Expansión: MLS Miami ya tiene donde construir (la totalidad de) su estadio

Becks

MLS Miami dio un paso relevante para -finalmente- convertirse formalmente en un equipo de la Major League Soccer. Horas atrás el grupo inversor liderado por David Beckham consiguió la aprobación oficial para comprar el terreno que le permitiría construir su proyectado estadio específico para 25.000 espectadores en el barrio de Overtown.

Podcast: Humo blanco para Beckham

La luz verde a nivel local la dio el condado de Miami-Dade, una decisión que en principio pone fin a más de cuatro años de búsqueda de un lugar donde poder levantar su hogar. Miami Beckham United -el nombre del emprendimiento- se comprometió a abonar alrededor de 10 millones de dólares para hacerse con el terreno complementario. Anteriormente había desembolsado cerca de 20 millones de dólares para adquirir el solar principal. La futura cancha propia de MLS Miami se inauguraría durante la temporada 2020.

El ‘Expediente X’ de MLS Miami

“Nos complace saber que la junta de comisionados del condado de Miami-Dade haya ratificado la recomendación del alcalde Carlos Giménez de vender a David Beckham y sus socios un terreno adicional para agregar al terreno donde construirán su estadio”, publicó la liga a través de un comunicado oficial. “Apreciamos el apoyo del alcalde y de la junta de comisionados al esfuerzo por llevar un equipo en expansión de la MLS a Miami“.

MLS Miami, ¿el cuento de la buena pipa?

Las autoridades de la Major League Soccer todavía no han hecho oficial el otorgamiento de una franquicia al pool empresario, aunque según el periódico Miami Herald el exfutbolista inglés aguarda una confirmación oficial en las próximas semanas. “Ahora es el momento para que la MLS avance y nos ayude a que el equipo de fútbol que Miami ha estado esperando se convierta en una realidad”, dijeron a través de un comunicado oficial los inversores. El emprendimiento privado todavía necesita que se apruebe de manera oficial una modificación en la zonificación del terreno en donde erigirá su sede.

Mil días (casi) en blanco de MLS Miami

Miami es el octavo mayor mercado metropolitano en Estados Unidos, el mayor mercado futbolístico del país, y una estratégica puerta de acceso a América Latina y Europa”, concluye el documento. “La MLS únicamente llegará a su pleno potencial una vez que tenga un equipo aquí”.

MLS Miami: David Beckham retira su tercer proyecto de estadio

Una vez se confirme, el caso de MLS Miami seguramente quedará en los libros de la liga como una de las expansiones más lentas y complicadas de la historia. Años atrás el proyecto inicial se basaba en la posibilidad de construir un estadio en el puerto o el frente marítimo de la ciudad del sur del estado de Florida. De allí los cañones pasaron a apuntar al downtown de Miami, al lugar donde estaba ubicado antiguamente el Orange Bowl, a Little Havana… La búsqueda parecía no tener fin. La opción de Overtown llegó cuando la posibilidad de llevar una franquicia de la MLS a Miami parecía liquidada.

David Beckham y su proyecto en Miami serán evaluados por los dueños de la MLS

Overtown -finalmente- provee al proyecto un lugar donde instalarse, pero carece de buena infraestructura en materia de transporte o estacionamiento de vehículos. Además, muchos grupos de vecinos demostraron su oposición a la llegada de un equipo profesional de fútbol.

El barrio de Overtown plantea sus dudas

Miami tiene en la actualidad un equipo de fútbol profesional, el Miami FC -que actúa en la NASL, una de las dos ligas de segunda división-. La ciudad contó con un club de la MLS entre 1996 y 2001, el Fusion -que desapareció por su poco impacto popular-.

 

 

 

 

MLS Miami, ¿el cuento de la buena pipa?

 

Blanco

La dirección de la MLS comienza a perder la paciencia con David Beckham y su proyecto de contar con un equipo en la ciudad de Miami. Días atrás la liga confirmó algo que ya se presentía y casi se tenía por confirmado. El único nuevo equipo en la temporada 2018 será Los Angeles FC; nada hay que informar sobre el potencial club en el sur del estado de Florida en este momento.

