¿Una nueva ‘Copa América Centenario’ en Estados Unidos en 2020?

Chile campeón

La Copa América Centenario resultó ser un negocio interesante. Tanto que la federación de Estados Unidos -el país anfitrión del inédito evento en 2016- y la CONCACAF comienzan a calentar motores para intentar repetir el certamen.

La primera pista sobre este particular la brindó días atrás el periodista Martín Fernandez en Globoesporte, quien adelantó que existieron contactos preliminares entre U.S. Soccer y representantes de las dos confederaciones americanas durante la gala de los nuevos premios “The Best” de la FIFA.

Estados Unidos buscaría ser nuevamente la sede de un torneo similar al que fue la Copa América Centenario que se jugaría en ese país en el verano de 2020, una temporada después de la Copa Oro de la CONCACAF y de la Copa América ‘tradicional’ de la CONMEBOL, que se disputarán en 2019.

Varios son los factores que impulsan la realización de esa competición. De manera lejana y filosófica, existe la intención en la FIFA y en algunos dirigentes del fútbol del continente americano de avanzar hacia una fusión entre CONMEBOL y CONCACAF, algo que en los primeros días de 2017 parece complicado de imaginar en lo inmediato. La segunda razón -potente y con capacidad de convencer a los más escépticos- es que la Copa América Centenario de 2016 fue una oportunidad de alto aprovechamiento económico para todas las partes involucradas.

De acuerdo con un informe publicado por Bloomberg el certamen ganado por Chile el año pasado (en la fotografía) generó negocios por 400 millones de dólares, cuatro veces más de lo que habitualmente reditúa la Copa Oro, el torneo bianual de selecciones de la CONCACAF que tradicionalmente tiene a Estados Unidos como sede.

Esos 400 millones surgieron dentro de un clima que tuvo en vilo a la organización de la Copa América Centenario. La falta de aportes económicos y la sospecha de corrupción que pesaba sobre algunos promotores y organizadores atentó contra un negocio que, de acuerdo con expertos, podría haber sido todavía más grande.

Especialistas en gestión de derechos y marketing deportivo comentaron a Bloomberg que una nueva Copa América Centenario en 2020 -siempre que hablemos de contar a Estados Unidos como país organizador- podría generar 1.000 millones de dólares, una cifra que podría ser la llave para convencer a algunas federaciones sudamericanas reticentes al proyecto.

Sobre la mesa, todo parece perfecto y viable. Pero esa competición carecería de oficialidad, si las normas y el funcionamiento de CONMEBOL y CONCACAF no cambian. En el norte del continente el torneo establecido para las selecciones de la región es la Copa Oro, que se disputará en 2017 y 2019 en Estados Unidos. En el sur, la Copa América se juega cada cuatro años y tendrá su próxima edición en 2019 con Brasil como país organizador.

¿Podría una nueva ‘Copa América Centenario’ congregar a los mejores jugadores del continente un año después de los respectivos torneos oficiales? Esto sí se produjo en el evento de 2016, ¿pero es lógico pensar que la situación pueda replicarse en 2020?

Los clubes sudamericanos, europeos, norteamericanos y asiáticos en los que esos futbolistas juegan y jugarán tendrían mucho que decir sobre esa hipotética situación. La (todavía) falta de oficialidad que tendría la ‘Centenario bis’ es un escollo que ambas confederaciones y la FIFA tendrían que comenzar a debatir y resolver. Aunque sea todavía un actor invisible la carta de la unificación de calendario y competiciones entre CONMEBOL y CONCACAF está sobre la mesa de juego desde hace rato.

 

 

¿La Copa América con Estados Unidos como país organizador permanente? (Ampliación)

CAC

La Copa América Centenario fue presentada como un torneo excepcional, no por su calidad aunque sí por las condiciones y el lugar de su organización. Por primera y única vez Estados Unidos -se dijo- sería la sede de un torneo de selecciones que incluirían a los equipos nacionales de todas las federaciones sudamericanas, además de seis representantes de la CONCACAF.

Cuando todavía no se ha completado la primera jornada de la Copa América Centenario ya hay quien impulsa que el modelo y la sede que se usan en 2016 se repitan de aquí en adelante.

De acuerdo con un despacho de ESPN Deportes firmado por el periodista Rafael Ramos Villagrana CONCACAF y CONMEBOL ya habrían alcanzado un principio de acuerdo para fusionar la Copa Oro y la Copa América, los dos máximos torneos de selecciones de ambas confederaciones del continente americano.

La nueva Copa América/Copa Oro dejaría de rotar su sede. Tal como ocurre actualmente en CONCACAF la sede permanente de la competición sería Estados Unidos, país que organizaría el certamen cada cuatro años.

Un funcionario de CONCACAF cuya identidad no fue revelada por ESPN habría señalado que “CONMEBOL pidió dar su respuesta una vez que finalice la actual Copa América Centenario”. La misma fuente mostró confianza en que la Confederación Sudamericana aprobará esta medida en su próximo Congreso.

