La MLS declara su interés en la ciudad de St. Louis

Soccer: Friendly-Manchester City FC vs Chelsea FC

El gobernador del estado de Missouri, Jay Nixon, informó que antes del fin de semana conversará por teléfono con el comisionado de la Major League Soccer para conversar sobre la posibilidad de instalar una franquicia en expansión en la ciudad de St. Louis.

El político del Partido Demócrata manifestó que la posibilidad de que la MLS se afinque en el Portón de Entrada al Oeste está todavía muy lejana. Y sus declaraciones obedecen a la carta que Don Garber -el jefe de la ‘primera división’ de Estados Unidos y Canadá– envió hace una semana a Nixon.

En esa misiva Garber lamentó el hecho de que el equipo de los Rams de la NFL decidiera dejar su sede en St. Louis para mudarse a Los Angeles y, al mismo tiempo, expresó el interés de la Major League Soccer en la ciudad también conocida como The Lou.

 

“Quiero saber un poco más sobre el proceso de expansión de la MLS y los tiempos que manejan”, dijo el gobernadores a reporteros locales.

Como comentamos días atrás, el movimiento generado en la NFL con la relocalización de los Rams (y muy probablemente de San Diego Chargers) en Los Angeles tendrá consecuencias directas en la Major League Soccer y otras ligas de fútbol profesional de América del Norte.

 

“Me gustaría trabajar con usted, con su equipo y con los líderes locales para explorar a potenciales grupos propietarios y analizar soluciones viables en materia de estadios para poder llevar a la MLS a St. Louis”, escribió Garber en su carta dirigida al gobernador Nixon.

Abrir un equipo de la Major League Soccer representa una inversión sensiblemente inferior a la que se requiere para operar una franquicia de la NFL. “Eso abre el espectro de posibles propietarios a mucha gente diferente”, aseguró Nixon.

En su esfuerzo por retener a los Rams la ciudad de St. Louis y el estado de Missouri encargaron un proyecto para construir un nuevo estadio para la franquicia de la National Football League, en el North Riverfront, a orillas del río Mississippi. La MLS se interesó en ese proyecto, previendo la eventualidad de contar a futuro con un equipo en la ciudad.

Con la NFL fuera de escena el fútbol no requiere un estadio excesivamente grande. Una infraestructura con capacidad para entre 20.000 y 30.000 espectadores sería suficiente para los actuales requerimientos de la MLS sobre sus soccer-specific stadium.

 

Desde la primera parte del siglo pasado St. Louis es un mercado fuerte para el soccer. La Major League Soccer intentó en más de una ocasión radicarse en la ciudad, que albergó en los últimos años amistosos de fútbol internacional en el diamante de béisbol del Busch Stadium (en la fotografía) que congregaron a importantísimas cifras de aficionados. Desde 2015 los aficionados cuentan con un nuevo equipo profesional, Saint Louis FC, que milita en la USL, la liga norteamericana de ‘tercera división’.

Fotografía: Scott Rovak-USA TODAY Sports

 

¿Cómo afecta a la MLS el regreso de la NFL a Los Angeles?

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La NFL aprobó el miércoles por la noche el retorno de una franquicia a Los Angeles. Veintiún años después de dejar la ciudad californiana los Rams abandonarán St. Louis para volver a radicarse en L.A., con efecto inmediato a partir de la temporada 2016-17.

La noticia causó un amplio impacto en la escena del deporte norteamericano. Los Angeles es el segundo mercado de Estados Unidos. Que la National Football League estuviera fuera de ese entorno durante más de dos décadas es una situación difícil de entender, incluso para quienes dominan en la materia.

De acuerdo con la iniciativa adoptada los Rams construirán un nuevo estadio en Inglewood, una ciudad ubicada en el suburbio sudoeste de Los Angeles. Las futuras instalaciones estarán finalizadas a tiempo para el inicio de la temporada 2019-20. Entre 2016 y 2019 la franquicia jugará como local en el Los Angeles Memorial Coliseum.

