La noche de Valeri fue de tres para Portland Timbers

El argentino celebró sus cien goles en todas las competiciones con el equipo de Oregon. A la fiesta se sumaron su amigo y compatriota Sebastián Blanco, con la primera asistencia tras la lesión de rodilla, y el chileno Felipe Mora con el gol del triunfo.

Por: @jrojasa75

Cuando Felipe Mora dice que sí, marca gol para Portland Timbers. El chileno anotó en los últimos minutos del partido el gol de la victoria ante LAFC. Su tercero de la temporada, su tercero de cabeza, en su tercera aparición con el equipo de MLS tras regresar de Copa América,

El encuentro que ya es costumbre como un divertido ir y venir entre los dos equipos, parecía llegar al empate. La celebración por los 100 goles de Diego Valeri con el club se mostraba como el eje central de un empate ante los dirigidos por Bob Bradley.

“Nunca me imaginé al llegar aquí que estaría en este punto. Significa que he dado lo mejor”, aseguró el argentino en conferencia de prensa. “Siempre trato de ser mejor como profesional en el rol que me toque y dar al equipo lo que necesita. Es muy especial conseguir esto con esta camiseta, con estos colores”, dijo.

Pero Sebastián Blanco, quien empieza a aportar tras su dolorosa lesión, tenía otros planes. El argentino no tiene aún 90 minutos en total jugados esta temporada, tras recuperase de la rotura de ligamentos cruzados. Pero sumó su primera asistencia tras recibir de un lateral en tiempo de adición y cruzar una pelota perfecta desde la derecha al área.

Mora le dijo que sí, golpeó la pelota como manda el libro – hacia abajo y cambiando la trayectoria – , para vencer al joven Tomás Romero. Segunda victoria en fila para los dirigidos por Gio Savaresse.

El entrenador venezolano le regaló un momento especial tras el encuentro a Marco Farfán, quien defiende ahora los colores de LAFC. Tras al pitazo final, los dos compartieron unos minutos y un abrazo.

“Fueron muchas pequeñas cosas, pequeños momentos que hicieron esta noche especial”, sentenció Gio, en conferencia, con la sonrisa del deber cumplido y la seguridad de que ganando es mas fácil corregir.

Noche de celebraciones en el local. Tres puntos, victoria venida del banco (por la participación de Mora y Blanco que arrancaron de substitutos), los cien de Valeri, y la vuelta al camino que la afición de Providence Park quiere.