Los Chargers quieren mudarse, y eso puede beneficiar a la MLS

SD Downtown
Los movimientos de la NFL afectan o condicionan a algunas decisiones estratégicas del soccer estadounidense. Así como la salida de los Rams de St. Louis abre la posibilidad para que una franquicia de la MLS se instale en la Puerta de Entrada al Oeste, la probable mudanza del equipo de San Diego Chargers puede tener consecuencias directas en el panorama del fútbol profesional norteamericano.
Pocos días atrás los Chargers presentaron un plan para construir un estadio y un centro de convenciones en el centro de San Diego, una propuesta que se someterá a una votación popular el 8 de noviembre. De ser aprobada esa iniciativa el equipo abandonará en unos años el Qualcomm Stadium, ubicado en la zona de Mission Valley.
La futura casa de San Diego Chargers tendría capacidad para unos 65.000 espectadores y sería financiado en parte por el equipo y por la NFL, y en parte con fondos procedentes de impuestos a la actividad hotelera. El costo final de la obra rondaría los 1.800 millones de dólares.
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 El Qualcomm Stadium -en la fotografía, inaugurado en 1967- podría pasar a ser propiedad de la San Diego State University, e incluso también ser a futuro ser la sede de un equipo de la Major League Soccer. La propuesta para conseguirlo será hecha pública el 5 de abril en las instalaciones de la casa de altos estudios.
El empresario John Moores -expropietario del equipo de béisbol de los Padres de San Diego y benefactor de la universidad- desarrolló junto con sus colaboradores un proyecto para convertir al actual Qualcomm Stadium en un complejo multidisciplinar.
Las reformas convertirían al actual lugar de los Chargers en un estadio específico para la práctica de fútbol para entre 30 y 40.000 aficionados. Hasta ahora la MLS ha rechazado la posibilidad de tener una franquicia en San Diego por no poder contar con un nuevo (y propio) escenario para ese equipo. Las últimas noticias procedentes desde el sur de California podrían cambiar ese panorama.
La Major League Soccer pronto tendrá dos equipos en Los Angeles (el Galaxy y LAFC, que entrará en competición en 2018 o 2019). También hay que computar a San Jose Earthquakes, en el Área de la Bahía. A esos tres clubes podría sumarse el Sacramento Republic, que parece contar con todas las opciones para ser el primer elegido en la próxima ronda de expansión de la MLS. ¿Busca la liga tener cinco franquicias californianas?

¿Cómo afecta a la MLS el regreso de la NFL a Los Angeles?

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La NFL aprobó el miércoles por la noche el retorno de una franquicia a Los Angeles. Veintiún años después de dejar la ciudad californiana los Rams abandonarán St. Louis para volver a radicarse en L.A., con efecto inmediato a partir de la temporada 2016-17.

La noticia causó un amplio impacto en la escena del deporte norteamericano. Los Angeles es el segundo mercado de Estados Unidos. Que la National Football League estuviera fuera de ese entorno durante más de dos décadas es una situación difícil de entender, incluso para quienes dominan en la materia.

De acuerdo con la iniciativa adoptada los Rams construirán un nuevo estadio en Inglewood, una ciudad ubicada en el suburbio sudoeste de Los Angeles. Las futuras instalaciones estarán finalizadas a tiempo para el inicio de la temporada 2019-20. Entre 2016 y 2019 la franquicia jugará como local en el Los Angeles Memorial Coliseum.

Tres equipos de la NFL competían por la posibilidad de ser autorizados a mudarse a Angeltown. Además de los Rams quienes presentaron su candidatura fueron las franquicias de Oakland Raiders y San Diego Chargers, que propusieron levantar un estadio de uso conjunto en Carson, también al sur de L.A..

Pese a recibir en principio una negativa de parte de la liga los propietarios de los Chargers podrían instalarse en Los Angeles si llegan un acuerdo con los Rams para compartir el nuevo estadio de Inglewood a partir de 2019. Los Raiders por ahora se quedan en Oakland, aunque no se descarta que puedan abandonar ese mercado en el futuro próximo.

La máxima categoría profesional del football americano nada tiene que ver con la Major League Soccer. Sin embargo, la decisión tomada en Houston tendrá con toda seguridad repercursiones en la Division 1 del fútbol de Canadá y Estados Unidos.

