La MLS entra de lleno en el mundo de los eSports

NYCFC gamer

La Major League Soccer sigue ampliando su radio de acción. La primera división del fútbol de Estados Unidos anunció su asociación con la firma EA Sports para crear la eMLS, una liga competitiva basado en la franquicia del videojuego FIFA. De la misma participarán los mejores jugadores del FIFA 18 de Estados Unidos y Canadá.

Los hinchas de los equipos de la MLS podrán seguir y alentar a sus clubes favoritos en la eMLS. Varios de las franquicias de la liga de fútbol ya cuentan con jugadores de FIFA 18, otros comenzarán el proceso de selección a través de competiciones locales en sus respectivas áreas de influencia.

En paralelo a lo que ocurre con la Major League Soccer, el trofeo para el campeón del torneo virtual será la eMLS Cup. La primera liga de consola se disputará en abril de este año, dentro del marco del festival de cultura gamer PAX East, que se llevará a cabo en la ciudad de Boston. Ese torneo servirá como proceso de clasificación en Estados Unidos y Canadá para la Copa del Mundo del FIFA 18, prevista para el mes de agosto.

La saga del videojuego FIFA, la mano que mece la cuna de la MLS

Aproximadamente un año atrás, New York City FC fichó a Christopher Holly (en la fotografía) como el primer atleta profesional de eSports del club celeste y de toda la liga norteamericana. La contratación de NYCFC es parte de una fuerte tendencia mundial, con fuerte desarrollo en los clubes europeos y que resulta cada vez más frecuente en otras partes del mundo.

En Jugador Franquicia ya hemos hablado sobre la incidencia que en años recientes el FIFA ha tenido en el crecimiento y consolidación de la afición al fútbol -y, en concreto, a la MLS- entre los jóvenes de Estados Unidos. Que hoy la Major League Soccer anuncie la creación de una competición en videojuegos no hace más que ampliar la base de público que está o puede estar en la órbita de interés de adolescentes y adultos jóvenes.

Fotografía: Christopher Holly, jugador de FIFA de New York City FC. (New York City FC)

Este es el Equipo de las Estrellas de la MLS que enfrentará al Arsenal

ASG

Llegó esa época del año. La Major League Soccer comienza a prepararse para el All-Star Game, que este año se jugará el 28 de julio en el Avaya Stadium de San Jose Earthquakes -en el norte de California– frente al rival contratado para la edición de 2016, el Arsenal FC.

Días atrás la liga anunció a la primera oncena de futbolistas de la liga convocados al Equipo de las Estrellas.

Los seleccionados en esa ocasión fueron los siguientes futbolistas.

Portero: Andre Blake (Philadelphia Union | Jamaica, 25 años)

Defensores: Matt Besler (Sporting Kanasas City | Estados Unidos, 29), Laurent Ciman (Montréal Impact | Bélgica, 30), Keegan Rosenberry (Philadelphia Union, 22)

Volantes: Kaká (Orlando City SC | Brasil, 34), Darlington Nagbe (Portland Timbers | Estados Unidos, 25), Andrea Pirlo (New York City FC | Italia, 37), Giovani dos Santos (LA Galaxy | México, 27)

Delanteros: Didier Drogba (Montréal Impact | Costa de Marfil, 38), Sebastian Giovinco (Toronto FC | Italia, 29), David Villa (New York City FC | España, 34)

Todos estos jugadores, excepto en el caso de Villa, fueron elegidos a través de una elección abierta a los aficionados en general a través de internet. ‘El Guaje’, en cambio, es parte de esta convocatoria inicial porque es el jugador de la MLS con el que los usuarios del videojuego FIFA 16 anotaron más goles en consolas Xbox y PlayStation.

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Este domingo se hizo oficial el resto de la convocatoria, conformada por los jugadores elegidos por Dominic Kinnear, técnico de los Quakes y -por ende- del Equipo de las Estrellas de esta temporada y por el comsionado de la MLS, Don Garber.

Estos son los jugadores agregados hoy a la nómina del All-Star Game.

