El equipo de Gerardo Martino en la MLS tendrá un filial en la segunda división

Coolray Field

Aproximadamente un año atrás Gerardo Martino señaló que una de las cosas que más lo atraían del proyecto de Atlanta United era la posibilidad de ‘armar’ el club -no solo el equipo de primera división- desde cero.

La que fue la franquicia revelación de la temporada 2017 en la MLS -por futbolistas adquiridos y por el estilo de juego demostrado- acaba de dar un paso importante en la consolidación dentro del fútbol norteamericano.

El conjunto rojinegro anunció este martes su intención de contar con un equipo profesional en la United Soccer League -la segunda división profesional de Estados Unidos- a partir del año próximo. El nombre de esa franquicia, sus colores y escudo serán dados a conocer en el futuro. Hasta ahora el equipo afiliado de Atlanta United en la USL era el Charleston Battery.

El primer paso para Atlanta fue conformar una academia, que rápidamente se instaló entre las mejores del panorama de la Major League Soccer. La creación de un filial en la USL ahora permitirá que algunos productos o integrantes de esa academia puedan tener su primera experiencia profesional en una liga de segunda división. Con su equipo de USL, Atlanta completa el círculo. Puede comenzar a operar con futbolistas desde los 12 años y llevarlos -en los casos que lo ameriten- hasta la máxima categoría profesional.

‘Tata’ Martino llegó a Estados Unidos con algunos nombres ‘marcados’ (Josef Martínez, Miguel Almirón) que demostraron ser factores de éxito en la liga. Pero, además, trajo o compartió con la directiva de Atlanta su visión global de lo que un club debe ser, al estilo de lo que los mejores equipos de Sudamérica o Europa son.

La USL es una liga que en su formato actual completó siete temporadas de existencia. Es una competición asociada a la MLS, y en ella compiten varios equipos filiales o asociados a los clubes de la máxima categoría norteamericana.

El Atlanta United B (por ahora vamos a llamarlo así) trabajará en el espectacular centro de entrenamiento del equipo ‘madre’ (donde también opera la academia), y jugará como local en el Coolray Field, un estadio con capacidad para algo más de 10.000 espectadores -en el que juega un equipo de ligas menores de los Atlanta Braves, de la MLB-.

El nuevo conjunto de Atlanta entrará a la USL el próximo año en compañía de Fresno FC, Las Vegas Lights FC y Nashville SC.

Fotografía: El Coolray Field, el estadio que usará como local el filial de Atlanta United en la USL.

 

 

Señor Juez, ¿Cuál es la segunda división de Estados Unidos?

Miami FC vs New York Cosmos

¿Dónde está la segunda división del fútbol estadounidense? Por disposición de la federación local, dos ligas profesionales compartieron el rótulo de D2 en 2017: la NASL (North American Soccer League) y la USL (United Soccer League).

Durante la temporada que entró en su último trimestre, tanto la NASL como la USL fueron consideradas ligas de segunda división de manera provisoria, bajo la condición de que ambas deberían subsanar falencias y cumplir de manera total con los requisitos que la U.S. Soccer establece para que una competición pueda ser homologada como Division II.

Hace apenas unas semanas -durante el mes de septiembre- la federación estadounidense decidió revocar a la NASL su condición de liga de segunda división de cara a 2018, una sello que había podido exhibir en exclusiva entre 2011 y 2016.

Desde el punto de vista reglamentario, la North American Soccer League presenta enormes dificultades para poder cumplir que los requerimientos determinados por la federación. Una liga de segunda división debe contar con un mínimo de 12 equipos participantes. La NASL tiene a 8 participantes dentro de su circuito y no se ve capaz de aumentar su número en lo inmediato.

En el octeto de actuales participantes hay un club que parece tener todo definido para mudarse a fin de año a la USL: North Carolina FC (el antiguo Carolina RailHawks). Además, el no habría que descartar que FC Edmonton decida adherirse a la Canadian Premier League y que San Francisco Deltas -un equipo que debutó en 2017- baje sus persianas al llegar diciembre.

Aún sumando a las prometidas franquicias californianas en San Diego y Orange County, la NASL podría iniciar su temporada 2018 con menos equipos de los que actualmente tiene.

Antes de ser despojada de su condición de segunda división, la NASL comunicó a la federación estadounidense que mantenía negociaciones con varios potenciales inversores y que necesitaría cerca de tres años para cumplir con el requisito de tener 12 equipos participantes.

