CONCACAF Champions League, cuartos de final (ida): Todos los goles

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Se disputaron los encuentros validos por los cuartos de final de la Liga de Campeones de CONCACAF, edición 2015-16, y los resultados, tal como preveíamos en el podcast de Jugador Franquicia, no fueron buenos para los representantes de la Major League Soccer. Dos derrotas en condición de visitante, y dos empates con el equipo emelesero jugando como local fueron el saldo de la jornada, que pintan un panorama muy complicado para la vuelta. La diferencia física entre equipos en plena competición y otros en pretemporada fue otra vez muy notoria. Los Angeles Galaxy, por jerarquía individual principalmente, fueron quienes mejor papel pudieron hacer ante un duro Santos Laguna, y aún así les tocó sufrir en el tramo final del partido.

Los encuentros de vuelta se disputarán la semana próxima, entre el 1 y el 2 de marzo. ¿Podrá algún equipo de la MLS avanzar a semifinales?

Concachampions: Fin del sueño para el Impact

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Todo terminó como se esperaba. Por más esfuerzo y ganas que le haya metido el Montreal Impact, el título de la CONCACAF Champions League se fue una vez más a México y a engrosar las ya bastante pobladas vitrinas del América. El 1-1 de la ida no fue suficiente contra un segundo tiempo demoledor, que vio a las Águilas convertir cuatro goles en treinta minutos para liquidar el asunto.

La historia parecía encaminarse para el lado canadiense desde el inicio mismo de las acciones, dado que Andrés Romero pudo anotar tras una jugada enorme de Ignacio Piatti con apenas siete minutos jugados. La conexión entre los dos argentinos ponía la serie 2-1 a favor del Impact y hacía delirar a las más de 60.000 personas que se hicieron presentes en el Estadio Olímpico de Montreal. Con el resultado a favor, un marco de público fenomenal y el césped sintético haciendo de las suyas, el cuadro emelesero ganaba en confianza y si bien no dominaba (se encontraba claramente parado para la contra), atravesaba el partido con bastante tranquilidad.

Todo eso iba a cambiar en una ráfaga acontecida en el complemento. El América se despabiló, y en 15 minutos le propinó tres golpes de knockout al cuadro canadiense. Dario Benedetto, que se había perdido una increíble en el primer tiempo, puso el empate con una tijera ante la mirada de Nigel Reo-Cocker, que tuvo un partido para el olvido. Oribe Peralta, a los 64′, adelantaba a los mexicanos y obligaba al Impact a hacer 2 goles, dado que la regla del gol de visitante corre en la final. Todas las cuentas y escenarios posibles terminarían de irse al traste, sin embargo, cuando nuevamente Benedetto, apenas un minuto después, ponía el 3-1 y sepultaba la serie. Habría tiempo para que el argentino ex Arsenal coronará su hat-trick y para que Jack McInerney, ingresado sobre el final, pusiera el 4-2 definitivo.

Para quienes seguimos de cerca las alternativas de la Concachampions en general, y de los equipos emeleseros en particular, el desenlace fue uno más que familiar. Series que parecían encaminadas, y equipos cayéndose a pedazos en cuestión de minutos son una constante en los últimos años. Le pasó a Sporting Kansas City contra Cruz Azul el año pasado, a Seattle y a Toronto contra Santos Laguna en 2012, a Real Salt Lake en la mismísima final contra Monterrey en 2010. Los motivos para esta tendencia hay que buscarlos no tanto en el terreno continental, si no puertas adentro.

Son las propias reglas de la Major League Soccer, en términos de limite salarial, de cotas en la conformación de planteles y demás que hacen a la liga pareja y, según algunos, atractiva por su competitividad, las que lesionan las chances de sus franquicias de consagrarse en el plano internacional. La falta de recambio, la diferencia de nivel que existe entre los titulares de cada equipo y algunos de sus suplentes, terminan siendo siempre un factor clave a la hora de explicar las repetidas derrotas. El miedo escénico y cierta ingenuidad en algunos jugadores también son elementos que aparecen en el análisis, pero que terminan conduciendo hacía el mismo punto: con más recursos a disposición y más libertades para contratar, los equipos podrían armarse mejor y tener más chances de ganar la Liga de Campeones y jugar, eventualmente, un Mundial de Clubes.

El Impact, contra todo pronóstico, logró colarse en una final y hacerle fuerza a uno de los mejores equipos del continente. Su condición de peor equipo de la temporada 2014 afloró en esos fatídicos minutos finales y le impidió al cuadro quebequense convertirse en el primer equipo de la MLS en ganar esta esquiva competición. En la 2015-16, con un conjunto de equipos que luce a priori más preparado, la banda emelesera intentará una vez más el milagro. Sin embargo, varias cosas tendrán que cambiar antes que los equipos de la liga puedan aspirar seria y regularmente a pelear por la gloria continental.