Giovanni Savarese responde a todas las preguntas de Jugador Franquicia

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John Rojas nos trae otra entrevista con un protagonista del fútbol norteamericano. Esta semana el elegido es el venezolano Giovanni Savarese, entrenador del New York Cosmos que -una temporada más- se perfila como gran candidato a ser el campeón de la NASL, la liga de ‘segunda división’ de América del Norte.

‘El Bombardero del Bronx’ abordó varios temas, como la nueva visión que tuvo que aplicar para el armado del equipo en 2016 -tras las salidas de Raúl González Blanco y Marcos Senna-, las dificultades que la North American Soccer League atraviesa este año, el próximo partido de postemporada ante el Rayo OKC y el vínculo de la MLS con otras ligas profesionales estadounidenses y la supremacía del Cosmos en la NASL, entre otros temas.

Además, John consultó a Savarese sobre los rumores que lo vinculan a Minnesota United FC, equipo que entrará a la Major League Soccer en 2017.

El contenido íntegro de la entrevista puede escucharse aquí.

Fotografía: Giovanni Savarese junto al defensa español Ayoze García (Gentileza New York Cosmos)

Previa NASL 2016: New York Cosmos

Cosmos

Web: www.nycosmos.com

Nombre oficial: New York Cosmos

Sede: New York, New York

Fecha de fundación: 1 de agosto de 2010

Estadio: James M. Shuart Stadium, Hempsetad – New York l Capacidad: 11.929 espectadores

Temporada 2015: Finalizó en la primera posición en la Temporada de Primavera, tercero en la Temporada de Otoño | #1 en la clasificación anual combinada y campeón de liga.

Técnico: Giovanni Savarese (VEN), 44 años | Es el entrenador principal del Cosmos desde 2013, y llegó al título nacional de la NASL en las temporadas 2013 y 2015.

Propietario: New York Cosmos LLC | Presidente: Seamus O’Brien (USA)

Jugadores a seguir: Niko Kranjčar (CRO, volante ofensivo – 31 años, en la fotografía), Juan Arango (VEN, volante – 35 años), Yohandry Orozco (VEN, volante – 25 años), Andrés Flores (SLV, volante – 25 años) Ayoze García (ESP, defensor – 30 años), Jimmy Maurer (USA, arquero – 27 años), Danny Szetela (USA, volante – 28 años), Yasmani Duk (BOL, delantero – 28 años)

El New York Cosmos entra en una nueva era en la que -previsiblemente- dejará de ser la única fuerza dominante en la NASL. Sobre el papel nuevos equipos como Miami FC y Rayo OKC (especialmente en el caso de la franquicia del sur del estado de Florida) entran en la categoría para luchar desde el inicio por el título de liga.

Además, el Cosmos comienza a hacer el duelo deportivo por el retiro de Raúl y Marcos Senna, las figuras más importantes del histórico equipo en la temporada 2015. Para intentar que la ausencia de los dos exinternacionales con la selección de España el técnico Savarese agregó a su equipo varios jugadores interesantes.

El último en sumarse oficialmente al plantel (aunque entrena con el Cosmos desde hace ya un tiempo) es el atacante croata Niko Kranjčar, quien llega al NYC en principio solamente por este primer semestre. En calidad de cedidos también llegaron el defensor Jimmy Ockford (Seattle Sounders), el volante Michael Lahoud (Philadelphia Union) y el atacante Yasmani Duk (Sport Boys, de Bolivia).

Donde puede marcar diferencias esta temporada el Cosmos es en la mitad de la cancha, donde el equipo de la Gran Manzana agregó a dos futbolistas venezolanos de talento singular: el veterano Juan Arango y Yohandry Orozco. Ambos con paso por el fútbol alemán. El primero como figura consagrada, el segundo con el permanente sello de ‘promesa’, pese a todos los rasgos de calidad que se le han podido adivinar desde su irrupción.

