Serie: Conozca a los seis debutantes en los banquillos de MLS 2022 – segunda entrega-

Presentamos a los nuevos técnicos que encararán la temporada 2022 de MLS. Nuestra segunda entrega se enfoca en Steve Cherundulo

Por: @jrojasa75

Con la llegada de una nueva temporada de MLS, no solamente existe la expectativa de ver nuevos jugadores (locales e internacionales) sino el trabajo de los entrenadores que asumieron sus cargos de cara a debutar en MLS este 2022.

La serie ofrece información de su recorrido, el cuerpo técnico principal que los acompañará, influencias como entrenadores, filosofía de juego y ejemplos de lo que podríamos esperar de sus proyectos en el terreno de juego.

En la primera entrega hablamos de Miguel Ángel Ramírez, primer técnico en la historia de Charlotte FC. 

Ahora nos enfocamos en Steve Cherundolo, quien asumió en LAFC para remplazar a Bob Bradley.

Nacido en Illinois, Steve Cherundolo es uno de los reconocidos jugadores de su generación. Hizo toda su carrera profesional (15 años) en un solo club en Alemania – Hannover 96 -.

Una vez se retiró, empezó su camino como entrenador en el mismo club de sus amores. Apreciado tanto por la organización como por los aficionados, es conocido como ‘El Alcalde de Hannover’.

Como futbolista realizó todo el proceso de selecciones Estados Unidos, llegando a jugar tres Mundiales. En sus títulos puede contar con la Bundesliga 2 y la Copa Oro (2005).

Al retirarse, fue entrenador de juveniles del mismo Hannover 96; entrenador asistente del segundo equipo por 4 años; además ha sido entrenador asistente de Stuttgart, la Selección Alemania Sub15 y la Selección absoluta de USA (USMNT).

En 2021 entró a formar parte de la organización de LAFC cuando el club de Los Ángeles llegó a un acuerdo con Las Vegas Lights (USL Championship – 2da división) para hacerse cargo del equipo desde el aspecto deportivo. Cherundolo asumió como entrenador.

En su único año como técnico en USL Championship (Segunda División), Cherundolo dirigió 32 encuentros, ganó 6, perdió 23 y empató 3. El equipo quedó último de la División Pacífico.

FILOSOFÍA DE JUEGO

Antes de entrar en las ideas de Cherundolo, es necesario apuntar a dos frases. Una del mismo entrenador, y otra del director deportivo de LAFC, John Thorrington, “Estamos comprometidos con nuestra filosofía y estilo de juego. No los cambiaremos”.

Concepto que le confirmó Cherundolo a Jugador Franquicia: “El ADN y la forma de jugar que pretende el club, están por encima de mí”, lanzó antes de explicar su filosofía.

Con ese marco, el entrenador de LAFC definió su estilo. “La influencia que tuve por 22 años en Alemania me ha mostrado una filosofía y una forma de encarar el juego que busca un buen balance en todas las fases del juego. Es importante estar siempre conectados, tomar buenas decisiones”. 

Puesto en el terreno de juego, la descripción apunta a un juego de posesión, con alta intensidad, presión alta cuando no se tiene la pelota, atención a la recuperación tras pérdida y salidas rápidas una vez obtenido el balón. Defender con la posesión de pelota; ser protagonista y generar la mayor cantidad de opciones posibles mediante combinaciones de juego.

“Buscaremos conseguir o mantener el balance de juego semana a semana. Nuestro entrenamiento, nuestro video análisis y el resto del trabajo se enfilan en ese objetivo. Pero reconocemos al mismo tiempo el ADN y la forma de jugar del club, siempre ofensiva”, le respondió Cherundolo a Jugador Franquicia.

Como algunas de sus influencias, el nuevo técnico de LAFC menciona a dos de los entrenadores que tuvo en su carrera: Ralf Rangnick (hoy en Manchester United) y Jurguen Klopp (hoy en Liverpool FC). 

