Cuatro ciudades compiten por quedarse con dos nuevos equipos en la MLS

Nashville 2

Llegó la hora. O casi. Las cosas parecen estar un poco más claras luego de que la MLS anunciara esta semana a las cuatro ciudades ‘finalistas’ en el proceso de adjudicación de dos futuros equipos.

Los mercados que quedan en pie para la selección final son Sacramento, Nashville, Cincinnati y Detroit. Poco debate existe sobre la calidad y el potencial de este cuarteto de posibles sedes, que parecen estar varios pasos por delante de otras opciones.

La Major League Soccer dará a conocer el nombre de las dos ciudades elegidas antes del 31 de diciembre, seguramente después de la final de esta temporada, que se disputará en Toronto el sábado 9.

Representantes de las cuatro candidaturas harán una presentación formal (quizás final) el miércoles 6 de diciembre en la ciudad de New York, ante el comisionado Don Garber y el Comité de Expansión de la MLS.

Cincinnati

Es una ciudad de alrededor de 300.000 habitantes (una cifra que asciende a más de dos millones de pobladores si sumamos a los suburbios y las localidades vecinas de Middletown y Wilmington), ubicada en el sudoeste del estado de Ohio.

Explosivo proceso de expansión para el FC Cincinnati

La candidatura de la ciudad es impulsada por Carl H. Lindner III, presidente de American Financial Group y propietario de FC Cincinnati, equipo de la USL (liga de segunda división) que en 2016 y 2017 rompió varias marcas históricas vinculadas con la asistencia de público. El año pasado el FCC llegó a congregar a más de 30.000 aficionados en el Nippert Stadium en partidos de postemporada, mientras que en un encuentro amistoso el club arrastró a más de 35.000 de sus hinchas. En este curso el club tuvo un gran desempeño en la Copa Abierta de Estados Unidos, en la que eliminó a equipos de la MLS como Chicago Fire y Columbus Crew.

Uno de los requisitos ineludibles para las cuatro candidaturas es que presenten un plan viable para contar con un estadio específico propio en el centro de la ciudad, o en zonas de interés especial para cada uno de esos mercados. Pese a que tuvo varias opciones sobre la mesa, en Cincinnati se decidió horas atrás que el soccer-specific stadium con capacidad para 21.000 aficionados se levantará -si la ciudad es elegida- en el barrio de Oakley, en el terreno que hasta hace poco ocupaba una fábrica. Las obras serían financiadas en gran medida por capitales privados, aunque se emplearía dinero público para la construcción de obras de infraestructura vinculadas con el estadio.

FC Cincinnati: «Queremos estar en la MLS en el corto plazo»

Cincinnati es un mercado deportivo relevante en América del Norte. La ciudad es la sede de los Bengals de la NFL y de los Reds de las Grandes Ligas de Béisbol. Además, allí juegan los equipos de la Universidad de Cincinnati de football americano y baloncesto, y la escuadra de básquet de Xavier University.

Dentro del estado de Ohio, 180 kilómetros hacia el noreste, está la ciudad de Columbus, que cuenta con un equipo de la MLS: Columbus Crew SC. Recientemente el propietario del club anunció que estudia la posibilidad de mudar a la franquicia a Austin (Texas) antes del inicio de la temporada 2019.

‘Teléfono descompuesto’ entre la ciudad de Columbus y el Crew

Detroit

Con 700.000 habitantes (casi 4 millones y medio si computamos el área metropolitana que la rodea) es la ciudad más importante del estado de Michigan.

Las candidaturas de Detroit, St. Louis y Nashville

Al frente de la candidatura están los propietarios de dos equipos de la NBA: Dan Gilbert (Cleveland Cavaliers) y Tom Gores (Detroit Pistons). Recientemente se les unió la familia Ford -vinculada a la Ford Motor Company-, propietaria de Detroit Lions (NFL) y del Ford Field.

La adición de los Ford impulsó a Gilbert y Gores a anunciar que abandonaban el proyecto de construir un estadio específico con capacidad para 23.000 espectadores en un solar destinado a una prisión. Pese a que la MLS ha establecido una y otra vez que el objetivo de la liga es contar con escenarios ‘propios’, la nueva idea del grupo inversor es la de usar el Ford Field -un enorme estadio cubierto, con capacidad para 65.000 espectadores- en la sede de su equipo de fútbol.

La candidatura de Detroit se asocia a la familia Ford y a su estadio

El complejo -que debería ser compartido con los Lions– puede ser remodelado con cierta facilidad para poder ajustarse a las especificaciones técnicas de la Major League Soccer, de acuerdo con el estudio de arquitectos Rossetti, que estaría a cargo de las obras si la propuesta de Detroit es elegida.

El Ford Field no tiene prácticamente ningún rasgo en común con los estadios específicos que busca la MLS. Pero tampoco los tiene el Mercedes-Benz Stadium, el hogar de Atlanta United FC, que en 2017 albergó partidos de la MLS con más de 70.000 aficionados en su interior. Y -como en el ejemplo del equipo entrenado por Gerardo Martino– el Ford Field está en pleno centro de Detroit, bien comunicado con el resto de la ciudad a través del sistema de transporte público.

La MLS traza su plan de expansión post 2020

Pocas ciudades en Estados Unidos pueden presumir de tener dentro de sus límites a cuatro equipos de grandes ligas: Detroit Lions (NFL), Detroit Tigers (MLB), Detroit Pistons (NBA) y Detroit Red Wings (NHL). Los tres estadios en los que estos equipos juegan como locales se encuentran en la misma zona céntrica de la ciudad.