Portero: David Bingham (San Jose Earthquakes | Estados Unidos, 26)

Defensores: Steve Birnbaum (D.C. United | Estados Unidos, 25), Andrew Farrell (New England Revolution | Estados Unidos, 24), Liam Ridgewell (Portland Timbers | Inglaterra, 31), Brandon Vincent (Chicago Fire | Estados Unidos, 22), Kendall Waston (Vancouver Whitecaps | Costa Rica, 28)

Volantes: Kyle Beckerman (Real Salt Lake | Estados Unidos, 34 – elegido por el comisionado Don Garber), Mauro Díaz (FC Dallas | Argentina, 25 – elegido por el comisionado Don Garber), Jermaine Jones (Colorado Rapids | Estados Unidos, 34), Sacha Kljestan (New York Red Bulls | Estados Unidos, 30), Wil Trapp (Columbus Crew | Estados Unidos, 23)

Delanteros: Clint Dempsey (Seattle Sounders | Estados Unidos, 33), Cyle Larin (Orlando City | Canadá, 21), Ignacio Piatti (Montréal Impact | Argentina, 31), Chris Wondolowski (San Jose Earthquakes | Estados Unidos, 33)

Teniendo en cuenta que el rival de este año es un equipo inglés llama la atención que dos de las actuales figuras de la MLSSteven Gerrard y Frank Lampard– no hayan sido tenido en cuenta para este partido amistoso. Tampoco estará presente Robbie Keane, otra figura que podría resultar de interés para el público británico.

 

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Mientras el modelo del All-Star Game cada tanto se pone a debate por los aficionados y el entorno de la liga, lo cierto es que este evento estival es una enorme herramienta de promoción para la Major League Soccer, especialmente en el mercado europeo y asiático.

En las últimas dos ediciones el combinado de figuras de la liga de Estados Unidos y Canadá se impuso a sus convidados del Viejo Continente; en 2014 se impuso por 2-1 al Bayern Munich en Portland, y en 2015 derrotó por el mismo marcador a Tottenham Hotspur en las afueras de Denver [en la fotografía].

Frank Lampard y la tentación del verano

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Diez partidos jugados. Tres goles anotados. Sueldo de seis millones de dólares por temporada. Tres frases que en gran medida resumen el flaco historial de Frank Lampard con el New York City FC. La MLS 2016 se acerca al inicio del segundo tercio de la temporada regular de este año y todavía no pudo contar con la presencia del volante inglés en ninguno de sus estadios.

Pese a ser el primer futbolista presentado de manera oficial por NYCFC -casi dos años atrás- Lampard no se incorporó al plantel por entonces entrenado por Jason Kreis hasta iniciada la segunda mitad de la temporada 2015. Cuestiones de familia dentro del City Football Group -en otras palabras, las necesidades que en ese momento tenía Manchester City- determinaron que el Jugador Franquicia prolongara por un semestre más su permanencia en la Premier League.

Apenas un par de esa decena de partidos disputados con la camiseta celeste del equipo neoyorquino pueden considerarse como destacables. Esos encuentros tuvieron lugar cuando la temporada de expansión estaba casi completamente vendida y quedaban muy pocas opciones para que NYCFC consiguiera la clasificación a los playoffs.

En febrero Frank Lampard inició la pretemporada con el resto de sus compañeros de equipo, pero pocas semanas más tarde se vio obligado a atender las insistentes lesiones musculares en sus pantorrillas que malograron su rendimiento en 2015 y que lo mantienen en el dique seco desde el inicio de la competición en 2016.

El legendario 8 del Chelsea es hoy una presencia absolutamente ocasional -casi una rareza- en New York City FC. El plantel hoy comandado por Patrick Vieira no nota demasiado la ausencia del británico porque Lampard impactó poco o nada en sus meses de residencia en la Major League Soccer.

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Dos semanas atrás supimos que NYCFC había dado tiempo libre a Lampard para que el centrocampista pudiera abocarse más profundamente a su recuperación. En los últimos dos partidos -de acuerdo con la información oficial del club- el estado del jugador cambió de lesionado dudoso (questionable, en inglés).