Esta situación fuerza a que la Major League Soccer tendrá que volver a emplear un calendario desbalanceado el año próximo dentro de una competición que contará con 23 equipos. Los gestores del proyecto en Miami no han estado a la altura del proyecto hasta el momento y en el aire flota la sensación de que la suerte del que apuntaba a ser un conjunto de élite dentro de América del Norte ya está echada.

“Me siento frustrado”, dijo días atrás el comisionado de la MLS, Don Garber, en el marco de una conversación con el podcast presentado por Max Bretos y Herculez Gomez en ESPN. “Todavía tengo confianza en el mercado de Miami y espero que podamos hacer algo allí”, agregó, a la vez que lanzó una elíptica advertencia al grupo inversor. “Tenemos ahora a doce ciudades que quieren entrar a la Major League Soccer. Así que ni siquiera de manera remota estoy preocupado sobre lo que podría pasar si finalmente no tenemos un equipo en Miami”.

En este momento de euforia y de alta demanda de parte de empresas y poblaciones que quieren subirse al tren de la MLS queda claro que la liga puede prescindir de Miami. “Todavía no hemos desarrollado el proceso para contar allí con la potencia de empuje de los grupos de aficionados que sí existen en una cantidad de esos doce mercados de expansión”, prosiguió Garber. “Las retos en Miami están vinculadas con saber si tenemos el plan de estadio adecuado, que pueda ser financiado de manera efectiva, y si el grupo propietario y nosotros podemos ponernos de acuerdo y confiar en que esto será exitoso”.

“Es importante no confundir el éxito potencial de un mercado con las oportunidades de negocio que pueden brindar un estadio y la estructura de propiedad”, concluyó el comisionado. “Y creo que eso es algo que se está enturbiando un poco en los debates que enfrentan a Miami con cualquiera de los otros doce mercados”.

¿Hace falta decir las cosas de una manera más clara?

Nada avanza, nada se hace público. Tampoco nadie habla en público del tema. MLS Miami es una iniciativa estancada desde hace tiempo. La última gran noticia -y de esto hace ya más de un año- se produjo cuando Miami Beckham United anunció que había escogido un solar en el barrio de Overtown para levantar su estadio. Pero para que esa obra se pueda iniciar el grupo inversor necesita adquirir tierras adicionales de propiedad pública.

Ante la inacción de la empresa privada las autoridades locales -que nunca se mostraron demasiado favorables a apoyar la llegada de una franquicia de la MLS– analizan seriamente la posibilidad de romper los acuerdos alcanzados con el exfutbolista inglés y sus allegados.

Xavier Suarez, el comisionado del condado de Miami-Dade, expresó esta semana que el terreno en el que Beckham está interesado debería ser destinado a la construcción de viviendas de protección oficial, destinadas a familias de ingresos moderados.

“¿Cuánto tiempo más vamos a seguir negociando antes de que decidamos de que esa tierra tiene que estar disponible para hacer viviendas?”, dijo Suarez en una reciente reunión gubernamental, según el periódico Miami Herald. “¿Vamos a tener que esperar a esta gente para siempre antes de poder usar estos terrenos para otro propósito?”, habría inquirido el funcionario.

 

El alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, se expresa públicamente como dispuesto a vender al proyectado club de fútbol el terreno necesario, pero todo apunta a que hace tiempo que no existe una conversación efectiva entre ambas partes sobre este tema.

 

Becks y su entorno sigue en una casi eterna búsqueda de inversores que financien la construcción del estadio específico, valorada en unos 200 millones de dólares. A través de un comunicado oficial fechado el 28 de febrero Miami Beckham United manifestó que sigue “progresando en el objetivo de tener un equipo en 2019”.

En dos años -entonces- Miami debería tener un nuevo estadio, o al menos un acuerdo que de manera temporal le permita jugar en un escenario como, por ejemplo, en el Hard Rock Stadium. En dos años, Beckham tendría que tener contratados a una treintena de futbolistas y a un cuerpo técnico. Por no hablar de una secretaría técnica, visores, preparadores físicos, encargados de mercadeo.

