USL: San Diego y El Paso, fútbol en la frontera

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Dos ciudades más se anotan en la carrera por una plaza en la United Soccer League, de facto Tercera División del fútbol de los Estados Unidos: El Paso, en Texas, y San Diego, en el estado de California.

El proyecto en la ciudad fronteriza es llevado adelante por la empresa Mountainstar Sport Group, que en un principio intentó convencer a la Major League Soccer que El Paso podía ser un destino apropiado para la liga. Caída de momento esa oportunidad, los inversores han puesto su mirada en la USL, buscando emular los casos de éxito de Orlando City y Sacramento Republic, entre otros.

“Muchos equipos de la USL han dado el salto a la MLS. Equipos en ciudades como Minneapolis, Orlando o Atlanta, entre otras ciudades están usando esa vía, y es el camino que tomaremos nosotros también” declaró Josh Hunt, CEO de la compañía a KFOX.

El directivo mencionó que la fecha estiman una fecha de ingreso a la liga para 2018. Además, confirmó que su grupo se encuentra en conversaciones preliminares para construir un estadio en el downtown de la ciudad. El mismo tendría capacidad para 7500 personas.

San Diego, ciudad de tradición futbolera y con varios proyectos para atraer un equipo de fútbol profesional a su territorio, también puede tener un futuro en la USL. Un reporte de la NBC apunta a que un equipo podría hacer base en la ciudad del sur de California para empezar a competir el año próximo.

“San Diego es un mercado próspero con una población millenial y mucho interés por el fútbol” dijo al medio John Griffin, vicepresidente de comunicaciones de la USL.

La liga ya tuvo conversaciones con la Universidad de San Diego para que la potencial franquicia juegue de local en el Torero Stadium, un edificio que ha sido utilizado para partidos de fútbol universitario y del seleccionado femenino de los Estados Unidos.

Las chances de conseguir un estadio especifico en esta ciudad están atadas a lo que suceda con los San Diego Padres, el equipo de béisbol de la ciudad que está intentando mudarse del Qualcomm Stadium. En el sitio donde se emplaza actualmente el estadio se proyecta la construcción de una instalación más pequeña, pensada tanto para el fútbol como para el equipo universitario de fútbol americano.

Por ubicación geográfica y características demográficas, ambas ciudades tienen muchas similitudes entre si y aparecen como destinos interesantes para una liga que no detiene su proceso de expansión. Para la temporada 2016 se sumaron seis equipos nuevos, y se especula con una cifra similar de adiciones para el año entrante, por lo que parece haber lugar de sobra para estos (y otros) mercados en la divisional.

Garber: “Queremos a los mejores jugadores estadounidenses en la MLS”

Don Garber

El comisionado Don Garber sigue plantando bandera. Este viernes la máxima autoridad de la MLS respondió las preguntas de varios periodistas congregados por la Associated Press Sports Editors. Como suele ocurrir con sus intervenciones públicas, las respuestas de Garber generaron bastante repercusión en el ambiente del fútbol norteamericano.

Nuevo capítulo. En una otra instancia de su ya prolongada serie de diferencias con el seleccionador Jürgen Klinsmann el comisionado dijo que la Major League Soccer intentará seguir contratando a los mejores futbolistas estadounidenses, incluso si el técnico alemán cree que es mejor que permanezcan en equipos europeos. El año pasado Klinsmann declaró que el regreso de Clint Dempsey y Michael Bradley desde Europa a la primera división norteamericana implicaba un retroceso y daño a sus respectivas carreras. “Haremos todo lo que sea necesario para asegurarnos de que contamos con los mejores futbolistas estadounidenses a nuestro alcance”, declaró Garber.

“Simplemente no acepto que un tipo que no es titular (en Italia) y que está sentado en el banco de suplentes, y que tiene que esforzarse para estar en el primer equipo es un jugador mejor o más valioso que una estrella de una franquicia de la MLS que tiene que leer en el Toronto Sun que el propietario de su equipo y su entrenador lo sacuden cada día porque esperan más de él”, remató Don Garber, en alusión a la situación de Michael Bradley, exfutbolista de Chievo Verona y AS Roma.