A continuación, algunos de los factores que pueden repercutir en el día a día y en el futuro de la MLS.

El propietario de los Rams es un personaje importante en el fútbol internacional: El dueño de los Carneros es Stan Kroenke, quien también controla -entre otros equipos- a Colorado Rapids en la MLS y al Arsenal FC en la Premier League inglesa. El estadio en Inglewood y el complejo de ocio y comercial que lo rodeará tendrá un costo final de casi 2000 millones de dólares. ¿Afectará la construcción de esa infraestructura la capacidad de inversión de la franquicia de la MLS y del cuadro londinense?

Los Rams abandonan a St. Louis, una ciudad que figura como posible escenario de expansión para la MLS: Tiempo atrás las autoridades locales y el estado de Missouri conformaron una fuerza de tareas para evitar que la franquicia de la NFL regresara a California. El objetivo era el de construir un nuevo estadio que reemplazara al cuestionado Edward Jones Dome, rechazado por el grupo propietario conducido por Kroenke. El proyecto de un nuevo complejo deportivo junto al río Mississippi -que podría haber albergado también a un equipo de la MLS- fue rechazado por la National Football League, que hoy considera a St. Louis como un mercado inviable para su organización.

St. Louis es una de las cunas históricas del soccer en América del Norte. En años recientes los eventos de fútbol internacional jugados en el Busch Stadium (un diamante de béisbol) tuvieron una gran respuesta de parte del público local. La ciudad cuenta con un importante porcentaje de habitantes de origen balcánico -especialmente bosnios-, que solidifican sus opciones como aspirantes a contar con una franquicia de la Major League Soccer. Y, además, el mercado ya cuenta con el Saint Louis FC en la USL (cuya hinchada aparece en la fotografía), la liga que parece ser el mejor conducto hacia la máxima categoría por estas horas.

Los costos de la MLS son abrumadoramente inferiores a los de la NFL. ¿Puede el fútbol de grandes ligas aprovechar el vacío que deja la salida del football americano? No sería la primera vez que la MLS consigue beneficiarse de la salida o desaparición de franquicias de otras ligas. Seattle Sounders aprovechó al máximo la salida del mercado de los SuperSonics, que con nuevos dueños reaparecieron en la NBA bajo el nombre de Oklahoma City Thunder.

Volviendo a la NFL, si San Diego Chargers decide compartir el estadio en Los Angeles con los Rams otro mercado podría abrirse para la USL y -potencialmente- para la MLS: Días atrás dimos cuenta del interés que existe en el sur de California por el fútbol profesional. A la iniciativa liderada por el empresario John Moores podría sumarse otra que busca tener a algunos ex futbolistas como caras visibles. El miércoles Landon Donovan desmintió tener cualquier tipo de vinculación con un grupo inversor en San Diego, pero los rumores que hablan de dos propuestas consolidadas para volver a instalar a un club de soccer en la frontera con México no cesan.

Oakland Raiders jugará al menos una temporada más en la Costa del Pacífico, pero su situación ‘inmobiliaria’ está lejos de resolverse: La Raiders Nation necesita con urgencia un nuevo estadio. Sea que se mantenga en Oakland (o en la zona de la Bahía de San Francisco) o decida marchar a otra zona de Estados Unidos la franquicia californiana puede verse en la necesidad de recurrir a una sede temporal hasta que su nuevo hogar termine de ser construido. Desde hace tiempo San Antonio ofrece su infraestructura (fundamentalmente el estadio Alamodome) para ser por algunas temporadas la sede provisoria de un equipo de la NFL.

La segunda ciudad más poblada del estado de Texas parece estar preparada para sumar más equipos de las grandes ligas. La empresa propietaria de los San Antonio Spurs de la NBA ya entró al negocio del fútbol (con el objetivo final de obtener una franquicia de la MLS) y no oculta su intención de explorar la posibilidad de controlar a otros equipos. ¿Atentaría la presencia (provisional o definitiva) de un conjunto de la NFL las opciones de alcanzar un cupo en la máxima categoría del fútbol norteamericano?