Detroit City FC es el nombre del conjunto de fútbol con mayor repercusión en Motor City. El equipo compite en la National Premier Soccer League, equivalente a un torneo de cuarta división. Si bien han existido intentos de sumar al DCFC a la candidatura liderada por Gilbert y Gores, el equipo de momento se mantiene completamente al margen de la postulación.

Nashville

Dos millones de personas viven en el polo urbano de la mayor ciudad y capital del estado de Tennessee. La iniciativa con base en la capital de la música country tiene como punta de lanza al millonario John Ingram, presidente de la empresa Nashville Soccer Holdings, que controla a Nashville SC y que debutará en la USL (liga de segunda división) en 2018.

Adiós Nashville FC, hola Nashville SC

Además de Ingram la familia Wilf -propietarios de Minnesota Vikings en la NFL, que compitieron en su momento por ser los dueños del equipo de la MLS en Minneapolis– integra esta candidatura.

Los ‘vikingos’ vuelven a interesarse en la MLS

Muchos son los factores que convierten a la de Nashville en una candidatura fuerte. El respaldo administrativo y empresarial a la posibilidad de tener un equipo de la MLS en la ciudad fue veloz y contundente. A eso se suma el hecho de que Music City está ganando relevancia no solo como destino turístico -que lo es desde hace mucho-, sino que además es una ciudad con una importante población joven e internacional, algo que interesa de manera decidida a la Major League Soccer.

Nashville, la candidata que cumple con todos los requisitos

Hace un mes que Nashville aseguró su plan para construir su estadio específico con capacidad para 27.500 espectadores en Faigrounds Nashville, el predio ferial que está prácticamente incrustado en el centro de la ciudad. Ingram y sus socios pagarán una parte, el gobierno local contribuirá con otra porción, y una gran parte de ese dinero surgirá de los impuestos que se aplicarán sobre distintas actividades comerciales en el lugar.

Sacramento

La capital del estado de California -con más de dos millones de habitantes en su área metropolitana- es la candidata ‘más antigua’ de las cuatro finalistas, y la que parece tener todo preparado para entrar a la MLS ni bien se haga oficial el anuncio.

Las postulaciones de Tampa Bay, Phoenix y Sacramento

Las caras visibles detrás de esta candidatura son Kevin Nagle (socio gerente de la empresa que este año adquirió al Sacramento Republic FC -equipo de la USL– y propietario minoritario de Sacramento Kings, de la NBA), Mark Friedman (otro dueño minoritario de los Kings) y Jed York (presidente de San Francisco 49ers, de la NFL).

Sacramento, república de fútbol

Sacramento se quedó en la puerta de ser elegida como sede de un equipo de la MLS en 2015, cuando la liga finalmente la dejó de lado para dar la opción a Minnesota United. Desde esa decepción la ciudad californiana a trabajado duro para estar en el primer casillero en futuras opciones de expansión y -por qué no decirlo- atenta ante un posible fallo de clubes a los que se le adjudicaron franquicias.

Sacramento, la perfecta franquicia suplente

Sacramento lo tiene todo. Un plan de estadio específico en el centro de la ciudad. Una fiel afición que ya sigue al Republic en la United Soccer League. El respaldo de la administración local. Sponsors que lo acompañarían cuando entre a la MLS. Y -no es un dato menor- cuatro años de búsqueda tenaz en su aventura por llegar a la primera división del fútbol estadounidense.

Sacramento Republic: Más imágenes de su estadio específico

La apuesta por Sacramento parece segura. El año pasado el comisionado Garber proclamó que la capital de California «fue capaz de completar todos los casilleros requeridos». Parece complicado que una de las dos franquicias no caiga allí. De hecho, aún sin oficialmente haber sido reconocida, Sacramento ya está construyendo su estadio específico para la MLS.

Miami (?)

En el comunicado oficial en el que la MLS anunció a los cuatro primeros finalistas de este proceso de expansión la liga señaló en su comunicado: «Los Angeles Football Club, que debutará en 2018, será el equipo número 23 de la liga, mientras que en Miami continúan las discusiones sobre la expansión».

Sobre el papel, la Major League Soccer ya debería haber hecho oficial el ingreso del equipo liderado por David Beckham un par de meses atrás. Los problemas para MLS Miami han sido innumerables desde que años atrás se anunciara la intención de instalar un equipo en el sur del estado de Florida.

Un socio de David Beckham expresa sus dudas sobre MLS Miami

Para agregar un poco más de incertidumbre, días atrás Tim Leiweke -socio de Becks en este emprendimiento- manifestó sus dudas con respecto a la concreción del proyecto. ¿Terminará finalmente siendo esta una fase de expansión para tres equipos en lugar de dos? Las versiones suben y bajan con el paso de los días.

MLS Miami, ¿el cuento de la buena pipa?

 

La liga también dejó en claro que si bien Cincinnati, Detroit, Nashville y Sacramento son las únicas sedes en consideración para los dos próximos cupos de expansión, el resto de las ciudades que a comienzos de 2017 presentaron sus candidaturas (Charlotte, Indianapolis, Phoenix, Raleigh/Durham, St. Louis, San Antonio, San Diego y Tampa/St. Petersburg) siguen en carrera para la futura ronda de crecimiento de la MLS, que integrará a los equipos #27 y #28.