Si bien el club no quiere poner plazos para el regreso de Lampard a las canchas se supone que Lampard está cercano a recibir el alta médica. ¿Pero puede volver a jugar de inmediato? ¿A quién tendría que sentar Vieira para dar lugar a Lampard, que este verano cumplirá 38 años? “Frank volverá al equipo cuando esté a punto para jugar”, señaló Vieira días atrás.

A día de hoy el inglés no parece ser capaz de poder quitar la titularidad a Andrea Pirlo, Federico Bravo, Mikey Lopez, Mix Diskerud o Tommy McNamara, los ocupantes naturales de la mitad de la cancha. El coach Vieira asegura que no existe nadie en su equipo que tenga ganado un lugar en el XI de gala de su equipo, y lo está demostrando al regular las apariciones de Pirlo en los últimos choques.

En este momento el exinternacional con la selección de Inglaterra no es más que un carísimo encargado de relaciones públicas para NYCFC. Frank Lampard se deja fotografiar en la cima del Empire State Building durante un evento institucional del club, participa de una acción de marketing de la franquicia de videojuegos FIFA de EA Sports en la Gran Manzana, y busca ponerse a punto en el gimnasio.

Lampard 3

¿Durante cuánto tiempo más puede prolongarse esta situación? La MLS es una liga con regulaciones estrictas y tope salarial. El salario de Lampard es uno de los más altos del campeonato y -sin dudas- el más importante dentro del plantel de New York City FC.

La semana pasada el periódico inglés The Telegraph publicó uno duro artículo de opinión titulado Frank Lampard es la peor contratación en la historia de la MLS – Debe presentar su renuncia a New York City FC. En esa pieza el periodista Bob Williams implora al futbolista que haga un regalo de despedida a su actual club y libere una plaza de Jugador Franquicia y 6 millones de dólares en sueldo para que NYCFC pueda traer a figuras que puedan hacer un aporte más efectivo.

La próxima ventana de transferencias de la MLS quedará abierta entre los primeros días de julio y la primera semana de agosto. ¿Podría New York City FC verse tentado a finalizar (o redefinir al menos) su vínculo con Frank Lampard?

Fotografías: New York City FC

Halo refuerza a Seattle Sounders

Final-Martins-Halo

La actual popularidad del fútbol en América del Norte le debe mucho a la cultura del videojuego. La simbiosis entre las consolas y la franquicia FIFA ha encontrado pocos terrenos más fértiles como el que Canadá y Estados Unidos ofrecen desde hace años.

Seattle Sounders es uno de los equipos más populares de la Major League Soccer y está radicado a pocos kilómetros del cuartel mundial de Microsoft. No resulta extraño entonces que el club de la Ciudad Esmeralda lleve estampada en su camiseta la marca XBOX.

El próximo domingo Seattle saldrá a la cancha del CenturyLink Field con una edición especial de su camiseta alternativa de color negro. Además del nombre de la consola la casaca del equipo de Sigi Schmid contará con una referencia a Halo 5: Guardians, el próximo capítulo de la saga que cuenta el interminable enfrentamiento entre la humanidad y una alianza extraterrestre. El rival que se medirá a estos ‘reforzados’ Sounders en un estadio completo en su capacidad será Los Angeles Galaxy. La punta de la Conferencia Oeste -y la de la clasificación general- estará en juego.

Fotografía y video: Seattle Sounders FC

La tortuosa relación entre Joseph Blatter y la MLS

Blatter

El vínculo entre Joseph Blatter y la MLS nunca fue sencillo. El renunciado (aunque todavía activo) presidente de FIFA parece haber tenido siempre a mano una lista de duros reclamos hacia la liga americano-canadiese. Y jamás le ha faltado oportunidad para hacer que sus críticas lleguen con toda la amplitud posible a los responsables del torneo.

La Major League Soccer -una competición construida y dirigida por grandes inversores- no ha dado espacio a los grandes homenajes en vida que sí han sido frecuentes para el veterano directivo en otras regiones del mundo, donde estadios, salas de conferencia y hasta alguna cátedra universitaria llevaron (llevan) su nombre. Mucho menos ha permitido que Blatter y FIFA se entrometan en el negocio que la hoy floreciente liga ha conseguido generar.