Si no lo consiguió desde febrero de 2014 hasta el día de la fecha, ¿por qué creer en en los próximos meses la cuestión puede cambiar de una manera tan radical?

Nadie en la historia de los equipos en expansión de la MLS ha contado con mayores ventajas económicas que David Beckham. Cuando cualquier equipo debe pagar una cuota de entrada a la liga de al menos 150 de dólares al volante inglés se le acordó graciosamente una cuota de acceso de 25 millones. En otras palabras, el británico tiene (¿tuvo?) en sus manos la posibilidad de cerrar un negocio brillante a precio de ganga.

 

Que alguien venga y explique cómo hará Miami Beckham United para romper la rutina generada en esa ciudad, que hace que esto se parezca más al cuento de la buena pipa que a una negociación con cara y ojos. O, mejor… ¿Cómo hará Miami para justificar que merece un equipo de la MLS tanto como sus ahora ‘rivales’ Cincinnati, Sacramento, St. Louis o San Diego?

Imagen: En blanco. La nada. No hay foto o diseño con el que se pueda explicar lo que pasa en Miami sin repetir lo que ya hemos usado con anterioridad.

MLS Miami: David Beckham consigue un nuevo terreno para su estadio

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David Beckham bajó el martillo justo antes de que la MLS desenchufara el respirador artificial. Poco más de 24 horas antes de que tuviera que presentar un plan de estadio frente a la Junta de Gobernadores el exfutbolista inglés y sus socios consiguieron asegurar un terreno en el barrio de Overtown, en la ciudad de Miami. Del drama del martes al ‘renunciar’ a su proyecto de construir junto al Marlins Park a este acuerdo -que parece de última hora, pero que probablemente no lo sea- para poder asentar a una franquicia de la Major League Soccer en los próximos años.

Si bien en los últimos días el comisionado Don Garber exhibió comprensión y paciencia con el proyecto de Becks -que ya lleva casi dos años de búsqueda de un terreno para su estadio específico– la presión sobre Miami Beckham United para presentar una propuesta concreta el sábado era tangible, especialmente después de que Sacramento Republic diera a conocer las imágenes de su proyectado SSS en caso de que se le adjudicase una franquicia en la MLS.

“Miami Beckham United ha conseguido un solar para la construcción de un estadio en el número 650 Northwest de la calle 8, en el barrio histórico de Overtown en la ciudad de Miami”, explicó la empresa a través de un comunicado oficial. “Intentamos construir sobre unas tierras que son en parte privadas y en parte controladas por el condado de Miami-Dade, que suman en total casi 40.000 metros cuadrados en el sector urbano de Miami, a pasos de múltiples opciones de transporte público y el futuro distrito de Miami River.”

“Las propiedades privadas, que comprenden la mayoría de la tierra en cuestión, están bajo contrato. Buscamos comprar las tierras del condado a un precio justo de mercado, siempre que le Junta de Gobernadores de la MLS apruebe nuestra propuesta”, añadió el comunicado.

Luego del fracaso de los proyectos en Dodge Island, en el frente marítimo de Miami y en Little Havana el grupo Beckham decidió ir por un terreno privado. Una opción que pese a ser más cara que las anteriores le ahorra al grupo inversor la necesidad de tener que negociar y depender de la voluntad política de la administración para poder contar con un estadio. El barrio de Overtown está más cerca del Downtown de Miami que la opción de Pequeña Habana.

La mayor parte de las tierras privadas son un terreno baldío, pero David Beckham y sus colaboradores requieren algunos lotes que son propiedad del departamento de agua corriente y alcantarillas de Miami-Dade. El alcalde de Carlos A. Giménez, anunció esta tarde que existe un principio de acuerdo para vender esas tierras a los inversores.

Como en todas las propuestas anteriores Miami Beckham United aseguró que la construcción del estadio será financiado en su integridad con fondos privados.