¿Qué puede hacer New York Cosmos en la NASL 2016? Donde todavía el Cosmos pueda atesorar alguna ventaja con respecto a sus habituales y nuevos rivales es en la profundidad de su plantel, algo no demasiado frecuente en esta liga. Dentro de la dimensión de la North American Soccer League New York Cosmos merece seguir siendo considerado como un ‘grande’ de esta competición. Las piezas para mantener el caracter dominante del equipo neoyorquino en la North American Soccer League están. Resta saber si el equipo está preparado para que nuevos actores le disputem la condición de buque insignia de la liga.

Fotografía: New York Cosmos

 

 

Pelé quiere un Cosmos diferente

Pelé y Beckenbauer

Décadas después de su máximo momento de gloria el New York Cosmos sigue siendo considerado en muchas partes del mundo como el nombre más reconocido del fútbol estadounidense a nivel internacional. Prueba de ello son los partidos que el club ha jugado recientemente en Asia y Centroamérica, y el proyectado encuentro frente a la selección cubana en La Habana. El Cosmos sigue funcionando a la perfección como representante del antiguo star system del que formó parte en los setenta y los ochenta. Todavía retiene esa capacidad de atracción.

Aquel equipo, el que construyó la épica y el carácter mítico de su juego y sus conquistas, fue indudablemente el mejor de Estados Unidos durante la era dorada de la primera versión de la North American Soccer League. El New York Cosmos de 2015 no solamente no es el mejor representante del fútbol norteamericano en la actualidad, sino que es el tercero en importancia -con distancia- en el área triestatal, por detrás de New York Red Bulls y New York City. Del mismo modo, la actual NASL dejó de ser la liga más importante de Canadá y Estados Unidos para quedar relegada al estrato de Division II dentro del organigrama de US Soccer.

El pasado fin de semana el Cosmos jugó su primer partido como local en la Temporada de Primavera de la NASL. Para celebrar el inicio en casa de su tercera participación en la liga desde su resurgimiento en 2010 el club invitó a dos de sus figuras históricas más emblemáticas, Pelé y Franz Beckenbauer (en la fotografía). Los dos exfutbolistas participaron de eventos corporativos, actividades promocionales y benéficas y también hablaron con la prensa local y extranjera congregada para cubrir el inicio de la campaña del club como local.

En medio de toda la fanfarria y el entusiasmo que siempre genera su presencia en New York el astro brasileño realizó algunas observaciones que pueden ser consideradas como bastante críticas con la actual conducción del Cosmos. En pocas palabras lo que O Rei quiere para el club es una mejora del plantel, la construcción de un estadio propio, y la rápida llegada del equipo a la Major League Soccer.

Pelé, en declaraciones al New York Post, trazó una hoja de ruta para este New York Cosmos 2.0. “Primero, tiene que ganar torneos, campeonatos. Segundo, tiene que armar un buen equipo. Por supuesto, en mi época, teníamos a los mejores jugadores, pero el primer año fue un poco complicado. Luego nos organizamos con (Franz) Beckenbauer, Carlos Alberto y Giorgio Chinaglia.”

“Luego el Cosmos se hizo conocido, muy conocido, alrededor del mundo”, dijo el excapitán de la selección de Brasil. “Creo que eso es lo que debe hacer el Cosmos. Tienen que conseguir algunos futbolistas buenos, conocidos, y ganar. Eso es muy importante. Ahora tienen dos buenos jugadores como Raúl y Marcos Senna. Pero creo que eso no es suficiente para armar un buen equipo. Necesitan tener jugadores excelentes.

En 2013 -su primer temporada como equipo ‘reencarnado’- el Cosmos ganó el Torneo de Otoño y el Soccer Bowl (el trofeo de campeón anual) de la NASL. Pero el año pasado el club neoyorquino no obtuvo ningún título. El fichaje de Raúl González Blanco fue pensado como revulsivo y excusa de relanzamiento de un equipo que comenzaba a entrar en una fase de ostracismo y desaparición gradual en los grandes medios que cubren al fútbol norteamericano. Por ahora la presencia del exatacante del Real Madrid funciona en ese sentido.