Pero el comisionado no se quedó allí. “Mi trabajo es hacer todo lo que pueda para hacer crecer a la Major League Soccer y asegurar que la liga sea el impulsor del crecimiento del fútbol al más alto nivel en Estados Unidos. Creo que el coach de nuestro equipo nacional tiene un objetivo de corto plazo. Para eso se lo contrató. Tiene que ganar la Copa Oro y tiene que tener el mejor equipo posible en (la Copa del Mundo de) 2018. Y nuestras metas y objetivos van más allá de eso. Y es por eso que estamos de acuerdo sobre algunas cosas y en desacuerdo sobre otras.”

Don Garber ha dejado otros titulares durante su presencia en la Associated Press Sports Editors.

El New York City FC y sus partidos como local en el Yankee Stadium: “No ha habido demasiado ruido por el hecho de que NYCFC juegue en el Yankee Stadium todavía. Pero quizás escuchemos algo cuando (un jugador de béisbol) tropiece con un terrón de tierra y pierda una bola. No hubiéramos lanzado a New York City como equipo en expansión si no hubiéramos pensado que el club conseguiría un estadio. Les está llevando más tiempo de lo que pensamos. No es sencillo desarrollar un proyecto de gran estadio en la ciudad de New York.”

La llegada de la MLS a Miami: “La liga, (David) Beckham y sus socios son optimistas sobre el plan para el construir un estadio.” (Pero Garber se negó a dar una fecha estimada para el inicio de la actividad de esa futura franquicia en expansión. A modo de broma se comprometió a que el equipo estará en activo antes de la finalización de esta década). “No hay ninguna posibilidad de que David Beckham elija otra ciudad que no sea Miami para radicar a su equipo.”

La expansión de la liga y la cuestión de los ascensos y descensos: “En los próximos seis meses tenemos que desarrollar un plan con nuestro grupo de propietarios para ir más allá de los 24 equipos. Iremos más allá de los 24 equipos. No es una cuestión de preguntarnos si lo haremos, sino de saber cuándo y cómo lo haremos. Podemos expandirnos y administrar una liga mucho más grande que la que tenemos hoy sin la necesidad de tener que contemplar un sistema de ascensos y descensos. A las otras grandes ligas norteamericanas (NBA, NFL, MLB, NHL) les fue bastante bien sin ascensos y descensos. Les digo que a corto plazo, y ese corto plazo es mucho tiempo, no habrá ascenso y descenso. Sencillamente no tiene sentido. No existe una segunda división. Tenemos tratos sindicales. Contamos con acuerdos de televisión a nivel nacional. Tenemos inversionistas que han inyectado miles de millones de dólares. No es algo que pudiera ser manejado en breve.” De confirmarse la expansión por encima de las dos docenas de franquicias la ciudad californiana de Sacramento seguramente sería una de las primeras opciones para la liga. Otras ciudades que han mostrado mucho interés en acoger a un equipo de la Major League Soccer son St. Louis, San Antonio y Austin. Algo menores serían las chances de Las Vegas, Indianapolis y El Paso.

Montreal Impact y sus opciones en la final de la Liga de Campeones de CONCACAF: “Ganarla sería un gran logro para la Major League Soccer. Estamos muy orgullosos del Impact. Los equipos de la MLS mejorarán su actuación en la Liga de Campeones. Necesitamos que eso se convierta en una prioridad, y lo conseguiremos.” 

La intención de dar mayor transparencia a algunas operaciones de la MLS: La semana próxima se anunciará una especie de ‘draft’ para la incorporación de futbolistas internacionales. O sea, se darán a conocer una serie de normas y regulaciones de fondos para la llegada de este tipo de jugadores a las franquicias de la Major League Soccer. “Lo que ocurrió en el pasado no es lo ocurrirá en el futuro”, dijo Don Garber sobre la manipulación de normas con respecto a la integración de los planteles profesionales. “Pero no voy a disculparme por algunos decisiones tomadas en el pasado, ya que las mismas llevaron a la MLS donde está hoy en día. Tampoco por la manera en la que los fichajes internacionales se realizaron en el pasado. Fue lo mejor para la liga en ese momento. Llegará el momento en el que existirá mucha más transparencia que la que existe hoy.”