Varias son las especulaciones que sobre este tema se pueden establecer. Pero parece claro que la MLS jamás fue la liga preferida de Blatter.

En primer lugar, porque la Division I norteamericana no sigue el mal llamado calendario internacional de la FIFA, que es la norma para las ligas europeas. En 2009, dos años después del arribo de David Beckham a la MLS, Joseph Blatter hizo un enérgico llamado para que la categoría principal de Canadá y Estados Unidos se articulara en una liga que se extendiera de agosto a febrero.

El suizo opinaba por ese entonces que la Major League Soccer estaba demasiado atada a la infraestructura de otras grandes ligas. “Hay un problema muy grande allí, y ellos lo saben. Los organizadores saben que mientras no tengan sus propios estadios tienen que usar los de otro deporte, como el football americano. Con una temporada entre marzo y octubre no estás dentro de la llamada ‘buena temporada internacional’. El resultado es que no conseguirán atraer a jugadores estelares de Europa para jugar por solamente seis o siete meses, salvo el caso excepcional de Beckham.”

“Los mejores jugadores (de Estados Unidos) actúan en Europa”, señaló Blatter durante la Copa Confederaciones de 2009. “Tomas a sus 23 jugadores y la mayoría de ellos juega en Europa, o sea que esta no es la solución adecuada para la MLS.”

El máximo jerarca del fútbol a nivel mundial describió en 2009 una situación bastante desfasada, fuera de tiempo. El cuadro que pintó el todavía presidente en ejercicio de la federación internacional correspondía más a la realidad imperante en la segunda mitad de los noventa que al final de la primera década del siglo XXI.

Cuando FIFA concedió a Estados Unidos la posibilidad de organizar la Copa del Mundo de 1994 creó un listado de exigencias. Una de ellas -tal vez la más importante- era la de crear una liga de fútbol profesional de primera división. Tras la debacle financiera de la primera versión de la North American Soccer League, llegó el turno de la Major League Soccer, que vivió su temporada inaugural dos años después de ese Mundial.

En sus primeras temporadas de existencia la MLS utilizó estadios e instalaciones deportivas de universidades y equipos profesionales de football americano y béisbol. Además, la liga se apartó de manera notable de las normas de la International Board con la intención de americanizar al soccer. Así, los partidos que finalizaban en empate eran definidos por penales, y el tiempo de los encuentros se medía con un reloj en cuenta regresiva, al mejor estilo de la NFL y la NBA.

Claramente, la MLS era por ese entonces una oveja negra en el ámbito del fútbol internacional, tolerada por CONCACAF y FIFA. En 1999 la directiva de la liga decidió regresar a las normas tradicionales y dio un paso importante hacia su consolidación definitiva en América del Norte con la construcción del primer soccer-specific stadium. El proceso de crecimiento de la Major League Soccer va desde ese entonces estrechamente ligado a la creación de los estadios específicos, que permitieron la independencia con respecto a las instalaciones preparadas para otros deportes y la generación de recursos propios.

Por eso el reclamo de Blatter en 2009 sobre la pretendida falta de infraestructura propia en la Major League Soccer fue bastante caprichoso. En 2010 la liga contaba con 16 equipos, 11 de los cuales jugaban como locales en estadios específicos. La temporada 2015 incluye a 20 franquicias, 15 de las cuales cuentan con un SSS. El año próximo, con la misma cantidad de clubes, los estadios específicos serán 16, luego de la inauguración del Orlando City Stadium.

Tampoco estuvo acertado el presidente de FIFA en cuanto a su pronóstico de que -de no mediar un cambio de calendario- no llegarían figuras internacionales a la MLS. En 2010 Thierry Henry firmó con New York Red Bulls, Freddie Ljungberg con Seattle Sounders, y Cuauhtémoc Blanco con Chicago Fire. La cantidad de estrellas latinoamericanas y europeas que recalan en la Major League Soccer va en aumento. En 2015 se han incorporado, entre otras, figuras del tamaño de Sebastian Giovinco (Toronto FC), David Villa (New York City FC) y Kaká (Orlando City SC). A falta de nuevos anuncios, en las próximas semanas llegarán los ingleses Frank Lampard (New York City FC) y Steven Gerrard (Los Angeles Galaxy).