A Pelé también le preocupa la falta de una casa propia. Actualmente el Cosmos actúa como local en el Shuart Stadium, una instalación rústica, con una superficie de juego artificial, propiedad de la Hofstra University, de difícil acceso desde la ciudad de New York. “Necesitamos un estadio. Desde que jugué aquí el Cosmos tiene el mismo problema”, dijo Pelé. “Lo hemos discutido mucho, y se supone que yo debería ser parte de esto (El brasileño es presidente honorario del club verdiblanco). Es muy importante. Con el nombre del Cosmos, es muy importante tener nuestro propio estadio, sin dudas.” 

Hace años que el New York Cosmos intenta de que su proyecto de estadio en Belmont Park obtenga las autorizaciones administrativas necesarias para iniciar la construcción. La cuestión inmobiliara es realmente complicada para los equipos de la zona. Red Bulls tuvo que esperar 15 temporadas para poder mudarse al Red Bull Arena. Y NYCFC no tiene todavía una fecha estimada de salida del Yankee Stadium, su hogar temporal.

Pelé hurgó todavía más en las heridas que arrastra el Cosmos. El que fuera el mejor futbolista del planeta insiste; si el equipo pretende ser relevante dentro del mercado deportivo de New York es imperativo que sus directivos hagan todo lo necesario para migrar desde la North American Soccer League a la Major League Soccer. Cruzo mis dedos para ver al Cosmos alcanzar alguna vez el mismo nivel que el equipo tuvo cuando yo jugué aquí. Para llegar al nivel más alto tienes que ser un equipo capaz de ganar el campeonato. El Cosmos tiene un gran nombre debido a su pasado, entonces deberían tener ahora un gran equipo también. Deberían estar en la liga más importante porque el nombre del Cosmos es conocido en todo el mundo.

Pelé toca una cuestión urticante. La empresa que controla al CosmosSela Sport, de Arabia Saudí– negoció tiempo atrás con la MLS la posibilidad de hacer ingresar al equipo en el circuito de la primera división. Cuando parecía que las negociaciones estaban bien encaminadas los responsables del Cosmos sorprendieron al anunciar que el club comenzaría a competir en la segunda versión de la NASL. Desde ese momento en adelante la relación entre la Major League Soccer y el New York Cosmos (y por extensión, con la North American Soccer League) se ha tensado al máximo.

Hasta llegar al extremo de que las dos máximas autoridades visibles del Cosmos pretenden ignorar el hecho de que su club compite en una liga catalogada como de segunda categoría. El director de operaciones del club neoyorquino Erik Stover cuestionó abiertamente el hecho de que la NASL sea considerada como Division II por la federación estadounidense. “Cuando ves la manera en la que el fútbol está creciendo y cómo a algunos de nuestros mercados les está yendo excepcionalmente bien, esas asignaciones de las divisiones parecen arbitrarias e incluso caprichosas.”

Seamus O’Brien, presidente del Cosmos, fue más allá. “En mi mundo, el global de la FIFA, nosotros somos primera división”, disparó en la presentación de Raúl“Escogimos la liga en la que creemos. Escogimos el modelo de fútbol en el que creemos y que es el que conoce el resto del mundo”. La NASL aspira a ser una torneo de 20 equipos, con una duración de 38 jornadas, al estilo de las mejores ligas de Europa. Un modelo que resultaría en algo bastante distinto al que aplica la Major League Soccer.

Pero la realidad de la North American Soccer League está lejos de su ideal. Hoy es una competición que cuenta con apenas once participantes. Y no tiene una verdadera presencia a nivel nacional; no cuenta con ningún equipo estadounidense al oeste de la ciudad texana de San Antonio, pese a su esfuerzo por asentarse en alguna de las ciudades importantes de la costa del Pacífico. Sin una expansión y sin presencia real en el oeste norteamericano la NASL no puede plantearse pedir su recategorización a Division I. De hecho -de prosperar la iniciativa de la USL– la North American Soccer League podría perder su rótulo de segunda categoría, o podría tener que compartirlo con la que ahora es la Division III en Estados Unidos y Canadá. Hoy la United Soccer League no solamente cuenta con más equipos que la NASL (24 contra 11), sino que está asentada en mercados como Sacramento, Orange County, Phoenix, Seattle, Portland o Los Angeles, donde la NASL no tiene presencia todavía. Además -y esto no es un dato menor- la USL tiene un acuerdo estratégico de cooperación con la Major League Soccer.