El más reciente convenio colectivo de trabajo (CBA): Según el comisionado el acuerdo no ha sido ratificado todavía por los jugadores.

El segundo equipo de la MLS en Los Angeles: Garber cree que el grupo propietario de LAFC se ha mostrado como “muy comprometido”. El ejecutivo espera que el equipo haga un anuncio importante (probablemente vinculado al nombre oficial y a los colores de la franquicia) en los próximos 30-45 días.

La posibilidad de que AEG se desprenda de su parte como propietaria de Houston Dynamo“No diré que el Dynamo está en venta”, señaló Garber. De acuerdo con el comisionado Phil Anschutz y su empresa están en el proceso de búsqueda de un potencial comprador radicado en el área de Houston.

Un estadio propio para New England Revolution: Los propietarios Robert y Jonathan Kraft están 100% comprometidos en construir una casa propia para su equipo de fútbol (también controlan a New England Patriots, en la NFL). El comisionado manifestó que espera que encuentren el lugar adecuado para erigir un SSS.

 

Minnesota United FC: El muro del norte se abre para la MLS

Minnesota United FC

Si bien era un secreto a voces, todavía hay algo de sorpresa al ver que Minnesota United FC será equipo de la MLS en poco tiempo. El anuncio oficial se hizo este mediodía en el Target Field, el estadio de Minnesota Twins, uno de los socios en esta idea de llevar al equipo de la NASL a la máxima categoría del soccer norteamericano.

Minneapolis, junto a Las Vegas, El Paso, Sacramento, San Antonio -entre otros- era uno de los mercados que pujaban por la que en teoría sería la última franquicia de la Major League Soccer. La representante del estado de Minnesota y en la Ciudad del Pecado contaban con dos propuestas empresariales en cada caso. El Minnesota United, un equipo de segunda división, con el apoyo de algunos grandes nombres del deporte local, compitió en primera instancia con el proyecto de los propietarios de Minnesota Vikings, una franquicia de la NFL que pronto contará con un nuevo estadio, que -según prometieron- sería capaz de ajustarse a las necesidades técnicas de la MLS.

La oferta del MUFC a la liga contó con un factor determinante: la construcción de un nuevo estadio específico propio en el centro de Minneapolis. El SSS estará ubicado en el barrio de Farmers Market, muy cerca del Target Field, y junto a la autopista interestatal 94, bien conectado con el resto de la ciudad gracias a la infraestructura ya existente para el ballpark de los Twins. El futuro equipo en expansión promete tener listos los planos de su nuevo hogar para inicios de julio.

Minnesota United entrará en competición en la temporada 2018, un año después de que lo hagan la franquicia de la ciudad de Atlanta y el segundo equipo de Los Angeles.

Vale aquí hacer un nuevo recuento, que puede haberse perdido durante el anuncio. Al comenzar la ceremonia de este mediodía un video institucional de la Major League Soccer se refirió a sus tres futuros equipos (contados antes de la llegada de la franquicia de Minneapolis). Las imágenes hablaron del conjunto hasta ahora conocido como Los Angeles FC, del club en Atlanta… y del anunciado proyecto de David Beckham en Miami. Si sumamos a estos tres equipos a los 20 que actualmente están en competición, Minnesota United FC debería ser anunciado como el equipo #24 de la liga. Sin embargo, toda la comunicación oficial de la liga lo identifica desde hoy como el participante #23.

Pese a haber sido anunciado por las autoridades de la liga y el futbolista inglés en febrero de 2014, hoy el equipo de Miami no aparece reflejado en el cómputo oficial de la Major League Soccer. El detalle, menor en apariencia, podría estar reflejando el verdadero estado de las cosas sobre la expansión en el sur del estado de Florida.

El grupo inversor liderado por Beckham en lugar de brindar certezas suma incertidumbre. A través de la prensa da a entender que no tendremos noticias sustanciales sobre la posible ubicación final del equipo hasta mayo o junio. Hay rumores que indican que los empresarios aceptarían construir su estadio junto al Marlins Park (un sitio vetado durante meses por la MLS), y que ahora Becks estaría pensando en una arena para 60.000 espectadores, y no en un estadio limitado a un máximo de 30.000 localidades. Demasiada información no confirmada. Más confusión para la que bien podría ser la expansión más polémica del torneo.