En una nota para su club, Cherundolo dejó caer un concepto de su estilo, como entrenador en el manejo de grupos: “Veo a los jugadores primero como personas. Tener buenas relaciones con todos es muy importante para mí. Quiero que en el día a día mis jugadores se comuniquen, suden (trabajen duro) y sonrían”.

SISTEMA

El ADN de LAFC creció con el 1-4-3-3 y si bien la filosofía no está amarrada a un sistema en específico, Cherundolo gusta de esta misma estructura de partida.

El constante intercambio de posiciones entre los tres de ataque será algo para reconocer cómo un posible ajuste o no, en la nueva versión del equipo. Así como el trabajo de los interiores para ofrecer el balance del que tanto se habla como objetivo fundamental en el modelo de juego de Cherundolo.

Con un 1-4-3-3 en Las Vegas Lights, y pensando en el balance buscado por Cherundolo, la cercanía de las líneas al defender la construcción del rival es transcendental. De igual forma los extremos deben cumplir sus responsabilidades defensivas en amplitud.
En el juego de posesión que pretende Cherundolo, es importante la creación de triángulos entre los participes de la construcción del juego. Tanto en la zona de presión como en amplitud, es necesario que interiores y extremos reconozcan su participación en esa ‘conectividad’ con y sin pelota.

Los ejemplos solo son eso. Y es imperativo dejar en claro que con mejores exponentes, las filosofías, sistemas y planes de juego pueden verse afectados positivamente. Ello, y el factor de que su objetivo en Las Vegas Lights estaba más cercano a mantener el desarrollo de ciertos jugadores que los resultados en la tabla de posiciones, juegan en beneficio de Cherundolo.

Sin embargo, puede ser el entrenador nuevo en MLS que más expectativas tiene sobre su cabeza. Por la organización que es LAFC; por su hinchada y los estándares que sobre el club hay, y por el talento en su plantilla.

El cuerpo técnico principal de Cherundolo en LAFC está conformado por:

Ante Razón – Asistente, Marc Dos Santos – Asistente; Gavin Benjafield – asistente, director de preparación física; Sean Kupiec – preparador físico; Oka Nikolov – Jefe de arqueros, Max Odenheimer – director de análisis.

Los ‘Revs’ buscan cambiar Foxborough por Boston

Expo

Todo llega. Robert Kraft -el propietario de New England Revolution– está analizando seriamente la posibilidad de que su equipo de soccer deje de jugar en el Gillette Stadium de los Patriots, su equipo de football.

La idea es mudar a los Revs a un estadio específico en una zona más céntrica y urbana, dentro de la ciudad de Boston.

El Boston Globe reveló que el Kraft Group negocia con la Universidad de Massachussets para construir un SSS en el barrio de Dorchester, donde tiempo atrás se levantaba el centro de convenciones Bayside Expo Center (hoy en proceso de demolición, como se aprecia en la fotografía).

La casa de estudios compró ese terreno en 2010 por casi 20 millones de dólares con la intención de ampliar su campus. La explotación (conjunta o a nivel exclusivo) de un estadio de fútbol dentro de sus instalaciones sin duda podría ser de gran ayuda para las finanzas de la sede de la UMass en Boston.

El Revolution es parte de la pequeña minoría de equipos de la Major League Soccer que todavía no cuentan con un estadio propio. El equipo de Nueva Inglaterra busca construir una casa propia, con un aforo cercano a los 25.000 espectadores para poder dejar el Gillette Stadium de casi 70.000 asientos.

La mudanza de los Revs a Boston contaría con el apoyo expreso del alcalde Marty Walsh, que desea contar con un estadio de fútbol dentro de los límites de la ciudad.

Con anterioridad la familia Kraft intentó construir un estadio específico para New England Revolution en South Boston (como parte de la precandidatura olímpica de la ciudad), en Revere y Somerville (municipios de los suburbios de Boston), y el barrio de Roxbury (en un terreno ubicado frente al Departamento Central de Policía de Boston).

