La NASL perderá la condición de liga de segunda división en la temporada 2018

PRFC Cosmos

La decisión no es oficial -o 100% oficial, mejor dicho-, pero al menos se ganó el estado de oficiosa. La U.S. Soccer Federation denegó a la North American Soccer League la posibilidad de mantener su condición de liga de segunda división en la pirámide del fútbol vigente en los 52 estados de la Unión a partir de 2018.

La primicia fue del sitio FiftyFive.One, ratificada a través de un comunicado publicado este martes en la web oficial de la NASL. En la práctica, la medida adoptada por la federación obliga a la North American Soccer League a aceptar ser considerada como un campeonato de tercera división, fusionarse con alguno de los otras ligas de D-3 que estarán vigentes en Estados Unidos en 2018, o desaparecer.

La NASL vive, ¿y ahora qué?

¿Cómo se llegó a esta situación?

En enero la U.S. Soccer decidió que en la temporada 2017 existirían en Estados Unidos dos campeonatos de segunda división: la NASL y la USL. Durante el transcurso del año ambas ligas debían elaborar un plan estratégico para demostrar que habían alcanzado o que estaban en camino de alcanzar los objetivos y criterios establecidos por los reglamentos federativos para ser consideradas torneos de D-2.

Pérdidas millonarias para el Rayo Vallecano tras el fiasco en la NASL

Si bien la federación estadounidense todavía no ha dado a conocer de manera pública los motivos por los cuales ha rechazado el pedido de la North American Soccer League, la liga ha tenido severos problemas para mantener su presencia en la geografía norteamericana. A finales de la temporada pasada Minnesota United dejó la NASL para sumarse a la MLS como equipo en expansión. Tampa Bay Rowdies y Ottawa Fury migraron hacia la USL. Y Rayo OKC y Fort Lauderdale Strikers simplemente dejaron de competir y redujeron aún más el contenido de la liga.

De la NASL a la USL para dar el salto a la MLS

La baja de esos cinco clubes se contrarrestó en parte con la incorporación de San Francisco Deltas, que entró en competición en 2017, mientras que California United FC -un equipo que se instalará en las afueras de Los Angeles y otra franquicia en la ciudad de San Diego se comprometieron a ingresar en 2018. Ocho equipos compitieron en 2017 y la promesa/esperanza es que 10 sean parte del próximo curso.

La reacción oficial de la North American Soccer League

A través de un comunicado oficial, la NASL fijó su posición ante la decisión de la federación estadounidense.

“Desde su debut en 2011, la North American Soccer League ha trabajado de manera diligente para impulsar el crecimiento del fútbol a través de la creación de una liga en la que los clubes lleven la emoción del fútbol profesional a los aficionados de toda América del Norte”, comienza el documento.

“A pesar del progreso hecho por la NASL, la Federación de Estados Unidos ha decidido negarse a aprobar a la liga como un campeonato de División 2 para la temporada 2018. La NASL está decepcionada con la decisión y cree que la Federación no actuó en función del interés del deporte. Esta decisión afecta de manera negativa a muchos actores en el fútbol: aficionados, jugadores, entrenadores, árbitros, socios comerciales y propietarios de clubes de la NASL, que han invertido decenas de millones de dólares en la promoción del deporte. Esta decisión pone en riesgo a los miles de empleos creados por la NASL y sus clubes miembros”.

¿Podrá la NASL mantener la condición de ‘segunda división’ en 2017?

“Si bien en los últimos días se han producido algunos resultados desafortunados para el fútbol de Estados Unidos, tanto dentro como fuera del campo, la NASL sigue comprometida con el crecimiento del deporte y está explorando múltiples opciones mientras sigue planeando su futuro. La NASL sabe que sus seguidores continuarán mostrando un apoyo eterno para sus clubes, y aguarda con interés el tramo final de la temporada 2017 y mira más allá. El fútbol es más grande que cualquier decisión, resultado, persona, liga, división o federación. La NASL continuará su trabajo para asegurar que los días más brillantes para el fútbol de Estados Unidos estén por llegar”.

¿Qué va a ocurrir con la NASL?

La decisión de la U.S. Soccer es una bomba de profundidad para la North American Soccer League. No hay cómo maquillarlo. De hecho, este parece ser el final -una vez más- de la NASL tal como la conocimos hasta ahora. Mientras esta nota se escribe, varios equipos de la ya exliga de segunda división están buscando la manera de integrarse a la que seguramente será pronto oficializada como la única División 2 en el fútbol estadounidense: la USL.