Si ahora vuelve a quedar un cupo libre, y si Miami dejó de tener la oficialidad de la que parecía gozar, nadie debería descartar a Sacramento. De hecho, nadie que se refiera seriamente a esta cuestión desmerece en absoluto a la capital californiana. La candidatura -pese a perder ante Minneapolis– quedó en una posición expectante, con la intención de seguir avanzando, tal como si hubiera sido la elegida por la liga. Movimientos que con el paso de los días cobran mayor sentido y lógica.

El equipo #24 ahora es el #23. La franquicia del norte (más que del Midwest, según ha quedado claro en la presentación) cerró su llegada a la Major League Soccer de una manera bastante rápida. El mapa de la liga -proyectado a 2018- muestra una presencia de la liga auténticamente federal, que se acerca bastante a lo que exhiben otros grandes torneos norteamericanos. No hace demasiado la falta de presencia en algunos mercados importantes era notable, y hoy la MLS puede ufanarse de haber cambiado de manera radical esa percepción.

Años atrás las autoridades de la Major League Soccer proyectaban una competición con 24 equipos en 2020. El objetivo (con la salvedad del caso de Miami) parece estar cumplido mientras finalizamos el primer trimestre de 2015. ¿Qué viene ahora? Desde las oficinas centrales en New York la liga da a entender que tal vez el número 24 no sea la frontera final.

El comisionado y sus más estrechos colaboradores están dispuestos a evaluar (si no lo han hecho ya) seguir expandiendo la cantidad de equipos participantes. El deporte profesional estadounidense ofrece varias alternativas que podrían servir de modelo a un torneo de soccer que desee acercarse a las tres decenas de franquicias. ¿Está la MLS en el mismo punto en el que alguna vez estuvieron la NFL y la NHL (que hoy tienen 32 equipos), o la NBA y la MLB (con 30 participantes cada una)?

Cómo crecer y hacia dónde crecer. El juego de estrategia en el que este comisionado (y tal vez quien lo suceda en el cargo) deberá esmerarse para que -sin frustar a quienes puedan sumarse a futuro- quienes desde hace años vienen aportando a la consolidación de la liga sientan que su esfuerzo valió la pena y merece un reconocimiento especial.

 

Equipo #24: la MLS compra tiempo

Built for MLS

Antes de presenciar el partido final entre Los Angeles y New England la Junta de Gobernadores de la MLS analizó las candidaturas para el equipo #24. La liga se fijó como objetivo llegar a la temporada 2020 con dos docenas de franquicias dentro de su competición, y está bastante cerca de lograrlo.

La temporada regular 2014 finalizó con 19 equipos. En unos meses entran en competición Orlando City SC y New York City FC, pero Chivas USA (liquidado de manera administrativa por la MLS, que regresará a la liga en 2017 bajo un nuevo nombre) se retira del torneo durante un par de años. Por lo que la liga de 2015 contará con 20 participantes.

Tres de las cuatro plazas disponibles para alcanzar el número 24 ya están asignadas. De manera oficial, Atlanta (el #21) tendrá un equipo en la MLS, que comenzará a competir en 2017. La franquicia que reemplazará a Chivas USA (que muy probablemente se llame Los Angeles FC, y será el #22) también debutará en 2017. El #23 (ironías del destino) es en teoría para la iniciativa encabezada por David Beckham en la ciudad de Miami.

El exfutbolista inglés tiene muchos problemas para conseguir un terreno para construir un estadio en el Dowtown de esa ciudad, tal como desea la liga. Si Becks no consigue asegurar pronto un solar donde afincar a su futuro equipo Miami podría ser descartada como sede de la Major League Soccer en lo inmediato.

Cuatro ciudades (y seis candidaturas empresariales) compiten para quedarse con la plaza #24. El pasado fin de semana el Comité de Expansión de la MLS presentó ante la Junta de Gobernadores las propuestas de las ciudades con mayores posibilidades de quedarse con la franquicia en juego.