Ambas confederaciones estarían de acuerdo en que una Copa organizada por Estados Unidos de manera permanente sería conveniente desde el punto de vista logístico, de acuerdo con lo mencionado por el artículo periodístico. CONCACAF y CONMEBOL se beneficiarían de la infraestructura y la capacidad organizativa de Estados Unidos.

La realidad en CONCACAF ya está definida. Sus selecciones viajan cada dos años a Estados Unidos para disputar la Copa Oro. ¿Aceptarían las federaciones sudamericanas ceder su potestad de organizar la Copa América para convertir a Estados Unidos en la única opción en los años venideros?

El primer personaje público que se mostró en favor de que se fusione la Copa Oro con la Copa América fue Jürgen Klinsmann. El alemán, además de seleccionador, es el ‘director técnico’ (el encargado del diseño del sistema formativo y de las distintas competiciones) de la federación de Estados Unidos.

“Sería enorme para nuestra región poder jugar la Copa América cada cuatro años”, señaló Klinsmann. “Sería muy bueno para los mejores equipos de la CONCACAF. Apoyaría esa medida de manera inmediata. Sería absolutamente fantástico poder crecer y competir frente a las mejores selecciones de Sudamérica”, sentenció.

Las últimas ediciones de la Copa América (Argentina 2011, Chile 2015) fueron un negocio ruinoso para las selecciones participantes. La ‘edición Centenario’ que se está llevando a cabo en Estados Unidos representa un cambio radical en ese sentido. No solamente los equipos participantes cobrarán (cobraron ya en algunos casos) en tiempo y forma, sino que sus beneficios económicos crecieron en comparación con los torneos organizados con anterioridad en Sudamérica.

CONCACAF parece tener todo listo para fusionar su Copa Oro con la Copa América. Y tiene en Estados Unidos al que probablemente sea el país con mejor y más moderna infraestructura del mundo en cuestión de estadios, transporte y hotelería. La pelota ahora está en el patio de CONMEBOL, una confederación empobrecida y dividida en lo político. Un ‘sí’ sudamericano puede no ser tan sencillo de conseguir, a juzgar por las recientes declaraciones del presidente de la federación uruguaya, que considera como un error haber llevado la Copa América Centenario al norte del continente.

 

 

Sepp Blatter: “La corrupción fue culpa de los americanos del norte y del sur”

Blatter

La FIFA y sus subproductos nunca agotan su capacidad de sorprender.

La universidad de la ciudad suiza de Basilea organizó un panel para discutir las reformas que deberían efectuarse en el ente rector del fútbol a nivel mundial. Y uno de los invitados a esa mesa de debate no fue otro que Joseph Blatter, el expresidente de FIFA recientemente sancionado por varios años por el Comité de Ética de la entidad que hasta hace poco comandaba.

Blatter -una presencia difícil de justificar en ese panel- en primer lugar restó importancia al sistema de corrupción que imperó en la FIFA durante sus mandatos. Y en lugar de hacer un mea culpa prefirió responsabilizar a CONMEBOL y CONCACAF por el llamado #FIFAGate.

“Toda esa corrupción fue culpa de los americanos. Los del norte y los del sur”, dijo el suizo. Es cierto que los casos detectados recientemente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos ponen bajo la luz al engranaje de estafas y actividad delictual que los directivos de ambas confederaciones americanas y empresarios de la región pusieron en marcha.

Pero ignorar el patrón de corrupción descubierto en Europa, Asia, África y Oceanía (continententes en los que se detectaron desde sistemas orgánicos de amaños de partidos hasta tráfico de influencia o desfalcos) es simplemente descargar toda la responsabilidad propia en espaldas ajenas. Una seña de identidad de Sepp Blatter.

Acto seguido, en el marco de una entrevista concedida a la agencia de noticias AFP, el antiguo jerarca de la FIFA manifestó que se encuentra disponible ante un eventual llamado de los jueces de Estados Unidos. “Cuando me necesiten para defender a la FIFA estaré a su disposición”, señaló.

Los tribunales norteamericanos buscan abrir en febrero de 2017 un proceso por el escándalo de corrupción que imperó en la FIFA en los últimos años, en el que ya están involucrados varios directivos y hombres de negocios de Sudamérica, Centroamérica, el Caribe y América del Norte.

La FIFA suspendió a Blatter de toda actividad vinculada con el fútbol por seis años, luego de que se comprobara que el expresidente abonó 1,8 millones de dólares a Michel Platini, en ese momento su contraparte en la UEFA. Joseph Blatter, de 80 años, prepara un recurso en contra de esa resolución ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).

 

La NASL suma la cobertura mediática de beIN SPORTS

BeIN SPORTS

La North American Soccer League acaba de anunciar la firma de un acuerdo estratégico con la cadena de origen qatarí beIN SPORTS.

“Nuestros aficionados en América del Norte ya miran la programación de beIN SPORTS de manera habitual”, señaló el comisionado Bill Peterson. “Ahora van a poder encontrar en esa cadena partidos de la NASL cada semana”, agregó.

A lo largo de la temporada 2016 de la NASL al menos 34 partidos de la liga de ‘segunda división’ serán emitidos por beIN SPORTS en Canadá, Estados Unidos y Puerto Rico. Once de esos encuentros corresponderán a la Temporada de Primavera, y hasta 18 choques corresponderán a la Temporada de Otoño.

