La NASL tiene la manzana rodeada

NASL

De acuerdo con lo establecido meses atrás por la federación de Estados Unidos, la North American Soccer League perderá en diciembre la condición de liga de segunda división. La D-2, entonces, quedará -de acuerdo con lo pautado por U.S. Soccer- en exclusiva para la United Soccer League.

La NASL perderá la condición de liga de segunda división en la temporada 2018

Distintos criterios objetivos sostienen que la NASL está muy lejos de alcanzar los requisitos federativos -las condiciones existentes en Estados Unidos, que no son las mismas que existen en la gran mayoría del panorama internacional del fútbol- para mantener la categoría de segunda división. Disconforme con la decisión de las autoridades deportivas, la NASL decidió llevar su reclamo a los tribunales.

Un 2017 con dos ligas de segunda división en Estados Unidos

El sábado por la mañana la jueza Margo Brodie -a cargo de esta cuestión- tomó una decisión. La magistrada no hizo lugar a la petición de la NASL de suspender la decisión de la federación de Estados Unidos. Por ende -y hasta que se produzca alguna novedad- la liga no tiene más opción que asumirse como un campeonato de tercera división en 2018.

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En sus considerandos, Brodie explicó que la NASL estaba “buscando más alterar que mantener su statu quo” dentro del fútbol estadounidense. La jueza también explicó que no veía en las normas federativas sobre el otorgamiento de divisiones y categorías un elemento que de manera inherente atacase el principio de competitividad, como había asegurado la North American Soccer League en su reclamo.

 

Según lo que puede leerse en el fallo, “la asignación de divisiones se establece año tras año. Pese a haber sido designada como una liga de División II para 2017, ese estatus se le había denegado ya para 2018. El reclamo efectuado por la parte demandante interrumpiría ese statu quo al exigir a la parte demandada que revocara su negativa anterior”.

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Sin embargo, Brodie parece dar la razón a la NASL cuando la liga manifiesta haber sido objeto de un daño irreparable al perder la categoría de Segunda División.

“La parte demandada entiende que la pérdida de la categoría puede de hecho ‘asestar un golpe mortal a la NASL. Dada la posible pérdida total de sus negocios, la parte demandante ha establecido que es un daño irreparable”.

 

 

Además, la jueza reconoció un conflicto de intereses entre la MLS y la federación de Estados Unidos, aunque no encontró pruebas suficientes para demostrar la existencia de una conspiración en contra de la North American Soccer League. Brodie consideró que las evidencias aportadas fueron circunstanciales y no probaron que la decisión de U.S. Soccer se tomó antes de la votación final, cuyo resultado fue de nueve votos contra uno en contra de la NASL.

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¿Qué pasará de aquí en adelante con la North American Soccer League? ¿Aceptarán equipos como Miami FC, New York Cosmos o Indy Eleven participar de una liga de tercera categoría? ¿Decidirá alguno de ellos ‘mudarse’ a la USL?

De momento, lo único que ha hecho la NASL es emitir el siguiente comunicado:

“Estamos muy desilusionados por la decisión de la Corte de denegar nuestra petición. Nos mantenemos firmes en el intento de entablar un reclamo por actividades monopólicas en contra de la Federación de Fútbol de Estados Unidos y tenemos confianza en que finalmente se hará justicia. A la luz de la extrema dureza que esta decisión implica para la NASL, nuestros equipos, nuestros jugadores, nuestros entrenadores y nuestros aficionados, comenzaremos de inmediato a revisar todas nuestras opciones legales, incluyendo la posibilidad de apelar este fallo”.

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Posteriormente, la federación estadounidense respondió con esta declaración oficial:

“La responsabilidad de U.S. Soccer es la de asegurar la estabilidad y la sostenibilidad de todas las ligas profesionales que operan en Estados Unidos, así como también las de los equipos que compiten en esas ligas. Luego de conceder a lo largo de los años numerosas oportunidades a la NASL para que cumpliera con las condiciones establecidas para las ligas profesionales -o al menos para que facilitara una hoja de ruta para alcanzar esos requisitos- los miembros de la Junta de Directores de U.S. Soccer (elegidos e independientes) tomaron finalmente la decisión de no considerar a la NASL como una liga de División 2. La decisión fue tomada teniendo en cuenta el mejor interés del fútbol en los Estados Unidos, y el fallo judicial confirma que fue una decisión acertada. U.S. Soccer está comprometida a encontrar maneras para mejorar la viabilidad de todas las ligas y equipos a largo término. Y, al hacerlo, se compromete a trabajar con la NASL mientras ésta considera su futuro”.