Las Vegas (que cuenta con dos propuestas económicas), Minneapolis (también con dos grupos postulantes) y Sacramento. En un segundo plano estaría la oferta de San Antonio, mientras que la candidatura de El Paso parece haber sido desestimada por las máximas autoridades de la liga.

Se esperaba que la Major League Soccer anunciara al próximo equipo en expansión el pasado fin de semana. Pero, en cambio, Don Garber manifestó que la directiva necesita más tiempo. “Nuestro próximo paso es reunirnos con cada grupo para realizar preguntas y analizar asuntos sobresalientes con respecto a sus propuestas. Tras esas entrevistas anunciaremos un proceso final de selección para esta ronda de expansión. Nuestro objetivo es poder anunciar el próximo mercado en expansión de la MLS durante los primeros seis meses de 2015″, reza el comunicado del comisionado.

Las tres requisitos fundamentales que exige la liga para asignar una franquicia son:

  • a) el apoyo de los aficionados locales;
  • b) la existencia de un grupo empresario/inversor (preferentemente local);
  • c) la posibilidad de contar con un estadio céntrico.

Que el lector organice o reasigne el orden de importancia de esos tres factores luego de ver cómo se ha comportado la MLS en el proceso de selección y puesta en marcha de New York City FC, y cuán diferente parece ser el criterio de la liga en el caso de Miami.

La liga de Raúl

Raúl González Blanco, en compañía de Marcos Senna y el técnico Giovanni Savarese.

Raúl González Blanco, en compañía de Marcos Senna y el técnico Giovanni Savarese. (Fotografía: http://www.empireofsoccer.com)

New York Cosmos confirmó la contratación de Raúl González Blanco. De acuerdo con el comunicado oficial del club el excapitán del Real Madrid y la selección de España se unirá al equipo por ‘varios años’, y el contrato entraría en vigor en 2015, dependiendo de los exámenes físicos a los que el futbolista será sometido. El veterano delantero llegaría a Estados Unidos en 2015 en la doble función de futbolista y director de la academia juvenil. Raúl -que cuenta con 37 años- jugó su último partido en marzo, defendiendo la camiseta del Al-Sadd en el fútbol catarí.

El del Cosmos es probablemente uno de los nombres más míticos del fútbol internacional. El ejemplo más perfecto de una época en la que, de buenas a primeras -y en base a nutridas chequeras y una mentalidad pionera-, Estados Unidos quiso igualar e incluso superar a las potencias del balompié de Europa y Sudamérica. Un proyecto único en el mundo, perfectamente explicado en el documental “Once In A Lifetime”. El equipo de la Gran Manzana fue el modelo más acabado de la primera versión de la North American Soccer League, que entre 1968 y 1984 fue la máxima categoría en Estados Unidos y Canadá.

La NASL no pudo resistir el retiro de sus grandes figuras y el generalizado descalabro económico que experimentaban sus equipos por los altos sueldos que se pagaban. Cuando la TV quitó su apoyo masivo la liga quedó sentenciada. El Cosmos y el resto de los equipos fueron desapareciendo de manera progresiva en la primera mitad de los ochenta. Durante una década -hasta el nacimiento de la Major League Soccer- el fútbol profesional estadounidense transitó el camino del olvido y el ostracismo. Y el club neoyorquino no fue la excepción. A lo largo de varias temporadas fue poco más que un sello de goma y una colección de trofeos guardados en cajas de cartón. En agosto de 2010 -tras un par de cambios de propietario- el New York Cosmos fue refundado y en 2013 entró nuevamente en competición oficial.

El Cosmos de 2014 es un pálido reflejo de lo que el equipo fue a fines de los setenta e inicios de los ochenta. Ante el comprensible entusiasmo que el anuncio de la llegada de Raúl está generando resulta conveniente efectuar algunas aclaraciones.

1) El New York Cosmos ya no es un equipo de la máxima categoría del fútbol de Estados Unidos y Canadá. Ayer como hoy, el club es parte de la NASL (la nueva versión de la antigua liga, que -más allá de compartir el nombre- no tiene ningún vínculo formal con los creadores de la original). Pero en la actualidad la North American Soccer League ya no es una liga de fútbol Division 1, sino que es considerada como la ‘segunda división’ del fútbol norteamericano. Un escalón por encima de la USL-Pro (la ‘tercera’) y uno por debajo de la Major League Soccer (la ‘primera’).

