El efecto Altidore

MLS: Toronto FC-Press Conference

Jozy Altidore regresa a la Major League Soccer. Y lo hace de forma estruendosa. El potente delantero centro nacido en New Jersey -nuevo Jugador Franquicia de Toronto FC– se instala de manera automática entre los futbolistas mejor remunerados en la primera división norteamericana, en una operación que abre más de un espacio para el debate.

Excitante promesa, en 2008 Altidore dejó New York Red Bulls para recalar en el Villarreal, un club especializado en el cuidado y promoción de jóvenes jugadores del continente americano. A Jozy nunca le resultó sencillo hacer pie en el fútbol de Europa. Ni Xerez, ni Hull City, ni Bursaspor sirvieron como plataforma. ‘El’ lugar fue el AZ de la Eredivisie; allí sí consiguió destacar. Transferencia millonaria de por medio, llegó al Sunderland, donde a lo largo de dieciocho meses vivió la etapa menos feliz de su carrera profesional.

Seis equipos más tarde, luego de haber pasado por cuatro países europeos, Altidore vuelve a jugar en la MLS. En una rápida operación, el atacante funcionó como parte de pago en la transferencia de Jermain Defoe al Sunderland. Al inglés -una de las contrataciones más sonadas de la MLS en 2014- pronto se le terminó el entusiasmo por Toronto FC, ahora el nuevo equipo de Jozy.

Pese a su discreta -en alguna ocasiones, demasiado discreta- carrera en el territorio UEFA, Altidore vuelve a la MLS por todo lo alto. No solamente como Designated Player del equipo canadiense, sino también como acreedor de uno de los mejores salarios de la liga. Cosas más raras se han visto y se verán en el fútbol internacional, seguro, pero esta transacción figura entre las más curiosas de los últimos años.

De acuerdo con ESPN FC Jozy Altidore firmó un contrato por cinco temporadas con Toronto FC, a lo largo de las cuales cobrará treinta millones de dólares. Una cifra que, de manera automática, coloca al delantero apenas por debajo de figuras como Kaká, Clint Dempsey, Michael Bradley en la estadística de la Major League Soccer en la temporada 2015.

Seis millones de dólares por temporada es bastante más dinero -mucho más en algún caso- que el sueldo de algunas figuras de equipos ‘clase A’ en Europa. ¿Qué ha hecho Jozy Altidore para merecer esto? Muchos se lo preguntan. Pocos obtienen respuestas satisfactorias. Al menos habrá que reconocerle al jugador y a su entorno la capacidad de negociación. Y haber estado en el lugar indicado, en el momento indicado.

Mad money. Altidore tiene hoy en la MLS una oferta económica que no encontraría en años en Europa. No hay aquí patriotismo, sino conveniencia económica. Por lo mismo pasaron en temporadas recientes Dempsey y Bradley. ¿Qué pagan la liga y sus equipos cuando hacen estas contrataciones ‘fuera de mercado’? Más allá del rendimiento sobre la cancha, una serie de intangibles vinculados al marketing y a la presencia comercial y empresarial.

Con Landon Donovan fuera de escena, el mercado busca un nuevo estandarte. Y Jozy Altidore bien podría ser uno de sus reemplazantes. Con 25 años, habitualmente convocado a la selección estadounidense, llamado a ser goleador y figura de la liga local… Nada impide que el delantero formado en la IMG Soccer Academy sea en el período que lleva al Mundial de Rusia el rostro de franquicias de video juegos, indumentaria deportiva y bebidas energéticas. Eso -también- es lo que compra Toronto FC con este contrato.

Las comparaciones surgen de manera inmediata. ¿Cúanto mejor es Altidore en relación a jugadores de gran rendimiento en la MLS 2014, como Lee Nguyen, Bradley Wright-Phillips o Diego Valeri? Espalda contra espalda, los siete millones de dólares por temporada que el mismo Toronto FC parece dispuesto a pagar a Sebastian Giovinco parecen una auténtica ganga. Así de estratosféricos parecen hoy, sobre el papel, los honorarios de Jozy.

La Major League Soccer le devolverá los minutos que le fueron esquivos en Europa. Incluso el seleccionador Jürgen Klinsmann parece haberse resignado a la idea de que hoy es mejor que Jozy Altidore juegue todos los minutos posibles en América del Norte antes que siga padeciendo su condición de eterno recambio en Europa. El regreso a su liga de origen puede terminar siendo la mejor terapia para su recuperación.

¿Cómo afectará a la MLS esta contratación? ¿Servirá como ‘piso’ salarial cada vez que sus ejecutivos se lancen a buscar refuerzos en Europa? ¿Sabe de antemano Toronto que el nuevo convenio colectivo de trabajo de la liga elevará sensiblemente las remuneraciones de sus futbolistas? ¿O se trata meramente de un acto de confianza en el potencial de un jugador que busca una gran revancha?

Queda claro -al menos para quien firma- que el sueldo de Altidore será el baremo con el que se medirán algunos (como mínimo) de los nuevos fichajes de la Major League Soccer. Es una cifra extraordinaria para un jugador que todavía no ha terminado de abrir la lata. Quizás quienes terminen llegando después de él terminen agradeciendo el efecto que el delantero centro acaba de crear en el mercado norteamericano.

 

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