La liga de Raúl

A primera vista, hay muy poco -por no decir nada- que la North American Soccer League pueda hacer para cambiar esta situación. Un par de equipos, no más, podrían generar golpes de efecto y anunciar contrataciones de brillo. Un recurso que la liga ya empleó al fichar años atrás a Raúl González Blanco. Pero eso no podrá contrarrestar a mediano plazo el hecho de que la competición será una D-3, en toda regla. Con media docena de clubes (alguno de los que hoy están en el circuito desaparecerá, o se unirá a la Canadian Premier League o a la USL) es difícil pensar cuánto más puede resistir la NASL que tiene ‘la manzana rodeada’. O, mejor dicho, que hizo todo para que se la rodearan. La loca aventura que fue la liga en los últimos años -y el caso del Rayo OKC es un gran ejemplo de ese desmadre- en algún momento tenía que parar la pelota y replantear todo.

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La NASL perderá la condición de liga de segunda división en la temporada 2018

PRFC Cosmos

La decisión no es oficial -o 100% oficial, mejor dicho-, pero al menos se ganó el estado de oficiosa. La U.S. Soccer Federation denegó a la North American Soccer League la posibilidad de mantener su condición de liga de segunda división en la pirámide del fútbol vigente en los 52 estados de la Unión a partir de 2018.

La primicia fue del sitio FiftyFive.One, ratificada a través de un comunicado publicado este martes en la web oficial de la NASL. En la práctica, la medida adoptada por la federación obliga a la North American Soccer League a aceptar ser considerada como un campeonato de tercera división, fusionarse con alguno de los otras ligas de D-3 que estarán vigentes en Estados Unidos en 2018, o desaparecer.

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¿Cómo se llegó a esta situación?

En enero la U.S. Soccer decidió que en la temporada 2017 existirían en Estados Unidos dos campeonatos de segunda división: la NASL y la USL. Durante el transcurso del año ambas ligas debían elaborar un plan estratégico para demostrar que habían alcanzado o que estaban en camino de alcanzar los objetivos y criterios establecidos por los reglamentos federativos para ser consideradas torneos de D-2.

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Si bien la federación estadounidense todavía no ha dado a conocer de manera pública los motivos por los cuales ha rechazado el pedido de la North American Soccer League, la liga ha tenido severos problemas para mantener su presencia en la geografía norteamericana. A finales de la temporada pasada Minnesota United dejó la NASL para sumarse a la MLS como equipo en expansión. Tampa Bay Rowdies y Ottawa Fury migraron hacia la USL. Y Rayo OKC y Fort Lauderdale Strikers simplemente dejaron de competir y redujeron aún más el contenido de la liga.

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La baja de esos cinco clubes se contrarrestó en parte con la incorporación de San Francisco Deltas, que entró en competición en 2017, mientras que California United FC -un equipo que se instalará en las afueras de Los Angeles y otra franquicia en la ciudad de San Diego se comprometieron a ingresar en 2018. Ocho equipos compitieron en 2017 y la promesa/esperanza es que 10 sean parte del próximo curso.

La reacción oficial de la North American Soccer League

A través de un comunicado oficial, la NASL fijó su posición ante la decisión de la federación estadounidense.

“Desde su debut en 2011, la North American Soccer League ha trabajado de manera diligente para impulsar el crecimiento del fútbol a través de la creación de una liga en la que los clubes lleven la emoción del fútbol profesional a los aficionados de toda América del Norte”, comienza el documento.

“A pesar del progreso hecho por la NASL, la Federación de Estados Unidos ha decidido negarse a aprobar a la liga como un campeonato de División 2 para la temporada 2018. La NASL está decepcionada con la decisión y cree que la Federación no actuó en función del interés del deporte. Esta decisión afecta de manera negativa a muchos actores en el fútbol: aficionados, jugadores, entrenadores, árbitros, socios comerciales y propietarios de clubes de la NASL, que han invertido decenas de millones de dólares en la promoción del deporte. Esta decisión pone en riesgo a los miles de empleos creados por la NASL y sus clubes miembros”.

¿Podrá la NASL mantener la condición de ‘segunda división’ en 2017?