Se supone -aunque no quedó establecido de manera específica en ese comunicado- que los dos mercados que no sean elegidos este diciembre participarán también de ese futuro proceso.

En Jugador Franquicia tiempo atrás dimos nuestra opinión sobre las ciudades que tienen más opciones de ser premiadas con las nuevas franquicias en expansión.

Sacramento y Cincinnati, favoritas en la ronda de expansión

Imagen: Uno de los renderings del que sería el estadio de Nashville en la MLS.

Expansión: Los ‘vikingos’ vuelven a interesarse en la MLS

vanderbilt

La familia Wilf vuelve a entrar en escena en el espectro de la MLS. Los propietarios de Minnesota Vikings -de la NFL- vuelven a dejar claro su interés por la primera división del fútbol de Estados Unidos. Tiempo atrás los Wilf compitieron contra otro grupo empresario para quedarse con la franquicia de la MLS en Minneapolis, pero finalmente perdieron en la selección final ante quienes hoy comandan a Minnesota United FC.

Minneapolis, entre Vikingos y Unidos

Mark, Zygi y Leonard Wilf vuelven a la carga al sumarse al grupo inversor que impulsa la llegada de un equipo de la Major League Soccer en Nashville, Tennessee. La familia -con sede en la ciudad de New York- controlan desde hace 13 temporadas a los Vikings y desean ampliar su presencia en la industria deportiva de Estados Unidos.

Los empresarios en el ámbito del negocio de los bienes raíces acaban de anunciar que se unen al millonario John Ingram en la búsqueda de conseguir que un club emelesero pueda afincarse en Music City. Recientemente Ingram adquirió al Nashville SC, equipo que debutará en 2018 en la USL.

Los Wilf aportan al grupo inversor no solo capital, sino su experiencia como gestor de un equipo deportivo de primer nivel y el know-how derivado de la reciente construcción de un estadio para los Vikings, el U.S. Bank Stadium, inaugurado en 2016.

Ingram y Mark Wilf tienen un vínculo que antecede al interés en común por la Major League Soccer. Ambos -de manera directa o indirecta- están conectados a la entidad que gobierna a la Vanderbilt University. La casa de estudios analiza la posibilidad de invertir y compartir el potencial nuevo estadio que el club de fútbol construirá si es elegido por la liga.

Aúnan esfuerzos para llevar una franquicia de la MLS a Nashville

Gigantes del sector automovilístico como Bridgestone y Nissan respaldan el proyecto, que también cuenta con el apoyo de Tennessee Titans (NFL) y Nashville Predators (NHL), las dos grandes franquicias deportivas de la ciudad.

Fotografía: El Vanderbilt Stadium, actual sede del equipo de football americano de la Vanderbilt University. (Crédito: http://www.vucommodores.com)

Expansión I: Analizamos las candidaturas de Detroit, St. Louis y Nashville

Detroit City FC

La Major League Soccer se juega mucho este año, no solamente en lo estrictamente deportivo. La liga -que ya cuenta con 22 equipos- sumará en 2018 a Los Angeles FC y espera definiciones en Miami para poder confirmar a su franquicia número 24, que entraría en la competición antes de 2020.

Mientras todo eso ocurre la MLS espera dar a conocer este año al menos a dos de sus próximos cuatro clubes. Una docena de ciudades presentaron sus candidaturas para la próxima ronda de expansión de la liga. Ellas son Charlotte, Nashville, Indianapolis, Detroit, Phoenix, St. Louis, Raleigh/Durham, San Antonio, Sacramento, Cincinnati, Tampa Bay/St. Petersburg y San Diego.

En esta primera entrega estudiamos a tres de esas postulantes.

DETROIT

Detroit, la antigua capital de la producción de automóviles en América del Norte, está saliendo de una prolongada crisis económica y social que dejó a los años dorados de la mayor ciudad del estado de Michigan en el pasado. En una gran medida los coches ya no se fabrican en Motor City y eso ha afectado de modo sensible a ese núcleo urbano, que entre 2000 y 2010 perdió a cerca del 25% de su población.

En 2013 Detroit fue declarada oficialmente en bancarrota al acumular un pasivo de más de 20.000 millones de dólares y fue intervenida por las autoridades del estado, una situación que se prolongó hasta diciembre de 2014. En los últimos tres años la ciudad transita sin prisa el camino de la recuperación, acoge a nuevos habitantes y comienza a reciclar su otrora potente actividad económica.

En ese contexto Detroit es una de las 12 candidatas a quedarse con una de las futuras cuatro plazas de expansión en la Major League Soccer. Quienes lideran la iniciativa no son actores menores: el proyecto de inversión está a cargo de Tom Gores (propietario de Detroit Pistons) y Dan Gilbert (dueño de Cleveland Cavaliers). La capacidad económica y los contactos de los amos de dos franquicias de la NBA hacen suponer a muchos que Detroit será prontamente favorecida por la dirección de la Major League Soccer. Pero tal vez sería necesario actuar de manera más cauta a la hora de efectuar proyecciones de ese tipo.

Sin lugar a dudas Detroit es una ciudad importante dentro del mapa deportivo de Estados Unidos. Además de los mencionados Pistons la urbe cuenta con otros tres equipos en las grandes ligas: Detroit Lions (NFL), Detroit Tigers (MLB) y Detroit Red Wings (NHL).