Y una importante porción de los titulares habituales de la selección de Estados Unidos han regresado o han fichado por algún equipo de la MLS en las últimas dos temporadas. El caso más reciente es el de Jozy Altidore, actual Jugador Franquicia de Toronto FC.

Pese a que el presidente de FIFA no lo reconoce de manera pública la máxima categoría de Canadá y Estados Unidos se puso al día en materia de estadios. Y su calendario ‘a contramano’ del fútbol europeo no ha sido óbice para que la Major League Soccer haya conseguido acoger a varios futbolistas relevantes de los torneos que se disputan en territorio de la UEFA.

“Tienen que jugar y adaptarse al calendario internacional. Si lo hacen, pueden tener éxito. Lo dije muchas veces. Y hablé sobre esto cuando todavía era secretario general de FIFA, y nada ha cambiado en Estados Unidos”, insiste desde hace años Sepp BlatterSi bien en 2014 Don Garber -comisionado de la MLS– explicó que él y sus colaboradores estudiaron la posibilidad de incorporar un calendario ‘a la europea’ con un par de períodos de receso, el proyecto fue dejado de lado por tiempo indeterminado.

Varios de los actuales mercados de la liga (las tres ciudades canadienses presentes en la MLS, Chicago, New York, Boston, entre otras sedes) hacen muy complicada -por no decir imposible- la práctica del fútbol en estadios al aire libre entre los primeros días de diciembre y el inicio de marzo. Pero el clima no es la única barrera que la Major League Soccer no puede -y seguramente no quiere- romper.

El actual formato de temporada regular (desde inicios de marzo a finales de octubre) otorga una ventana mediática difícil de igualar. Gran parte de la liga -la fracción más importante, con toda seguridad- se lleva a cabo desde el final de la primavera y el inicio del otoño. No solamente eso es sinónimo de buen tiempo, sino de poca competición con otras actividades deportivas. De hecho, la única competición real en los estadios y en las pantallas de TV es la MLB, las Grandes Ligas de béisbol (un torneo con una popularidad decreciente en varios estratos de la sociedad norteamericana).

De adoptar el calendario internacional de FIFA la Major League Soccer tendría que enfrentar una competencia mucho más potente durante todo el año. Concretamente, el baloncesto y el football universitarios, la NFL, la NBA y la NHL (sin dejar de lado a las grandes competiciones de fútbol en Europa y América Latina). Alinearse con el fixture europeo significaría para la MLS perder la actual ventana mediática que acaba de conquistar.

La liga estrenó este año nuevos convenios de TV. Los mismos -en una situación sin precedentes- permiten que uno o dos partidos se vean cada viernes por la noche a nivel nacional a través de las cadenas de Univision, y que dos o tres encuentros se vean cada domingo en todo el país gracias a las transmisiones de ESPN y Fox Sports. La liga -que batalló durante años por tener un lugar ‘fijo’ en la televisión para sus partidos- no parece dispuesta a cambiar el actual estado de las cosas, ni siquiera a instancias de un pedido de FIFA.

El segundo punto de conflicto entre el presidente de FIFA y la liga aparece cada vez que Joseph Blatter se refiere al nivel de popularidad de la Major League Soccer. En 2012 el hoy cuestionado líder del fútbol mundial concedió una entrevista a Al Jazeera TV. Durante la misma el mandatario se despachó a gusto. “Pensé que era una cuestión de tiempo — hicimos allí la Copa del Mundo en 1994. La MLS ya tiene 18 años, así que eso ya debería haber pasado. Pero todavía le cuesta trabajo ser un torneo popular. No existe una liga profesional demasiado fuerte (en Estados Unidos). Apenas tienen la Major League Soccer, pero no tienen ligas profesionales reconocidas por la sociedad americana.”

Una vez más, Blatter vuelve a pecar por ignorante. O, quizás, por malintencionado. El veterano ejecutivo desconoce u oculta el innegable crecimiento que la ‘primera división’ del fútbol norteamericano evidencia, especialmente en los últimos diez años.

