Montreal Impact domina sin usar todo su potencial

 

Montreal

Para Montreal Impact el off season invernal no existió.

El equipo de la provincia de Quebec comenzó 2016 casi de la misma manera en la que finalizó 2015. Todavía no cuenta con Didier Drogba -quien finaliza su pretemporada personal junto a Sacramento Republic, pero el conjunto de la Flor de Lis parece ser el que está en mejor forma de toda la Major League Soccer en este momento.

En la jornada inaugural del 6 de marzo el Impact derrotó por 2-3 a Vancouver Whitecaps en el BC Place, y el sábado superó por 3-0 y con visible comodidad a New York Red Bulls. Y, además de quedarse con los primeros seis puntos de la temporada regular, el equipo de Mauro Biello está jugando muy bien.

El técnico, que llegó a su cargo como interino tras el despido de Frank Klopas, es una de las claves del renacimiento de Montreal en medio de la revolución que acarreó la llegada de Drogba en el último tramo del torneo de 2015.

Con Biello en el banco de suplentes el club francófono todos sus partidos como local. Y, tomando toda la estadística, el Impact ganó 11 de los 16 encuentros que disputó con el actual cuerpo técnico.

Si el Impact de Montréal dejó una imagen de enorme pegada ofensiva en la segunda mitad de 2015, el equipo que comenzó el curso 2016 hace que esas sensaciones sean mucho más sólidas esta temporada.

La llegada de Harry Shipp y Lucas Ontivero dotan al plantel de mucha mayor posesión del balón y de control de la pelota en ataque. Una mejora con respecto a la presencia en las alas de Dilly Duka y Justin Mapp durante 2015. Shipp y Ontivero juegan más para Ignacio Piatti, que ante la ausencia de Drogba carga con buena parte de la responsabilidad goleadora y creativa del equipo.

Sobre la cancha el enganche argentino deja la sensación de no estar comenzando la temporada, sino de llevar 10 o 15 encuentros en el circuito de ‘primera división’ norteamericana. Los goles que el exjugador de San Lorenzo consiguió en este inicio de liga ya están en la lista de candidatos a las mejores anotaciones de 2016.

 

La desgracia deportiva que caracterizó a Montreal Impact en los últimos años cambió desde hace unos meses. Y este parece ser un proceso positivo que puede superar la estadía de Drogba en el equipo, que no está programada para extenderse más allá de diciembre.

La mejora del conjunto canadiense no solamente se evidencia en la ofensiva. El belga Laurent Ciman -elegido como el mejor defensor del año pasado- sigue en plena forma. El arquero Evan Bush cerró dos actuaciones de alto nivel este año. Y en la mitad del campo el italiano Marco Donadel es garantía de que nunca el rival de Montreal tendrá un partido plácido.

La finalización de la temporada 2015 nos hizo pensar que las tres franquicias canadienses tendrían mucho para decir este año. Si bien el inicio de Vancouver es algo desconcertante, el buen paso de Toronto FC y la superioridad mostrada por Montreal plantean una Conferencia Este en la que los conjuntos de la bandera con la hoja de arce pueden ser protagonistas principales. Por ahora el Impact domina sin hacer uso de todo su potencial.

 

Didier Drogba evita el ‘turf’ en el inicio de la temporada 2016

Didier Drogba

Didier Drogba no debutará en la temporada 2016 de la MLS con Montreal Impact al menos hasta el 19 de marzo, cuando el club canadiense visite a FC Dallas en el Toyota Stadium.

El marfileño quedará fuera de la convocatoria en cuatro de los cinco primeros partidos de IMFC a fin de evitar jugar en canchas con un terreno de juego artificial. Desde antes de su arribo a la Major League Soccer el delantero arrastra molestias en sus rodillas y el hecho de hacerlo jugar sobre turf podría agravar su actual condición.

El director técnico del Impact de Montréal fue el encargado de dar la noticia a la prensa congregada en el Estadio Olímpico. «Mientras juguemos sobre césped artificial Didier no estará disponible durante el comienzo de la temporada», manifestó el director deportivo Adam Braz.

«Es un riesgo grande hacerlo jugar en esta situación», agregó Braz. «Como vimos el año pasado en New England su rodilla se inflamó y realmente lo pasó muy mal para poder recuperarse a tiempo para los playoffs.»

«Si manejamos esta situación de manera correcta Drogba estará bien para afrontar el resto de la temporada. Estará saludable al final del año, cuando las cosas verdaderamente importan», agregó el ejecutivo.