Al conocer la decisión de la U.S. Soccer, la North American Soccer League decidió entablar una demanda contra la máxima autoridad del fútbol de Estados Unidos. En la misma adujo que la federación “usó una estrategia que de manera selectiva aprobó o denegó dispensas sobre normas para de esa manera elevar a la USL hacia una posición monopólica en la Segunda División, diseñada para finalmente destruir a la NASL como potencial competidor de tanto la MLS como de la USL”.

En lenguaje más llano, la North Americab Soccer League sostiene que la federación estadounidense usó a su normativa de manera discrecional para perjudicar a la NASL y, al mismo tiempo, beneficiar tanto a la USL como a la MLS.

En el marco de este alarmante panorama, el núcleo duro de la North American Soccer League queda reducido a tres ‘potencias’: el ordenado Indy Eleven, el histórico y resucitado New York Cosmos y el financieramente todopoderoso Miami FC.

La USL busca ser la segunda división en exclusiva

El lunes de esta semana la United Soccer League presentó su solicitud para ser considerada como campeonato de segunda división en 2018. La vitalidad es el signo más característico de la USL, que ahora cuenta con 30 equipos participantes y que en la próxima temporada podría presentar hasta cinco nuevos participantes adicionales.

Tres de los cinco equipos que se sumarían a la USL en 2018 son Fresno FC, Las Vegas Lights y Nashville SC. A habría que agregar a North Carolina FC -en fase de huída de la NASL– y a un nuevo equipo en expansión del que todavía no se han brindado detalles.

La liga -aliada estratégica de la Major League Soccer– intenta pasar sin problemas el análisis técnico de la federación, pese a que no puede presentar un ‘formulario’ completamente limpio.

Mejor dicho, la liga en sí -su administración, su circuito- está absolutamente en línea con las directrices de la U.S. Soccer, pero algunos de sus equipos no cumplen con todos los requisitos. Ocho conjuntos de la United Soccer League juegan en estadios que no cuentan con la capacidad mínima establecida para equipos que juegan en una liga de segunda división (5.000 asientos). Entre los ‘infractores’ están dos clubes independientes –Charlotte Independence y Pittsburgh Riverhounds– y seis filiales de franquicias de la MLSVancouver Whitecaps 2, Toronto FC II, Swope Park Rangers (Sporting Kansas City), Seattle Sounders 2, New York Red Bulls II y LA Galaxy II-.

La United Soccer League ha asegurado a la federación estadounidense que todas estas situaciones estarán resueltas antes del inicio de la temporada 2018. Los equipos en cuestión agregarían asientos adicionales a sus actuales infraestructuras o podrían mudarse a los estadios de sus equipos ‘madre’ en la MLS.

Además de esta situación, la USL habría pedido cuatro dispensas reglamentarias, todas ellas vinculadas con los estadios o los terrenos de juego de cuatro de sus franquicias. Dos de esos equipos juegan en la actualidad sobre superficies artificiales no certificadas por la FIFA, mientras que otros dos son locales en estadios con terrenos de juego que no cumplen con las medidas reglamentarias.

La USL estableció una hoja de ruta por la cual en el lapso de dos años las superficies de juego artificiales serán reemplazadas por turf homologado por la FIFA y los dos casos de estadios/canchas no reglamentarios serán sustituidos por la construcción de sendos estadios específicos para la práctica del fútbol, con capacidad para más de 10.000 espectadores.

Bajo la promesa de tener todas estas cuestiones subsanadas en la temporada 2020, la United Soccer League confía ser certificada como liga de segunda división antes de que finalice el mes de octubre. Días más, días menos, sobre esos mismos días se realizaría en un tribunal neoyorquino la primera audiencia por la demanda antimonopólica que la NASL impulsa en contra de la Federación de Fútbol de Estados Unidos.

Fotografía: Miami FC y New York Cosmos, dos de los únicos equipos fuertes que quedarían en una NASL con rumbo incierto. (Crédito: Miami FC)

Se hizo la luz en Las Vegas: ‘Sin City’ tendrá un equipo profesional en 2018

Las Vegas Pro Soccer

Cuando en 2015 Brett Lashbrook dejó su cargo como gerente operativo de ‘los Leones’ de Orlando City en 2015 pocos imaginaron que dos años después el empresario -con amplia experiencia en distintos sectores del fútbol en Estados Unidos– estaría anunciando la llegada de la primera franquicia profesional de soccer en la ciudad de Las Vegas.