La Major League Soccer es hoy tan popular como la Major League Baseball entre los adolescentes de Estados Unidos. Un país que fue el segundo a nivel mundial en ventas del videogame FIFA 14; una gran parte de sus usuarios prefiere jugar con equipos de la MLS antes que con clubes de otras partes del mundo. Y la temporada 2014 arrojó un promedio general de casi 20.000 espectadores por partido, una cifra nada despreciable en comparación con los registros europeos y sudamericanos.

La declaración de Blatter, además, pasa por alto la existencia de la NASL y la USL (consideradas como la segunda y tercera división, respectivamente, en Estados Unidos y Canadá). Podrán gustar más o menos las realidades de estas competiciones, pero lo que el mandamás de FIFA no debería hacer es obviar la existencia de ambas en un medio de comunicación de alcance mundial.

Todo indica que Blatter no está demasiado interesado en la evolución del soccer profesional en Estados Unidos. El directivo no visita el país desde 2011, pese a que la Unión tal vez hoy sea el mayor mercado en expansión desde lo comercial para el fútbol a nivel mundial. Antes de las detenciones de algunos de sus colaboradores más próximos prometió estar presente para la Copa América Centenario de 2016, un torneo de selecciones que, como la máxima plana de FIFA, parece estar disolviéndose en medio de la polémica y las investigaciones policíacas y judiciales.

Ni FIFA ni sus máximos responsables han cuestionado jamás que el torneo de primera división de Brasil se dispute entre mayo y diciembre. Tampoco se han preocupado por el hecho de que la apertura del mercado estival en Europa haya dejado en más de una ocasión a muchos equipos diezmados dentro de la Série A de la máxima potencia sudamericana. Algo más al sur, en Argentina, la nueva liga se lleva a cabo entre febrero y diciembre. A partir de este año, con tres decenas de equipos participantes, luego de un ascenso masivo de 10 clubes a fines de 2014. La jerarquía de la federación internacional cuestionó o cuestiona estas situaciones. ¿Por qué sí lo hacen -especialmente en el caso de su presidente- con la Major League Soccer?

En contra de la realidad, en contra de las posibilidades razonables y de la conveniencia mediática y económica de la MLS, Joseph Blatter se mantiene en su posición hostil ante la más importante liga profesional en Norteamérica. En un movimiento todavía no debidamente explicado el presidente de FIFA aseguró en agosto de 2014 que la MLS había decidido adoptar el ‘calendario europeo’. La explosiva declaración, rápidamente desmentida por la liga, se produjo en Toronto; las palabras textuales del presidente fueron: “la MLS ha tomado la decisión — aunque no se cuándo comenzarán — de adoptar el calendario FIFA”.

¿Qué intereses defienden Blatter y la FIFA en este tema? Definitivamente, no los de la Major League Soccer. La primera división y SUM -su empresa comercial- son actores muy importantes dentro de la explosión de popularidad de la que el fútbol goza en este momento en Estados Unidos, sin demérito por lo aportado por otras ligas, las distintas selecciones nacionales y de los innumerables amistosos internacionales que cada año se disputan en el territorio nacional.

Cada vez que le ha sido posible (aunque no siempre lo ha conseguido) la MLS ha dejado de programar una fecha de su competición local durante una ‘jornada FIFA’. Durante la Copa del Mundo de Brasil la liga realizó un receso de dos semanas para otorgarle máxima visibilidad al evento internacional. Son señales de que, incluso con algún grado de resistencia, los responsables de la Major League Soccer se han mostrado dispuestos a tender puentes con Zurich. Pero, al menos durante la ‘era Blatter‘, esas declaraciones de buena voluntad fueron respondidas con desprecio y hostigamiento de parte del organismo rector del fútbol a nivel mundial.

El jefe del fútbol universal comienza su salida de escena con una estela de situaciones cuestionables, no debidamente aclaradas, sobre sus espaldas. Dentro de las muchas cosas poco entendibles que FIFA ha hecho en años recientes seguramente están la persecución, la poca valoración y la falta de reconocimiento de la que ha sido objeto la Major League Soccer, un torneo que -literalmente- nació de la nada hace veinte años y hoy es un actor de considerable importancia dentro del continente americano.