La incipiente reactivación económica atrae a los millennials (el declarado objeto de deseo de la MLS), que regresan de a poco a la ciudad. Como en muchos otros lugares de América del Norte una buena parte de esos jóvenes nacidos durante la década del noventa son aficionados al fútbol, y en Detroit apoyan de manera masiva al Detroit City FC, un equipo que actúa en la National Premier Soccer League, un torneo de cuarta división estadounidense, y que congrega a más de 5.000 aficionados cada vez que juega como local.

¿Qué juega en contra de la candidatura de Detroit?

De acuerdo con antecedentes recientes, como los de Atlanta United FC o Los Angeles FC es correcto imaginar que los propietarios de los cuatro próximos equipos de la Major League Soccer tendrán que abonar una expansion fee de al menos 150 millones de dólares, algo que no debería resultar un obstáculo complicado de superar para Gores y Gilbert.

Las cosas se dificultan un poco más cuando hay que hablar del que sería el estadio específico del potencial equipo de la MLS en Detroit. Aunque existen notables y visibles excepciones, sin un proyecto de estadio propio ninguna candidatura puede prosperar dentro de la máxima categoría. Y, en la abrumadora mayoría de las ciudades que buscan entrar a la liga, los proyectos cuentan -en mayor o menor medida- con el respaldo económico y el financiamiento total o parcial de ayuntamientos u otras corporaciones públicas. ¿Puede Detroit -que apenas asoma la cabeza tras años de recesión y crisis- aspirar a erigir con dinero de los contribuyentes una nueva infraestructura deportiva como la que se requiere para entrar a la Major League Soccer?

El grupo inversor detrás de la postulación de Detroit proyecta construir su estadio en el centro de la ciudad, en las inmediaciones del Ford Field de los Lions y del Comerica Park de los Tigers, en un terreno destinado originalmente a la construcción de una prisión. Los problemas financieros dejaron al centro penitenciario a medio hacer, y los potenciales dueños del equipo buscan que la ciudad les ceda ese solar y les otorgue una serie de descuentos y exenciones impositivas para llevar adelante las obras. Una operación valorada en un total de 300 millones de dólares.

A cambio de ese pack el equipo de la MLS se comprometería a construir un nuevo centro penitenciario en otro punto de la ciudad, y -además de un estadio- erigiría junto a su sede un complejo hotelero y gastronómico, un centro comercial, parkings y viviendas privadas.

Para finalizar la cárcel que quedó a medio construir la ciudad de Detroit tendría que desembolsar unos 170 millones de dólares. Si se aceptara el ofrecimiento del potencial equipo de la MLS desde lo estrictamente económico el gobierno comunal tendría que ‘regalar’ alrededor de 130 millones. Detroit no es exactamente un mercado en el que falten opciones deportivas. Y si hablamos exclusivamente de fútbol, en la ciudad ya existe el pujante equipo de la NPSL. Las cifras que se manejan parecen prohibitivas para muchos de sus contribuyentes, quienes -de a poco- comienzan a no encontrar demasiado sentido a todo el movimiento y a mostrar su oposición a esa idea.

El Detroit City FC congrega a más de 5.200 espectadores cada vez que juega como local, y -a través del crowfunding, o micromecenazgo- renovará el Keyworth Stadium, inaugurado en 1936. Pese a sus escasos recursos DCFC tiene a los hinchas y el apoyo popular. ¿Necesita la ciudad un nuevo equipo?

El club conocido como Le Rouge nació en 2012, y es en los hechos una especie de selección de los más de 30 equipos barriales que existen en Detroit y sus suburbios. DCFC satisface -al menos por ahora- las necesidades de una comunidad que necesita entretenimiento a un precio razonable, aptos para una sociedad en recuperación. El abono de temporada del Detroit City FC equivale a algo más del valor de una entrada de precio medio para cualquier partido de temporada regular en la MLS.

¿FC o SC?

La originalidad no abunda en el ‘ministerio de nombres’ del fútbol estadounidense. La empresa Palace Sports & Entertainment, propiedad de Tom Gores, acaba de registrar a una docena de dominios de internet en los que se juega con diferentes combinaciones del nombre Detroit City Soccer Club, que sería la denominación oficial del club en caso de que la ciudad reciba finalmente una franquicia de la MLS. La firma confirmó a la prensa local esa información. Todos los dominios registrados redirigen de manera automática a palacenet.com.

¿Hay diferencias entre Detroit City FC y Detroit City SC? En principio, muchas. El ‘FC’ -como explicamos- es un club en activo. El ‘SC’ es poco menos que una marca comercial. Pero existen contactos entre ambos partes y en la ciudad nadie descarta que el ‘SC’ compre total o parcialmente al ‘FC’.

 

ST. LOUIS

Las noticias que llegan desde St. Louis no son alentadoras para la MLS. La población de la ciudad más importante del estado de Missouri rechazó en una votación llevada a cabo días atrás la opción de financiar la construcción de un estadio específico con fondos públicos.

El sufragio fue coincidente con la opinión del gobernador republicano Eric Greitens, quien durante la campaña electoral llevada a cabo el año pasado se opuso a la idea de colaborar con la construcción de una nueva infraestructura deportiva con dinero aportado por los contribuyentes.