En un sistema en el que no existen los ascensos y los descensos la federación de Estados Unidos asigna una división determinada a sus diferentes ligas profesionales de acuerdo con diferentes parámetros. Las variables empleadas para realizar esa asignación tienen que ver con la cantidad de equipos afiliados a un torneo, la calidad de sus estadios, la importancia de los mercados en los que está presente, y los niveles de inversión y las normas de operación exigidas.

En teoría nada impide que la NASL pueda convertirse en el futuro en una liga de Division I. Incluso podría coexistir como torneo de máxima categoría junto a la Major League Soccer en algún momento. Pero hoy está lejos de poder equipararse con la competición presidida por Don Garber. Las diferencas económicas, estructurales, de calidad de juego, de popularidad y de visibilidad entre uno y otro torneo son enormes. Imaginar una North American Soccer League que en un futuro cercano sea capaz de alcanzar el standard de la MLS hoy es mera especulación.

¿Por qué el New York Cosmos eligió a la NASL sobre la MLS? Las explicaciones que el club ha dado a lo largo del tiempo nunca van a fondo. En general se ha expresado que el modelo de negocio que ofrece la segunda categoría (sin topes salariales, sin un sistema de propiedad centralizada, sin que la liga tenga injerencia en los contratos profesionales, sin limitaciones para la figura del ‘agente libre’) se ajusta más a las necesidades y a los objetivos de desarrollo del equipo.

Con sus declaraciones ejecutivos como Stover y O’Brien ponen tierra de por medio entre el Cosmos y la Major League Soccer. El comisionado Garber tampoco se muestra dispuesto a tender puentes con el club neoyorquino. Es más, las dos partes -pese a la hostilidad del mensaje- parecen sentirse a gusto con este estado de cosas. New York Cosmos asegurando que no se siente un equipo de segunda división, y la MLS expresando que no tiene nada que debatir con una franquicia de una categoría inferior.

El deseo de ver al Cosmos en la liga más importante de Norteamérica quizás tenga que esperar. El Cosmos del siglo XXI genera demasiadas preguntas y especulaciones. Actúa en muchos aspectos como un auténtico equipo grande, y al mismo tiempo se atrinchera en una división que lo ata a un ambiente y a un folklore de ligas menores y de escasa trascendencia. Una contradicción que para el mismísimo Pelé aparece como evidente.

 

(Fotografía: http://www.nycosmos.com)

La liga de Raúl

Raúl González Blanco, en compañía de Marcos Senna y el técnico Giovanni Savarese.

Raúl González Blanco, en compañía de Marcos Senna y el técnico Giovanni Savarese. (Fotografía: http://www.empireofsoccer.com)

New York Cosmos confirmó la contratación de Raúl González Blanco. De acuerdo con el comunicado oficial del club el excapitán del Real Madrid y la selección de España se unirá al equipo por ‘varios años’, y el contrato entraría en vigor en 2015, dependiendo de los exámenes físicos a los que el futbolista será sometido. El veterano delantero llegaría a Estados Unidos en 2015 en la doble función de futbolista y director de la academia juvenil. Raúl -que cuenta con 37 años- jugó su último partido en marzo, defendiendo la camiseta del Al-Sadd en el fútbol catarí.

El del Cosmos es probablemente uno de los nombres más míticos del fútbol internacional. El ejemplo más perfecto de una época en la que, de buenas a primeras -y en base a nutridas chequeras y una mentalidad pionera-, Estados Unidos quiso igualar e incluso superar a las potencias del balompié de Europa y Sudamérica. Un proyecto único en el mundo, perfectamente explicado en el documental “Once In A Lifetime”. El equipo de la Gran Manzana fue el modelo más acabado de la primera versión de la North American Soccer League, que entre 1968 y 1984 fue la máxima categoría en Estados Unidos y Canadá.