¿Qué partidos se perderá Didier Drogba? En principio, el del próximo domingo ante Vancouver Whitecaps en el BC Place, el choque del 12 de marzo como local ante New York Red Bulls,  el traslado al CenturyLink Field para jugar contra Seattle Sounders y el juego del 9 de abril en casa contra Columbus Crew. El goleador podría regresar el sábado 16 de abril en el Toyota Park (con césped natural), cuando visite a Chicago Fire.

Montreal Impact volverá a jugar como local en el Saputo Stadium -también con superficie natural- para el encuentro versus Toronto FC, el 23 de abril.

«Créanme, si tuviera todavía la cabeza en el Chelsea, estaría en el Chelsea», dijo el jueves el atacante africano a la prensa local. Después de un receso invernal muy movido, lleno de suspenso para los aficionados del Impact, se especuló con la posibilidad de que Didier Drogba no regresara a la MLS para sumarse al cuerpo técnico del club londinense.

«Estoy aquí en Montreal para jugar y ganar», prosiguió Drogba. «Junto con mis compañeros haremos lo que sea necesario para ir lo más lejos posible y mejorar lo que logramos el año pasado.»

Los primeros rumores indicaban que Tito entrenaría con Miami FC hasta el momento de su retorno a la MLS. Pero el equipo del sur de Florida compite a partir de este año en la NASL, y a la liga presidida por Don Garber no le hizo la menor gracia que una de sus mayores figuras fuera asociado a una franquicia de la ‘segunda división’ norteamericana.

«Me encantaría poder entrenar en Montreal», manifestó el Jugador Franquicia. «Para mí sería mejor no moverme de aquí y entrenar en una cancha natural. Eso sería perfecto. Todo lo que necesito es una cancha de fútbol con césped natural.»

Adam Braz no quiso dar mayor información sobre el futuro inmediato de Drogba. «No vamos a hacer ningún comentario sobre el lugar al que irá. «Ahora mismo buscamos el mejor ambiente para que él pueda ponerse a punto para el partido en Dallas.»

NYCFC sigue vivo en la lucha por los playoffs

NYCFC

Tercera victoria consecutiva para New York City en la recta final de la temporada regular. Otros tres puntos, esta vez contra Vancouver Whitecaps, que alimentan las todavía débiles opciones de clasificar a playoffs en el cuadro celeste. Un partido que casi fue como una función de cine de trasnoche para sus aficionados en la Costa Este, con un final que por poco no se pareció a una película de terror de clase B.

Hasta el 88′ -y padeciendo bastante en el segundo tiempo- NYCFC se llevaba del BC Place una trabajada victoria. Pero un muy desafortunado final de partido para el árbitro Ricardo Salazar puso una inesperada e injusta cuota de suspenso en los seis minutos siguientes al sancionar dos penales (uno para cada equipo) de discutible validez.

«Fue una locura. Honestamente siento que fueron dos decisiones muy pobres. El partido tendría que haber terminado con un 1-0», manifestó el técnico Jason Kreis.

El primer gol de la noche fue una prueba más del valor agregado de Andrea Pirlo y Frank Lampard le dieron a la franquicia neoyorquina en las últimas semanas. Una vez más los veteranos europeos volvieron a conectar en el primer gol de la noche. «Creo que el pase de Andrea fue de primera clase, y Angelino me envió un centro perfecto. Llegué a la pelota en el momento exacto. Fue un muy buen gol de equipo», explicó el inglés al recordar en el vestuario su segunda anotación en la MLS.

Dos minutos antes del final Salazar vio un penal de Angelino sobre Kendall Waston, que Pedro Morales transformó en gol. En el 94′ la máxima autoridad del encuentro volvió a conceder un disparo desde los 12 pasos cuando Matías Laba disputó un balón con Frank Lampard. El capitán celeste David Villa convirtió esa decisión en gol (el número 17 para el español en su temporada de debut) y los tres puntos del polémico encuentro se fueron para el equipo del Bronx.

«Ninguno de los dos fue penal», señaló el 8. «Debo ser justo con el referí ahora, porque estaba preparado para hablar negativamente sobre él luego de que diera ese penal a Vancouver. No es un trabajo fácil. Creo que quizás se equivocó en ese momento y también con el mío, que tampoco fue penal.»

El 1-2 final no le permitió a los Whitecaps consolidar su liderazgo en el Oeste y en la lucha por el Supporters’ Shield. En el caso New York City la distancia frente a Montreal Impact (el equipo a superar para intentar lograr la entrada a los playoffs) sigue siendo importante. Cinco puntos separan a los de Jason Kreis de un casi imbatible equipo de Didier Drogba en las últimas semanas.

“En nuestra mente sentimos que tenemos que seguir ganando. Es la única manera de seguir teniendo alguna chance», dijo el entrenador. «Estoy muy complacido con la actuación de esta noche, muy feliz con el esfuerzo que se está haciendo y con la cohesión que estamos mostrando ahora de manera consistente.»