“Si bien en los últimos días se han producido algunos resultados desafortunados para el fútbol de Estados Unidos, tanto dentro como fuera del campo, la NASL sigue comprometida con el crecimiento del deporte y está explorando múltiples opciones mientras sigue planeando su futuro. La NASL sabe que sus seguidores continuarán mostrando un apoyo eterno para sus clubes, y aguarda con interés el tramo final de la temporada 2017 y mira más allá. El fútbol es más grande que cualquier decisión, resultado, persona, liga, división o federación. La NASL continuará su trabajo para asegurar que los días más brillantes para el fútbol de Estados Unidos estén por llegar”.

¿Qué va a ocurrir con la NASL?

La decisión de la U.S. Soccer es una bomba de profundidad para la North American Soccer League. No hay cómo maquillarlo. De hecho, este parece ser el final -una vez más- de la NASL tal como la conocimos hasta ahora. Mientras esta nota se escribe, varios equipos de la ya exliga de segunda división están buscando la manera de integrarse a la que seguramente será pronto oficializada como la única División 2 en el fútbol estadounidense: la USL.

El primero en moverse y dar a entender que su mudanza se producirá pronto fue North Carolina FC. A través de las redes sociales la franquicia que espera llegar a la Major League Soccer en los próximos años explicó que el club se encuentra “completamente comprometido a jugar en el más alto nivel posible en 2018 y el futuro”. Además, asegura que está “explorando todas las opciones posibles para proveer una continuidad competitiva para su equipo profesional masculino”.

Al conjunto de North Carolina pronto podrían seguirlo Indy Eleven y las dos franquicia californianas que tenían previsto entrar a la NASL en 2018. ¿Qué camino tomarán los dos ‘tanques’ de la liga, Miami FC y New York Cosmos? Pocos imaginan que el club del estado de Florida -con un alto nivel de inversión- pueda jugar en una liga de tercera división. Y el nuevo propietario del Cosmos ha dicho en más de una ocasión que su equipo no participará de una competición menor. ¿Hay lugar para ellos también en la United Soccer League?

La federación debe redefinir a la tercera división

Supongamos que -como explicó en su comunicado oficial- la NASL no se extingue y en 2018 se presenta como liga de D-3. Eso implicaría que tendría que ‘competir’ con la NISA, una competición presentada días atrás, y que funcionaría como un torneo independiente de tercera división, dentro del paraguas de la U.S. Soccer. Y, desde 2019 en adelante, se las tendría que ver con la USL – Division 3, la que apunta a ser la tercera división ‘oficial’ a futuro. Una liga destinada a dar espacio a equipos profesionales en nuevos mercados, que cuenten entre 200 mil y un millón de habitantes.

NISA, la nueva tercera división del fútbol de Estados Unidos

Hasta tres ligas de tercera división, entonces, podrían coincidir en el futuro cercano. Así como la federación ordenó el panorama en la segunda división se impone que tome alguna medida similar en el espectro de la D-3.

El establecimiento de un nuevo orden

Si bien nunca hubo debate dentro de la federación sobre la cuestión, la Major League Soccer ratifica su condición de única liga de primera división en Estados Unidos. No demasiado tiempo atrás una NASL más belicosa amenazó con llevar el tema a la justicia y reclamar para sí el rótulo de D-1, algo que finalmente jamás ocurrió.

Más que nunca, la articulación del fútbol profesional en Estados Unidos estará en sintonía con la liga comandada por Don Garber. Con la USL -la competición en la que participan varios equipos filiales de franquicias de la MLS– como liga de segunda división y con la USL D-3 como nuevo patrón en el tercer escalón, la Major League Soccer se acomoda en el sitial más alto del ordenamiento del fútbol norteamericano. Sin oposición fuerte a la vista. A una distancia abismal de cualquier otro emprendimiento que pretenda hacerle sombra.

Fotografía: Puerto Rico FC ante New York Cosmos, en un partido de la temporada 2017. (Crédito: North American Soccer League | NASL.com)

 

 

 

El New York Cosmos en crisis, la NASL teme por su supervivencia

cosmos

En más de una ocasión en Jugador Franquicia hemos hablado de los serios problemas por los que atraviesa la NASL, la liga de ‘segunda división’ de Estados Unidos y Canadá. Nadie podrá decir que éste y otros medios advierten desde hace tiempo sobre la situación casi terminal en la que el torneo y muchos de sus equipos participantes están metidos desde hace tiempo.