Tres equipos de la NFL competían por la posibilidad de ser autorizados a mudarse a Angeltown. Además de los Rams quienes presentaron su candidatura fueron las franquicias de Oakland Raiders y San Diego Chargers, que propusieron levantar un estadio de uso conjunto en Carson, también al sur de L.A..

Pese a recibir en principio una negativa de parte de la liga los propietarios de los Chargers podrían instalarse en Los Angeles si llegan un acuerdo con los Rams para compartir el nuevo estadio de Inglewood a partir de 2019. Los Raiders por ahora se quedan en Oakland, aunque no se descarta que puedan abandonar ese mercado en el futuro próximo.

La máxima categoría profesional del football americano nada tiene que ver con la Major League Soccer. Sin embargo, la decisión tomada en Houston tendrá con toda seguridad repercursiones en la Division 1 del fútbol de Canadá y Estados Unidos.

A continuación, algunos de los factores que pueden repercutir en el día a día y en el futuro de la MLS.

El propietario de los Rams es un personaje importante en el fútbol internacional: El dueño de los Carneros es Stan Kroenke, quien también controla -entre otros equipos- a Colorado Rapids en la MLS y al Arsenal FC en la Premier League inglesa. El estadio en Inglewood y el complejo de ocio y comercial que lo rodeará tendrá un costo final de casi 2000 millones de dólares. ¿Afectará la construcción de esa infraestructura la capacidad de inversión de la franquicia de la MLS y del cuadro londinense?

Los Rams abandonan a St. Louis, una ciudad que figura como posible escenario de expansión para la MLS: Tiempo atrás las autoridades locales y el estado de Missouri conformaron una fuerza de tareas para evitar que la franquicia de la NFL regresara a California. El objetivo era el de construir un nuevo estadio que reemplazara al cuestionado Edward Jones Dome, rechazado por el grupo propietario conducido por Kroenke. El proyecto de un nuevo complejo deportivo junto al río Mississippi -que podría haber albergado también a un equipo de la MLS- fue rechazado por la National Football League, que hoy considera a St. Louis como un mercado inviable para su organización.

St. Louis es una de las cunas históricas del soccer en América del Norte. En años recientes los eventos de fútbol internacional jugados en el Busch Stadium (un diamante de béisbol) tuvieron una gran respuesta de parte del público local. La ciudad cuenta con un importante porcentaje de habitantes de origen balcánico -especialmente bosnios-, que solidifican sus opciones como aspirantes a contar con una franquicia de la Major League Soccer. Y, además, el mercado ya cuenta con el Saint Louis FC en la USL (cuya hinchada aparece en la fotografía), la liga que parece ser el mejor conducto hacia la máxima categoría por estas horas.

Los costos de la MLS son abrumadoramente inferiores a los de la NFL. ¿Puede el fútbol de grandes ligas aprovechar el vacío que deja la salida del football americano? No sería la primera vez que la MLS consigue beneficiarse de la salida o desaparición de franquicias de otras ligas. Seattle Sounders aprovechó al máximo la salida del mercado de los SuperSonics, que con nuevos dueños reaparecieron en la NBA bajo el nombre de Oklahoma City Thunder.

Volviendo a la NFL, si San Diego Chargers decide compartir el estadio en Los Angeles con los Rams otro mercado podría abrirse para la USL y -potencialmente- para la MLS: Días atrás dimos cuenta del interés que existe en el sur de California por el fútbol profesional. A la iniciativa liderada por el empresario John Moores podría sumarse otra que busca tener a algunos ex futbolistas como caras visibles. El miércoles Landon Donovan desmintió tener cualquier tipo de vinculación con un grupo inversor en San Diego, pero los rumores que hablan de dos propuestas consolidadas para volver a instalar a un club de soccer en la frontera con México no cesan.

Oakland Raiders jugará al menos una temporada más en la Costa del Pacífico, pero su situación ‘inmobiliaria’ está lejos de resolverse: La Raiders Nation necesita con urgencia un nuevo estadio. Sea que se mantenga en Oakland (o en la zona de la Bahía de San Francisco) o decida marchar a otra zona de Estados Unidos la franquicia californiana puede verse en la necesidad de recurrir a una sede temporal hasta que su nuevo hogar termine de ser construido. Desde hace tiempo San Antonio ofrece su infraestructura (fundamentalmente el estadio Alamodome) para ser por algunas temporadas la sede provisoria de un equipo de la NFL.