MLS Miami: Primer contacto entre David Beckham y la UM

David Beckham

La reunión se produjo, pero es demasiado pronto para sacar alguna conclusión sobre la misma. De ella fueron parte David Beckham y sus socios (Marcelo Claure y Simon Fuller), Don Garber -comisionado de la MLS– y Donna Shalala, presidente de la University of Miami. ¿El objetivo de ese encuentro del viernes por la tarde? Analizar la posibilidad de construir un estadio que sirva a la proyectada franquicia de Becks en el sur del estado de Florida y al equipo de football americano del departamento de deportes de la casa de estudios, los Hurricanes.

Algo después los interesados se entrevistaron con Carlos Giménez, alcalde del condado de Miami-Dade. El político -la única persona que habló públicamente de estos encuentros- puso presión a la empresa Miami Beckham UnitedSe les está agotando el tiempo. Quieren venir a Miami. Pero esto tiene que ser de provecho para ellos también. Si no pueden hacerlo aquí, quizás se marchen a otro sitio. No existe certeza de que la University of Miami se involucre ya mismo en este proyecto. Demorarán un año o dos. El grupo de Beckham necesita hacer pronto una decisión sobre el lugar en el que desean construir.”

Hace tiempo que es público que a la casa de estudios le interesa la posibilidad de construir un estadio en conjunto con un equipo de la MLS. Pero a Donna Shalala solamente le quedan días en su cargo, antes de asumir su nueva función en la Clinton Foundation, con sede en New York. Por eso llama la atención el momento elegido por Beckham y la MLS para iniciar el diálogo.

Giménez es rival político de Tomás Regalado, el alcalde de la ciudad de Miami. Pese a sus diferencias, ambos funcionarios vuelven a respaldar la posible llegada de un equipo de la Major League Soccer a esa zona. “Tiempo atrás comenté al grupo de Beckham que quizás deberían asociarse con la UM, señaló Giménez. “Porque se que la University of Miami (que hoy juega lejos de su sede, en Coral Gables) quiere estar en un lugar más próximo a su campus.” 

Tomás Regalado jugó un papel determinante en la negativa oficial al proyecto de David Beckham de construir un estadio específico en Museum Park, sobre el frente marítimo. El funcionario asegura que mantuvo reuniones con Shalala en las que se conversó sobre la posibilidad de que el equipo de la UM se afinque junto al Marlins Park, donde se levantaba el Orange Bowl, su antiguo hogar“Apoyaría la idea de que los Hurricanes y Beckham jueguen en el Orange Bowl, dijo el alcalde al periódico Miami Herald. “Para mí sería fantástico. Lo veo como el componente que Miami necesita. Sería la cereza del pastel para el renacimiento de Miami.” Pese a que hoy aparece como la opción más viable, los socios de Beckham y la liga rechazaron en más de una oportunidad al terreno adyacente a Marlins Park, al que Simon Fuller calificó en su momento como “espiritualmente contaminado”.

Pese a que la voluntad de mudarse existe, la University of Miami tiene un problema importante. Un contrato de alquiler que la vincula por 17 años más al Sun Life Stadium, la sede del equipo de Miami Dolphins de la NFL. Un escenario para más de 65.000 espectadores que, en la mayoría de las ocasiones, resulta demasiado grande para los Hurricanes. La UM busca tener ‘casa propia’ (o compartida) en un estadio con capacidad para alrededor de 45.000 personas. El grupo Beckham cree que junto al Marlins Park podría construirse una infraestructura con 40.000 asientos, aunque para conseguirlo sería necesario expropiar algunas viviendas y realizar reformas viales importantes en Little Havana.

MLS Miami: Más de un año de promesas

Miami_Orange_Bowl

Esta semana Miami-Dade aprobó una iniciativa para ofrecer a David Beckham la posibilidad de edificar un estadio específico para la práctica del fútbol en Little Havana, junto al Marlins Park. Con el voto favorable de los comisionados locales el alcalde Carlos Giménez podrá ahora “negociar y finalizar los acuerdos necesarios para traer la Major League Socccer (MLS) a la zona del Orange Bowl o cualquier otro lugar en el que (Beckham) estuviera interesado”.