¿Por qué el soccer se llama soccer?

Bethlehem Steel

Fuera de América del Norte el mundo pronuncia con cierto desdén la palabra soccer. Desde hace tiempo en la cultura deportiva global se instaló la idea de que ese término es un sustituto bastardo de la palabra football y sus traducciones regionales. Existe la percepción de que, como estadounidenses y canadienses cuentan con “su” football, fue necesario salir a la búsqueda de un término que preservara la identidad del fútbol. En definitiva, el término soccer es visto como un esnobismo, un invento norteamericano para diferenciarse del resto del planeta. Una derrota cultural del fútbol frente al football que se juega con casco, calzas, y marcas de betún en el rostro de los atletas. Pero una reciente publicación nos hace pensar que no todo es lo que parece. O, mejor dicho, no todo es como nos lo han hecho creer durante décadas.

Vamos a ahondar un poco sobre la noción de la palabra soccer y su supuesto nacimiento en el ámbito deportivo norteamericano. Supuesto, porque un paper publicado en 2014 sostiene que no estamos ante una invención americana, sino frente a un producto británico de exportación. El documento, llamado “It’s Football not Soccer” (“Es Fútbol no Soccer”), fue escrito por Stefan Szymanski, un catedrático especializado en la industria deportiva que trabaja para la Universidad de Michigan.

En su trabajo Szymansky repasa la evolución histórica de la denominación que a lo largo de los siglos tuvo el deporte más popular del mundo. Desde la Edad Media en distintas partes de las islas británicas se llamaba football a un juego colectivo en el que estaba presente un balón y el uso de los pies (de manera constante a veces, ocasional en otras). En esa época el football no se jugaba de la misma manera en toda la extensión del territorio. Cada club, colegio, pueblo o ciudad solía presentar su propia versión del deporte.

En el siglo XIX todas esas diferentes versiones del football eran practicadas en general por integrantes de la burguesía y de la alta sociedad de Inglaterra, especialmente en casas de estudio como Eton College y Rugby School. La divergencia de reglas y de interpretación de las mismas complicaba la posibilidad de organizar competiciones. Frente a este problema una docena de clubes celebraron un cónclave en Londres en 1863. El objetivo de la reunión era el de establecer “un código definitivo de reglas para la regulación del juego”. Así, formaron la Football Association.

El primer y más importante cisma en la historia de este deporte llegó en 1871, cuando otro grupo de equipos se congregó también en la capital británica para reglamentar una nueva versión del football en la estuviera permitido un uso más amplio de la manos dentro del juego. Una variante asociada desde un principio -y para siempre- a la Rugby School.

Desde ese momento en adelante las dos ramas del football en el Reino Unido se diferenciaban claramente a partir de sus denominaciones oficiales: Rugby Football y Association Football (producto de la Football Association). De acuerdo con Szymanski el Rugby Football recibió entre quienes lo practicaban el apodo de ‘rugger’, mientras que el Association Football era indentificado como ‘soccer’. En ese entonces era bastante popular entre estudiantes de universidades como las de Oxford o Cambridge crear apodos o finalizar muchas de las palabras de uso frecuente con la sílaba ‘er’. Esa moda (empleada en palabras como ‘footer’ o ‘sporter’) pudo ser adaptada rápidamente al término rugby‘rugger’, pero no podía ser empleada fácilmente con la palabra association. Así, con el paso del tiempo, se impuso la denominación ‘asoccer’ o, directamente, ‘soccer’ o soccer football.

En un principio tanto el rugby football como el soccer football eran considerados como juegos para los caballeros de los sectores más acomodados de la sociedad británica. Poco a poco ambos deportes llegaron hasta la clase trabajadora, especialmente en el caso del soccer. De soccer football y association football el deporte pasó a ser identificado simplemente como football entre proletarios y la clase media de las islas. Quedó documentado que el juego fue llamado por primera vez de manera oficial como football en una publicación de 1881, dieciocho años después de que fuera bautizado de manera oficial como Association Football. Y con esas dos denominaciones –soccer, según los aristócratas, y football, para los obreros- el beautiful game comenzó a ser exportado a la parte continental de Europa y al continente americano.