La segunda ciudad más poblada del estado de Texas parece estar preparada para sumar más equipos de las grandes ligas. La empresa propietaria de los San Antonio Spurs de la NBA ya entró al negocio del fútbol (con el objetivo final de obtener una franquicia de la MLS) y no oculta su intención de explorar la posibilidad de controlar a otros equipos. ¿Atentaría la presencia (provisional o definitiva) de un conjunto de la NFL las opciones de alcanzar un cupo en la máxima categoría del fútbol norteamericano?

Fotografía: Saint Louis FC

St. Louis, ciudad oculta

St. Louis

La ciudad de St. Louis, el portón de entrada al Oeste. Durante mucho tiempo fue la última posta que exploradores, colonos y buscadores de metales preciosos visitaban antes de lanzarse a la conquista de la costa del Pacífico. Gracias a ese rol de enlace entre el Este y lugares como Nevada o California el estado de Missouri recibió desde mediados del siglo XIX a muchos inmigrantes europeos, particularmente del centro y del este del continente.

Tras la Guerra Civil -que finalizó en 1865- el soccer comenzó a asentarse en Estados Unidos. Primero en algunas de las universidades más prestigiosas de la Costa Este. Más tarde, y de manera masiva, fue permeando el resto del país gracias a los británicos que cruzaron el Atlántico para trabajar en astilleros, fábricas textiles, construcción de líneas ferroviarias y explotaciones mineras.

El deporte se hizo fuerte en varias de las principales ciudades de Estados Unidos. En St. Louis el juego se divulgó rápidamente entre extranjeros y locales. La ciudad registra la existencia de equipos de fútbol organizados desde 1890. Y el nacimiento de dos ligas locales a inicios del siglo pasado: la Association Foot Ball League en 1903, y la St. Louis Soccer League (el primer campeonato profesional del país) en 1907.

The Lou, como la llaman sus habitantes, es considerada como la cuna (o una de las cunas) del fútbol al norte del Río Grande. St. Louis incluso tiene un Salón de la Fama que da cuenta de la historia y de la tradición vinculadas al soccer que existen en la ciudad que, antes de ser parte de Estados Unidos, perteneció a Francia y España.

Pese a sus antecedentes este polo urbano de casi tres millones de habitantes no figura en el actual mapa de la Major League Soccer. Y tampoco parece tener opciones de quedarse con la franquicia #24 de la liga (en teoría, el último cupo en el futuro más o menos inmediato), por la que compiten los mercados de Las Vegas, Sacramento y Minneapolis.

Pese a todo, la avidez por el fútbol continúa. 2013 y 2014 fueron buenos años para el aficionado misuriano. Unos 50.000 espectadores se hicieron presentes en el Busch Stadium para ver los amistosos Manchester City vs. Chelsea y Real Madrid vs. Internazionale. La ciudad también fue sede de los partidos de la selección de Bosnia-Herzegovina frente a Argentina y Costa de Marfil.

Sin embargo, los hinchas locales reclaman algo más que encuentros de exhibición. Especialmente los St. Louligans, un grupo de aficionados organizados que abogan por la llegada de la MLS a St. Louis. En parte, sus plegarias fueron atendidas, porque a partir de 2015 el fútbol profesional -aunque en su versión más modesta- regresa a casa.

A partir de la próxima temporada la USL-Pro (la tercera categoría del fútbol profesional de América del Norte) tendrá una docena de nuevos equipos. Como ya comentamos en Jugador Franquicia, muchos de esos nuevos conjuntos estarán asociados a clubes de la Major League Soccer. Uno de los debutantes en la liga de Division III es el Saint Louis FCafiliado a una de las mejores academias del país.

La misma MLS calificó en 2013 a St. Louis como ‘la futura meca del futbol en Estados Unidos’. Todo parece estar en su sitio. Tradición, interés por el fútbol, aficionados activos, la posibilidad de crear una ‘segunda Cascadia Cup’ (con la rivalidad que podría crearse en partidos ante las cercanas Chicago y Kansas City). Pero, una vez más, ahora mismo el mercado no cuenta con un grupo empresario sólido.

