Cabezazos prohibidos en las categorías menores de Estados Unidos

US Soccer

Tras ser demandada por negligente la federación de Estados Unidos anunció el lunes que prohibirá a sus jugadores infantiles golpear la pelota con la cabeza.

Este cambio en la normativa apuntará a reducir las lesiones craneales en futbolistas menores de edad. Cuando esta nueva regla entre en vigor los jugadores menores de 10 años tendrán prohibido cabecear el balón, mientras que existirán restricciones para quienes tengan entre 10 y 13 años.

“Lo que estamos haciendo es crear parámetros y guías para limitar la exposición a posibles lesiones en la cabeza”, dijo el médico en jefe de la U.S. Soccer, George Chiampas. Otros cambios en las normas estarán vinculados a las sustituciones de jugadores que puedan presentar casos de conmoción cerebral.

La decisión de la federación estadounidense llega luego de que en agosto de 2014 un grupo de padres demandaran a varias organizaciones de fútbol en el estado de California por considerarlas negligentes en el tratamiento de lesiones en la cabeza. De acuerdo con ese reclamo cerca de 50.000 futbolistas en el ámbito de las escuelas secundarias sufrieron conmociones cerebrales en 2010.

La demanda y la adopción de estas nuevas normas llegan en momentos en los que la sociedad estadounidense abrió un profundo debate sobre las conmociones cerebrales en el ámbito de todo el deporte, sea a nivel profesional o aficionado (tanto para adultos como para menores).

Los nuevos requerimientos de la U.S. Soccer se aplicarán a sus selecciones juveniles de Estados Unidos e incluirán a todos los equipos juveniles bajo el paraguas federativo, como -por ejemplo- las alineaciones infantiles y de jugadores adolescentes de todos los equipos de la Major League Soccer.

 

Klinsmann vuelve a cuestionar a la MLS

USA v Germany: Group G - 2014 FIFA World Cup Brazil

En medio de los actos oficiales que llevaron a la presentación de la Copa Oro de este año, Jürgen Klinsmann volvió a asestar un golpe a la Major League Soccer. El técnico alemán ya trabaja con el Mundial de 2018 en mente y -como ya dejó en claro en más de una oportunidad- considera que la máxima categoría estadounidense es en mayor o menor medida un obstáculo en su camino.

Primero manifestó su desagrado por el retorno a la MLS de varios futbolistas estadounidenses que actuaban en Europa. En opinión de Klinsmann el regreso de jugadores como Michael Bradley y Clint Dempsey a la liga norteamericana iría en detrimento de su rendimiento y talento. Las palabras del seleccionador generaron una contundente reacción del comisionado Don Garber, quien se sintió agraviado por las declaraciones del exdelantero.

El ataque causó el efecto que tal vez desde un inicio JK buscó. “¿Son poco ambiciosos los internacionales estadounidenses que aceptan los contratos millonarios que la Major League Soccer les ofrece para abandonar la competición europea?”. De manera velada, no directa, Klinsmann consiguió instalar esa pregunta. Después de la Copa del Mundo 2014 el técnico comenzó a marcar la cancha a muchas de las principales figuras del equipo nacional.

La segunda ola de cuestionamiento a la MLS y sus futbolistas tocó tierra en los primeros días de 2015. La pregunta que -otra vez, de manera elíptica- puso en el aire en ese momento el de Göppingen fue “¿Se esfuerzan lo suficiente los futbolistas que actúan en la Major League Soccer?”Klinsmann considera que los jugadores que actúan en América del Norte tienen demasiadas vacaciones y que no están dispuestos a trabajar para mantener su estado atlético durante su tiempo libre.

En una comparación detallada entre algunos de los principales equipos europeos y Los Angeles Galaxy (campeón de la temporada 2014) en Jugador Franquicia pudimos ver que el plantel del club californiano tuvo recientemente algunos días menos de descanso que sus pares de Bayern Munich, Arsenal y Real Madrid. El seleccionador pidió en ese momento la extensión del calendario de la Major League Soccer, planteando como ideal una temporada de once meses de duración. Y remató la faena al afirmar que los deportistas que integran la MLS carecen del caracter y el compromiso que sí tienen los atletas que actúan en las otras grandes ligas norteamericanas, como la NFL, la NBA o la NHL.