2) La organización del fútbol profesional en América del Norte impide que el Cosmos descienda o ascienda. Si bien la FIFA y las federaciones de Estados Unidos y Canadá establecen una pirámide jerárquica entre las diferentes ligas/divisiones, no existe ninguna conexión competitiva directa entre ellas. Son ámbitos estancos, deportivamente hablando. Un equipo de la NASL únicamente puede llegar a la MLS mediante la compra de una franquicia en esa liga. Una compra de esas características comienza por el pago del expansion fee (una ‘cuota de ingreso’ valorada actualmente en unos 100 millones de dólares, de acuerdo con lo visto en recientes operaciones de este tipo). La Major League Soccer desea tener 24 equipos en la temporada 2020, y solamente queda un cupo para un equipo en expansión que actualmente se disputan grupos empresariales en Minneapolis, Las Vegas, El Paso y Sacramento, entre otros. El N.Y. Cosmos, pese a la gran capacidad financiera de sus propietarios, no parece estar interesado en entrar en el circuito de la máxima categoría. El único torneo local en el que el nuevo equipo de Raúl podrá enfrentar a rivales de la MLS es la U.S. Open Cup.

3) La versión 2014 del Cosmos no cuenta con el glamour, el impacto social y periodístico que caracterizaba al equipo a fines de los setenta. Y eso -con toda seguridad- se debe a la diferente filosofía y manera de ser entre el antiguo propietario del club y quienes hoy ocupan su lugar. El mejor Cosmos de toda la historia era esencialmente un producto del gigante mediático Warner Communications, bajo el mando del ejecutivo Steve Ross y sus lugartenientes Nesuhi y Ahmet Ertegün. Fue Ross quien transformó al equipo (modesto y casi desconocido antes de la temprana adquisición) en una pieza principal dentro del catálogo de una de las empresas mas poderosas de América del Norte. En el momento indicado, en la ciudad indicada, y con auténticas estrellas de talla mundial. Durante algunos años el club fue parte del star system del mayor mercado estadounidense. Hoy New York Cosmos es propiedad de Sela Sport, un consorcio saudí que invierte en diferentes ámbitos del deporte. Los actuales accionistas cultivan el valor de la discreción y mantienen un perfil bajísimo, a años luz del despliegue mostrado por la administración de Ross. Y en el campo mediático libran una dura batalla. Pese a que el equipo tuvo un gran respaldo de la televisión durante su era dorada, hoy la actividad del Cosmos es cubierta por una cadena temática de pago no demasiado popular y por el canal oficial de la NASL en Youtube.

4) Al contrario de lo que ocurría con la primera versión del Cosmos, el equipo actual no es un éxito de público. Durante el segundo semestre de este año el club ha congregado a un promedio 4.500 espectadores cada vez que juega como local. Si bien es una buena cifra en el ámbito de la actual NASL, es un número diez veces menor que la cantidad de fanáticos que solían llenar el antiguo Giants Stadium a fines de los setenta. El club al que llegará Raúl juega en el James M. Shuart Stadium, una instalación marginal y de difícil acceso en comparación con los escenarios del pasado más glorioso del club y con lo que las dos franquicias de la MLS en el polo New York/New Jersey ofrecerán a partir de 2015. Pese a todo, el Cosmos espera conseguir la aprobación administrativa para construir un modernísimo estadio -acorde con los patrones de los SSS de la Major League Soccer- en las inmediaciones del hipódromo del Belmont.