En la primera década del siglo XX el football que había llegado a Estados Unidos de la mano de emigrantes ingleses, escoceses e irlandeses encontró una potente y nueva competencia: el novísimo por ese entonces American Football. Los norteamericanos crearon el juego -que en países como Nueva Zelanda y Australia es conocido como Gridiron Football– tomando algo del Rugby Football y otro tanto del Association Football.

Ante esa realidad quienes comenzaron a jugar Association Football en las principales ciudades de la Costa Este y en New Orleans prefirieron denominar a su juego de manera popular como soccer. La gran mayoría del público en América del Norte identificaba de maner unívoca entonces (y lo hace mucho más ahora) a la palabra football como una manera breve de referirse al American Football. Hoy en día sigue siendo absolutamente conveniente en Canadá y Estados Unidos hablar de soccer cuando uno quiere referirse al fútbol.

Volviendo al Reino Unido, Szymanski se asombra en su paper al ver que el despreciado término soccer tuvo su origen en Inglaterra y -sin embargo- hoy es tratado allí como parte de un léxico extraño. Para exponer al mundo la marca de nacimiento de la polémica denominación el autor computó la cantidad de veces en las que las palabras soccer y football aparecieron en los medios informativos de Estados Unidos y Gran Bretaña desde 1900 hasta hoy. El resultado de ese cálculo es absolutamente revelador.

Soccer fue una palabra conocida y empleada en la prensa británica durante las primeras décadas del siglo pasado. Pero no fue utilizada de manera muy frecuente hasta la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Según parece, el término soccer volvió a ponerse de moda en Inglaterra y las regiones bajo su influencia gracias a la presencia de las tropas estadounidenses estacionadas en el Reino Unido durante el conflicto armado. Durante un par de décadas, y debido a la atracción que la cultura norteamericana ejerció en la posguerra, football y soccer football funcionaron allí como palabras intercambiables en el lenguaje deportivo y coloquial.

«A partir de 1980 el uso del término soccer decayó en las publicaciones británicas”, escribe Szymanski. Desde ese momento en adelante es progresivamente empleado para referirse al contexto y al ámbito norteamericano. En esa misma época la primigenia North American Soccer League (un torneo que a golpe de chequera pretendía quitarle protagonismo al fútbol europeo) estaba en su momento más alto de popularidad. En temporadas más recientes “la penetración del juego en la cultura americana, medida por el uso del vocablo soccer, ha conducido a un rechazo al uso de la palabra en Gran Bretaña, donde alguna vez fue considerado una inocua alternativa al término football, explica el autor.

Algunos highlights, a modo de cierre:

  • Soccer es una palabra acuñada por la alta sociedad británica.
  • Estados Unidos intentó en un principio seguir la corriente que se imponía en el resto del mundo y usar el término football. El primer nombre oficial de su federación -creada en 1913- fue United States Football Association.
  • Ante la “competencia” del American Football (hoy el deporte número uno de Norteamérica) el fútbol comenzó a ser llamado soccer en esa región, a fin de diferenciar ambas actividades.
  • Durante una parte considerable del siglo XX en Gran Bretaña se usó la palabra soccer. Más recientemente el término allí entró en desuso y comenzó a ser rechazado por sus connotaciones estadounidenses.
  • Al denominar soccer al juego no se rompe ninguna tradición, sino que se da nueva vida a uno de los nombres más antiguos que el deporte ha tenido a lo largo de su historia.

Fotografía: Bethlehem Steel FC durante su gira por Escandinavia en 1919, (Crédito: The Philly Soccer Page)

Actualizado el 19 de agosto de 2017.