El primero en moverse y dar a entender que su mudanza se producirá pronto fue North Carolina FC. A través de las redes sociales la franquicia que espera llegar a la Major League Soccer en los próximos años explicó que el club se encuentra “completamente comprometido a jugar en el más alto nivel posible en 2018 y el futuro”. Además, asegura que está “explorando todas las opciones posibles para proveer una continuidad competitiva para su equipo profesional masculino”.

Al conjunto de North Carolina pronto podrían seguirlo Indy Eleven y las dos franquicia californianas que tenían previsto entrar a la NASL en 2018. ¿Qué camino tomarán los dos ‘tanques’ de la liga, Miami FC y New York Cosmos? Pocos imaginan que el club del estado de Florida -con un alto nivel de inversión- pueda jugar en una liga de tercera división. Y el nuevo propietario del Cosmos ha dicho en más de una ocasión que su equipo no participará de una competición menor. ¿Hay lugar para ellos también en la United Soccer League?

La federación debe redefinir a la tercera división

Supongamos que -como explicó en su comunicado oficial- la NASL no se extingue y en 2018 se presenta como liga de D-3. Eso implicaría que tendría que ‘competir’ con la NISA, una competición presentada días atrás, y que funcionaría como un torneo independiente de tercera división, dentro del paraguas de la U.S. Soccer. Y, desde 2019 en adelante, se las tendría que ver con la USL – Division 3, la que apunta a ser la tercera división ‘oficial’ a futuro. Una liga destinada a dar espacio a equipos profesionales en nuevos mercados, que cuenten entre 200 mil y un millón de habitantes.

NISA, la nueva tercera división del fútbol de Estados Unidos

Hasta tres ligas de tercera división, entonces, podrían coincidir en el futuro cercano. Así como la federación ordenó el panorama en la segunda división se impone que tome alguna medida similar en el espectro de la D-3.

El establecimiento de un nuevo orden

Si bien nunca hubo debate dentro de la federación sobre la cuestión, la Major League Soccer ratifica su condición de única liga de primera división en Estados Unidos. No demasiado tiempo atrás una NASL más belicosa amenazó con llevar el tema a la justicia y reclamar para sí el rótulo de D-1, algo que finalmente jamás ocurrió.

Más que nunca, la articulación del fútbol profesional en Estados Unidos estará en sintonía con la liga comandada por Don Garber. Con la USL -la competición en la que participan varios equipos filiales de franquicias de la MLS– como liga de segunda división y con la USL D-3 como nuevo patrón en el tercer escalón, la Major League Soccer se acomoda en el sitial más alto del ordenamiento del fútbol norteamericano. Sin oposición fuerte a la vista. A una distancia abismal de cualquier otro emprendimiento que pretenda hacerle sombra.

Fotografía: Puerto Rico FC ante New York Cosmos, en un partido de la temporada 2017. (Crédito: North American Soccer League | NASL.com)

 

 

 

¿Podrá la NASL mantener la condición de ‘segunda división’ en 2017?

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Frente a una cada vez más popular MLS -que se prepara para abrir un nuevo (¿y último?) proceso de expansión- y una USL que se prodiga temporada tras temporada (con casi 30 equipos participantes en la actualidad) la NASL vive el final de la temporada 2016 en una suerte de tierra de nadie.

Mientras se prepara para dar inicio a su postemporada la North American Soccer League no puede garantizar que la liga de ‘segunda división’ en Norteamérica pueda regresar en sus condiciones actuales en 2017.

¿Cuántos equipos participarán el año próximo en la NASL?

Pocos días atrás los propietarios de los equipos de la liga se reunieron para analizar los graves problemas que afectan al torneo. Al término del cónclave nadie se atrevió a garantizar cuántos equipos se quedarán dentro de la liga a partir del 1 de enero próximo y -en caso de que se produzca una fuga importante de clubes- cómo y cuándo serán reemplazados.

De la respuesta a esas preguntas depende en gran medida el futuro inmediato de la North American Soccer League y la posibilidad de seguir siendo reconocida como la ‘categoría de plata’ de Estados Unidos y Canadá.

La liga finalizará 2016 con un total de 12 equipos. Pero Minnesota United FC dará el salto a la Major League Soccer (donde debutará en marzo de 2017) y tanto Fort Lauderdale Strikers como Rayo OKC -ambos con problemas societarios y económicos- ponen en duda de manera bastante concreta su retorno a la NASL el próximo año.

