Victor Montagliani, la solución canadiense para los problemas de CONCACAF

Victor-Montagliani

Ante una CONCACAF sacudida por la corrupción -especialmente en los dos últimos años- el fútbol canadiense presenta a Victor Montagliani como solución.

La confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe vio como sus últimos tres presidentes perdieron el cargo por estar vinculados al llamado FIFAgate. Y la Canadian Soccer Association considera que su titular puede volver a poner orden a nivel continental.

«Como en cualquier tema, seguro que hay gente muy buena en el deporte», señaló Montagliani en una entrevista que reproduce la web de CBC, el sistema de medios públicos canadienses. «Pero creo que es hora de que la mayoría silenciosa deje de estar callada. Me considero parte de eso. Tenemos que tomar el reto de volver a hacer que este sea un juego amado por los aficionados.»

Junto con la Confederación Sudamericana la CONCACAF es uno de los sectores del fútbol mundial más sacudido por el escándalo de corrupción, tráfico de influencia y amaño de partidos, que convirtieron a FIFA y a sus gobiernos regionales en la mira del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

El hondureño Alfredo Hawit fue arrestado en diciembre de 2015 mientras ocupaba la presidencia interina de CONCACAF. Anteriormente los ex presidentes Jack Warner (de Trinidad y Tobago) y Jeffrey Webb (de Islas Caimán) habían corrido con la misma suerte.

«Estos acontecimientos han mancillado nuestro deporte y socavaron la confianza del público en los órganos de gobierno del fútbol», dijo el presidente de la Canadian Soccer Association en una carta abierta en la que declaró su decisión de ser candidato a presidente de CONCACAF. «El fútbol necesita ser manejado de una manera profesional que, por sobre todas las cosas, proteja la integridad del juego.»

Luego del arresto de Hawit el comité ejecutivo de la Confederación decidió no nombrar a un nuevo presidente provisorio, sino convocar a una nueva elección de autoridades que se llevará a cabo en 12 de mayo en la capital de México, horas antes del Congreso de la FIFA que se celebrará también en esa ciudad.

¿Quiénes competirán con Montagliani en las elecciones? El empresario Mark Rodrigues, de Guyana; el presidente de la Federación de Bermudas, Larry Mussenden; y Gordon Derrick, secretario general de la federación de Antigua y Barbuda y presidente de la Unión Caribeña de Fútbol.

CONCACAF está dividida en tres grupos. El Caribe (que cuenta con 31 votos), América Central (7 votos) y Norteamérica (3 votos).

Es prácticamente un hecho que Victor Montagliani contará con el respaldo de Estados Unidos MéxicoRecientemente la UNCAF (la Unión Centroamericana de Fútbol) firmó un documento en el que compromete sus siete votos en favor del canadiense. El Caribe, por tanto, es el gran reto para el jefe de la CSA en su intento de llegar al poder de CONCACAF.

Dentro de su plataforma Montagliani habla de «diseñar una estrategia para asegurar que la Copa del Mundo de 2026 se dispute en la región de CONCACAF». A nadie se le escapa que Canadá busca desde hace tiempo ser sede de un Mundial de fútbol masculino a nivel absoluto, aunque no hay que descartar candidaturas de México y Estados Unidos para albergar ese evento.

Además de liderar al fútbol canadiense (que cuenta con un proyecto de liga nacional que pronto podría ver la luz) Montagliani es parte de un comité especial de CONCACAF que controla el gobierno de la Confederación hasta que se elija a un nuevo presidente.

U.S. Soccer: «No sabíamos nada sobre la corrupción en CONCACAF o FIFA»

Dan Flynn

Dan Flynn, el secretario general y CEO de la federación de fútbol de Estados Unidos, prestó declaración ante el Senado. Si bien el #2 de la U.S. Soccer negó haber tenido conocimiento de casos de corrupción en CONCACAF o FIFA admitió que a lo largo de su carrera como funcionario federativo existieron momentos en los que se sintió «incómodo».

La audiencia de la que participó Flynn fue convocada por el Subcomité de Protección al Consumidor del Senado estadounidense, bajo el título «Examen al Gobierno y la Integridad del Fútbol Internacional».

El objetivo de la reunión en Capitol Hill fue el de «analizar la integridad y los futuros cambios en la conducción de FIFA, el papel de Estados Unidos en el fútbol internacional, y la preocupación sobre las condiciones laborales en Qatar, sede de la Copa del Mundo de 2022.»

Los senadores pidieron que la federación local estuviera representada en la audiencia para saber cuánto sabía sobre los casos de corrupción denunciados por el Departamento de Justicia que sirvieron para acusar a antiguos y actuales funcionarios de FIFA.

Entre los procesados está Chuck Blazer, exvicepresidente de U.S. Soccer, exsecretario general de CONCACAF y exintegrante del comité ejecutivo de FIFA.

Durante su declaración Flynn (en la fotografía) negó tener cualquier tipo de conocimiento previo sobre esta situación.

«No supe nada sobre casos de corrupción», señaló el secretario general de la federación. «Ni yo ni mis colaboradores hemos sabido sobre algún hecho concreto vinculado a casos de corrupción en FIFA o CONCACAF.»

Lo que sí reconoció Flynn es que existieron situaciones que lo hicieron sentir incómodo. «Estaba enterado de cierto nivel de incomodidad, pero era una sensación general. No tengo pruebas concretas.»

En concreto, el federativo habló de su incomodidad con el modo en el que Jack Warner, expresidente de CONCACAF (uno de los acusados por el Departamento de Justicia), alentaba el uso de votaciones «selladas» o no transparentes durante las reuniones de la Confederación.

Sin embargo, la U.S. Soccer no presentó ninguna queja o denuncia. Flynn se justificó al alegar que la federación de Estados Unidos es apenas una de las 35 federaciones con voto en CONCACAF, 25 de las cuales pertenecen al bloque caribeño que era liderado por Warner.

Otro de los presentes en la audiencia fue el periodista británico Andrew Jennings, quien durante años ha denunciado casos de corrupción en FIFA y el fútbol internacional.

«La federación estadounidense tenía que saber lo que estaba ocurriendo… pero miraron hacia otro lado», dijo Jennings. «Si los líderes de la U.S. Soccer hubieran actuado en el momento debido Blazer y Warner estarían ahora en una prisión, (Joseph) Blatter estaría buscando asilo en Zimbabue, y el Mundial de 2022 sería organizado por Estados Unidos.»

Flynn se presentó en el Senado en reemplazo de Sunil Gulati, el presidente de la federación, que había sido citado originalmente por los legisladores.

Cuando integrantes del Subcomité quisieron saber por qué el fútbol estadounidense no había hecho más para evitar estos casos de corrupción Flynn se refirió a lo que él definió como «la ecuación de las dos opciones». O bien la U.S. Soccer abandona por completo su afiliación a FIFA y aniquila sus opciones de reformar desde adentro a esa organización, o intenta quedarse en el seno de CONCACAF y FIFA con la intención de ayudar a su depuración.

«Queríamos continuar participando para influir dentro de FIFA como uno de sus 209 integrantes», señaló Flynn. Dentro de su declaración el CEO ratificó el apoyo de su federación a la candidatura del príncipe Ali bin Hussein a la presidencia de FIFA y a la publicación en su totalidad del reporte sobre integridad en el fútbol internacional redactado por el exfiscal Michael Garcia.