De una manera u otra la Major League Soccer ha intentado en más de una ocasión tener a St. Louis dentro del redil:

  • En 1993, cuando la liga tomó contacto con alrededor de 30 poblaciones que potencialmente podrían albergar a sus equipos fundadores, la ciudad se abstuvo de presentar una propuesta.
  • En 2007 el equipo de Real Salt Lake estuvo a punto de abandonar el estado de Utah por problemas inmobiliarios; su nuevo hogar iba a ser St. Louis.
  • En 2008 se presentó una propuesta para que la franquicia #16 de la MLS se instalara en Collinsville, en el suburbio este de St. Louis, pero políticamente dentro de Illinois (el río Mississippi separa a los estados de Missouri e Illinois); la ciudad ganadora de ese cupo fue finalmente Philadelhia.
  • Ese mismo año la liga abrió otro concurso para adjudicar dos nuevas franquicias, que entrarían en competición en 2011. Pese a que las candidaturas de Miami (respaldada en ese momento por el FC Barcelona) y St. Louis parecían las más sólidas, los ganadores fueron los grupos empresariales que impulsaban la entrada a la MLS de Vancouver y Portland.

Una y otra vez las posibilidades de St. Louis fracasaron por no contar con un grupo empresarial sólido detrás de su propuesta. Las últimas dos derrotas frente a otros mercados seguramente dolieron más de la cuenta, ya que las propuestas presentadas en 2008 contaban con la aprobación para financiar la construcción de un SSS en Collinsville con fondos públicos, algo nada común en las fases iniciales de un proceso adjudicatorio.

¿Pueden los otros clubes profesionales de la ciudad contribuir a la llegada de una franquicia de fútbol de primera división? Stan Kroenke, propietario de Colorado Rapids, es también dueño de St. Louis Rams, el equipo local de la NFL. La directiva de los Carneros sopesa mudar la franquicia a Los Angeles, y -además- la Major League Soccer no quiere regresar el sistema de multipropiedad que existió en el nacimiento de la liga.

Y así como la MLS no espera ayuda de los Rams, quizás tampoco deba esperarla de los Cardinals. William DeWitt Jr., dueño del equipo de la MLB, oscila entre el nulo y el escaso interés en el soccer, pese a que casi todos los grandes partidos internacionales que atrajeron multitudes en St. Louis se llevaron a cabo en el estadio de su club.

Otra institución de la ciudad –Budweiser– parece estar cada vez más lejos de querer financiar a un equipo de fútbol en América del Norte. La empresa, fundada en St. Louis a mediados del siglo XIX por las familias alemanas Anheuser y Busch, acaba de finalizar su contrato de sponsorhip exclusivo con la MLS. Su reemplazante será uno de sus mayores competidores a nivel global, Heineken.

Antes de vender su firma a un conglomerado belga-brasileño en 2008 los herederos de la familia Busch tuvieron relación con el soccerEn 1982 financiaron la construcción del mayor complejo para la práctica del fútbol en la ciudad, el St. Louis Soccer Park. Un lugar que entre 1985 y 2009 llevó por nombre Anheuser-Busch Center, y que desde 2015 será el estadio del Saint Louis FC en la USL-Pro.

Hoy Budweiser es uno de los principales patrocinadores de las Copas del Mundo organizadas por FIFA. Una relación que comenzó en 1986 y se extenderá al menos hasta 2022. Es lógico pensar que la multinacional prefiera en la actualidad consolidar su marca en este tipo de eventos antes que ser parte de una liga que estará embanderada con el logotipo verde y blanco de un potente rival comercial.

El St. Louis Stars fue el último club que representó a la ciudad en un torneo de primera división. El equipo de la versión original de la North American Soccer League dejó de existir en 1978, cuando sus propietarios decidieron trasladarlo a Anaheim y rebautizarlo con la etiqueta pop de California Surf. Demasiado tiempo para las ambiciones contenidas en la cuna del fútbol en Estados Unidos. St. Louis, ciudad oculta -al menos por ahora- para la MLS.