Los números no cierran del todo tampoco para Ottawa Fury y FC Edmonton, dos clubes que se ven seducidos por la posibilidad de ser parte de la Canadian Premier League -la primera división del ‘Gran Norte Blanco’, que daría comienzo en 2018- o de jugar por algunas temporadas en la United Soccer League.

Tampa Bay Rowdies, un equipo con solera dentro de la NASL, es otra de las franquicias que podrían cambiar la ‘segunda división’ por la teórica ‘tercera’ norteamericana, de acuerdo con medios como Sports Illustrated.

Ser o no ser ‘segunda división’

La federación estadounidense reconoce North American Soccer League como un campeonato de ‘segunda división’.

Para mantener ese estatus la NASL está obligada a cumplir con ciertos requisitos. El primero de ellos es que en 2017 -su sexta temporada- deberá mantener un mínimo de al menos 12 equipos participantes. Además, las normas de la federación establecen para ser considerada como ‘segunda división’ la liga está obligada a tener el año próximo equipos que estén en tres zonas horarias de los Estados Unidos (Este, Central y Pacífico).

Si Rayo OKC desaparece o se muda a otra zona del país o el proyectado equipo en la ciudad de Chicago no se concreta la NASL entraría en violación del reglamento federativo. La liga contaría en ese supuesto con clubes ubicados en únicamente dos zonas horarias.

En el peor de los casos la North American Soccer League podría contar con apenas ocho franquicias participantes, teniendo en cuenta que San Francisco Deltas se sumará a la liga durante la próxima temporada. Claramente, seguir teniendo la condición de ‘segunda división’ se complicaría para la NASL.

Al menos hasta hoy la liga comandada por Bill Peterson se niega a renunciar a la condición de liga de ‘segunda división’. De hecho, hasta no hace mucho la North American Soccer League amenazaba a la U.S. Soccer con llevarla a juicio por no considerarla como un torneo de ‘primera división’.

En el fútbol de América del Norte no existen ascensos o descensos. En los hechos, pasar a ser ‘la tercera’ de Estados Unidos y Canadá no cambiaría demasiado las cosas en el día a día de la NASL y sus equipos, que no tienen ningún vínculo formal con la USL o la MLS.

La actual situación de la liga se ajusta mucho más a los requerimientos federativos para considerar a un campeonato como una ‘tercera división’: Un mínimo de 8 equipos participantes, estadios con capacidad para al menos 1.000 espectadores, sin obligación de que sus equipos estén en zonas horarias específicas o en ciudades con una cantidad determinada de habitantes. Y, además, con normas sobre el presupuesto de los equipos con cifras mucho menos elevadas que las que existen en el caso de la NASL.

Pero Peterson y sus asociados no quieren saber nada sobre la posibilidad de ‘bajar’ a la ‘tercera división’ en este momento.

Mientras tanto, la USL cumple de sobras con los requerimientos para dejar de ser ‘tercera’ y pasar a ser ‘segunda’. No solamente tiene una importante cantidad de equipos dentro de su circuito, sino que sus instalaciones y los mercados representados en la liga ya son bastante más trascendentes que los de la NASL. El sorpasso está al caer.

La situación de la North American Soccer League es cada día más complicada. ¿Puede frenar la sangría antes del comienzo de la temporada 2017? ¿Le dará tiempo la federación para acomodarse para resolver sus problemas económicos e institucionales y mantener al mismo tiempo la condición de ‘segunda división’? ¿O será forzada a bajar un escalón dentro de la pirámide del fútbol estadounidense?

Fotografía: NASL

 

 

 

MLS: Una futura expansión reservada para muy pocos

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La Major League Soccer comienza a ser un torneo cada vez menos accesible para futuros grupos inversores. No solamente por cuestiones económicas y de infraestructura, sino que porque la siguiente ronda de expansión ya puede estar bastante definida.

Aunque no se note demasiado, la liga se está expandiendo en este mismo momento. En 2017 entrará al circuito Atlanta United FC. La franquicia del estado de Georgia jugará en el espectacular Mercedes-Benz Stadium, ya contrató a algunos futbolistas de cara al año próximo, y tendrá una ciudad deportiva de primer nivel en Marietta.