El Rayo OKC se apronta para salir de escena

La condición se agravó de manera contundente en 2016. Problemas económicos serios en un equipo histórico como Fort Lauderdale Strikers. Un virtual escenario de debut y despedida para el filial del Rayo Vallecano en Norteamérica. Y el éxodo de otros clubes. De manera anticipada y ordenada hacia la MLS, como se dio en el caso de Minnesota United. Un poco a la desesperada y de última hora, buscando refugio en una liga en teoría menor, pero mejor administrada -como sucedió con Tampa Bay Rowdies y Ottawa Fury, que en 2017 competirán en la USL, la ‘tercera división’-.

Con apenas una decena de equipos en su circuito la North American Soccer League no podrá mantener por mucho tiempo el sello de Division 2 dentro de la pirámide del fútbol estadounidense. De hecho hay rumores que aseguran que en los primeros días de diciembre ese reconocimiento será quitado a la NASL para que a partir de 2017 lo luzca la United Soccer League, una competición en franco proceso de expansión, que cuenta con más de una treintena de franquicias participantes.

¿Podrá la NASL mantener la condición de ‘segunda división en 2017?

La NASL puede estar a punto de recibir el tiro de gracia en las próximas horas. Empire of Soccer -una web especializada en el fútbol del área triestatal– publicó el lunes un artículo que habla de la grave crisis económica que estaría atravesando New York Cosmos, campeón de tres de las últimas cuatro temporadas y buque insignia de la liga.

El Cosmos no genera dinero y ha perdido visibilidad en un mercado competitivo y dominado por dos equipos que son protagonistas en la MLS: New York City FC y New York Red Bulls. Si 2015 forzó a una reducción importante del presupuesto y las inversiones, la temporada 2016 no hizo más que agravar la situación. De acuerdo con EoS parte del personal administrativo se vio forzado a tomar vacaciones sin goce de sueldo y las perspectivas de que esos empleados regresen a una situación normal es mínima.

New York Cosmos desmiente (por ahora) su mudanza a Brooklyn

Sin un estadio propio y sin acuerdo de alquiler con ninguna instalación en su área de influencia el New York Cosmos no puede vender abonos para la temporada 2017. Mientras otros equipos de la NASL comenzaron en agosto su campaña de recaudación de cara al año próximo el club verdiblanco no registra ingresos. Por si fuera poco varios jugadores del plantel estarían registrando retrasos importantes en el pago de sus sueldos.

Como mínimo, parece complicado imaginar en este punto que el Cosmos pueda competir en 2017 al nivel que nos tiene habituados dentro de una liga de la que es el máximo referente. Los rumores abundan, y hablan desde una reducción enérgica del plantel profesional hasta el cierre completo de la operación del equipo en los próximos días.

Si la North American Soccer League pierde a su equipo más importante gran parte de su atractivo -que no es mucho, conviene decirlo- se diluye. La liga mantiene por estas horas una Junta de Gobernadores, en lenguaje llano, un cónclave entre los propietarios de los equipos y las autoridades de la competición. Muchos creen que si el Cosmos se rompe, la NASL también se rompe de manera irremediable. Y no les faltan argumentos para sostener esa posición.

La NASL suma la cobertura mediática de beIN SPORTS

El actual Cosmos no tiene formalmente nada que ver con el Cosmos que décadas atrás dominara la escena del fútbol norteamericano. Ambas versiones históricas comparten el nombre, los colores y una buena porción de su afición. Pero la conexión se rompe allí.

Pese a ese nexo tan débil el equipo actual tiene cierto tipo de pretensiones. New York Cosmos nunca se consideró un club de segunda división y desde hace años mantiene una batalla dialéctica sobre el valor competitivo de la NASL con respecto a la Major League Soccer. Si la federación degrada a la North American Soccer League al tercer escalón del fútbol profesional será difícil para el Cosmos mantenerse allí.

La liga se ve forzada a encontrar de manera inmediata (o sea, en los próximos días) alguna salida elegante. Ya sea anunciando la llegada de al menos un par de nuevos clubes en 2017 o practicando algún tipo de fusión con la United Soccer League que facilite a sus franquicias mantenerse dentro de una competición más activa y potente.