En febrero el condado había propuesto al inglés y a sus socios ocupar de manera provisoria el estadio de la Florida International University hasta encontrar una sede permanente. La idea de las autoridades locales es que el proyectado equipo de David Beckham en la Major League Soccer tenga su estadio en el terreno en el que existió el legendario Orange Bowl (en la fotografía). Un lugar que una y otra vez fue vetado por las autoridades de la liga y que en alguna ocasión fue desestimado de manera expresa por uno de los principales accionistas de Miami Beckham United.

Desde hace más de un año el proyecto conocido como ‘MLS Miami’ está envuelto en un diálogo de sordos. La ciudad y el condado rechazaron las únicas dos propuestas oficiales presentadas por Becks en el Downtown (la tierra prometida que pretende ocupar la liga con su ¿futuro? equipo). Atrás quedaron los proyectos en PortMiami y Bicentennial Park. Y desde ese momento en adelante ningún progreso visible se ha manifestado. Miami no quiere ceder tierras en el frente marítimo, y la Major League Soccer no acepta -al menos hasta ahora- nada que no sea tener un estadio erigido prácticamente sobre el océano.

En 13 meses Beckham y sus asesores no han sido capaces de flexibilizar las posiciones de ambas partes. De cara al público la iniciativa encabezada por el inglés parece estar en tierra de nadie. No ha vuelto a hacer ninguna propuesta oficial sobre la posible ubicación de su estadio. En cambio, sigue acumulando promesa tras promesa de anuncios importantes que jamás se concretan. Por mucho (muchísimo) menos la MLS canceló recientemente la candidatura de Las Vegas para ser sede del equipo #24 de la liga.

Después de mucho tiempo de inacción y negativas el condado de Miami-Dade parece haber tomado algo de iniciativa. De la mano del comisionado Bruno Barreiro llega la propuesta de ceder una porción de las tierras donde se levantaba el Orange Bowl. Hablamos de solamente una parte de ese solar, porque el resto está ocupado por el Marlins Park, un polémico estadio cuya cercanía la Major League Soccer quiere evitar.

El diamante de los Miami Marlins fue construido casi en su totalidad con fondos públicos, y podría terminar costando una auténtica fortuna a los contribuyentes del sur del estado de Florida. Por esa razón la MLS rechaza de plano la posibilidad de instalar a su equipo en ese terreno; no quiere que su nombre y su imagen sean asociados con el Marlins Park.

El condado de Miami-Dade todavía es dueño de una parte del lugar original del Orange Bowl. El terreno es suficientemente grande como para construir un SSS y un parking. El comisionado Barreiro considera que ese lugar es la mejor (y única) opción para el equipo de Beckham.

El funcionario quiere que quede constancia de la decisión de las autoridades locales. “Es importante poner algo sobre el papel y hacerlo formal para que sepan que estamos aquí, que somos serios. Este es el lugar que cuenta con todas las cosas que ellos están buscando. Está cerca del centro. Tiene la infraestructura, las mejoras que ya fueron hechas para el Marlins Park“.

A día de hoy Miami Beckham United solamente se limitó a tomar nota a través de un correo electrónico del ofrecimiento del terreno. La empresa no solicitó la propiedad de ese lugar para iniciar la obra, ni se reunió con ningún funcionario local. Simplemente trata a esta opción como una más de las que -en teoría- los empresarios cuentan.

Si bien la idea es que el estadio de la MLS no requiera del aporte de fondos públicos existe un plan para ‘motivar’ la llegada del equipo a la zona del Orange Bowl. El mismo comisionado Barreiro apoya un proyecto para desarrollar allí un complejo deportivo que contenga una instalación capaz de albergar a un equipo profesional de soccer y a un equipo de football americano del circuito universitario. La propuesta incluye la llegada del metromover -uno de los medios de transporte público de la ciudad- hasta la puerta del estadio.

Mientras Don Garber, la máxima autoridad de la MLS, anticipa que en un máximo de dos meses sabremos el nombre del equipo #24 la situación de Miami no ha variado de manera sensible en el último año. La distancia entre la liga y los políticos locales sigue pareciendo insalvable. En medio de ellos, David Beckham únicamente es capaz de seguir entregando promesas y poquísimas declaraciones concretas sobre su franquicia.