Lashbrook acaba de presentar en sociedad al Las Vegas Lights FC, el equipo que debutará en la USL -una de las dos ligas de segunda división- en la temporada 2018.

El exasesor legal de la Major League Soccer dejó el centro del estado de Florida por el sur de Nevada por motivos estrictamente personales, pero una vez radicado en su actual destino Lashbrook -de 39 años- comenzó a darse cuenta del potencial de Las Vegas como mercado futbolístico.

David Beckham promovió la llegada de la MLS a Las Vegas

Mientras asesoraba a grupos inversores en otros puntos de Norteamérica, Lashbrook fundó una compañía llamada Las Vegas Soccer LLC, que recibió la autorización de la United Soccer League para entrar en competición el próximo año, siempre que encontrara un estadio adecuado en la ciudad.

El emprendedor consiguió horas atrás el visto bueno de la legislatura de la ciudad de Las Vegas para poder arrendar el Cashman Field, un estadio tenido en cuenta por otras candidaturas que intentaron llevar el fútbol profesional a ese rincón del desierto de Nevada.

La NHL le gana a la MLS en su carrera por tener un equipo en Las Vegas

El nuevo club ha recibido autorización para alquilar el complejo por un plazo de 15 años, y compartirá el Cashman Field -ubicado en el downtown de la ciudad- con los 51s, un equipo de ligas menores de béisbol.

Brett Lashbrook, quien durante siete años fue un asistente especial del comisionado Don Garber, quiere hacer funcionar a Las Vegas Lights en la USL antes de pensar en una transición hacia la MLS. La liga de máxima categoría ha mostrado en reiteradas ocasiones interés en ‘la Ciudad del Pecado’, pero ninguno de los intentos de instalar allí una franquicia de la Major League Soccer ha prosperado.

Las Vegas, Adriano y Ronaldinho (y no es una escena de The Hangover)

Las Luces populares

Las Vegas Lights (‘Luces de Las Vegas’, en su traducción al español) es el nombre que los aficionados eligieron para el nuevo club a través de una votación realizada a través de la que hoy es la web oficial del equipo.

Las Vegas Lights FC superó a otras opciones como ‘Las Vegas Silver’, ‘Club Vegas’, ‘Viva Vegas’ y ‘Las Vegas Action’.

Reno 1868 FC, el nuevo nombre de la expansión en la USL

De no contar con ningún equipo profesional de fútbol, en pocos meses el estado de Nevada pasó en pocos meses a contar con dos representantes. El recién anunciado conjunto en ‘Sin City’ se suma al Reno 1868 FC, que entró en competición en la USL este año.

La United Soccer League tiene en la actualidad 30 equipos participantes, varios de ellos filiales o afiliados a clubes de la MLS. Además de Las Vegas Lights FC, en 2018 se integrarán a la liga Nashville SC y Fresno FC. Para 2019 se espera el ingreso de una franquicia en Austin (Texas) y otra en Birmingham (Alabama).

Fotografía: Brett Lashbrook anunció la llegada a la USL de Las Vegas Lights FC. (Crédito: Jim Oberg / Las Vegas Pro Soccer)

 

Un estadio específico para la USL y una academia del Barça en un circuito de F1

Austin

La USL probablemente sea la liga de más rápido y potente crecimiento en todo el mundo en la actualidad. El que es uno de los dos torneos de segunda división de Estados Unidos vive una actividad frenética y -cuando ya cuenta con una treintena de equipos bajo su paraguas- se sigue expandiendo.

La United Soccer League acaba de anunciar que en 2019 volverá a tener una franquicia en Austin, Texas. Tras perder su representación tiempo atrás la liga confirmó que el nuevo club tendrá como sede un estadio específico para 5.000 espectadores que se construirá en medio del Circuit of The Americas, el venue para carreras de Fórmula 1 y otras especialidades del motor.

Bobby Epstein, presidente de la sociedad que controla el autódromo, será el accionista mayoritario del futuro equipo de fútbol. “Austin vuelve a lo grande”, declaró al periódico Austin American-Statesman. “Por primera vez contaremos con un estadio propio, construido específicamente para el fútbol, que cuente con el tamaña reglamentario, sin marcas de football americano ni pista atlética a su alrededor”, agregó.

El estadio será parte -además- de la infraestructura de una de las academias que el FC Barcelona está instalando en Estados Unidos. “Ya contamos con un montón de cosas en este lugar”, remarcó Epstein. “Tenemos la infraestructura, tenemos el terreno, tenemos parkings, puntos de venta de mercadería. Obviamente, también contamos con personal de venta y mercadeo también”.