Pero ni siquiera ese esfuerzo puede ser suficiente para NYC. A nadie escapa que la USL está fuertemente vinculada con la Major League Soccer. De hecho, una gran cantidad de equipos filiales de clubes de la MLS compiten allí. ¿Está dispuesto el Cosmos a jugar dentro de un circuito plenamente integrado con la ‘primera división’, aunque sin opciones de ascenso? Los antecedentes más recientes nos hacen pensar que eso puede ser difícil.

La opción de crear una liga propia, independiente, también aparece como una opción compleja. ¿Cuántos clubes podrían acompañar esa iniciativa del Cosmos? ¿Qué entidad tendrían las franquicias que participen en esa liga? ¿Cómo sería considerada esa competición por la federación estadounidense?

Pelé quiere un Cosmos diferente

La incertidumbre es completa, tanto para New York Cosmos como para el resto de la NASL. A día de hoy el club de ‘la Gran Manzana’ no hizo el depósito que le permitiría jugar el año próximo. A buen seguro la liga será paciente hasta donde pueda con el conjunto que es ‘la joya de la corona’. Pero los problemas del que fuera el equipo de Pelé y Franz Beckenbauer parece ir más allá de una pasajera falta de liquidez.

Fotografía: New York Cosmos

¿Podrá la NASL mantener la condición de ‘segunda división’ en 2017?

nasl

Frente a una cada vez más popular MLS -que se prepara para abrir un nuevo (¿y último?) proceso de expansión- y una USL que se prodiga temporada tras temporada (con casi 30 equipos participantes en la actualidad) la NASL vive el final de la temporada 2016 en una suerte de tierra de nadie.

Mientras se prepara para dar inicio a su postemporada la North American Soccer League no puede garantizar que la liga de ‘segunda división’ en Norteamérica pueda regresar en sus condiciones actuales en 2017.

¿Cuántos equipos participarán el año próximo en la NASL?

Pocos días atrás los propietarios de los equipos de la liga se reunieron para analizar los graves problemas que afectan al torneo. Al término del cónclave nadie se atrevió a garantizar cuántos equipos se quedarán dentro de la liga a partir del 1 de enero próximo y -en caso de que se produzca una fuga importante de clubes- cómo y cuándo serán reemplazados.

De la respuesta a esas preguntas depende en gran medida el futuro inmediato de la North American Soccer League y la posibilidad de seguir siendo reconocida como la ‘categoría de plata’ de Estados Unidos y Canadá.

La liga finalizará 2016 con un total de 12 equipos. Pero Minnesota United FC dará el salto a la Major League Soccer (donde debutará en marzo de 2017) y tanto Fort Lauderdale Strikers como Rayo OKC -ambos con problemas societarios y económicos- ponen en duda de manera bastante concreta su retorno a la NASL el próximo año.

Los números no cierran del todo tampoco para Ottawa Fury y FC Edmonton, dos clubes que se ven seducidos por la posibilidad de ser parte de la Canadian Premier League -la primera división del ‘Gran Norte Blanco’, que daría comienzo en 2018- o de jugar por algunas temporadas en la United Soccer League.

Tampa Bay Rowdies, un equipo con solera dentro de la NASL, es otra de las franquicias que podrían cambiar la ‘segunda división’ por la teórica ‘tercera’ norteamericana, de acuerdo con medios como Sports Illustrated.

Ser o no ser ‘segunda división’

La federación estadounidense reconoce North American Soccer League como un campeonato de ‘segunda división’.

Para mantener ese estatus la NASL está obligada a cumplir con ciertos requisitos. El primero de ellos es que en 2017 -su sexta temporada- deberá mantener un mínimo de al menos 12 equipos participantes. Además, las normas de la federación establecen para ser considerada como ‘segunda división’ la liga está obligada a tener el año próximo equipos que estén en tres zonas horarias de los Estados Unidos (Este, Central y Pacífico).

Si Rayo OKC desaparece o se muda a otra zona del país o el proyectado equipo en la ciudad de Chicago no se concreta la NASL entraría en violación del reglamento federativo. La liga contaría en ese supuesto con clubes ubicados en únicamente dos zonas horarias.

En el peor de los casos la North American Soccer League podría contar con apenas ocho franquicias participantes, teniendo en cuenta que San Francisco Deltas se sumará a la liga durante la próxima temporada. Claramente, seguir teniendo la condición de ‘segunda división’ se complicaría para la NASL.

Al menos hasta hoy la liga comandada por Bill Peterson se niega a renunciar a la condición de liga de ‘segunda división’. De hecho, hasta no hace mucho la North American Soccer League amenazaba a la U.S. Soccer con llevarla a juicio por no considerarla como un torneo de ‘primera división’.

