D.C. United se muda al centro

DC Stadium

¿Terminó la espera? El D.C. Council -la legislatura local de la capital de Estados Unidos- parece dispuesto a colaborar con la construcción de un estadio específico de fútbol. El nuevo hogar del D.C. United costará algo más de trescientos millones de dólares y será financiado con dinero público y privado. La ciudad -a través de obras de infraestructura y exenciones impositivas- aportaría la mitad del dinero necesario para la obra. El club, por su parte, aportaría el 50% restante para construir la cancha en el barrio de Buzzard Point, en el sudeste de Washington.

La travesía por el desierto para los Black-and-Red duró más de una década. A lo largo de todo ese tiempo el D.C. United buscó una aprobación administrativa que -sin salir de la ciudad- le permitiera mudarse del vetusto RFK Stadium. Victor MacFarlane -el antiguo propietario del club- intentó por todos los medios construir un estadio dentro en la ciudad o en las afueras. Luego de varias negativas de distintos gobiernos locales el magnate inmobiliario vendió el equipo en 2009 al indonesio Erick Thohir, presidente del Internazionale de la Serie A.

El nuevo grupo accionista apostó por no confrontar con los políticos capitalinos. En lugar de amenazar con llevarse al D.C. United a otro mercado, Thohir siempre se presentó como un dueño comprometido con Washington, más allá de que el gobierno local decidiera apoyar o no el proyecto de mudanza. Y, en el momento adecuado, apuntó a la zona de la península de Buzzard Point, un lugar en el que conviven instalaciones militares, fábricas en desuso y algunos comercios. Casi la única y última opción disponible para la llegada de un SSS al centro de Washington.

Pese a antiguas y presentes discrepancias sobre este tema el Council votó de manera unánime en favor de la construcción del estadio de fútbol en ese lugar. Diez años atrás el mismo cuerpo había aprobado la construcción del Nationals Park, sobre el río Anacostia, casi a la sombra del Capitolio, y muy próximo al terreno en donde se erigirá la nueva cancha del United. El proyecto aportará beneficios adicionales a los vecinos de la zona: se reinstalará una antigua línea de autobuses, un centro recreativo de la comunidad será reformado, y los vecinos del barrio contarán con cierto tipo de prioridad cuando el estadio comience a generar empleos directos o indirectos.

En línea con las recomendaciones técnicas de la liga el nuevo estadio tendrá capacidad para 20.000 espectadores y podría ser inaugurado en la temporada 2017. Según estimaciones de la legislatura el valor del D.C. United con una nueva sede podría aumentar de 80 a 200 millones de dólares. Pero tal vez la ganancia más importante -como ha ocurrido en otros mercados con canchas de la Major League Soccer en centros urbanos- sea el crecimiento del equipo en una ciudad que hoy cuenta con una infraestructura poco actualizada y hasta opuesta al declarado interés de la liga.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s