En otras palabras, cualquier equipo que en el futuro acceda a la MLS -salvo alguna notable excepción reciente- está obligado a hacer enormes inversiones antes de comenzar a actuar. La liga espera y promueve que las futuras franquicias desembolsen cifras cada vez más prohibitivas.

Sin entrar en casos particulares, en líneas generales un equipo que entra en la Major League Soccer debe desembolsar un mínimo de 100 millones de dólares como expansion fee, una suerte de cuota de ingreso a la Division 1 estadounidense.

Además, a eso hay que agregar los entre 200 y 300 millones de dólares que implica la construcción de un estadio específico. El costo del centro de entrenamiento fácilmente puede alcanzar los 20 o 30 millones. Todo eso sin incluir la contratación de un equipo profesional, un cuerpo técnico y un grupo de empleados administrativos.

No hay que olvidar que en la actual situación política y económica de Estados Unidos es complicado conseguir rebajas fiscales o el aporte de fondos públicos para la construcción de nuevos estadios. Los casos más recientes demuestran que la MLS tiende a contar con instalaciones nuevas financiadas de manera íntegra con fondos privados.

El esfuerzo económico que está haciendo Atlanta United se replica -en mayor o menor medida- en el resto de los equipos que tienen asegurada su franquicia. Minnesota United (o como se llame el equipo cuando entre en competición en 2017 o 2018), Los Angeles FC y el conjunto de David Beckham en Miami pasan o pasarán por una serie de requerimientos similares.

Sin un estadio específico -o sin un plan para tenerlo- es prácticamente imposible entrar a la Major League Soccer. A día de hoy probablemente sin un centro de entrenamiento apropiado tampoco se pueda aspirar a ser parte del circuito.

Los movimientos recientes de la dirección de la liga apuntan en ese sentido, sin olvidar la excepción a la regla que ha presentado el acceso de New York City FC a la MLS. El conjunto celeste todavía no tiene un proyecto concreto para construir un estadio propio, aunque sí parece estar bien encaminado para pronto poder estrenar su centro de entrenamiento y sede administrativa.

No solamente la Major League Soccer quiere infraestructuras nuevas y propias, también la liga busca que sus equipos estén en mercados grandes o en los que el fútbol sea verdaderamente relevante.

La futura ronda de expansión llevará al máximo circuito del soccer en Estados Unidos y Canadá de 24 a 28 equipos. Algunas de esas nuevas plazas comienzan a tener nombre y apellido.

La ciudad de Sacramento y el equipo del Republic perdieron por poco la franquicia que finalmente quedó en manos de Minnesota. La candidatura parece tenerlo todo: apoyo popular y administrativo, un equipo con importante respaldo de sus hinchas y el dinero y la experiencia gestora de un grupo propietario con experiencia en la escena del deporte en la capital californiana. La inminente visita del comisionado Don Garber parece reafirmar la potencia de Sacramento como futura ciudad MLS.

El segundo gran candidato a quedarse con uno de los futuros cupos de expansión es San Antonio FC, el equipo que de manera vertiginosa entró en la USL esta temporada. SAFC ocupa el estadio que hasta el año pasado tenía el hoy desaparecido San Antonio Scorpions en la NASL.

El nuevo club es propiedad de una de las franquicias más exitosas de la NBA, San Antonio Spurs. La idea de las autoridades locales y del equipo de baloncesto es comprometerse a efectuar la inversión necesaria para obtener un lugar en la Major League Soccer en el mediano plazo. La MLS, una vez más, apuesta por la proposición de una organización deportiva perfectamente asentada y exitosa en un mercado local.

A medida que pasan las semanas suben las acciones de St. Louis, una de las cunas históricas del fútbol en América del Norte. La partida de los Rams de la NFL hacia Los Angeles no solamente deja un espacio vacío, sino que abre la puerta al desembarco de un equipo de la MLS (que bien podría ser el Saint Louis FC, un club de la USL). El vacío deportivo que generó la National Football League parece encaminado a ser ocupado por otra liga o deporte. La Major League Soccer es la primera que apreció esa oportunidad y ya trabaja con inversores y autoridades locales en el análisis de la viabilidad del proyecto.

Las futuras franquicias #25, #26 y #27 ya cuentan con candidatos serios a ser sus adjudicatarios. El equipo #28 es el único sujeto a una lucha abierta entre varias opciones. La MLS ya tiene presencia actual o garantizada a futuro en la gran mayoría de los mercados deportivos de Estados Unidos y Canadá.