En el fútbol de América del Norte no existen ascensos o descensos. En los hechos, pasar a ser ‘la tercera’ de Estados Unidos y Canadá no cambiaría demasiado las cosas en el día a día de la NASL y sus equipos, que no tienen ningún vínculo formal con la USL o la MLS.

La actual situación de la liga se ajusta mucho más a los requerimientos federativos para considerar a un campeonato como una ‘tercera división’: Un mínimo de 8 equipos participantes, estadios con capacidad para al menos 1.000 espectadores, sin obligación de que sus equipos estén en zonas horarias específicas o en ciudades con una cantidad determinada de habitantes. Y, además, con normas sobre el presupuesto de los equipos con cifras mucho menos elevadas que las que existen en el caso de la NASL.

Pero Peterson y sus asociados no quieren saber nada sobre la posibilidad de ‘bajar’ a la ‘tercera división’ en este momento.

Mientras tanto, la USL cumple de sobras con los requerimientos para dejar de ser ‘tercera’ y pasar a ser ‘segunda’. No solamente tiene una importante cantidad de equipos dentro de su circuito, sino que sus instalaciones y los mercados representados en la liga ya son bastante más trascendentes que los de la NASL. El sorpasso está al caer.

La situación de la North American Soccer League es cada día más complicada. ¿Puede frenar la sangría antes del comienzo de la temporada 2017? ¿Le dará tiempo la federación para acomodarse para resolver sus problemas económicos e institucionales y mantener al mismo tiempo la condición de ‘segunda división’? ¿O será forzada a bajar un escalón dentro de la pirámide del fútbol estadounidense?

Fotografía: NASL

 

 

 

USL: Nuevo campeón, nuevos equipos, ¿nueva categoría?

Rochester rhinos

Rochester Rhinos es el nuevo campeón de la USL. El club del norte del estado de New York superó anoche a LA Galaxy II por 2-1 en la final de la temporada, y conquista su primer título bajo el actual formato de la liga. Los Rinocerontes son un equipo profesional que existe desde 1996, y que actualmente está afiliado a New England Revolution.

La de 2015 fue la temporada más importante en la historia de la USL. Nunca como en este año la liga de tercera división tuvo tanto seguimiento de parte de los aficionados y los medios de comunicación. En el curso que acaba de terminar la United Soccer League profundizó su vínculo con la Major League Soccer, se expandió como nunca antes había ocurrido y busca quitarle (o compartir) el rótulo de Division II con la NASL en el futuro inmediato. Tan inmediato como en 2017.

Así como la North American Soccer League busca ser reconocida por la federación estadounidense como una liga de máxima categoría, a la par de la MLS (y amenaza con llevar a U.S. Soccer a los tribunales si eso no se produce), la USL trabaja para alcanzar su objetivo en los próximos 12 meses. “Es un proceso en marcha”, dijo Jake Edwards, el presidente de la liga. “Buscamos que nos aprueben como segunda división en 2017, estamos en ello ahora mismo.”

Si bien la Major League Soccer rechaza por activa y pasiva la posibilidad de incorporar ascensos y descensos a sus sistema competitivo, su vínculo con la United Soccer League es cada vez más sólida. En 2015 siete filiales de franquicias de la MLS se sumaron a la USL, luego de que en 2014 el LA Galaxy II fuera el pionero en la materia.

“La sociedad entre ambas ligas está evolucionando”, explicó Edwards. “Es un vínculo cambiante en relación a como este modelo comenzó, cómo es en el presente y cómo puede ser en el futuro.” En sentido positivo, nada es como lo planearon. Filiales de equipos de la Major League Soccer (como los Real Monarchs, operado por Real Salt Lake) no solamente son herramientas para el desarrollo de jugadores juveniles, sino que resultan ser un buen negocio para los clubes ‘padres’.

La USL volverá a expandirse en 2016. Al menos cuatro nuevas franquicias (en Cincinnati, Lehigh Valley, el sur de Texas y un filial de Orlando City SC) se sumarán al torneo. Edwards asegura que la explosiva ampliación del número de participantes obedece a un plan establecido con anterioridad, y que para su liga la prioridad es encontrar grupos propietarios locales, estadios específicos y la posibilidad de crear rivalidades regionales.

Fotografía y video: Rochester Rhinos / USL