La NASL no pudo resistir el retiro de sus grandes figuras y el generalizado descalabro económico que experimentaban sus equipos por los altos sueldos que se pagaban. Cuando la TV quitó su apoyo masivo la liga quedó sentenciada. El Cosmos y el resto de los equipos fueron desapareciendo de manera progresiva en la primera mitad de los ochenta. Durante una década -hasta el nacimiento de la Major League Soccer- el fútbol profesional estadounidense transitó el camino del olvido y el ostracismo. Y el club neoyorquino no fue la excepción. A lo largo de varias temporadas fue poco más que un sello de goma y una colección de trofeos guardados en cajas de cartón. En agosto de 2010 -tras un par de cambios de propietario- el New York Cosmos fue refundado y en 2013 entró nuevamente en competición oficial.

El Cosmos de 2014 es un pálido reflejo de lo que el equipo fue a fines de los setenta e inicios de los ochenta. Ante el comprensible entusiasmo que el anuncio de la llegada de Raúl está generando resulta conveniente efectuar algunas aclaraciones.

1) El New York Cosmos ya no es un equipo de la máxima categoría del fútbol de Estados Unidos y Canadá. Ayer como hoy, el club es parte de la NASL (la nueva versión de la antigua liga, que -más allá de compartir el nombre- no tiene ningún vínculo formal con los creadores de la original). Pero en la actualidad la North American Soccer League ya no es una liga de fútbol Division 1, sino que es considerada como la ‘segunda división’ del fútbol norteamericano. Un escalón por encima de la USL-Pro (la ‘tercera’) y uno por debajo de la Major League Soccer (la ‘primera’).

2) La organización del fútbol profesional en América del Norte impide que el Cosmos descienda o ascienda. Si bien la FIFA y las federaciones de Estados Unidos y Canadá establecen una pirámide jerárquica entre las diferentes ligas/divisiones, no existe ninguna conexión competitiva directa entre ellas. Son ámbitos estancos, deportivamente hablando. Un equipo de la NASL únicamente puede llegar a la MLS mediante la compra de una franquicia en esa liga. Una compra de esas características comienza por el pago del expansion fee (una ‘cuota de ingreso’ valorada actualmente en unos 100 millones de dólares, de acuerdo con lo visto en recientes operaciones de este tipo). La Major League Soccer desea tener 24 equipos en la temporada 2020, y solamente queda un cupo para un equipo en expansión que actualmente se disputan grupos empresariales en Minneapolis, Las Vegas, El Paso y Sacramento, entre otros. El N.Y. Cosmos, pese a la gran capacidad financiera de sus propietarios, no parece estar interesado en entrar en el circuito de la máxima categoría. El único torneo local en el que el nuevo equipo de Raúl podrá enfrentar a rivales de la MLS es la U.S. Open Cup.

3) La versión 2014 del Cosmos no cuenta con el glamour, el impacto social y periodístico que caracterizaba al equipo a fines de los setenta. Y eso -con toda seguridad- se debe a la diferente filosofía y manera de ser entre el antiguo propietario del club y quienes hoy ocupan su lugar. El mejor Cosmos de toda la historia era esencialmente un producto del gigante mediático Warner Communications, bajo el mando del ejecutivo Steve Ross y sus lugartenientes Nesuhi y Ahmet Ertegün. Fue Ross quien transformó al equipo (modesto y casi desconocido antes de la temprana adquisición) en una pieza principal dentro del catálogo de una de las empresas mas poderosas de América del Norte. En el momento indicado, en la ciudad indicada, y con auténticas estrellas de talla mundial. Durante algunos años el club fue parte del star system del mayor mercado estadounidense. Hoy New York Cosmos es propiedad de Sela Sport, un consorcio saudí que invierte en diferentes ámbitos del deporte. Los actuales accionistas cultivan el valor de la discreción y mantienen un perfil bajísimo, a años luz del despliegue mostrado por la administración de Ross. Y en el campo mediático libran una dura batalla. Pese a que el equipo tuvo un gran respaldo de la televisión durante su era dorada, hoy la actividad del Cosmos es cubierta por una cadena temática de pago no demasiado popular y por el canal oficial de la NASL en Youtube.