La tercera andanada se produjo esta semana. Consciente de que la batalla sobre la actualidad y el futuro profesional de futbolistas como Altidore, Dempsey o Bradley, Klinsmann está decidido a hacer foco sobre los jóvenes jugadores estadounidenses. El seleccionador se ve en la necesidad de señalar las dificultades que la Major League Soccer, en su opinión, plantea a los juveniles que aspiran a integrar los equipos Sub del USMNT.

El calendario de la MLS -que no se ajusta al ‘patrón FIFA’, como ocurre con otros torneos de primera división del continente, como los de Brasil o Argentina– impediría a los jóvenes estadounidenses jugar todos los partidos de las selecciones Sub-23 y Sub-20. Ese es el nuevo punto de debate que pone sobre la mesa el cuerpo técnico del equipo nacional. La liga norteamericana (que se extiende de marzo a noviembre/diciembre) habitualmente no suspende sus actividades durante las jornadas de partidos internacionales entre selecciones.

El USMNT Sub-23, entrenado por Andreas Herzog -asistente de Klinsmann en el equipo absoluto- comienza su preparación para el torneo clasificatorio a los Juegos Olímpicos del año próximo. A fin de marzo el equipo tiene previsto jugar partidos amistosos frente a Dinamarca y Bosnia, y la federación todavía no tiene en claro los nombres de los futbolistas con los que podrá contar para esos compromisos.

JK busca tener algo más de control sobre el desarrollo de los juveniles de la Major League Soccer, a quienes a veces les cuesta mucho jugar minutos de calidad en la liga. El seleccionador cree que si los clubes fueran capaces de ceder a sus mejores efectivos Sub-23 a la federación los deportistas no solamente sumarían partidos a su CV, sino que podrían competir y entrenar al máximo nivel con jugadores de su edad.

Por ahora, la MLS calla tras escuchar las últimas declaraciones de Klinsmann.

En un grueso resumen de su visión sobre la liga local el alemán tiene un muy personal concepto sobre la primera división de Estados Unidos y Canadá:

  • No ayuda a mantener o a elevar el nivel de sus mejores futbolistas.
  • Es un torneo demasiado corto, que otorga a sus jugadores muchos días de vacaciones.
  • Muchos futbolistas que actúan en la MLS tienen poco apego al trabajo atlético.
  • La liga dificulta el desarrollo de los jugadores juveniles y entorpece el trabajo de las selecciones menores de Estados Unidos.

Si bien las críticas que el seleccionador efectúa sobre la Major League Soccer cuentan con cierto apoyo en algunos sectores de la prensa especializada y el público, en general son muy mal digeridas por el ambiente futbolistico estadounidense.

La Major League Soccer tiene un peso importante dentro de US Soccer. Jürgen Klinsmann -además de entrenador de la selección mayor- es el ‘director técnico’ de la federación. Una figura clave en la diagramación del trabajo formativo y en el diseño de las competiciones locales en Estados Unidos. El interés del técnico está cada vez más lejos (al menos en lo público y visible) de la liga que -guste o no- ha hecho revivir al fútbol profesional en el país.

La baja de Landon Donovan del último plantel mundialista fijó el tono del trabajo de Klinsmann en la selección estadounidense. De manera personal el técnico se ocupa de aconsejar a los jóvenes futbolistas que él considera serán vitales para la selección que se presentará en Rusia en algo más de tres años. Julian Green fue el primer eslabón de un plan que parece tener más en cuenta a nuevos nombres que a los estandartes del equipo nacional durante los últimos años.

Los elogios que Klinsi acaba de dispensar a Gedion Zelalem van en ese sentido. Sustentan el plan de contar en poco tiempo con un equipo lleno de caras nuevas, que el seleccionador espera conducir hasta las semifinales de la Copa del Mundo 2018.