El próximo viernes NYCFC visitará a un D.C. United en franca caída. «Tenemos que volver a ganar el próximo fin de semana», explicó Kreis en los pasillos del BC Place. «Solamente nos concentraremos en eso, en derrotar a D.C. United. Necesitamos esos tres puntos.»

 

Fotografía: New York City FC

 

Los Revs quieren un ‘estadio específico’ en Boston

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Dentro del panorama deportivo de América del Norte la NFL es -esencialmente- una liga de estadios suburbanos. La MLS, en cambio, es un torneo de instalaciones urbanas, tan céntricas como a las distintas franquicias les sea posible.

El éxito empresarial que la Major League Soccer hoy puede mostrar a su público y a sus competidores se debe en gran medida al cambio de paradigma que significó pasar de jugar en grandes estadios de football americano o baseball a los llamados soccer-specific stadiums.

El proceso de metamorfosis se inició con el Columbus Crew Stadium (hoy Mapfre Stadium) y tiene como marca más reciente la inaguración del Avaya Stadium. De los 20 equipos que participan de la temporada 2015 solamente 5 de ellos no cuentan en la actualidad con un estadio específico. 

El subcampeón de la temporada 2014 es propiedad de la familia Kraft, que también controla a New England Patriots, una de las franquicias más poderosas y populares de la NFL. Ambos equipos juegan desde hace años en el Gillette Stadium, un escenario para más de 65.000 espectadores, con superficie de juego artificial y ubicado en Foxborough, a unos 40 kilómetros del centro de Boston.

Es sabido que desde hace algunos años los dueños de la franquicia buscan un lugar en Boston donde poder levantar una instalación para los Revs más acorde con la normativa y los deseos de la MLS.

Durante los últimos siete meses Robert Kraft y sus familiares negocian con el banco mayorista Goldman Sachs. La firma estuvo a cargo de manejar el plan de inversión del Yankee Stadium, las arenas de Orlando Magic y Sacramento Kings y los proyectos de algunos clubes de fútbol europeos. Al mismo tiempo el grupo empresarial mantiene reuniones con funcionarios locales desde hace un mes.

Desde el año pasado los Kraft tienen en mente un terreno público en la zona sur de Boston que también era pretendido para construir instalaciones deportivas en caso de que la ciudad fuera designada como sede de los Juegos Olímpicos de 2024. Luego de que el Comité Olímpico de Estados Unidos retirara su candidatura las opciones para los dueños de New England Revolution crecieron notablemente.

El principal obstáculo en este caso no parece ser la potencial ubicación del SSS, sino quién pagará por la obra. De acuerdo con los analistas que revisan la viabilidad del proyecto lo más probable es que Goldman Sachs y el grupo propietario busque implementar un sistema similar al empleado en el caso del Yankee Stadium.

En el diamante del Bronx la tierra sobre la que se levanta el estadio es propiedad de la ciudad de New York. La estructura del estadio pertenece a una agencia de desarrollo económico de la Gran Manzana. Y los New York Yankees son los principales accionistas de una empresa que se dedica a operar el estadio, a través de la cual efectúan pagos a la ciudad de Nueva York en base a las ganacias que esa explotación comercial va reportando.

Si bien esta opción no ha sido presentada todavía al gobierno local se estima que la iniciativa encontraría apoyo administrativo y polítco, pero no sería bien vista por los contribuyentes de Boston, quienes tendrían que financiar parte o la totalidad del estadio con el dinero que abonan con sus impuestos.

El último esfuerzo de Thierry Henry

Chicago Fire v New York Red Bulls

Es un momento especial, casi definitivo en una carrera sobresaliente. Desde su llegada a la Major League Soccer en 2010 Thierry Henry ha evitado jugar partidos en estadios con césped artificial. En sus más de 120 encuentros con la camiseta de New York Red Bulls el atacante apenas disputó dos juegos sobre una superficie de turf, en ambas oportunidades como visita de Portland Timbers. Ahora -en una instancia crucial para él y para su equipo- el #14 está dispuesto a dar el brazo a torcer.

Henry llegó a la MLS con severos problemas en el tendón de Aquiles. Una afección comenzó en el Arsenal, y que arrastró durante su paso por el Barcelona. Con la intención de evitar el quirófano y no agravar su crónica lesión, Henry decidió no jugar en los estadios con césped artificial. La cruzada del ídolo europeo contra este tipo de terrenos de juego sorprendió a la prensa deportiva norteamericana.