Austin Aztex desaparece en 2016 para regresar en 2017

Años atrás Bobby Epstein fue el accionista mayoritario del Austin Aztex, el equipo que se disolvió en 2015. Pero el nuevo club no reflotará la vieja denominación. En 2011, otro equipo denominado Austin Aztex se mudó al centro del estado de Florida y hoy es conocido con el nombre de Orlando City SC.

“Es importante comenzar de nuevo”, señaló el empresario. “Lo que pasó previamente no fue justo con los aficionados. Ellos merecen algo mejor”. Todos los rumores apuntan a que el nuevo conjunto de la capital texana llevará como nombre FC Austin.

Imagen: USL Austin | Miro Rivera Architects

 

Un 2017 con dos ligas de segunda división en Estados Unidos

logos-juntosUna solución que no satisface plenamente a nadie. Pero que -de momento- no cancela las opciones de subsistencia o crecimiento de las partes involucradas. La federación de Estados Unidos acaba de resolver que durante la temporada 2017 existirán dos ligas de segunda división, mientras que el estatus de tercera división quedará vacante hasta 2018.

En otras palabras, la NASL -que hasta fines de 2016 era oficialmente reconocida como Division II– mantiene hasta el 31 de diciembre de manera provisional esa condición. y la USL -hasta el año pasado oficialmente la liga de tercera categoría- ‘sube’ de manera temporal al segundo escalón de la pirámide del fútbol estadounidense.

El Cosmos y la NASL, ¿salvados por la campana?

La desfalleciente North American Soccer League recibió la noticia con alegría. El hecho de poder conservar el sello de ‘segunda división’ le permite recuperar a su mayor patrimonio, el New York Cosmos, y con ello reunir el mínimo de 8 equipos que la federación le exigía para funcionar en 2017. La liga tiene por delante el durísimo reto de conseguir que nuevos clubes se sumen a su circuito en esta temporada, tras la sangría y el éxodo de participantes que vivió en tiempos recientes.

La United Soccer League también está contenta. Al menos de manera provisional consiguió lo que se propuso, ser una liga de segunda división. El torneo que ya congrega a una treintena de equipos deberá demostrar que merece más que la NASL la posibilidad de estar inmediatamente por debajo de la MLS.

¿Qué juega en contra de la USL?

– Una buena parte de los equipos que participan de su circuito son filiales directos de clubes de la MLS (New York Red Bulls II, Orlando City B o Portland Timbers 2 son algunos de esos ejemplos).

– Muchos de los clubes de la United Soccer League -se traten o no de filiales- no cuentan con los requisitos mínimos para participar de una liga de segunda división. O sea, los estadios en los que juegan no tienen la capacidad mínima requerida, las canchas de esas instalaciones no reúnen la condiciones o dimensiones exigidas por la FIFA, o sus cuerpos técnicos no cuentan con la titulación necesaria para poder desempeñarse en una liga de segunda división. Alrededor de una decena de los actuales equipos de la USL se encuentran en esa situación.

¿Cuáles son las carencias de la NASL?

– A la North American Soccer League le faltan equipos. La federación local establece que una liga de segunda división debe contar con un mínimo de 12 participantes. De cara a 2017 a la NASL se le permitirá competir con un mínimo de 8 clubes, pero está forzada a encontrar ‘sangre nueva’ para intentar alcanzar una docena de integrantes de cara al próximo año.

– Más allá de que una nueva directiva de la liga (algo que parece estar en camino) logre convencer a nuevos actores, la NASL atraviesa por una grave crisis de confianza interna y externa. A la debacle económica y casi disolución del Cosmos se suma la reciente incorporación de clubes que no estaban preparados para afrontar el peso económico de la competición (como el Rayo OKC) y la fuga de equipos fuertes y estables, como Tampa Bay Rowdies. ¿Quién va a creer en la NASL? Y, más importante quizás, ¿quién va a querer invertir en la NASL?

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Ambas ligas tienen un año para intentar ponerse al día y enmendar sus fallas. Parece improbable que las dos consigan satisfacer todas las exigencias federativas en apenas una temporada. Al final de este curso la U.S. Soccer deberá volver al punto de partida y evaluar cuánto han hecho la USL y la NASL para acercarse al ideal de lo que debería ser una liga nacional de segunda división en un país de la extensión y la diversidad de Estados Unidos.

Imagen: NASL / USL