En una rápida revisión vemos que la liga no está en San Francisco (donde sí acaba de anunciar su presencia la NASL), pero cuenta con un equipo histórico en las cercanías de la ciudad del Golden Gate, San Jose Earthquakes. Dejando de lado a la ciudad de la Costa Oeste el único mercado deportivamente relevante en el que todavía no ha habido ninguna movida realmente seria vinculada a la Major League Soccer es Phoenix, en el estado de Arizona.

Phoenix (su suburbio, más concretamente) tiene un equipo de fútbol profesional, el Arizona United SC, fundado en marzo de 2014, que milita en la USL. Además, el polo urbano de Phoenix es una de las 13 ciudades estadounidenses con representantes en las cuatro ligas grandes establecidas en América del Norte. Allí están los equipos de Arizona Diamondbacks (MLB), Phoenix Suns (NBA), Arizona Cardinals (NFL) y Arizona Coyotes (NHL). Más de una voz autorizada cree que la MLS puede también tener cabida en la ciudad del Valle del Sol.

¿Puede crecer la Major League Soccer más allá del equipo #28? A excepción de la NFL (que cuenta con 32 equipos participantes) el resto de las major leagues norteamericanas frenaron la admisión al llegar a la franquicia #30. Es lógico pensar que el máximo circuito del fútbol de esta parte del mundo puede aspirar -como máximo- a contar con tres decenas de clubes.

Mientras eso ocurre la lucha por la plaza #28 puede ser encarnizada… y muy cara cuando al beneficiario le toque abonar todas las cuentas. Un equipo de la USL que destaca -y que desde su fundación no oculta su intención de llegar a la MLS– es FC Cincinnati (en la fotografía).

La franquicia de Cincinnati (otro mercado bastante atractivo, que cuenta con representantes en la NFL y en la MLB) irrumpió en la United Soccer League haciendo bastante ruido. El FCC acaba de anunciar que vendió 10.000 entradas para su primer partido como local, que se jugará en unos días. Una cifra que llama mucho la atención, y que no es frecuente en su categoría o en la NASL. No demasiado lejana a las que -en promedio- se ven en algunos estadios de la Major League Soccer.

Con apenas meses de existencia las cosas parecen plantearse de manera favorable para FC Cincinnati. Pero llama la atención cierta falta de voracidad del nuevo equipo. En una reciente entrevista el presidente de la franquicia de la USL reconoció que no existen planes inmediatos para la construcción de un estadio específico o de un centro de entrenamiento. Hasta nuevo aviso FC Cincinnati seguirá jugando en el Nippert Stadium, un estadio universitario en el que habitualmente se practica football americano, sobre superficie artificial.

Como dice Alexi Lalas -hoy comentarista de la cadena Fox Sports– el panorama empresarial de la Major League Soccer en los próximos años se parecerá bastante a la Fiebre del Oro. Las últimas plazas en la MLS -una liga en franco crecimiento en América del Norte– cotizarán probablemente a un precio inaudito, reservado solamente para los grandes actores del fútbol internacional.

 

El fútbol canadiense avanza con su proyecto para crear una liga local

Victor Montagliani

Con el final de 2015 el fútbol canadiense realizó un balance de la temporada, que estuvo plagada de altos y bajos. Experiencias positivas -como la organización del Mundial femenino, o las clasificaciones de cuatro de sus cinco equipos profesionales a los playoffs– y otras no tan buenas, vinculadas en general al desempeño de sus selecciones.

La web oficial de la Major League Soccer entrevistó Victor Montagliani, presidente de la Canadian Soccer Association (en la fotografía), para analizar varias cuestiones. Entre ellas, la creación de una liga profesional autóctona, uno de los grandes puntos que el fútbol del Great White North se ve obligado a resolver de manera más o menos inmediata.

En noviembre Montagliani admitió durante una entrevista que la CSA trabaja desde hace dos años en la conformación de una liga propia de Division 1. “Queremos encontrar la mejor oportunidad para que eso se concrete”, señaló Montagliani en diálogo con MLSSoccer.com. “Por eso no nos apresuramos a hacer ninguna suposición. Queremos asegurarnos de haber encontrado el mejor modelo para que el fútbol de este país avance, tanto desde un punto de vista de nuestras posibilidades como desde el punto de vista del negocio.”