«Jugar sobre ‘turf’ sintético es lo peor para cualquier atleta. No quiero faltar el respeto a los jugadores de la NFL. Pero a veces están solamente en el campo de juego por uno o dos segundos para una jugada. Nosotros corremos durante una hora y media. Eso no es fácil.» — Thierry Henry

De los diecinueve equipos que han disputado la temporada regular de la temporada 2014, únicamente cuatro de ellos actúan como locales sobre una alfombra plástica. Vancouver Whitecaps (BC Place), Seattle Sounders (CenturyLink Field), Portland Timbers (Providence Park) y New England Revolution (Gillette Stadium). Es en esta última cancha donde todo indica que el francés pondrá pausa a su promesa.

Los Red Bulls cayeron en su casa en el primer partido por la final de la Conferencia Este. Los Revs  se quedaron con una victoria crucial en el RBA, no solamente por el valor de los goles a domicilio. El inglés Bradley Wright-Phillips -una de las figuras de New York, máximo goleador de esta temporada- se pierde la revancha por acumulación de tarjetas amarillas. El equipo de la bebida energética llegará a Foxborough apremiado por el resultado de la primera parte de la final y con la baja de uno de sus componentes más apreciados. En otras palabras, al técnico Mike Petke no le sobra nada en la programación del duelo del fin de semana.

 

Pero las palabras de Henry -pese al tono desafiante- trajeron alivio. «Voy a jugar. ¿Están contentos?», espetó el astro cuando los periodistas que accedieron al vestuario plantearon dudas sobre su presencia en el estadio de New England. «Ya sea que clasifiquemos o no (para la final de la liga), si mi tendón de Aquiles no aguanta me iré de vacaciones. Estoy seguro que a la gente no le va a interesar si puedo caminar o no. Las cosas son de esa manera.» La excepción que -un poco a regañadientes- Titi está dispuesto a hacer quizás esté vinculada al cierre de su carrera en la Major League Soccer.

En este momento -a días del cierre de la temporada- el futuro del delantero es un misterio. Todo indica que dejará Estados Unidos a fin de año, pero no existe ningún tipo de confirmación oficial. Su sueldo está entre los más altos de la liga, su contrato con NYRB finaliza en diciembre, tiene 37 años, y las lesiones duelen más que nunca. Eso lo aleja, hace casi imposible su continuidad. Pero el gran nivel que ha tenido recientemente deja el signo de interrogación colgado en el ambiente.

Thierry Henry ya no es un futbolista veloz. Hoy se transformó en un tiempista. Un francotirador que -generalmente desde la banda izquierda- lanza centros y pases de alta precisión a Wright-Phillips, Péguy Luyindula, Tim Cahill o quien ocupe la posición central en el ataque. Desde el comienzo de esta temporada marcó 10 goles y suma 14 asistencias. Muchos de los 27 goles que BWP consiguió en la fase regular son producto del gran trabajo del galo de mitad de cancha hacia adelante. Ese alto nivel -de lo mejor que el campeón del mundo con les Bleus ha mostrado en América del Norte- se ha mantenido hasta ahora en los playoffs.

Prende y apaga. Mientras está en la cancha Henry raciona al máximo físico y talento. Sin embargo, es enérgico al ordenar a su equipo, protestar ante las distracciones o fallas de sus compañeros, y poner el grito en el cielo cada vez que se desperdicia una oportunidad de gol. El francés es implacable -a veces bastante molesto- con el resto del plantel. Pero en momentos decisivos -como éste, en el que Red Bulls se arrima a la posibilidad de ganar su primer título de liga- es un elemento indispensable. Ninguno de los que está en el banco de suplentes, y probablemente muy pocos en el resto de franquicias de la MLS, es capaz de cumplir con su papel.

 

La discreción como norma. En un final de novela seguramente no deseado su trayecto en Estados Unidos y Canadá parece apagarse casi en silencio. Sin declaraciones emocionadas, sin homenajes, sin mercadotecnia del adiós. Henry mantiene celosamente para sí el secreto o la duda. Y nadie sabe muy bien cómo reaccionar.

Se vacía en cada uno de los partidos que parecen conformar el epílogo -o casi- de su carrera. La Super League de India -donde algunos de sus conocidos y amigos despuntan el vicio del fútbol-, una temporada final en Francia o Inglaterra, o la improbable continuidad en la MLS de uno de los jugadores franquicia más destacados en la historia de la liga. La baraja del futuro profesional de Thierry Henry parece contar solamente con esos tres naipes. Le toca al crack, en calma, en silencio, sin estridencias, poner alguno de ellos sobre la mesa si es que cree que el retiro puede esperar un año más. Mientras tanto, se concentra en el que puede ser su último esfuerzo en la Major League Soccer.