El grupo inversor que busca la llegada de un equipo de la MLS a St. Louis pedía un aporte estatal de 80 millones de dólares, aunque finalmente aceptaron la contraoferta de 60 millones, que finalmente fue rechazada por la población.

La ciudad necesita expandir su sistema de transporte público, mejorar servicios e infraestructura en varias zonas y otorgar descuentos y subsidios para las viviendas de propiedad pública. La construcción de un estadio de fútbol con el aporte de fondos públicos es -sin dudas- un gasto suntuario, especialmente para los contribuyentes de menores recursos.

El lamento de la Major League Soccer

«Durante muchos años hemos creído que St. Louis sería un gran mercado para un equipo de la MLS», expresó la liga a través de un comunicado. «Pero la falta de un voto positivo sobre el estadio es claramente una pérdida para la comunidad y un revés importante para la posibilidades de la ciudad en el proceso de expansión».

«Apreciamos el esfuerzo de Paul Edgerley, Jim Kavanaugh y sus socios para llevar a la Major League Soccer a St. Louis», prosigue el texto. «Se concentraron en crear un plan que beneficiara a la comunidad sin generar un costo para los habitantes de St. Louis y llevar a esa región a la liga profesional de más rápido crecimiento en América del Norte».

¿Luz al final del túnel?

El comunicado de la MLS parece haber puesto en la práctica un punto final a las aspiraciones de St. Louis. Sin embargo, el proyecto -de alguna manera- parece seguir vivo.

Tres propuestas de mecenazgo -canalizadas a través de GoFundMe– se pusieron en marcha para intentar conseguir a través de aportes privados los 60 millones de dólares que serían necesarios para poder construir el soccer-specific stadium.

En el área urbana de St. Louis viven casi tres millones de personas. Para conseguir la cifra deseada estas iniciativas tendrían que conseguir que 300.000 ciudadanos hagan un aporte de 200 dólares para asegurar los fondos necesarios para el estadio. Sobre el papel no parece tan complicado. En la práctica lo recaudado está todavía muy lejos de ese objetivo.

 

NASHVILLE

John Ingram, el inversor que lidera la candidatura de Nashville acaba de dar un paso importante para consolidar sus opciones al convertirse en el accionista mayoritario del Nashville SC, un equipo que comenzará a jugar en la USL (una de las dos ligas de segunda división) en 2018.

A través de su fondo de inversión Nashville Holdings LLC, Ingram se hizo con el mando de DMD Soccer, la empresa que controla al Nashville SC. Detrás de John Ingram se alinean varios ‘pesos pesados’ del panorama industrial del estado de Tennessee. La fusión del ámbito de los negocios con el incipiente equipo de fútbol profesional no hace más que dar solidez a la candidatura de Music City.

El único dato que en la actualidad atenta contra las opciones de Nashville es el hecho de que nunca en esa ciudad existió un equipo de fútbol a nivel profesional, pese a que el lugar ha sido sede de varios partidos internacionales con una interesantísima respuesta de la afición local. Además, el área metropolitana de Nashville es la menos relevante dentro de la docena de postulantes a quedarse con una plaza de expansión en la MLS.

En las últimas horas los enteros de la candidatura parecen haber crecido de manera sensible. El comisionado de la MLS, Don Garber, visitó Nashville días atrás y dijo que la ciudad está «bastante alto» en la lista de 12 postulantes a recibir a un nuevo equipo de la liga. La viabilidad de que una franquicia se instale allí se consolidó después del 8 de julio, cuando Estados Unidos y Panamá se enfrentaron en el marco de la Copa Oro de la CONCACAF en el Nissan Stadium frente a casi 43.000 espectadores.

«Si no tienes éxito con los amistosos o con partidos de competición internacional, no vas a tenerlo en la MLS», sentenció Garber durante su recorrido por Nashville.

Los ‘vikingos’ vuelven a interesarse en la MLS

La gran noticia de última hora es que la familia Wilf -los propietarios de Minnesota Vikings de la NFL, que quisieron tener una franquicia propia en la MLS– se sumaron al grupo inversor liderado por Ingram.

Fotografía: Detroit City FC

Actualizado el 9 de agosto de 2017.

 

MLS y NFL: ¿Matrimonio por conveniencia en el Midwest?

New Minnesota Stadium

Años atrás un ‘matrimonio por conveniencia’ entre la NFL y la Major League Soccer hubiera parecido un disparate. Pero hoy un entendimiento de ese estilo se está tejiendo ante la mirada de todos. Con la construcción de nuevos estadios -los ‘anillos de boda’ en este vínculo que comienza a cristalizar- ambas ligas encuentran un terreno común para el beneficio mutuo.

El ejemplo más patente de esa interacción puede estar teniendo lugar en Minneapolis. La Ciudad de los Lagos es una de las candidatas principales (la otra es la californiana Sacramento) para quedarse con el equipo #24 de la MLS. Las acciones de ambas dieron un salto luego de que días atrás la liga anunciara que ponía fin -al menos por ahora- a las opciones de Las Vegas.

Minneapolis cuenta con dos grupos deportivo-empresariales que compiten por el visto bueno del comisionado Don Garber y sus colaboradores. Uno de ellos es liderado por los dueños de Minnesota United FC, un equipo que actualmente compite en la NASL. La otra propuesta es liderada por la familia Wilf, propietaria de Minnesota Vikings, la franquicia local de la NFL.