5) La mayor diferencia entre aquel y este New York Cosmos se nota en la comparación de planteles. La primera versión del equipo tuvo en sus filas a algunas de las mayores figuras del fútbol mundial, como Pelé, Franz Beckenbauer, Johan Neeskens y Carlos Alberto. E incluso a un futbolista como Giorgio Chinaglia, que llegó a América del Norte en el mejor momento de su carrera. Hoy la situación es diametralmente opuesta. Raúl -sin haber jugado todavía un minuto en el Cosmos- ya es la máxima figura de la franquicia desde el comienzo de su segunda vida. El ‘7 de España’ encontrará como compañeros a dos compatriotas: Marcos Senna (38 años) y Ayoze, el defensa que pasó por Tenerife, Las Palmas y Sporting Gijón. El resto del plantel entrenado por Giovanni Savarese está integrado por futbolistas casi desconocidos a nivel internacional, de Estados Unidos, Venezuela, Colombia, Camerún y Brasil, entre otros países. Dentro de ese collage internacional se encuentra el capitán de la selección de El Salvador, Andrés Flores, cuyo pase pertenece al club Isidro Metapán. El primer Cosmos competía contra equipos en los que actuaron figuras como Eusébio, Bobby Moore, Gerd Müller, George Best, Teófilo Cubillas y Johan Cruyff. Ninguno de los nueve competidores del Cosmos en la temporada 2014 de la NASL cuenta con un futbolista con una trayectoria medianamente relevante a nivel internacional, quizás con la excepción del español Nacho Novo, actual jugador de Carolina RailHawks.

¿Por qué Raúl? ¿Por qué en este momento? Estos interrogantes pueden tener varias respuestas:

a) Por una cuestión de supervivencia. La llegada en 2015 del New York City FC a la MLS podría (y quizás todavía pueda) dinamitar todas las opciones de subsistencia o viabilidad del New York Cosmos en una liga menor como hoy es la NASL. La contratación de una figura como la de Raúl es prácticamente la única opción que tiene el equipo verde y blanco para no ser ‘borrado’ del mapa en el mercado local. El nuevo contrato televisivo de la Major League Soccer dará a franquicias como Red Bulls y el nuevo cuadro celeste una visibilidad que para el Cosmos resultará imposible de igualar.

b) Porque el Cosmos todavía guarda esperanzas de entrar a la MLS. Un supuesto que -al menos ahora- es improbable que se cumpla. Pero, teniendo en cuenta la capacidad económica de las partes interesadas, no es totalmente imposible. A nadie se le escapa que antes de que los propietarios del Manchester City entraran en escena la liga analizó las posibilidades de otorgarle la segunda franquicia en New York al Cosmos. Tras reuniones, negociaciones y estudios de mercado el club sorprendió al anunciar que no entraría en competición en la MLS y que, en cambio, sí lo haría en la NASL. ¿Tres equipos de la Major League Soccer en una misma ciudad? Parece algo complicado a día de hoy en un torneo que hasta ahora ha probado -sin demasiado éxito- un único mercado con dos equipos en Los Angeles. La llegada del City activará la segunda ciudad con dos franquicias. Si en algún momento se confirma la versión  que indica que New York Red Bulls está en venta quizás estos últimos movimientos del Cosmos (incluyendo la posibilidad de que Steven Gerrard se sume a su plantel) comiencen a cobrar sentido. Otra opción -más lejana todavía- es que el NYC compre una franquicia ya existente y la transplante en la Capital del Mundo. 

c) Porque -tal como viene declarando el club desde su refundación- el Cosmos quiere tener el mejor equipo posible, independientemente de la liga o la división en la que juegue. Incluso en un ambiente futbolístico atípico como es el de Estados Unidos y Canadá las jerarquías importan. ¿Hasta dónde puede crecer un club ‘atrapado’ en un torneo o  categoría que no le permite trascender a una instancia superior? ¿Puede recrearse el New York Cosmos de los setenta bajo estas condiciones? ¿Puede la NASL soportar otra vez el supuesto de un Cosmos ampliamente superior al resto de sus competidores en la liga? Esto desafía la lógica empresarial y deportiva, pero solamente se puede intentar con la llegada de figuras ampliamente populares a nivel internacional, como es Raúl y como en un futuro más o menos próximo puede ser Steven Gerrard.

La primera NASL fue la liga del Cosmos y Pelé. Así quedó archivada en los registros de la historia. Esta sacudida del mercado podría convertir a partir de 2015 a la NASL 2.0 en ‘la liga de Raúl’, con el equipo neoyorquino como escaparate de privilegio. Para el club es eso, o perpetuarse como un landmark más dentro de la infinita propuesta turística que ofrece la ciudad que lo alberga.