegurada la entrada de Los Angeles FC y existe la posibilidad -no garantizada todavía- de que ese mismo año Miami pueda poner en la cancha a una franquicia encabezada por David Beckham.

El comisionado Don Garber ha asegurado que la liga se ampliará en los próximos años para contener a 28 clubes. Sacramento, Cincinnati, Detroit, St. Louis y San Antonio aparecen en este momento como las candidatas más firmes para quedarse con uno de esos cupos.

Fotografía: OKCChamber.com

El crecimiento fuerza el cambio de formato en la USL

Rochester

Seis nuevos equipos entran a la United Soccer League (la ‘tercera división’ norteamericana) en la temporada 2016. El crecimiento que la liga está experimentando en los últimos meses forzó a la USL a cambiar su formato de competición y la conformación de sus Conferencias.

Las nuevas franquicias que se suman a la liga este año son FC Cincinnati, Rio Grande Valley FC, Swope Park Rangers, Orlando City B, Bethlehem Steel y el equipo de la ciudad texana de San Antonio, que todavía no cuentan con un nombre oficial.

Cada equipo disputará 30 partidos -que se jugarán a lo largo de 27 semanas- en la temporada regular (que se extenderá desde el 25 de marzo al 25 de septiembre). En 2015 los seis mejores clubes de cada Conferencia clasificaron a los playoffs. Este año los clasificados serán los ocho mejores conjuntos de cada zona.

Los playoffs de cada Conferencia se disputarán en un sistema de partido único. Los ganadores de las Conferencias Este y Oeste se medirán en la final, llamada USL Championship (ganada en 2015 por Rochester Rhinos -en la fotografía-).

Catorce equipos integrarán la Conferencia Este y quince lo harán en la Conferencia Oeste.

Conferencia Este: Bethlehem Steel FC, Charleston Battery, Charlotte Independence, FC Cincinnati, Harrisburg City Islanders, Louisville City FC, FC Montreal, New York Red Bulls II, Orlando City B, Pittsburgh Riverhounds, Richmond Kickers, Rochester Rhinos, Toronto FC II, Wilmington Hammerheads FC.

Conferencia Oeste: Arizona United SC, Colorado Springs Switchbacks FC, LA Galaxy II, OKC Energy FC, Orange County Blues FC, Portland Timbers 2, Real Monarch SLC, Rio Grande Valley FC, Sacramento Republic FC, Saint Louis FC, «USL San Antonio», Seattle Sounders FC 2, Swope Park Rangers, Tulsa Roughnecks FC, Vancouver Whitecaps FC 2.

Fotografía: Rochester Rhinos, USL

Rayo OKC, una apuesta complicada para todas las partes involucradas

Rayo OKC

Una vez asimilada la noticia de que el Rayo Vallecano puso pie en América del Norte al convertirse en el accionista mayoritario del Rayo OKC -la futura franquicia en expansión de la NASL en Oklahoma City– es hora de analizar de una manera más detenida la operación entre el club madrileño y la empresa Sold Out Strategies.

Analistas locales señalan que el anuncio de la creación del Rayo OKC no llegó en el mejor momento posible. La principal fuente de ingresos en Oklahoma City y el resto del estado está vinculada a la explotación del negocio energético. En otras palabras, petróleo y gas natural. La actividad está en pleno retroceso en esa región de Estados Unidos y el la oferta laboral es mucho más grande que la que el mercado puede absorber. Eso equivale a pocos dólares en mano para gastar en programas de ocio (como el deporte) para muchos posibles aficionados.

Si bien el soccer vive un período de popularidad sin comparación en Canadá y Estados Unidos el estado de Oklahoma no es el mayor ejemplo de esa nueva prosperidad que experimenta el deporte más popular del mundo en Norteamérica. En OKC y su zona de influencia el deporte más popular es el football americano, concretamente el que se prectica a nivel universitario. Nada ni nadie puede arrebatarle la condición de preferido, ni siquiera el exitoso Thunder de la NBA. El béisbol de ligas menores (cuya cara visible a nivel local es el equipo de OKC Dodgers) ocuparía el tercer lugar dentro de la preferencia popular, lo que dejaría al fútbol en el cuarto escalón.

Y esa posición no es exclusiva para el recién nacido Rayo estadounidense, sino que -en el mejor de los casos- es algo a disputar frente a otro equipo de fútbol ya establecido en Oklahoma City. El Energy FC -una franquicia de la USL, el tercer nivel de fútbol profesional en el norte del continente americano- comenzará en 2016 su tercer año de existencia. Las demoras que el proyecto original del Oklahoma City FC (hoy bajo el nombre de Rayo OKC) ha registrado desde su primer anuncio generó que muchos de sus potenciales seguidores se unieran al equipo de la camiseta verde.

Otra adversidad para el filial del Rayo Vallecano está vinculada con la ubicación de su estadio. Mientras el Energy juega en el Taft Stadium -en el centro de la ciudad, de fácil acceso gracias al sistema de transporte público- el Rayo OKC será local en el campus de una escuela secundaria en Yukon, fuera de Oklahoma City, a una media hora de viaje en automóvil desde la urbe.

En la rueda de prensa de presentación del nuevo equipo sus responsables aseguraron que el Rayo OKC sería el equipo de la población latina en la ciudad. ¿Otro error? Los hispanos no llegan a ser el 18% de una población urbana total de algo más de 1,2 millones de habitantes. Y el nombre del Rayo Vallecano no representa demasiado para los aficionados de habla castellana en Oklahoma, quienes en su gran mayoría tienen raíces en México o han emigrado desde ese país.

Pese al anuncio oficial y a la presentación del Rayo OKC el ambiente fubolístico estadounidense analiza con bastante escepticismo a este emprendimiento. El comisionado de la NASL, sin embargo, considera como muy positiva la intervención del equipo español en su liga. «Hay que reconocer la participación de Rayo Vallecano en este tema, porque va a ser importante», señaló a la prensa Bill Peterson. «(Rayo OKC) es un club que puede ser muy rápidamente uno de los mejores de Estados Unidos gracias a sus recursos, y me refiero a la experiencia que (Rayo Vallecano) puede aportar.»

Es comprensible que el número uno de la North American Soccer League haya decidido dorar la píldora al Rayo Vallecano, el primer inversor extranjero en esta nueva versión de la liga. Pero Peterson parece estar poniendo demasiado peso y responsabilidad sobre un club pequeño, humilde, sujeto a repentinos cambios societarios que son cada vez más frecuentes en el fútbol español y europeo en general.

Con muchos factores que a primera vista parecen jugarle en contra, el retoño Franjirrojo en Estados Unidos tiene que probar que la apuesta de la NASL, del grupo inversor local y de la directiva vallecana es viable dentro del por momentos agónico desarrollo de la considerada como ‘segunda división’ en el fútbol profesional norteamericano.

Fotografía: Rayo Vallecano de Madrid S.A.D.