En 2012 los Wilf dieron a conocer que los Vikings tendrían un nuevo estadio en el verano de 2016. Desde el momento mismo de ese anuncio se comenzó a especular con la posibilidad de que el equipo local cuente a futuro con un primo hermano en la Major League Soccer.

Minnesota United podría contar con el respaldo económico de los Twins y los Timberwolves (los equipos locales en las grandes ligas de béisbol y en la NBA, respectivamente) y tiene un proyecto para hacer un estadio específico en el norte de la ciudad. Pero en las últimas semanas la opción de los Wilf podría haber tomado una ventaja sensible frente a su rival; el estado avanzado de la construcción del New Minnesota Stadium (en la foto, ya visitada por Don Garber en alguna ocasión) sería capaz de marcar la diferencia final.

En más de una oportunidad el comisionado y sus colaboradores más cercanos mencionaron que el Medio Oeste es una prioridad para la MLS. La máxima categoría norteamericana ya cuenta con algunos equipos en la región: Chicago Fire en Illinois, Columbus Crew en Ohio, y Sporting Kansas City en Kansas. La adición de una franquicia en Minneapolis podría convertir al Heartland en una región de valor similar al que Cascadia o el norte de la Costa Este hoy tienen para la liga en cuestión de rivalidades regionales.

En el Midwest también está la ciudad de St. LouisEn la llamada Capital del Fútbol estadounidense algo se está cocinando, incluyendo tal vez otro proyecto de ‘intersección’ entre el football y el fútbol. Desde 1995 los Rams son el equipo de la ciudad dentro de la NFL. La franquicia es propiedad del magnate Stan Kroenke (dueño -entre otros- de Colorado Rapids en Estados Unidos y del Arsenal en Inglaterra), quien planea erigir un estadio apto para albergar a un equipo de la NFL en Los Angeles, la sede previa de los Rams antes de mudarse al estado de Missouri.

La National Football League busca desde hace tiempo que un equipo vuelva a afincarse en L.A., el segundo mercado deportivo más relevante en Estados Unidos. Muchos analistas dan por hecho que el actual equipo de los Rams (bajo ese nombre u otro) llegará al sur de California en los próximos años. En su búsqueda por mantener a la franquicia en St. Louis la ciudad promete construir un nuevo estadio para sustituir al hoy cuestionado Edward Jones Dome.

La actual casa de los Rams no es un escenario construido expresamente para ser un estadio de football. Es un lugar para propósitos múltiples, incluido dentro de un complejo de convenciones y exposiciones, el America’s Center. De hecho, la infraestructura que St. Louis pretende levantar en pleno centro de la ciudad (con el apoyo de la NFL, a la que le gustaría poder seguir estando presente en ese mercado) sería el primer estadio diseñado específicamente para el football americano. El equipo hoy conocido como Arizona Cardinals jugó como local entre 1960 y 1987 en St. Louis, en un estadio que compartía con una franquicia de béisbol.

Luego de muchos años de espera el soccer profesional regresa a St. LouisUna de las ciudades más futboleras de Norteamérica que -por un motivo u otro- nunca ha estado realmente cerca de ser sede de un equipo de la MLS. Pero con el nuevo estadio esa situación podría comenzar a cambiar. Don Garber (que antes de llegar a la Major League Soccer trabajó en la NFL durante 16 años) visitará nuevamente la ciudad en las próximas semanas para interiorizarse sobre los planes de construcción del nuevo estadio y evaluar las posibilidades de contar con un equipo en expansión allí.

Así como la arena de los Vikings contaría con mecanismos para reducir su capacidad y asimilarse a un soccer-specific stadium con capacidad para unos 20.000 espectadores, lo mismo desea la liga que ocurra en St. Louis. En esa parte del proyecto estaría involucrado ahora Garber; en tratar explicar cuáles son las necesidades de la MLS en materia edilicia. Y también en sondear las posibilidades de encontrar un socio local que ayude a financiar la obra, o que se comprometa a alquilar el estadio por una cantidad determinada de temporadas. La ubicación -en el North Riverfront, un lugar céntrico y apetecible según los patrones de la liga- está fuera de discusión.

La MLS anuncia que tendrá 24 equipos en la temporada 2020. Veinte de ellos ya estarán en competición este año. En 2017 entrarían las franquicias de Atlanta, Los Angeles FC y, tal vez, Miami. El equipo #24 surgiría de la actual disputa entre Sacramento y Minneapolis. ¿Por qué se interesa Garber en un mercado como St. Louis, que hasta ahora no entraba en su radar? ¿Es flexible el tope de dos docenas de franquicias? ¿Teme la liga que alguna de las nuevas (como la de Miami, que enfrenta dificultades importantes para establecerse) no pueda concretarse, o que algunas de las ya existentes no puedan continuar, tal como ocurrió en el caso de Chivas USA?

 

¿Quienes son los ‘dueños’ de la MLS?

 

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Fuera de Norteamérica subsiste la percepción de que la Major League Soccer es una competición menor, cercana a lo amateur. El prejuicio y la falta de información identificaron hasta ahora a la MLS como un retiro dorado para dolientes y veteranas glorias del fútbol europeo. El paso de los años va corrigiendo de a poco la distorsión desde el punto de vista deportivo.