Fotografía: Saint Louis FC

Expansión: San Diego también quiere entrar a la MLS

Qualcomm Stadium

California podría convertirse en unos años en una especie de santuario de la Major League Soccer. A Los Angeles Galaxy y San Jose Earthquakes se sumará Los Angeles FC en 2018 o 2019. Sacramento Republic cuenta con muchas opciones de entrar en la próxima ronda de expansión de la MLS. Y ahora surge la opción de agregar a un potencial quinto equipo en ese estado gracias al interés que la máxima categoría norteamericana despierta en San Diego.

El empresario John Moores, expropietario del equipo de béisbol San Diego Padres, se apunta a la silenciosa carrera que se desató en la ciudad fronteriza con México para intentar luchar por una plaza en la Major League Soccer post 2020, que crecerá hasta llegar a los 28 equipos.

Además de no ser un extraño en la escena de la industria deportiva de Estados Unidos el magnate pisa fuerte en el ambiente del fútbol. John Moores está cerca de cerrar un acuerdo para formalizar la compra del Everton FC de la Premier League inglesa. Moores y sus socios hicieron una oferta de 300 millones de dólares para asegurarse el control de los Toffees.

Moores, además, es parte de uno de los dos grupos inversores que en este momento analizan las opciones de San Diego como mercado en expansión para la MLS. La ciudad del sur de California cuenta con una ventaja sobre otras potenciales candidatas a entrar a la liga. A San Diego no le falta un estadio específico para la MLS; en todo caso muy probablemente le sobrará uno que la NFL dejaría libre si se confirma la marcha de los Chargers a Los Angeles.

Como todas las estructuras de football americano el Qualcomm Stadium (en la fotografía) es demasiado grande para las actuales necesidades de la Major League Soccer. Inaugurado en 1967, cuenta con capacidad para más de 70.000 espectadores. Más del doble de la media de los soccer-specific stadiums que albergan a la mayoría de los equipos de la liga, aunque los proyectos de reforma o de construcción de nuevos estadios está cada vez más cerca de los 30.000 asientos que de los 20.000 que eran norma hasta hace algunas temporadas.

Si el equipo de San Diego Chargers se muda al norte el Qualcomm Stadium -de propiedad municipal- quedará vacante. Si ningún proyecto justifica su existencia será demolido. La existencia de un equipo local en la MLS podría facilitar su remodelación (y reducción), o -directamente- la construcción de un estadio más pequeño en el mismo lugar que hoy ocupa.

Se desconocen las identidades de los integrantes del grupo que compite con el de Moores dentro de San Diego, pero recientemente el comisionado Don Garber reconoció que nuevos mercados se presentan sobre la mesa de la liga y que la MLS «ha estado hablando con gente de San Diego» recientemente.

De una u otra manera San Diego siempre ha estado en el radar de la Major League Soccer. En 1999 el Qualcomm Stadium albergó el All-Star Game, en 2004 Chivas USA estuvo cerca de radicarse allí antes de optar por compartir estadio con Los Angeles Galaxy, y más cerca en el tiempo existieron estudios sobre la factibilidad de construir en esa ciudad un estadio para un equipo de la MLS.

Muchos aficionados de San Diego -de raíces mexicanas o no- cruzan frecuentemente la frontera para asisitir a los partidos que el Club Tijuana de la Liga MX disputa en el Estadio Caliente. De hecho, Moores en al algún momento se planteó la posibilidad de hacer jugar a los Xolos (o algún otro equipo de la máxima categoría azteca) en San Diego de manera más o menos permanente, una idea que no prosperó por problemas administrativos y federativos.

En cualquier caso, la llegada de la Major League Soccer a San Diego no se produciría hasta al menos 2021, lo que la convierte en una inversión a largo plazo en este momento. Además, el potencial grupo propietario debería ser capaz de abonar al menos 100 millones de dólares como tasa de expansión (la ‘cuota de ingreso’ a la MLS) y contar con entre 200 y 300 millones de dólares (ya sea para reformar el Qualcomm Stadium o para constuir un nuevo estadio).

Además del actual estadio de los Rams (ubicado en Mission Valley), la ciudad de San Diego podría tener un SSS en el centro de la ciudad -como parte de la expansión de un centro de convenciones- o en la localidad de Chula Vista (a apenas 20 km. de donde juegan los Xolos de Tijuana).