Montagliani cree que la Canadian Soccer podrá dar más precisiones sobre este proyecto en los próximos meses. “Hablamos con varios grupos propietarios que estarían interesados -o más que interesados- en este proyecto. Creo que en 2016 estaremos en posición de hacer que este proyecto sea público, de dar más detalles e incluso de dar fechas y saber cuándo podríamos comenzar.”

En la actualidad todo el fútbol profesional de Canadá está integrado dentro de las principales categorías de Estados Unidos, como la MLS, la NASL y la USL.

El fútbol canadiense necesita un torneo íntegramente nacional para poder aspirar a ser sede de una Copa del Mundo masculina en los próximos años. También la necesita para poder limpiar la imagen de corrupción que pesa sobre el soccer de ese país. En las últimas dos décadas quedaron expuestos casos de amaño de partidos dentro de sus fronteras en las últimas dos décadas.

La Canadian Soccer League (una competición semiprofesional, no afiliada a la federación nacional, y que solamente cuenta con equipos en la provincia de Ontario) fue recientemente acusada de organizar una liga donde impera la corrupción. De acuerdo con el International Centre of Sport Security el 42% de los partidos jugados en 2015 presentaron indicios de actividad irregular en distintas casas de apuestas internacionales. Ese estudio revela que la totalidad de los 12 equipos que juegan en la CSL habrían participado en al menos 3 encuentros con un resultado arreglado.

Además, el fútbol canadiense necesita de una competición propia para dar cabida a una mayor cantidad de jugadores locales. “Esto es algo muy importante, porque una liga local es algo que necesitamos como país. Depender de solamente cinco equipos (Vancouver Whitecaps, Toronto FC y Montreal Impact en la MLS / FC Edmonton y Ottawa Fury FC en la NASL) para el desarrollo de nuestros jugadores en un país como el nuestro es pedir demasiado a esos clubes”, evaluó Montagliani. “Creo que ya hacen más de lo que está a su alcance. Tenemos que resolver esa ecuación y encontrar más expresiones de fútbol profesional en Canadá.”

La CSA elabora un proyecto de liga 100% canadiense

CSA

Por primera vez la federación canadiense reconoció de manera oficial su intención de volver a contar con una liga local de primera división. Durante una entrevista concedida al programa Red Card Radio el presidente Victor Montagliani (en la fotografía) admitió que la Canadian Soccer Association trabaja desde hace dos años en el proyecto de creación de un nuevo modelo competitivo de Division 1.

No se trataría de la creación de un capítulo canadiense de la NASL (apoyado por la inversión de los equipos de la Canadian Football League) del que hablamos hace casi un año. La idea que la CSA tiene en manos se aproxima mucho más al concepto de liga explicado durante el verano por el periodista Duane Rollins, de Canadian Soccer News.

La nueva primera división nacional en el país norteño tendría entre 8 y 10 participantes. Y Montagliani y su cuerpo de colaboradores habrían decidido hacer todo lo posible para contar con equipos en las ciudades de Vancouver, Toronto y Montreal, los tres principales mercados del país del norte, ‘copados’ desde hace año por la presencia de franquicias de la MLS.

Pese a que la competición sería durísima para los equipos que decidieran instalarse en el territorio ya dominado por Whitecaps, TFC e Impact, la federación cree que una nueva liga 100% canadiense no funcionaría sin clubes que representen a los tres polos urbanos más grandes del país.

“Tenemos todo el derecho del mundo de establecer una liga profesional. Normalmente las federaciones no manejan ligas profesionales, pero estamos en esta situación especial, en la que Canadá no cuenta con ninguna liga propia”, explicó Montagliani en diálogo con el periodista Anthony Totera, de Red Card Radio.

Pese a que en el fútbol canadiense existe un torneo llamado Canadian Soccer League, no debe esa competición ser confundida con un torneo nacional. La CSL -que se define a sí misma con una especie de tercera división, por debajo de la MLS y la NASL  es una liga de la que solamente participan equipos de la provincia de Ontario y fue expulsada del ámbito de la federación canadiense en 2014, tras reiteradas denuncias de amaños de partidos.

La Canadian Soccer Association pretende ser cuidadosa en el proceso de construcción de este nuevo intento de una primera división nacional. De la mano de esa competición -que, de acuerdo con cálculos optimistas, podría entrar en actividad en dos o tres años- la federación espera poder presentar ante la FIFA su candidatura para ser la organizadora de la Copa del Mundo de 2026.