Pese a que hay mayor información sobre la Major League Soccer a nivel global la escala de los actores económicos que impulsan a la liga sigue siendo menospreciada y bastardeada. Si bien algunos de los valores que está imponiendo el fútbol chino quedan fuera del alcance de prácticamente cualquier otra competición -incluyendo a los principales campeonatos europeos- la MLS se consolida como una opción cada vez más atractiva para futbolistas latinoamericanos y del Viejo Mundo.

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De acuerdo con la revista Forbes al menos seis de los veinte equipos que hasta este año han competido en la Major League Soccer cuentan con propietarios con fortunas superiores a los mil millones de dólares. Y los dueños de otras dos franquicias tienen relación directa y familiar con patrimonios de esa misma envergadura.

La red de propietarios de los equipos de la MLS está formada por algunos de los empresarios más exitosos del mundo en materia deportiva.

Tomemos como ejemplo el caso de Stan Kroenke, propietario de Colorado Rapids. A fines de 2004 -cuando se hizo con el control del equipo- Kroenke ya era accionista mayoritario de Los Angeles Rams (NFL), y dueño de Denver Nuggets (NBA) y de Colorado Avalanche (NHL). Actualmente también cuenta en su haber a Colorado Mammoth, una de las franquicias más populares de la National Lacrosse League.

Colorado Rapids, el primo (muy) lejano del Arsenal FC

El líder del conglomerado Kroenke Sports & Entertainment amasa una fortuna valorada en los 6.000 millones de dólares y está casado con una de las hijas del fundador de la cadena de supermercados Wal-Mart. El poderío de Stan Kroenke no se limita América del Norte, sino que desde 2011 su empresa posee la mayoría de las acciones del Arsenal FC, lo que lo convierte en un actor global en el mundo del fútbol.

Alguien como Stan Kroenke no estaría en el lugar que hoy ocupa si en la MLS no hubiera existido un emprendedor como Philip Anschutz. El empresario es uno de los cofundadores de la liga y fue el primer propietario de las franquicias de Los Angeles Galaxy, Houston Dynamo, Chicago Fire, San Jose Earthquakes y NY/NJ MetroStars (Hoy, New York Red Bulls).

El millonario es el titular de AEG (Anschutz Entertainment Group), la mayor empresa mundial dedicada a la administración de equipos deportivos y a la producción de espectáculos. Además de su participación en la Major League Soccer el pool AEG es dueño -entre otros- de Los Angeles Kings (NHL), el Hammarby IF de la primera división del fútbol sueco, y equipos de hockey sobre hielo en distintas ciudades de Europa. También entran dentro de su inventario dos de los estadios cubiertos más reconocidos a nivel mundial: el Staples Center de Los Angeles y el O2 Arena de Londres.

AEG también es uno de los promotores de espectáculos musicales más importantes a nivel global; la empresa fue la responsable de organizar la fallida serie de conciertos de Michael Jackson en la capital británica bautizada como “This Is It”.

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Volviendo al soccer, en la actualidad Anschutz es únicamente dueño del Galaxy y hasta no hace demasiado controlaba el 50% de Houston Dynamo, hoy en poder de Gabriel Brener, Ben Guill y el exboxeador Oscar De La Hoya.

El ‘Golden Boy’ no es la única celebrity que participa de manera activa de la Major League Soccer como propietario. Steve Nash, la ahora retirada estrella canadiense en la NBA, es uno de los cuatro accionistas de Vancouver Whitecaps. Y el actor y comediante Drew Carey es uno de los cuatro dueños de Seattle Sounders, campeón de liga en 2016. La franquicia de la Ciudad Esmeralda también cuenta con la particularidad de tener a Paul Allen (cofundador de Microsoft, con una fortuna estimada en 15.000 millones de dólares) como uno de sus propietarios.

La democracia de Seattle Sounders

La máxima categoría del fútbol de Estados Unidos y Canadá también se nutre del aporte económico y empresarial no norteamericano. El caso más patente es el del austríaco Dietrich Mateschitz, propietario mayoritario del fabricante de bebidas energéticas Red Bull y -consiguientemente- del New York Red Bulls. Mateschitz, con un patrimonio personal que supera los 7.000 millones de dólares, es un entusiasta de los deportes y el marketing. Además de su potentísima presencia en la F1, Red Bull también administra equipos de fútbol que llevan su marca comercial como nombre en Austria, Alemania y Brasil.

Otro caso destacable es el de Erick Thohir, el entrepreneur de Indonesia que tiene la voz de mando en el D.C. United, una de las franquicias históricas de la liga. Luego de haber hecho carrera en Asia comprando y vendiendo medios de comunicación Thohir formó parte del consorcio que en 2011 adquirió la franquicia de Philadelphia 76ers, de la NBA. El empresario también posee un par de equipos de baloncesto en su país natal, donde también controla al club de fútbol Persib Bandung.

Pero quizás lo más relevante es que entre septiembre de 2013 y junio de 2016 Thohir (titular de un patrimonio personal superior a los 1.200 millones de dólares) fue el accionista mayoritario y presidente del FC Internazionale de Milán. A mediados de este año el magnate asiático vendió parte de su paquete accionario en el club italiano al pool chino Suning Holdings Group. Thohir y sus socios Jason Levien y William H.C. Chang están actualmente abocados a la construcción de un estadio específico para D.C. United.

¿Qué es un soccer-specific stadium?