4) Al contrario de lo que ocurría con la primera versión del Cosmos, el equipo actual no es un éxito de público. Durante el segundo semestre de este año el club ha congregado a un promedio 4.500 espectadores cada vez que juega como local. Si bien es una buena cifra en el ámbito de la actual NASL, es un número diez veces menor que la cantidad de fanáticos que solían llenar el antiguo Giants Stadium a fines de los setenta. El club al que llegará Raúl juega en el James M. Shuart Stadium, una instalación marginal y de difícil acceso en comparación con los escenarios del pasado más glorioso del club y con lo que las dos franquicias de la MLS en el polo New York/New Jersey ofrecerán a partir de 2015. Pese a todo, el Cosmos espera conseguir la aprobación administrativa para construir un modernísimo estadio -acorde con los patrones de los SSS de la Major League Soccer- en las inmediaciones del hipódromo del Belmont.

5) La mayor diferencia entre aquel y este New York Cosmos se nota en la comparación de planteles. La primera versión del equipo tuvo en sus filas a algunas de las mayores figuras del fútbol mundial, como Pelé, Franz Beckenbauer, Johan Neeskens y Carlos Alberto. E incluso a un futbolista como Giorgio Chinaglia, que llegó a América del Norte en el mejor momento de su carrera. Hoy la situación es diametralmente opuesta. Raúl -sin haber jugado todavía un minuto en el Cosmos- ya es la máxima figura de la franquicia desde el comienzo de su segunda vida. El ‘7 de España’ encontrará como compañeros a dos compatriotas: Marcos Senna (38 años) y Ayoze, el defensa que pasó por Tenerife, Las Palmas y Sporting Gijón. El resto del plantel entrenado por Giovanni Savarese está integrado por futbolistas casi desconocidos a nivel internacional, de Estados Unidos, Venezuela, Colombia, Camerún y Brasil, entre otros países. Dentro de ese collage internacional se encuentra el capitán de la selección de El Salvador, Andrés Flores, cuyo pase pertenece al club Isidro Metapán. El primer Cosmos competía contra equipos en los que actuaron figuras como Eusébio, Bobby Moore, Gerd Müller, George Best, Teófilo Cubillas y Johan Cruyff. Ninguno de los nueve competidores del Cosmos en la temporada 2014 de la NASL cuenta con un futbolista con una trayectoria medianamente relevante a nivel internacional, quizás con la excepción del español Nacho Novo, actual jugador de Carolina RailHawks.

¿Por qué Raúl? ¿Por qué en este momento? Estos interrogantes pueden tener varias respuestas:

a) Por una cuestión de supervivencia. La llegada en 2015 del New York City FC a la MLS podría (y quizás todavía pueda) dinamitar todas las opciones de subsistencia o viabilidad del New York Cosmos en una liga menor como hoy es la NASL. La contratación de una figura como la de Raúl es prácticamente la única opción que tiene el equipo verde y blanco para no ser ‘borrado’ del mapa en el mercado local. El nuevo contrato televisivo de la Major League Soccer dará a franquicias como Red Bulls y el nuevo cuadro celeste una visibilidad que para el Cosmos resultará imposible de igualar.

b) Porque el Cosmos todavía guarda esperanzas de entrar a la MLS. Un supuesto que -al menos ahora- es improbable que se cumpla. Pero, teniendo en cuenta la capacidad económica de las partes interesadas, no es totalmente imposible. A nadie se le escapa que antes de que los propietarios del Manchester City entraran en escena la liga analizó las posibilidades de otorgarle la segunda franquicia en New York al Cosmos. Tras reuniones, negociaciones y estudios de mercado el club sorprendió al anunciar que no entraría en competición en la MLS y que, en cambio, sí lo haría en la NASL. ¿Tres equipos de la Major League Soccer en una misma ciudad? Parece algo complicado a día de hoy en un torneo que hasta ahora ha probado -sin demasiado éxito- un único mercado con dos equipos en Los Angeles. La llegada del City activará la segunda ciudad con dos franquicias. Si en algún momento se confirma la versión  que indica que New York Red Bulls está en venta quizás estos últimos movimientos del Cosmos (incluyendo la posibilidad de que Steven Gerrard se sume a su plantel) comiencen a cobrar sentido. Otra opción -más lejana todavía- es que el NYC compre una franquicia ya existente y la transplante en la Capital del Mundo. 