El primer partido de la NASL televisado por beIN SPORTS será el Clásico del Sur de Florida, entre Fort Lauderdale Strikers y Miami FC. Horas antes la misma cadena transmitirá para Estados Unidos y Canadá el clásico español entre Barcelona y Real Madrid.

Además de los encuentros televisados en directo por beIN SPORTS, el resto de los partidos de la North American Soccer League estarán disponibles para usuarios autenticados a través de una aplicación de la cadena.

La NASL es la primera liga deportiva norteamericana que firma un contrato de asociación con beIN SPORTS, una cadena especializada en la cobertura de algunas de las principales ligas y competiciones europeas, además de las eliminatorias mundialistas en CONCACAF y CONMEBOL.

El flamante convenio con beIN SPORTS se suma al anunciado pocos días atrás entre la NASL y ONE World Sports.

Fotografía: North American Soccer League

Lobby político-empresarial para la Americas Champions League

Riccardo Silva

La empresa que impulsa la creación de la Americas Champions League -una suerte de versión panamericana de la Liga de Campeones europea- contrató días atrás a Paul Tagliabue (ex comisionado de la NFL) y al ex senador George Mitchell como integrantes de su Junta de Asesores.

El consorcio en cuestión, MP & Silva, es propiedad del máximo accionista de Miami FC, Riccardo Silva (en la fotografía).

La firma asegura que puede hacer de la Americas Champions League la competición de clubes más importante del continente, por encima de la Copa Libertadores y de la Liga de Campeones de CONCACAF. El mayor incentivo que MP & Silva pone delante de los clubes con los que la empresa ya ha contactado es un jugoso paquete de premios económicos para los participantes, notablemente superior al que actualmente ofrecen los torneos tradicionales y establecidos.

George Mitchell cumplió roles muy destacados desde que abandonara su escaño en el senado. Además de ser un prestigioso abogado fue entre 2009 y 2011 Enviado Especial de Estados Unidos a Medio Oriente, y con anterioridad había sido presidente de The Walt Disney Company y titular del bufete de asesoramiento legal DLA Piper.

Mitchell tiene una experiencia reconocible en el mundo del deporte profesional. En 2007 la MLB (la máxima categoría del béisbol en Estados y Canadá) le encargó una investigación sobre el uso de sustancias que ayudaban a mejorar el rendimiento de sus jugadores. El reporte final es conocido como “Mitchell Report”.

A través de un comunicado de prensa el ex legislador señaló que “la Americas Champions League es un irresistible emprendimiento deportivo. Ofrece oportunidades comerciales y entrega a los aficionados una competición nueva y emocionante. Y surge en el momento adecuado. Queremos dar comienzo a una nueva liga de fútbol internacional que sea completamente transparente, que refuerce a los clubes participantes, sin poner en riesgo a cualquier competición que exista en este momento.”

De acuerdo con MP & Silva todos los equipos participantes de la Americas Champions League cobrarían un mínimo de 5 millones de dólares, una cifra que aumentaría a medida que los clubes avancen en la competición. El campeón de la ACL se quedaría con un premio de 30 millones, diez veces más que lo que actualmente recauda el ganador de la Copa Libertadores.

De manera expresa Ricardo Silva y sus socios pretenden aclarar que la Americas Champions League “será complementaria de competiciones existentes como la Copa Libertadores o la Liga de Campeones de CONCACAF”. MP & Silva promete que “el calendario (de la ACL) será hecho en colaboración con los clubes, las ligas, las federaciones y otras partes interesadas, con la intención de respetar todos los partidos domésticos y de la FIFA (sic).”

“Me entusiasma mucho ser parte del proyecto de la Americas Champions League”, dijo Paul Tagliabue. “Los líderes de la ACL trabajan duro para que se lleve a cabo a fin de que un profundo y diverso grupo de aficionados internacionales puedan ver a los grandes clubes de las Américas en una competición estructurada.”

De acuerdo con informaciones preliminares que llegan desde Londres, donde se encuentra el cuartel general de MP & Silva, la Americas Champions League contaría con 64 equipos participantes, que se irían eliminando en base a una serie de enfrentamientos de ida y vuelta.

Para que la ACL vea algún día la luz es necesario que quienes impulsan esta idea obtengan el acuerdo de las federaciones locales y de CONMEBOL y CONCACAF. Ambas confederaciones continentales -sorprendentemente- parecen no tener una respuesta o propuesta alternativa a esta iniciativa, que desde hace varios meses es mencionada en diversos foros y medios de comunicación.

Mitchell y Tagliabue se unen a MP & Silva para comenzar a aceitar el vínculo de la empresa con los distintos actores que deben dar el sí. El ex senador, con el claro objetivo de negociar a nivel internacional. El ex jefe de la NFL para ‘abrir’ a aquellos fondos del mercado publicitario estadounidense a los que todavía la compañía liderada por Riccardo Silva (líder en negociación de derechos mediáticos de competiciones deportivas a nivel mundial) no pudo acceder.

Fotografía: http://www.calcioefinanza.it