La directiva de la Major League Soccer ha intentado ser cuidadosa en cada proceso de selección de los dueños de sus equipos. En casi todos los casos ha optado por personas o grupos económicos con una probada experiencia en el deporte norteamericano. Prueba de ello son los casos de Robert Kraft (propietario de New England Revolution y del exitoso New England Patriots en la NFL) y de Clark Hunt (titular del FC Dallas y de Kansas City Chiefs, también de la NFL).

La liga siguió el mismo patrón en la creación de sus equipos canadienses. Toronto FC es propiedad de Maple Leaf Sports & Entertainment, el consorcio que administra a Toronto Raptors (NBA) y Toronto Maple Leafs (NHL). Y el Impact de Montréal -un equipo creado en 1993, con vida propia en la NASL y la USL antes de sumarse a la MLS en 2012- pertenece a Joey Saputo, desde hace unos meses propietario también del Bologna FC. El empresario es uno de los herederos de Emanuele Saputo, líder en la industria alimentaria en Québec y el resto del país. La familia Saputo -que desde hace décadas apoya la actividad deportiva en la región francófona de Canadá– tiene alrededor de 5.000 millones de dólares en sus cuentas bancarias.

BMO Field, el ‘estadio específico’ que se supera a sí mismo

La liga está en permanente evolución. En 2015 entraron a la liga los equipos números 19 y 20. El New York City FC, una sociedad que en un 80% es propiedad del City Football Group (el consorcio encabezado por Mansour bin Zayed Al Nahyan -en la fotografía-, viceprimer ministro de Emiratos Árabes Unidos y titular del Manchester City FC) y en un 20% de New York Yankees, la franquicia deportiva más popular de la Gran Manzana y la más ganadora en la historia del béisbol norteamericano.

La capacidad económica de los inversores emiratíes, el know-how de uno de los clubes líderes de la Premier League inglesa, y el grado de penetración de una de las mayores marcas deportivas de los Estados Unidos se combinaron para buscar convertirse en una nueva potencia de la Major League Soccer. Pese a una mala primera temporada en 2015 bajo el mando del técnico Jason Kreis -marcada por la polémica generada alrededor de la contratación de Frank Lampard– en 2016, con la conducción de Patrick Vieira, el equipo fue uno de los animadores de la liga.

El City Football Group abre la puerta a China

El otro club que se sumó a la MLS en 2015 fue Orlando City Soccer Club. El equipo de la capital mundial de los parques temáticos -que durante cuatro temporadas jugó en la USL Pro, la liga de tercera división– es propiedad del empresario brasileño Flavio Augusto da Silva, que ganó 500 millones de dólares con la venta de cursos de inglés en distintos países. El equipo que tiene a Kaká como su máxima figura no estuvo en sus dos primeras temporadas de competición en la máxima categoría a la altura de lo que se esperaba de los Leones. En 2017 el OCSC inaugurará su estadio específico en el centro de la ciudad de Orlando.

En 2017 será el turno de otros dos nuevos equipos. Uno de ellos, Atlanta United FC, tendrá como dueño a Arthur Blank, uno de los fundadores de la cadena The Home Depot y propietario de Atlanta Falcons, franquicia de la NFL. El empresario estrenará el año próximo el Mercedes-Benz Stadium, un modernísimo estadio en el centro de la ciudad, capaz de albergar a 30.000 espectadores en los partidos de fútbol.

¿Cómo se construye el SSS de Atlanta United FC?

El otro equipo que será parte de la liga a partir de la próxima temporada es Minnesota United FC, un club que hasta este año compitió en la NASL. El equipo del norte de los Estados Unidos es propiedad de manera mayoritaria de Bill McGuire, titular de UnitedHealth Group, uno de los prestadores médicos más importantes del país. Además, la franquicia cuenta con la participación de los accionistas mayoritarios de Minnesota Twins (MLB) y Minnesota Timberwolves (NBA). Minnesota United contará con su propio estadio específico en 2018.

La de 2018 será la temporada el equipo número 23 de la liga, Los Angeles Football Club. Una franquicia que tiene como propietarios a una miríada de estrellas de Hollywood y del mundo del deporte, liderados por los empresarios Henry Nguyen, Peter Guber y Tom Penn. El LAFC inauguró en el mes de abril el Banc of California Stadium, próximo al downtown angelino.

LAFC y la MLS plantan bandera en el centro de Los Angeles

Tras muchas idas y vueltas -y un cambio de integrantes en el grupo de inversores liderado por David Beckhamla MLS hizo oficial a fines de enero el ingreso en la liga de una franquicia en la ciudad de Miami, que entrará en competición la temporada 2020.

Antes que se confirmara el ingreso del segundo club del estado de Florida, la liga dio luz verde a la candidatura de Nashville, que contará en los próximos años con un equipo en la Major League Soccer. El grupo propietario estará comandado por John R. Ingram, quien cuenta como socios estratégicos a Zygi Wilf, Mark Wilf y Leonard Wilf, propietarios de Minnesota Vikings en la NFL.

Analizamos las candidaturas de Detroit, St. Louis y Nashville

La Major League Soccer -con nuevos y millonarios contratos publicitarios y de TV bajo el brazo- busca hacer realidad aquello de que para 2020 pretende ser una de las ligas de referencia a nivel mundial. Algunos de las mayores patrimonios y grupos empresariales vinculados al ámbito deportivo ya se subieron al barco de la MLS. Para muchos se trata de una apuesta a seguro.

Artículo actualizado el 6 de mayo de 2018.

Imagen: David Beckham, oficialmente dueño de una franquicia de la MLS.