c) Porque -tal como viene declarando el club desde su refundación- el Cosmos quiere tener el mejor equipo posible, independientemente de la liga o la división en la que juegue. Incluso en un ambiente futbolístico atípico como es el de Estados Unidos y Canadá las jerarquías importan. ¿Hasta dónde puede crecer un club ‘atrapado’ en un torneo o  categoría que no le permite trascender a una instancia superior? ¿Puede recrearse el New York Cosmos de los setenta bajo estas condiciones? ¿Puede la NASL soportar otra vez el supuesto de un Cosmos ampliamente superior al resto de sus competidores en la liga? Esto desafía la lógica empresarial y deportiva, pero solamente se puede intentar con la llegada de figuras ampliamente populares a nivel internacional, como es Raúl y como en un futuro más o menos próximo puede ser Steven Gerrard.

La primera NASL fue la liga del Cosmos y Pelé. Así quedó archivada en los registros de la historia. Esta sacudida del mercado podría convertir a partir de 2015 a la NASL 2.0 en ‘la liga de Raúl’, con el equipo neoyorquino como escaparate de privilegio. Para el club es eso, o perpetuarse como un landmark más dentro de la infinita propuesta turística que ofrece la ciudad que lo alberga.

 

La estrella de Raúl, en la órbita del Cosmos

La vieja North American Soccer League fue el antecedente directo de la Major League Soccer. La primigenia NASL, que nació en 1968 y existió hasta 1984, quedó en la memoria colectiva del hincha del fútbol internacional fundamentalmente por haber sido la liga en la que jugó el mítico New York Cosmos de Pelé, Franz Beckenbauer, Carlos Alberto y Giorgio Chinaglia. El declive del torneo coincidió con los crecientes problemas financieros de sus equipos, el retiro de algunas de sus figuras, y la pérdida del interés de la televisión y los aficionados norteamericanos.

La NASL renació en la temporada 2010, en una versión más modesta. Hoy ya no es más la máxima categoría del fútbol de Estados Unidos y Canadá, sino que es considerada por la U.S. Soccer como un torneo de segunda división. Uno de los diez clubes participantes en esta liga es el New York Cosmos, un nombre histórico para el fútbol estadounidense, rescatado tras varios años de olvido y problemas legales. En 2013, el año de su ingreso a la liga, el Cosmos ganó el campeonato de otoño y luego se impuso en la final de la temporada frente a Atlanta Silverbacks.

Prácticamente desde la incepción del equipo en la nueva NASL el Cosmos ha hecho público su interés en Raúl González. El 7 de España se encuentra por estas horas en New York, y el sábado por la noche presenció el partido de NYC frente a Indy Eleven. En los últimos días se detectó su presencia en varios puntos turísticos de la ciudad, en compañía de su familia. De acuerdo con lo publicado por el periodista Dave Martinez en la web Empire Of Soccer las negociaciones entre el goleador y el equipo entrenado por Giovanni Savarese vuelven a estar activas. Tras docenas de idas y vueltas (condicionadas por alguna oferta para incorporarse al cuerpo de entrenadores del equipo merengue y la posibilidad de entrar al directorio de la Aspire Academy en Qatar) ahora el madrileño sopesa la idea de sumarse al conjunto de la Gran Manzana, que no renuncia a la posibilidad de llegar a la Major League Soccer en el futuro.

El Cosmos -en el que juegan Marcos Senna y Ayoze- quiere contar con Raúl, un futbolista de 37 años, para los torneos de primavera y otoño de 2015 y -en lo posible- también para la temporada 2016. Además, le ofrecerían el cargo de director de la academia juvenil más adelante. La familia del deportista ya habría dado el visto bueno a la posibilidad de residir en Estados Unidos, tras pasar un par de temporadas en Qatar mientras el excapitán madridista vistió la camiseta del Al-Sadd.

El plazo para que New York Cosmos pueda inscribir al español en la NASL 2014 caduca este lunes. De acuerdo con lo expresado por Savarese este fin de semana el club tiene tiempo hasta las 5 pm (horario de la Costa Este) para anotar a Raúl, quien incluso podría participar del presente Campeonato de Otoño.