NASL: El Rayo OKC se queda sin superficie de juego (Ampliación)

Nexxfield

El Rayo OKC podrá tener una vida corta, pero será difícil de olvidar en el ambiente futbolístico de Estados Unidos. Cuando la situación del filial del Rayo Vallecano en la North American Soccer League parecía estar por debajo de los requerimientos mínimos para funcionar dentro de una liga profesional la noticia de última hora indica que el conjunto de la franja roja en Oklahoma City acaba de quedarse sin terreno de juego. No sin estadio, sino sin terreno de juego.

El Rayo OKC juega como local en el Miller Stadium (en la fotografía) y eso -al menos en el futuro inmediato- no cambiará. Pero el equipo de fútbol juega sobre una revolucionaria superficie artificial llamada Nexxfield, que en las últimas horas ha dejado de estar disponible para la franquicia de la NASL.

El Nexxfield es un sistema que se compone de piezas rectangulares de césped sintético (que se unen entre sí a través de bandas de Velcro) que se disponen sobre la superficie existente. Las canchas hechas con este sistema cumplen con todas las normativas establecidas por la FIFA en materia de terrenos de juego sintéticos. Es decir, es una cancha artificial de calidad superior que se puede montar sobre cualquier superficie plana.

James Poling, el cronista del periódico The Oklahoman que cubre la actividad del Rayo OKC, informó a través de su cuenta en Twitter que 40 de los 92 paneles que cubren la cancha del Miller Stadium fueron retirados de ese lugar por Sean Jones, el socio minoritario del equipo.

Djorn Buchholz, director general del Rayo OKC aseguró que Jones fue quien ordenó que esas piezas fueran retiradas del complejo deportivo. “Todavía desconocemos los motivos de la decisión del Sr. Jones o el paradero de la superficie de juego”, explicó Bucholz a través de un comunicado emitido por el club.

El directivo aseguró que los paneles de Nexxfield fueron retirados sin el conocimiento previo del Rayo OKC.

“Todavía no se ha adpotado ninguna medida con respecto al partido que jugaremos como locales el 11 de septiembre”, agregó Bucholz. “Esperamos haber recuperado la superficie de juego para esa fecha.”

Un poco más tarde el Rayo OKC aclaró que el partido del día 11 se jugará en el Miller Stadium, aunque el equipo todavía no sabe qué tipo de superficie de juego se empleará en esa ocasión.

¿Complicado, verdad?

Para agregar más confusión y bochorno al actual momento Sean Jones aclaró su postura. El inversor estadounidense manifiesta que retiró del estadio la mitad del terreno de juego (pagado por el propio Jones) ante la posibilidad de que el accionista mayoritario -el Rayo Vallecano– decidiera vender al mejor postor la totalidad de los paneles de Nexxfield.

A través de un nuevo comunicado Jones aclaró que fue él -a título individual- quien adquirió la alfombra desmontable sobre la que hasta ahora jugó el Rayo OKC.

“Compré el césped artificial en marzo, para solucionar el problema de las marcas de football americano y el inconveniente que nos planteaba el tamaño de la superficie de juego (en el Miller Stadium)”, explicó el accionista. “Para solucionar esos inconvenientes tomé la decisión de comprar a nivel particular la superficie de juego.”

“A inicios de la semana pasada varios vendedores vinculados con la preparación del Miller Stadium me dijeron que el director general Djorn Bucholz les había dicho que la superficie artificial (el Nexxfield) no se emplearía más y sería vendida”, comentó Jones. “En ese momento decidí que para defender mis intereses tenía que retirar el terreno de juego y llevarlo a un lugar seguro.”

 

Hasta el momento la conducción de la North American Soccer League no se pronunció sobre este tema.

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NASL: New York Cosmos analiza dejar de jugar en el Shuart Stadium

Shuart

El Cosmos -sus hinchas y su directiva- está comenzando a hartarse del Shuart Stadium (en la fotografía). La instalación de la Hofstra University parece ser cada vez menos adecuada para los requerimientos de un equipo profesional de fútbol. El club parece estar en la búsqueda de un nuevo hogar provisorio para la temporada 2017 de la NASL, mientras aguarda que las autoridades del estado de New York finalmente den luz verde al proyecto de construir un estadio específico en las cercanías del hipódromo de Belmont.

En diálogo con Inverted Triangle Podcast el director de operaciones de New York Cosmos, Erik Stover, aseguró que la mudanza puede producirse con la llegada del próximo año. “A medida que pasan los días el hecho de regresar al Shuart es cada vez menos probable”, manifestó el dirigente. “Programar la temporada regular allí es casi imposible”, se quejó Stover. La prioridad número uno para los administradores del estadio es dar cabida a los equipos de universitarios de Hofstra, por lo que el Cosmos siempre es la segunda o tercera opción para el uso de esas instalaciones.

“El año pasado tuvimos que jugar dos partidos en Brooklyn, en un estadio de ligas menores de béisbol”, prosiguió Stover. “Para nada un mal estadio, pero Brooklyn no se parece en nada al Condado de Nassau [donde se ubica el Shuart Stadium]. Son lugares muy diferentes.”

“Las investigaciones que hemos hecho y el feedback que nuestros hinchas nos dieron nos indica que a ellos no les gusta estar en el Shuart, agregó de manera contundente el COO del Cosmos. “No es que el estadio sea mano, pero no es lo que nuestros aficionados imaginaron para nuestro equipo en el largo plazo.”

“Es un reto muy serio”, prosiguió Stover. “Nuestro equipo juega un fútbol muy atractivo, que es difícil de practicar en esta cancha. Por eso estamos buscando alternativas.” El mercado inmobiliario de New York (y sus alrededores) y el fútbol profesional no conforman el mejor matrimonio, como queda patente también en el caso de NYCFC. No existen demasiadas opciones viables para que el Cosmos pueda cambiar de sede sin ahuyentar a su masa de fanáticos y sin violar la normativa que la U.S. Soccer establece para los estadios de una competición como la North American Soccer League.

Tal vez el equipo con un pasado casi mítico pueda aprovechar la solución que está empleando el Rayo OKC, uno de los recién llegados a la ‘segunda categoría’ del fútbol profesional norteamericano. El filial del Rayo Vallecano juega como local en el Miller Stadium, una pequeña instalación de una escuela secundaria en las afueras de Oklahoma City. En los días de partido de fútbol la nueva franquicia cubre la superficie del terreno de juego de football americano con un relativamente nuevo sistema fabricado en Canadá que le permite contar con una cancha ‘limpia’ (sin las marcas sobre el terreno de otros deportes) y que al mismo tiempo entrega una solución más realista para la práctica del soccer.

El sistema -llamado Nexxfield– se compone de piezas rectangulares de césped sintético (que se unen entre sí a través de Velcro) y que se disponen sobre la superficie existente. Las canchas hechas con Nexxfield cumplen con todas las normativas establecidas por la FIFA en materia de terrenos de juego sintéticos.

Esta variante técnica abre la puerta para que el Cosmos pueda comenzar a jugar como local en el estadio del Mitchel Athletic Complex (con capacidad para 10.000 espectadores, el lugar donde actualmente entrena, propiedad del Condado de Nassau) o incluso en el Jack Coffey Field, el estadio de football americano de la Fordham University, en el barrio del Bronx y dentro de la ciudad de New York.